miércoles, 22 de diciembre de 2010

Wikileaks XIV: ¿Es posible una nueva guerra sirio-israelí?

Aunque Siria es oficialmente la segunda gran preocupación de Israel inmediatamente después de Irán, lo cierto es que en los cables de la Embajada de EEUU en Tel Aviv ocupa un lugar marginal. A los responsables israelíes les preocupa especialmente que Bashar al-Asad haya sido capaz de romper el aislamiento internacional que le impuso la Administración de Bush Jr. y que, además, mantenga su alianza estratégica con Irán y conserve su capacidad de influencia sobre Hezbolá y, en consencuencia, Líbano.

En un cable fechado el 12 dejunio de 2007, en una etapa de gran tensión entre Tel Aviv y Damasco, el director de la Agencia de Seguridad Israelí Amos Yadlin indicó a Richard H. Jones, embajador norteamericano en Israel, que en cualquier momento podría iniciarse una guerra entre Siria e Israel y señaló el verano como fecha posible para el estallido de las hostilidades. El militar israelí comentó que "la guerra de 1967 se había desencadenado por un informe del embajador soviético que advertía de unos supuestos preparativos militares israelíes para atacar Siria".

Para Yadlin, "algo similar podría ocurrir ahora si los rusos dijeran a Siria que Israel planeaba atacarles en el curso de un bombardeo norteamericano a Irán". Yadlin comentó que, "desde la última guerra de Líbano, Siria había entrado en un frenesí de preparativos para enfrentarse a Israel. El régimen sirio también estaba mostrando más confianza en sí mismo. Algunos líderes sirios parecían creer que Siria podría competir con el ejército israelí, pero otros era más cautos. El hecho de que ambas partes estén en alerta significa que una guerra podría desencadenarse fácilmente, incluso si ninguna parte la estuviera buscando. En respuesta a una pregunta, Yadlin afirmó que no pensaba que el régimen de Asad pudiera sobrevivir a una guerra, pero añadió que no debería ser un motivo de preocupación el mantenimiento de ese régimen del Mal".
Pocas semanas más tarde, el 6 de septiembre de 2007, la  fuerza aérea israelí bombardeó un supuesto almacen de residuos nucleares situado en la localidad norteña de al-Kibar. Según el Washington Post, el ataque contra territorio sirio habría contado con la autorización de EEUU, que consideraba que Corea del Norte había suministrado a Siria tecnología para convertir en bombas sucias las cabezas de combate de los misiles Scud (The Washington Post, 21/9/2007). Con posterioridad, la Agencia Internacional de Energía Atómica anunció que, durante su investigación sobre el terreno llevada a cabo en junio de 2008, había encontrado restos de uranio y grafito, normalmente usados en los reactores nucleares.
File:Imad Mughniyah.jpg
Pocos meses después, el 12 de febrero de 2008 un coche bomba en Damasco acabó con la vida de Imad Mugniye, jefe del aparato militar de Hezbollah al que la CIA responsabilizaba del ataque contra el cuartel general de los marines americanos en Beirut en 1983 (que se saldó con 241 víctimas norteamericanas). Seis meses después, el 4 de agosto, fue asesinado en la costa de Latakia Muhamad Suleiman, uno de los principales asesores militares de Bashar y responsable del aprovisionamiento de armas a Hezbolá.

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