domingo, 20 de septiembre de 2015

Europa y los refugiados

La pasada semana publiqué en el diario El Correo este articulo sobre la posicion europea ante la crisis de los refugiados sirios.

Tarde o temprano tenía que ocurrir. La crisis siria ha terminado por salpicar a Europa de la forma más inesperada. No con un nuevo atentado reivindicado por algún lobo solitario vinculado al autodenominado Estado Islámico, sino con la llegada de decenas de miles de refugiados que huyen de una cruenta guerra que parece no tener fin y que buscan un lugar seguro en el que rehacer sus vidas lejos de la violencia sectaria desatada por los grupos yihadistas, pero también de los barriles de dinamita con los que el régimen castiga las zonas rebeldes.

 
La primera pregunta que todos nos hacemos es por qué ahora y no antes. Es cierto que la guerra se inició hace ya cuatro años y medio y que, hasta el momento, el flujo de refugiados había sido relativamente reducido. No obstante, el recrudecimiento de la violencia, el avance yihadista, la desesperación del régimen y la partición de facto del país entre decenas de milicias armadas no ofrecen una perspectiva demasiado alagüeña para los cuatro millones de refugiados que se hacinan en los campamentos de refugiados de los países vecinos. A ello debe sumarse que Turquía, Líbano y Jordania, que han acogido a la mayor parte de ellos, se encuentran completamente desbordados y son incapaces de brindarles los medios necesarios para rehacer sus vidas. Por otra parte, el ACNUR está teniendo dificultades para prestarles los servicios básicos (alimentación, educación y vivienda) debido a que muchas de las donaciones prometidas por la comunidad internacional no están materializándose, lo que ha obligado a reducir drásticamente sus programas.