sábado, 30 de abril de 2011

Caricatura política siria

Arriba: Antes del levantamiento de las leyes de excepción
Abajo: Después del levantamiento de las leyes de excepción
Final: El pueblo sirio conoce el camino a seguir

viernes, 29 de abril de 2011

Sobre la reconciliación palestina

Hamás y Fatah firmaron ayer un entendimiento de reconciliación en El Cairo, tal y como exigía la calle palestina desde hace más de cuatro años. Rápidamente los medios de comunicación lo tacharon de "histórico", como todo lo que se refiere al conflicto palestino-israelí. El principio de acuerdo tiene más sombrar que claros, dado que no es el primero que se alcanza con el mismo propósito: ya se han dado varios casos en los que dichas aproximaciones se quedan en papel mojado. Curiosamente hemos tenido que esperar la caída de Mubarak, para que Egipto juegue un papel constructivo.

En mi opinión, el principal obstáculo para la reconciliación interna palestina y para la formación de un gobierno de unidad nacional es la comunidad internacional. Ni EEUU ni la UE desea vérselas con Hamas, al que consideran meramente un grupo territorista y, por lo tanto, harán todo lo posible, como en el pasado, porque el acuerdo fracase y no se constituya dicho gobierno de unidad.
Lo más peligroso es que tienen el suficiente margen para imponer sus decisiones, ya que Washington es el único que puede hacer avanzar las negociaciones (aunque no haya hecho mucho al respecto desde la llegada de Obama a la Casa Blanca) y Bruselas es quien mantiene viva a la Autoridad Palestina (y, por lo tanto, es capaz de destruirla simplemente congelando durante unos meses su financiación). Algunos senadores y congresistas norteamericanos ya se han mostrado favorables con la interrupción de toda ayuda a los palestinos.

Por lo tanto, las presiones que recibirá el presidente Abbas en los próximos días podrían hacer fracasar este principio de acuerdo entre Fatah y Hamas. Tampoco debería descartarse que el entendimiento únicamente sea un movimiento táctico de Fatah, que intentaría de esta manera lanzar un S.O.S. a EEUU para que se implicase más activamente en la resolución de la cuestión palestina y presionase con más intensidad a Israel.

En todo caso, la unidad palestina es un requisito indispensable para la proclamación unilateral de un Estado palestino que la Autoridad Palestina se propone realizar el próximo mes de septiembre. Este paso, contemplado ya en el Plan Fayyad, pretendería colocar en un aprieto al gobierno radical israelí y obligaría a la comunidad internacional a pronunciarse abiertamente en torno a la independencia palestina.

jueves, 28 de abril de 2011

Asad: la estupidez de un dictador

El periodista palestino Said Alami publica un certero artículo en la web del Comité de Solidaridad con la Causa Árabe. El título del artículo lo dice todo "Asad de Siria o la estupidez de los dictadores árabes".  A continuación reproduzco parte de él:

"Atónitos, incrédulos y absolutamente abatidos observan los árabes como está mostrando su verdadera cara de asesino y enemigo del pueblo ese médico, Bashar Al Asad, convertido como por ensalmo, a la muerte de su padre, en el 2000, en presidente de Siria.

Con su aspecto de hombre moderno, que cursó sus estudios en Europa, llegó el hijo del fallecido dictador a la presidencia de manos del títere parlamento del país y del Partido gobernante Baaz (Renacimiento), con promesas de cambio y de modernización. Este hombre, que parecía  civilizado, fino, con su estatura y aspecto de hombre apuesto, trajes impecables, y siendo el único hijo de presidente árabe que pudo alcanzar el poder, no sólo mantuvo el régimen corrupto, policíaco y opresor de su criminal padre,  sino que multiplicó todo esto  convirtiéndo a su régimen en uno de los regímenes  árabes más oscurantistas, donde todas las libertades están confiscadas en aras de una ley de estado de emergencia que regía hasta hace unos días desde hace decenas de años.
Los trágicos acotecimientos de las últimas semanas en muchas localidades sirias, con las fuerzas del órden asesinando a los ciudadanos en manifestaciones pacíficas, sin el menor pudor ni precaución, acabando con la vida de decenas de personas en cada manifestación, como se de gallinas se tratara, como si de cucarachas se tratara, demuestra hasta que límite este régimen sirio es enraizado en el crimen y en el desprecio al ciudadano, en una repetición clónica del régimen libio de Gadafi, del yemení de Saleh, del egipcio derrocado Mubarak o del tunecino del fugitivo  Ben Ali.

Sin embargo, el asesinato ayer, 22 de abril 2011, de un centenar de ciudadanos, incluidos niños, en las manifestaciones pacíficas en distintas ciudades sirias, ha roto cualquier cuidado que los observadores árabes libres e independientes pudieran haber tenido en su tratamiento al régimen de Asad.

Estos observadores se negaban hasta entonces a creer lo que veían de crímenes, los primeros a esta escala y cometidos públicamente por el régimen de Bashar. Además los confundían por unos momentos las promesas y las medidas  adoptadas por ese régimen en las últimos días intentando contentar y contener al movimiento de protesta popular (como ha sido el levantamiento aparente del estado de emergencia) pero que al final han resultado ser todas falsas, a juzgar por las centenares de detenciones practicadas en los últimos días y por el incremento incesante del grado de violencia al que el régimen del Baaz, partido único, viene recurriendo sin miramientos ni escrúpulos.

Así las proclamas que se limitaban al iniciar las protestas a pedir "reformas" se han convertido más tarde, y a golpe de decenas de muertos en cada manifestación, en la proclama más voceada por los revolucionarios de Túnez, Egipto, Libia y Yemen: "El pueblo quiere derribar el régimen", a lo que el gobierno del médico heredero de su dictador padre respondía incrementando su violencia y prácticamente enloqueciendo.

Cinco revoluciones árabes en marcha hasta el momento en las que los régimenes, auténticos enemigos de sus pueblos, no han aprendido la lección de que cuanto más victimas hay entre los manifestantes más seguridad hay de que el régimen será derrocado. Esta lección sí fue aprendida, relativa e inteligentemente, por los regímenes monárquicos de Marruecos y Jordania".

miércoles, 27 de abril de 2011

Falk responde a Goldstone

Al hilo del polémico artículo de Richard Golstone en Washington Post, Richard Falk, relator de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en los Territorios Palestinos, le contesta desde la página de Al-Yazira. En su artículo, Falk  recuerda que el Informe Goldstone es obra de varios autores y que la contribución del juez sudafricano fue menor. Además recuerda que el resto de autores ha desdicho a Goldstone y se ha reafirmado en el informe que, recordemos, tachaba de crímenes de guerra y de lesa humanidad la ofensiva israelí Plomo Fundido contra la Franja de Gaza.

Falk considera que "parte de la reacción extraordinariamente hostil de Israel tenía que ver, sin duda, con que Goldstone -un sionista devoto- había sido considerado culpable de traición. Quizás incluso de traición de un 'libelo de sangre', porque parecía estar que Goldstone anteponía su fidelidad a la Ley a sus propias lealtades tribales".
El relator de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en los Territorios Palestinos continúa señalando: "Lo que llama la atención es la relevancia que el liderazgo radical israelí concede a evitar que se manche su reputación como un actor político poco respetuoso de las leyes, incluso cuando se trata de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, institución que Israel, al igual que EEUU, nunca deja pasar la oportunidad de denunciar y difamar. Con su ira reconoce de manera implícita que las Naciones Unidas son un foro central de la actual guerra que está siendo librada en torno a la legitimidad de las reclamaciones palestinas de autodeterminación".

Richard Falk concluye que el Informe Golstone, en realidad, no dice nada nuevo porque numerosas investigaciones internacionales han llegado a las mismas conclusiones, entre ellas las publicadas  por Human Rights Watch, Amnesty International, B’Tselem o Al Haq, o la misión desarrollada por el jurista sudafricano John Dugard a instancias de la Liga Árabe.

martes, 26 de abril de 2011

Movilización por Palestina

El Alternative Information Center hace un llamamiento a los Movimientos Sociales del mundo para que se movilicen en defensa de Palestina. La traducción es de Remedios García de Iepala:

"Cuando la política pierde su sustento moral y tolera el racismo; cuando la agresión y la opresión están a la orden del día en nombre de la autodefensa o la religión; cuando la paz se convierte en una herramienta para prolongar la ocupación y la humillación; cuando a diario los seres humanos son blanco de asesinatos en defensa de la hegemonía y el control, el silencio es cómplice.

Durante sesenta y cuatro años, el Estado de Israel ha perpetrado políticas de agresión y colonialismo en la Palestina histórica, el Golán sirio, o el Líbano, políticas que causan  sufrimiento permanente a los palestinos y a otros pueblos bajo una ocupación colonial militar.

Israel niega a los palestinos el derecho al retorno, el derecho a la autodeterminación y el derecho a establecer un Estado Palestino con Jerusalén como capital. Israel también se niega a acatar las resoluciones de Naciones Unidas y sigue burlándose del Derecho Internacional al aferrarse a su política expansionista, a su política de opresión en Cisjordania y a la judaización de Jerusalén, a la construcción del Muro de separación y al mantener el cerco y la agresión contra el pueblo palestino en la Franja de Gaza. Israel también continúa diseñando y  llevando a la práctica políticas racistas contra los ciudadanos palestinos de Israel.
   
La radicalización de las políticas opresivas de Israel en los últimos años aparece en marcado contraste con la actual oleada de revoluciones democráticas en Oriente Medio. Oriente Medio está cambiando de forma espectacular y las políticas internacionales hacia la región también tienen que cambiar.

Por consiguiente, el Alternative Information Center (AIC), como organización conjunta palestino-israelí, en este momento crucial, hace un llamamiento a los movimientos sociales del mundo.

El conflicto árabe-israelí no es un choque de civilizaciones, ni un problema religioso, ni de odio eterno, sino un conflicto originado por el sistema político y cultural de la clase dominante israelí. Nuestro problema es con la ideología colonialista sionista. Creemos en la necesidad de terminar con esta lucha sangrienta sobre la base del Derecho Internacional y a las resoluciones de Naciones Unidas.

Hacemos un llamamiento a TODOS VOSOTROS PARA ACABAR CON LA COMPLICIDAD INTERNACIONAL con el apartheid israelí EN ESTE PRECISO MOMENTO, repudiando las prácticas racistas y colonialistas y las políticas de Israel. Esta movilización será de gran importancia si nosotros, juntos, exigimos que se abran caminos hacia un futuro común basado en el fin de la ocupación israelí, la aplicación de una paz justa y total, basada en el reconocimiento de los derechos del pueblo palestino (derecho al retorno, derecho a la autodeterminación, y derecho a establecer un Estado Palestino con Jerusalén como capital), y la resistencia a toda forma de racismo, sectarismo, odio y chauvinismo.

También os hacemos un llamamiento para que acabemos con los intentos de Israel y los movimientos sionistas por monopolizar la representación de los judíos e israelíes y subvertir sus voces en apoyo de empresas colonialistas y racistas. El futuro de Israel en la región está atado al futuro de los palestinos, y ha llegado la hora de decir ¡BASTA!

Más de sesenta años de guerra, acumulando armas convencionales y no convencionales, opresión, ocupación, centenares de puestos de control, muros, y bloqueo de la Franja de Gaza, no han dado la paz a Israel, porque la paz no puede crecer a la sombra de la ocupación y la seguridad no florece a punta de pistola. Paz y seguridad solo se lograrán acabando con la política de agresión, expansión, ocupación y sectarismo, y trabajando por un futuro común, basado en los principios de justicia, igualdad, y en los valores democráticos.

Nosotros, palestinos e israelíes del AIC, llamamos a todos los movimientos sociales del mundo a:
- Apoyar el llamamiento palestino de 2005 al Boicot, Desinversión y Sanciones contra Israel hasta que cumpla con el Derecho Internacional y las resoluciones de Naciones Unidas.
- Presionar a los países para que cesen en su complacencia con las políticas israelíes, sin la cual Israel no podrá continuar sus flagrantes violaciones de los derechos de los palestinos.
- Movilizar el apoyo mundial a la resistencia popular palestina!
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lunes, 25 de abril de 2011

¿Hacia dónde va Siria?

La represión de las manifestaciones de la pasada semana en Siria ha provocado más de 150 víctimas. Deraa, Banias, Yible, Homs y Duma siguen siendo el principal foco de la revuelta, pero también se han registrado incidentes en otros puntos del país e. incluso, en algunos barrios de la capital como al-Midan (donde, por cierto, se inició el levantamiento contra la ocupación francesa). Parece que el régimen no ha extraído lecciones de lo ocurrido en Túnez, Egipto, Yemen o Libia y, en lugar de aceptar las demandas de la población, se empeña en negar la evidencia y apostar por la represión salvaje. ¿Ignora que a más represión, más movilización de la población?
El hecho de que sean los mujabarat (policía secreta) quienes están asumiendo el peso de la represión indica que el régimen sirio desconfía de su propio ejército, uno de los cimientos sobre los que se apoya el propio estado autoritario. En las últimas semanas hemos escuchado noticias sobre soldados y oficiales que se negaban a reprimir a la población y que eran disparados o asesinados por sus superiores. Quizás por esta razón, los mujabarat son los que están llevando el peso de la represión. Acuden a los lugares donde se registran incidentes en pick-up y en ropa civil para no ser identificados y abren fuego contra los manifestantes. La táctica es similar a la empleada por las fuerzas de seguridad iraníes para reprimir a quienes protestaban por el pucherazo electoral el pasado verano. El presidente Obama ha llegado a afirmar que asesores iraníes estarían orientando al régimen sirio sobre la mejor manera de sofocar la revolución siria.

Lo que cada vez parece más claro es que el régimen sirio ha apostado todas sus cartas a preservar el Estado autoritario sin introducir la menor reforma. La liberación de algunos centenares de presos políticos, la naturalización de 250.000 kurdos o la derogación de la ley de emergencia sólo pueden interpretarse como cambios cosméticos que llegan demasiado tarde (¡con once años de retraso!). Para los Asad se trata de una lucha a vida y muerte, puesto que la caída de Bashar iría acompañada de la caída del régimen. Debe descartarse, pues, una evolución a la egipcia en la que la caída de Mubarak no ha representado la caída de su régimen. De momento, ya han empezado a surgir las primeras fisuras con la dimisión de dos diputados y de una alta autoridad religiosa, todos ellos procedentes de Deraa.

viernes, 22 de abril de 2011

¿Y Bahréin?

Al-Fanar traduce un editorial del diario Al-Quds al-Arabi publicado el pasado día 17 y dedicado a la situación en Bahréin:


"La cuestión de las Fuerzas del Escudo del Golfo presentes en el reino de Bahréin sigue desencadenando polémica a nivel regional, concretamente entre Irán y el reino de Arabia Saudí, que ha enviado a más de 1.500 soldados para apoyar al régimen bahreiní.

Arabia Saudí insiste en que la presencia de estas fuerzas entra dentro del marco de un acuerdo de defensa conjunto firmado por los países del Golfo, mientras que Irán considera que son tropas de ocupación y ha declarado que no se mantendrá de brazos cruzados y de hecho lo ha denunciado ante las Naciones Unidas.

El presidente del gobierno de Bahréin dijo ayer que las tropas saudíes y emiratíes no abandonarán el país hasta que se haya dispersado el peligro iraní sobre los países del Golfo, mientras que el titular de Exteriores, Jáled Ben Ahmad Al Jalifa, ha manifestado que las tropas abandonarán el país en cuanto concluya su misión de tratamiento de cualquier peligro externo. 
     
El problema principal en Bahréin no es la presencia de tropas del Golfo, sino las razones reales que han desencadenado la llegada de esas tropas; en otras palabras: estas tropas son una de las muestras de esa tensión interna resultado de la falta de reformas en el país.

Bahréin vivió una revolución popular para pedir reformas constitucionales, igualdad de oportunidades en el empleo, lucha contra la corrupción y el fin de la discriminación sectaria. Las fuerzas de seguridad contuvieron a los manifestantes, la protesta en la Plaza de la Perla, en el centro de Manama, fue dispersada por la fuerza y las fuerzas de seguridad mataron a un número importante de manifestantes y detuvieron a muchos de ellos.

Las palabras del primer ministro de Bahréin sobre las protestas, cuando decía que eran una tentativa de golpe de Estado, no cuadraban con la realidad, porque el príncipe heredero dialogó con los manifestantes y reconoció la legitimidad de sus demandas. Bahréin no sufrió una invasión extranjera, ni hace frente a una invasión así en este momento en el que llegan hasta allí tropas saudíes y extranjeras para defender el país. Bahréin lo que ha vivido ha sido una oleada de protestas pacíficas para pedir reformas políticas, y creemos que el reino tiene tropas para hacer frente a estas protestas si se salen de un marco pacífico.

La injerencia iraní en los asuntos internos de Bahréin es un error sin ninguna justificación porque los que allí se manifiestan son árabes, y su protección ha de ser responsabilidad árabe y responsabilidad de las propias autoridades de Bahréin, porque se trata de ciudadanos bahreiníes aunque pertenezcan a otro grupo confesional diferente del que gobierna el país. Lo mismo se puede decir del libanés Hezbolá. Ni Irán ni Hezbolá intervinieron cuando los manifestantes en Siria, Yemen o el propio Irán fueron reprimidos por las fuerzas de seguridad.
El gobierno de Bahréin reprimió de forma sanguinaria a los ciudadanos, mató a los manifestantes cuando estaban durmiendo en la Plaza de la Perla, y esta brutalidad es la que ha contribuido a la tensión de la situación interna y a que haya aumentado la división sectaria en este pequeño reino.

El monarca bahreiní prometió volver a las negociaciones con los manifestantes y sus representantes en cuanto la tranquilidad volviera al país. Ahí está la tranquilidad impuesta por la fuerza de la represión desde hace más de un mes y no hemos visto que se haya reanudado el diálogo sino que han aumentado las detenciones en las filas de la oposición.

Lo lamentable es que Occidente, y más concretamente EEUU, hayan dado marcha atrás de forma vergonzosa en su oposición a la presencia de tropas saudíes y del Golfo en Bahréin debido a las presiones de Arabia Saudí, como quedaba claro en las declaraciones de Hillary Clinton, quien bendijo la injerencia del Golfo después de considerarla un error.

La solución de la crisis de Bahréin está en manos de las autoridades, pero hasta el momento no hay ningún indicio de que quieran tomar medidas serias para desatascar la situación y hacer realidad la reconciliación nacional a través de un diálogo que lleve a dar respuesta a las peticiones legítimas de justicia y reformas hechas por la oposición.

La crisis sectaria cada vez más grave en el país podría dar lugar a una gran explosión que se lleve por delante la seguridad y estabilidad de la totalidad de los países del Golfo, bien en forma de guerra regional, de violencia o de terrorismo, sobre todo si los países del Golfo, y concretamente Bahréin, no dejan de lado su testarudez y sus soluciones policiales y no tratan con la oposición bahreiní y sus reivindicaciones de forma responsable, considerando que son ciudadanos de primera y no de clase inferior, ciudadanos cuya ciudadanía y lealtad está puesta en duda y ahí está el origen del problema".

miércoles, 20 de abril de 2011

Deir Yasin

Alternative Information Center publica una pequeña nota sobre lo que ha quedado de Deir Yasin, rebautizada por los israelíes como Givat Shaoul.

"El pueblo palestino de Deir Yassin fue una de las cinco aldeas palestinas al oeste de Jerusalén que fueron limpiadas completamente y destruidas durante la limpieza étnica de 1948 (los otros cuatro son Qalunia, Sarris, Sürek Beit y Biddou), durante la creación del Estado de Israel.
El poblado es ahora más conocido por la masacre cometida por los grupos paramilitares sionistas Irgun y Lehi el 9 abril de 1948, durante el cual alrededor de 200 palestinos fueron asesinados a sangre fría por disparos o granadas de mano arrojadas a sus casas.

La aldea de Deir Yassin estaba localizada en las afueras de Jerusalén. La mayoría de los restos de este poblado han sido desde entonces destruidos. El área que actualmente se conoce como Givat Shaoul es hoy en gran medida un barrio judío ortodoxo. Es también el hogar de Kfar Shaul, un centro de salud mental, el mayor centro psiquiátrico de Jerusalén, que utiliza algunas de las casas en las aldeas que permanecen en el recinto del hospital.

En la actualidad, la comunidad judía de Venezuela está construyendo un complejo de apartamentos de lujo en el sitio de la aldea . La Municipalidad de Jerusalén, al aprobar el proyecto inmobiliario de la comunidad judía de Venezuela, dijo que espera que el vecindario se absorba a los inmigrantes venezolanos en Jerusalén.

El complejo ha sido nombrado Pninat Har Nof. Además de los apartamentos de lujo, el complejo Pninat Har Nof tendrá un parque para niños y un espacio común de construcción que albergará un gimnasio, spa, sauna, squash y un salón de fiestas, de acuerdo con su página web".

En la web del Comité de Solidaridad con la Causa Árabe puede leerse el prólogo y presentación al libro Nakba. El desalojo sionista de Palestina en 1948 del historiador palestino Walid Khalidi y consultarse los más de quinientos pueblos que fueron desalojados en 1948.

martes, 19 de abril de 2011

Protestas en Homs

La revuelta siria se extiende por buena parte del país. Después de Deraa, Latakia y Duma le llega el turno a Homs, donde han muerto más de treinta personas en los dos últimos días. En el vídeo, que recoge las manifestaciones celebradas la pasada noche en Homs, aparecen cientos de personas coreando el que se ha convertido el lema de las manifestaciones: "Al-sha`ab yiurid isqat al-nizam" ("El pueblo quiere la caída del régimen"). Y la reacción de su aparato represivo...

lunes, 18 de abril de 2011

Torturas en Siria

Hace unos días, Human Rights Watch publicaba un informe en el que acusaba a las fuerzas de seguridad y a  los servicios de inteligencia sirios de torturar a los cientos de detenidos en las manifestaciones contra el régimen. Entre los torturados estarían activistas, periodistas y abogados que han apoyado las propuestas.

HRW ha exigido a las autoridades sirias que pongan fin, de manera inmediata, al empleo de la tortura, liberen a los más de 600 detenidos en las últimas cuatro semanas e investiguen a los responsables de la tortura para evitar que estas se produzcan de nuevo en un futuro. Joe Stork, subdirector de HRW en Oriente Medio, denunció que "no podría haber reformas reales en Siria mientras las fuerzas de seguridad continúen abusando de la población con total impunidad".
HRW ha entrevistado con casi dos decenas de personas (entre ellas dos mujeeres y tres adolescentes) detenidas en Derra, Damasco, Duma, Homs, al-Tal y Banias e interrogados por algunos de los brazos de los mujabarat, entre ellos la Seguridad del Estado, la Seguridad Política y Seguridad Militar. La mayoría de los informantes afirmó haber sido golpeados en los interrogatorios y algunos de ellos confirmaron que fueron torturados por medio de cargas eléctricas o que se les impidió dormir, comer o beber durante varios días. Parte de los detenidos señaló que habían permanecido con los ojos vendados y con las manos atadas durante su detención. Los detenidos, además, fueron obligados a firmar confesiones sin haberlas siquiera leido y a prometer que no tomarían parte en futuras manifestaciones.

A continuación algunos de los testimonios: "Nos alinearon en un pasillo y nos golpearon... Perdí la consciencia durante algún tiempo porque me habían golpeado muy fuerte en la cabeza. En un principio nos metieron a 17 personas en una habitación de la que nos sacaban para interrogarnos. Nos golpeaban con un cable y nos acusaban de ser espías israelíes y libaneses". Otro de los detenidos señaló: "Nos metieron en una gran estancia donde había cientos de detenidos de diferentes ciudades. Nos hicieron desnudarnos y nos lanzaron agua fría, nos golpearon con cables y con porras eléctricas durante tres o cuatro segundos cada vez". Otro de los detenidos afirmó que cuando se negó a firmar la declaración, le apuntaron con un fusil AK-47 en la cabeza.

viernes, 15 de abril de 2011

Otra víctima inocente del conflicto

Otro día de luto. La misma sensación de hastío y de vergüenza después del asesinato de Juliano Mer-Khamis. Ayer le tocó el turno al activista italiano Vittorio Arrigoni. Aunque el asesinato no ha sido reivindicado todavía todo apunta a grupúsculos salafistas en la órbita de Al-Qaeda que han venido proliferando en Gaza en los últimos años, elementos radicales con un ideario yihadista que acusan a Hamas de 'colaborar' con la ocupación por su renuencia a instaurar un Estado islámico regido por la shari`a. Uno de estos grupúsculos podría estar detrás de la muerte de Vittorio.
A continuación incluyo un breve artículo de Gorka Larrabeiti publicado por Rebelión:

"Han matado a Vittorio Arrigoni. Difundieron la noticia primero fuentes de Hamas y luego un activista del International Solidarity Movement. No está claro cómo lo mataron. Un portavoz del ISM declaró que el pacifista italiano había sido estrangulado, aunque en la nuca presentaba varias contusiones: "Tenía todavía los ojos vendados y perdía sangre de la parte detrás de la cabeza. En las muñecas tenía marcas de esposas". A Vittorio lo había secuestrado anteayer un grupo salafí que había amenazado mediante un vídeo en Youtube con matarlo si el gobierno de Hamas no liberaba a algunos detenidos salafíes antes de 30 horas. Al parece, no hubo intentos de negociación para liberarlo.

Arrigoni, militante de izquierda, arribó a Gaza como representante del International Solidarity Movement en una embarcación del Gaza Freedom Movement, que dos años después desembocaría en la Flotilla de la Libertad. Lo detuvieron en noviembre de 2008 soldados del Estado israelí  en aguas palestinas, lo encerraron durante seis días y luego lo expulsaron a Italia desde el aeropuerto de Tel Aviv. Todo por haberse manifestado junto a los pescadores palestinos contra el bloqueo que estrangula la Franja y sume en la miseria a cientos de familias. El 25 de diciembre de 2008 regresó a Gaza y escribió: "Orgulloso de mi pasado, despreocupado por mi presente. Porque este es el momento de esmerarse, antes que de adueñarse de un futuro fácil, retorcido cómodamente, por esas víctimas inocentes a cuyos gritos de dolor no hemos concedido atención durante un momento". Lo escribió el día de Navidad de 2008 "desde las tinieblas del asedio".

Y llegó la Operación Plomo Fundido, y Vittorio Arrigoni fue, con Alberto Arce, uno de los únicos periodistas que se quedó en Gaza. Sus crónicas para Il Manifesto fueron una ventana que asomaba al horror del linchamiento que sufría el pueblo palestino. Esos textos fueron recogidos en un libro importante que publicó Il Manifesto.

Terminada la matanza de Gaza, Vittorio se quedó en Gaza. Fue el único periodista occidental que lo hizo. Vittorio llevaba un
blog. Las últimas entradas daban cuenta de las siguientes noticias: la muerte de cuatro trabajadores por el derrumbamiento de uno de los túneles excavados por los palestinos en la frontera de Rafah; las declaraciones de Berlusconi comprometiéndose a impedir la partida de la Flotilla de la Libertad para Gaza; el ingreso en el hospital de Mubarak y el pogromo de la aldea palestina de Awarta, asediada durante 31 días tras la matanza de cinco colonos en el asentamiento ilegal de Itamar.

En Rebelión tradujimos
unos cuantos textos suyos. En medio del infierno de Gaza, sus crónicas terminaban con una frase preciosa -"Restiamo umani"-, que dio título a su libro, y que resulta difícil de traducir. Podía ser "sigamos siendo humanos"; "mantengamos la humanidad"; "seamos humanos". Ninguna de las soluciones convencía, pues siempre se escapaba algo de esa frase italiana, que encerraba herméticamente en dos palabras un salvavidas contra la injusticia, el dolor y el horror que sufría y sigue sufriendo Gaza y Palestina. Restiamo umani. Adiós, Arrigoni. Viva la Flotilla de la Libertad".

 
La editorial Bósforo publicó publicó algunas de sus cartas escritas desde la Gaza asesdiada y bombardeada por las tropas israelíes. A continuación uno de sus extractos:

"¿Tenéis presente cómo es Gaza? Cada casa se levanta encima de otra, cada edifi cio está apoyado sobre otro. Gaza es el lugar con mayor densidad habitacional del mundo, por lo que si la bombardeas desde diez mil metros de altitud es inevitable que provoques una masacre de civiles. Eres consciente y culpable, no se trata de errores, de daños colaterales. Así, en el bombardeo del cuartel de policía de Al Abbas, en pleno centro, ha resultado afectada por las explosiones también la escuela primaria de al lado. Las clases acababan de terminar y los niños estaban ya en la calle, decenas de batitas azules al viento se mancharon de sangre".

jueves, 14 de abril de 2011

El blindaje del régimen sirio

Hoy publico un análisis en el Real Instituto Elcano con el título "Siria ante la revuelta: el blindaje del régimen" (también se puede bajar en formato pdf). En él que analizo el futuro del régime sirio tras las revueltas populares. A continuación incluyo algunos extractos del ARI nº 66/2011:

Siria se encuentra en el ojo del huracán. La revuelta que se inició en Deraa ya ha tenido réplicas en buena parte del territorio (incluida la periferia de Damasco), aunque por ahora las manifestaciones distan de ser multitudinarias y el régimen no considera amenazada su supervivencia. En su discurso ante el Parlamento, Bashar al-Asad denunció una conspiración extranjera destinada a provocar una guerra sectaria y destruir al último bastión del arabismo. Pese a descartar realizar reformas baja la presión de la calle, el presidente ha adoptado varias medidas bien recibidas por la población, entre ellas el aumento del sueldo de los funcionarios, la liberación de algunos presos políticos, la formación de una comisión para suprimir las leyes marciales, la limitación del servicio militar obligatorio y la concesión de la ciudadanía a 250.000 kurdos del Hasake. Está por ver si estos guiños consiguen desactivar por sí solos las protestas.

El gran juego sirio
La comunidad internacional se ha inclinado por esperar y ver en lugar de actuar. Debe tenerse en cuenta que Siria es un régimen hermético con escasas relaciones con los países occidentales. Las relaciones con EEUU distan de ser ejemplares y, aunque se ha registrado una ligera mejoría en el curso de los últimos años al reconocer Washington el peso específico de Damasco en la región, la Administración Obama se sigue guiando en gran medida por la Doctrina Bush recogida en la Ley de Responsabilidad Siria. Por lo que respecta a la UE es Francia, como ex potencia mandataria, la que ha marcado la política a seguir hacia Siria, decretando su aislamiento tras el asesinato de Hariri y rehabilitándola con su entrada en la Unión para el Mediterráneo.

Ni Washington ni Bruselas tienen, por lo tanto, capacidad para presionar al régimen ni tampoco pueden adoptar la estrategia del palo y la zanahoria, que tan escasos resultados les ha dado en el pasado. Además, Damasco sigue conservando la capacidad para interferir en los asuntos libaneses y, en consecuencia, desestabilizar el país vecino a través del patronazgo que ejerce sobre Hezbolá, algo que preocupa a Francia y a EEUU. En este sentido, es probablemente Teherán el actor que más capacidad tiene para influir en las decisiones del régimen debido a la alianza estratégica vigente desde hace tres décadas. Irán no es partidario de una apertura política en Siria, ya que considera que las reformas podrían alejarlo de la esfera iraní. No debería subestimarse, por último, el efecto que puedan ejercer las presiones del primer ministro turco Erdogan para que Bashar ponga en marcha reformas de calado, dado que Ankara ha multiplicado sus relaciones comerciales y económicas con Siria en el curso de la última década.

Si bien es cierto que Turquía ha ganado peso entre los sectores reformistas sirios, también lo es que Irán mantiene una relación mucho más estrecha con el núcleo duro del régimen y, de manera particular, con las Fuerzas Armadas. No debe extrañar, pues, que los consejos de Erdogan en torno a la necesidad de reformas profundas hayan caído, al menos por el momento, en saco roto. No en vano, también la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, animó a Bashar a emprender reformas, lo que generó la alarma de Irán, puesto que Siria es su principal aliado estratégico y un actor esencial para mantener su influencia sobre Líbano a través de Hezbolá. No menos paradójico es que Israel observe también con alarma las movilizaciones populares y que las considere una amenaza para sus propios intereses, dado que un cambio de régimen podría obligar a replantear las relaciones bilaterales y acabar con la situación de ni paz ni guerra vigente desde hace cuatro décadas.

Conclusión: Pese a haber aludido a la existencia de una conspiración extranjera destinada a provocar una guerra sectaria, Bashar al-Asad es plenamente consciente que debe introducir reformas de calado si quiere garantizar la supervivencia del régimen sirio. La ola democratizadora árabe, que por ahora ha tenido más éxito en los países norteafricanos árabes que en el Oriente Próximo, llegará tarde o temprano a Siria. Ante ella, el régimen sirio sólo tiene dos opciones: librar una lucha a vida o muerte contra los manifestantes o, por el contrario, tratar de reformarse desde dentro asumiendo las demandas de la población (derogación de las leyes de emergencia, fin del sistema de partido único, liberación de los presos políticos y libertad de expresión). El futuro del régimen sirio dependerá, de una parte, de quién gane el pulso que libran los sectores inmovilistas y reformistas y, de otra parte, de que surja un liderazgo capaz de canalizar el descontento popular y extender la revuelta al conjunto del territorio.

miércoles, 13 de abril de 2011

Más sobre Goldstone

El País traduce el artículo del historiador israelí Ilan Pappe sobre la polémica provocada por el juez Goldstone al retractarse parcialmente de su informe sobre la operación Plomo Fundido. 

"Este vergonzoso giro de 180 grados no se produce de un día para otro. Llega después de año y medio de una intensa campaña de intimidación y desprestigio contra el juez, una campaña parecida a la que en el pasado destruyó la imagen de personajes tan poderosos como el senador estadounidense William Fullbrigt, lapidado por haberse atrevido a descubrir los ilegales manejos del lobby American Israel Public Affairs Committee (AIPAC) con el Estado de Israel...

Hace exactamente un año, en abril del 2010, la campaña organizada contra su persona alcanzaba su punto más álgido. ¿O sería mejor decir el más bajo? Fue dirigida por el portavoz de la Federación Sionista Sudafricana, Avrom Krengel, que, entre otras cosas, intentó impedir la entrada de Goldstone en la ceremonia del Bar Mitzvah de su nieto con el pretexto de que Goldstone había "causado un daño irreparable al conjunto del pueblo judío".

La Federación Sionista Sudafricana amenazó también con la formación de piquetes a las puertas de la sinagoga durante la celebración de la ceremonia. Aún peor fue la intervención del gran rabino de Sudáfrica, Warren Goldstein, que condenó a Goldstone por "el enorme daño causado al Estado de Israel".

El pasado mes de febrero, Goldstone ya afirmó que "Hamás había cometido crímenes de guerra pero no Israel" en una entrevista, que no fue emitida, del Canal 2 de Israel. Seguía sin ser suficiente, los israelíes exigían mucho más. Los lectores se preguntarán: "¿Es que acaso el juez Goldstone no tuvo los suficientes arrestos para soportar la presión?". Buena pregunta, pero ¡qué le vamos a hacer! La sionización de las comunidades judías y la identificación de lo judío con el sionismo posee un poderoso efecto disuasorio que impide que los judíos liberales se enfrenten abiertamente a Israel y sus crímenes.

De vez en cuando muchos judíos liberales parecen querer liberarse, permitir que sea su propia conciencia, en lugar de su miedo, la que dirija sus actos. Sin embargo, muchos de ellos parecen incapaces de persistir en sus buenas intenciones, al menos en lo que respecta al Estado de Israel. El riesgo de ser incluidos en el grupo de "los judíos que se odian a sí mismos" -con todo lo que esa inclusión trae consigo- es demasiado alto y costoso para ellos. Habría que encontrarse dentro de su piel para entender esta clase de terror.

Precisamente hace solo unas semanas, el departamento de espionaje militar israelí anunciaba que acababa de crear una unidad especial para identificar y perseguir a individuos y organizaciones sospechosas de "deslegitimar" a Israel en el extranjero. A la luz de estos hechos es probable que un buen número de corazones débiles asuman que los riesgos de enfrentarse a Israel no merecen la pena.

Deberíamos habernos dado cuenta de que el juez Goldstone pertenecía a este grupo cuando afirmó que, a pesar de las conclusiones de su informe, él seguía siendo sionista. Este adjetivo, "sionista", está mucho más cargado de significado de lo que normalmente se cree. Uno no puede decirse "sionista" si se opone a la ideología del apartheid que practica el Estado de Israel. Puedes, sí, seguir siéndolo si simplemente criticas al Estado de Israel por ciertos hechos criminales pero te niegas a ver la conexión entre dichos hechos y la ideología que subyace en los mismos. Decir "soy sionista" es una declaración de lealtad que de ninguna manera puede aceptar el Informe Goldstone del 2009. En pocas palabras, se puede ser sionista o, por el contrario, se puede acusar a Israel de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, pero no las dos cosas a la vez...
Desde el inicio del Estado de Israel, los cientos de miles de palestinos asesinados por Israel fueron siempre terroristas o "bajas por error". ¿Así que de los 1.400 muertos de Gaza solo 29 lo fueron "por error"? Solo una posición fuertemente ideológica podría basar la elaboración del informe en una investigación interna del propio ejército que se concentra en solo uno de los muchísimos casos existentes de masacres y asesinatos ilegales. De ninguna manera puede decirse que hayan existido pruebas nuevas que impulsaran a Goldstone a reelaborar sus conclusiones. Es más bien su deseo de volver al confortable redil sionista lo que ha dado origen a su injustificable renuncia.

Algo que también queda claro si observamos la forma en que va subiendo de tono cuando se refiere a Hamás y lo baja cuando se dirige a Israel. Lo hace, seguramente, porque cree que así se librará de la justa cólera de Israel. Pero está equivocado, muy equivocado. No habían pasado sino unas pocas horas desde la publicación del artículo cuando Ehud Barak, ministro de Defensa de Israel, Netanyahu y, por supuesto, el premio Nobel de la Paz Simón Peres, encargaron a Goldstone una nueva tarea: a partir de ahora tendrá que dedicarse a hacer bolos de un campus universitario a otro en servicio del nuevo y piadoso Israel. También puede que diga que no, pero en ese caso volverán a negarle el acceso a la ceremonia del Bar Mitzvah de su nieto".

Ilan Pappé es catedrático de Historia y director del Centro Europeo de Estudios Palestinos en la Universidad de Exeter. Out of Frame: The Struggle for Academic Freedom in Israel (Pluto Press, 2010) es su último libro. Traducción de Pilar Salamanca.

martes, 12 de abril de 2011

El poder alawí en Siria

Ahora que Siria está de moda en los medios de comunicación se vuelva a describir al régimen sirio como exclusivamente alawí, lo que no se ajusta exactamente a la realidad. A continuación incluyo algunos extractos dedicados a la secta alawí de mi artículo de Culturas dedicado al mosaico confesional-étnico sirio.

"La toma de control del Estado por parte del Baaz en 1963 fue considerada como una revancha de la periferia –en especial, el Mediterráneo alauí y la Montaña drusa– contra Damasco, dado que buena parte de sus dirigentes pertenecía a las minorías confesionales tradicionalmente marginadas por el poder central. Debido a esta circunstancia, los gobernantes alawíes han tenido buen cuidado en que tanto la mayoría árabe suní como las minorías confesionales tomen parte en el aparato gubernamental. De hecho, los primeros ministros han sido árabes suníes desde entonces y las minorías confesionales suelen tener representación en cada gobierno. Como cabría esperar, los poderosos servicios de seguridad son dirigidos, prácticamente en exclusiva, por alawíes.

Conocidos como nusayríes durante siglos, a principios del s. XX adoptan el término de alawíes para enfatizar su adscripción al chiísmo duodecimano. Hoy en día representan el 11% de la población. Los orígenes del nusayrismo se remontan al s. IX, cuando Ibn Nusayr se proclamó profeta afirmando haber recibido del onceavo imán chií, al-Hasan al-`Askari, una doctrina secreta que, tras su ocultación (gayba), es transmitida de generación en generación. A mediados del s. X, el credo se extendió por el noreste sirio, pero no fue hasta comienzos del s. XI cuando el nusayrismo se convirtió en oficial en Latakia. Los sultanes mamelucos y otomanos intentaron convertir sin éxito a los nusayríes al Islam suní.

Algunas de sus concepciones chocan de lleno con el Islam suní, entre ellas su creencia en la trasmigración de las almas. Los alawíes consideran a Ali, primo y yerno de Mahoma, como la deidad suprema y eterna. Al principio de los tiempos, las almas de los alawíes eran luces en torno a Dios (también denominado la Esencia), pero cayeron en desgracia y fueron expulsadas del paraíso convirtiéndose en humanos condenados a reencarnarse indefinidamente. Los imanes chiíes son reconocidos como manifestaciones de la divinidad y cada uno tuvo un compañero que ejerció la función de intermediario entre Dios y los creyentes. La única manera de escapar de la metempsicosis es entrar en contacto con la propia deidad, tras lo cual el creyente se convertirá en una estrella que reanudará su camino por los siete cielos hasta llegar al más elevado, donde contemplará la luz suprema.

Durante siglos, los alawíes mantuvieron su cohesión debido a su aislamiento en el Yabal al-Nusayriya, donde se dedicaban a la agricultura. También existen comunidades alawíes en Latakia, Banias, Tartus, Homs, Safita y, en menor medida, Alepo e Idlib. En el periodo de dominación francesa disfrutaron de una amplia autonomía dentro de un Estado independiente alawí y fueron una pieza central en el ejército colonial. Tras la independencia, los alawíes no sólo mantuvieron su peso en las Fuerzas Armadas, sino que además se vieron beneficiados por las numerosas purgas registradas tras cada golpe de Estado, los que les permitió disfrutar de una situación privilegiada. El golpe militar del alawí Salah al-Yadid en 1966 y, más claramente, el ascenso al poder de Hafiz al-Asad (perteneciente a la tribu Raslan y al clan Kalbiya) en 1970 mostraron un hecho sin precedentes en el mundo árabe, ya que una minoría confesional se hizo con el control del Estado gracias a su dominio del aparato militar. Conscientes de su debilidad, los alawíes decidieron aliarse con el resto de minorías confesionales (drusos, ismailíes y cristianos) para conservar el poder.
El hecho de que un país como Siria sea dirigido por los alawíes desde hace más de cuatro décadas ha levantado las suspicacias de la mayoría suní y, en particular, de los sectores islamistas. Durante la revuelta de los Hermanos Musulmanes (1979-1982), los alzados llamaron al yihad contra un gobierno que tachaban de apóstata. Al hacerlo no hacían más que recuperar una fatwa emitida en el siglo XIV por el teólogo sirio Ibn Taymiya, que equiparaba a los alawíes con los idólatras y autorizaba el empleo del yihad contra ellos. Said Hawa, ideólogo del alzamiento, manifestó entonces: “Los países musulmanes son dirigidos por incrédulos y ateos. Es obligación de todo musulmán emprender una campaña de purificación destinada a restablecer el orden. Esto sólo ocurrirá por medio de un yihad que elimine, sin compasión ni piedad, a las incrédulas sectas ocultistas y a los alawíes, así como a los comunistas, a los nacionalistas y a quienes reclaman la separación entre Estado y religión”

Si bien es cierto que los alawíes tienen una fuerte presencia en los aparatos de seguridad, no puede hablarse estrictamente de régimen alawí. Se trata más bien de una alianza entre grupos muy diversos (tanto en lo ideológico como en lo confesional), unidos por su voluntad de conservar su posición hegemónica. Aunque los alawíes asumieron un papel central en la toma del poder del Baaz, tras el Movimiento Rectificatorio de 1970 cooptaron a la oligarquía suní damascena. De hecho, la mayor parte de los cuadros del régimen (primeros ministros y ministros de Defensa, Asuntos Exteriores y Economía) no son alawíes, sino suníes. Esta alianza se ve reforzada por enlaces matrimoniales y proyectos empresariales del clan Asad y de familias políticas y militares afines, por un lado, y los herederos de algunas de las fortunas más relevantes del país o de determinadas regiones por otro".

lunes, 11 de abril de 2011

Goldstone se retracta

Balagán, el blog de Eugenio García Gascón, corresponsal del diario Público en Jerusalén, reflexiona sobre la polémica provocada por la publicación de un artículo de Richard Goldstone en el diario Washington Post. Nos ayuda a entender por qué el juez sudafricano se retracta parcialmente de las conclusiones de su informe sobre la operación Plomo Fundido, en el que acusaba a Israel de perpetrar crímenes de guerra y de lesa humanidad.

"El diccionario de hebreo moderno que tengo a mano traduce ‘jerem’ por ‘boicot’, y esto es justamente lo que el juez Richard Goldstone ha sufrido por parte de la comunidad judía en los dos últimos años. La prensa hebrea suscita la preguntas de qué ha conducido a Goldstone a retractarse, aunque sea parcialmente, de su informe sobre la invasión israelí de Gaza de hace dos años. Véanse un poco más abajo dos citas de lo que se está publicando en Israel estos días.

No ha faltado quien relaciona su arrepentimiento por escrito con la conocida expresión hebrea “shjita yehudit”, o “matanza judía”, que se aplica a las situaciones en las que los judíos acaban con la moral o la reputación de alguien y lo hunden sin necesidad de derramar una gota de sangre, y no como los gentiles.
El Yediot Ahronot del 3 de abril titulaba en su página 2: “La presión y el arrepentimiento”, y subtitulaba: “Estos dos años no han sido faciles para Goldstone. En las comunidades judías se le convirtió en un excluido y en su sinagoga de Sudáfrica no le permitieron leer el Pentateuco”.

Y el Yediot del día 4, en la página 4: “Una fuente cercana al juez sudafricano dice que incluso antes de la publicación del informe, hace unos dos años, el juez y su esposa sufrieron un boicot social (jerem jevrati) casi completo por parte de los diririgentes judíos y esto les causó una profunda desazón. El doctor israelí Alon Liel, amigo de Goldstone desde la época en que sirvió como enviado del ministerio de Exteriores de Israel en Sudáfrica, dijo que Goldstone ha pasado por un ‘auténtico infierno’” (…) El doctor Liel añade que el juez ha tenido que cambiar continuamente sus números de teléfono y sus direcciones electrónicas debido al acoso y las amenazas. Además, “Goldstone vio como un insulto el que Israel decidiera boicotearlo y dijo ‘Yo soy un juez judío y sionista, ¿Acaso Israel no se fía de mí?’ El hombre estaba roto (shabur). No quiero decir que a causa de las amenazas que recibió y del infierno que pasó haya publicado el artículo en el Washington Post, pero no hay duda de que eso ha debido influir”.

También es sumamente interesante el artículo que Ilan Pappe, otro judío crítica con Israel que ha sufrido en sus propias carnes varias campañas de acoso, publica en Electronic Intifada.

viernes, 8 de abril de 2011

Kurdos en Siria

Ayer el diario israelí Haaretz recogía la noticia de que el presidente sirio Bashar al-Asad había celebrado varias reuniones con líderes de la comunidad kurda y, finalmente, había aceptado una de sus principales reivindicaciones desde hace más de cincuenta años: conceder la nacionalidad siria a más de 250.000 kurdos nacidos en el país.

Esta medida está orientada a calmar la zona kurda del Hasake, donde se concentra buena parte de los 2.500.000 que viven en el país y, asíu, evitar que se sumen a la revuelta popular contra el régimen. Aprovecho la ocasión para recuperar algunos extractos referidos a la minoría kurda de mi artículo "Las fronteras etno-confesionales sirias" publicado en la revista Culturas hace unos meses:

La población kurda se distribuye entre varios países de Oriente Medio. En Siria, representa la minoría étnica más relevante y se encuentra dispersa entre varias zonas sin solución de continuidad: la Yazira (regada por el Éufrates y donde viven el 40% de los kurdos), el Kurd Dagh (fronteriza con Turquía con otro 30%), Kobani (en el Éufrates) y, por último, Damasco (donde Saladino fundó el Barrio Kurdo).

Tras la independencia, los kurdos detentaron puestos de gran responsabilidad. En 1949 Husni Zaim, hasta entonces jefe del Estado Mayor, llegó a la presidencia tras dar un cuartelazo y designó como primer ministro a otro kurdo: Muhsin al-Barazi. Poco después alcanzaría el poder Adib Shishakli, también de madre kurda, que se convertiría en hombre fuerte de Siria entre 1951 y 1954, hasta ser derrocado por un golpe dirigido por militares drusos. El ascenso del nacionalismo árabe deterioró rápidamente la situación de los kurdos. En los tres años (1958-1961) que duró el experimento de la República Árabe Unida (la unión entre Egipto y Siria bajo la dirección de Gamal Abdel Naser) decenas de oficiales kurdos fueron destituidos de sus cargos, entre ellos el jefe del Estado Mayor Tawfiq Nizamaddin.

La minoría kurda en Siria, cuenta con una larga historia de persecuciones y de ostracismo político, social y económico, debido a que es la comunidad étnica no árabe más cohesionada del país y la única que puede representar una amenaza para el proyecto nacionalista árabe. El hecho de que un 9% de la población de la República Árabe Siria, como oficialmente se la denomina desde 1961, sea precisamente no árabe representa una evidente paradoja. El censo del Hasake, elaborado en 1962, quitó la ciudadanía a 120.000 kurdos. Medio siglo después, unos 160.000 kurdos siguen siendo considerados extranjeros en su propio país de nacimiento y no pueden participar en las elecciones, tener propiedades o desempeñar determinadas labores (abogado, periodista, ingeniero, doctor o cualquier otra profesión que requiera pertenecer a un colegio profesional). Otros 75.000 kurdos figuran como no registrados, por lo que no tienen acceso a la educación ni a la sanidad.
            
A finales de los sesenta y principios de los setenta del pasado siglo arrancó la arabización de las zonas kurdas. Como señala Robert Lowe, “se puso en práctica un plan para construir un cordón sanitario entre Siria y los vecinos kurdos del norte y noreste de la Yazira, en las fronteras con Turquía e Irak. La tierra kurda fue confiscada y los kurdos debieron reasentarse en el interior y ceder su lugar a los árabes”. En el curso de esta operación, 300 localidades kurdas fueron desalojadas y reocupadas por tribus árabes seminómadas.

En opinión de Jordi Tejel Gorgas, los kurdos han respondido a estas políticas represivas mediante la ‘disimulación’ identitaria, tradicionalmente empleada por las minorías confesionales chiíes para resistir las presiones del poder central. Al mismo tiempo, el régimen sirio no ha escatimado esfuerzos a la hora de cooptar a personalidades religiosas y civiles kurdas. Entre ellas merece la pena destacarse a la figura de Ahmad Kaftaru (mufti de la república entre 1964 y 2004) y Said Ramadan Buti (responsable de la mezquita de los Omeyas desde 2008 y mediador entre la autoridad central y las distintas hermandades sufíes del país). Diversos notables kurdos también participan en la política nacional, eso sí siempre que acepten las políticas de ‘sirianización’ y eviten el ‘pankurdismo’.

En la última década, el movimiento kurdo parece haber apostado por asumir una mayor visibilidad demandando mayores libertades, al igual que sus compatriotas en Irak y Turquía. Estas demandas han sido respondidas con mano de hierro. En los disturbios del Qamishle, que tuvieron lugar en la primavera de 2004, más de 40 kurdos perdieron la vida, 400 resultaron heridos y otras 2.000 personas fueron detenidas acusadas de “incitar a la guerra civil y a la lucha sectaria”. Un año más tarde, el jeque Muhammad Jaznawi, un prominente líder de esta comunidad, apareció despedazo tras reunirse en el extranjero con el dirigente de los Hermanos Musulmanes, Ali Sadr al-Din al-Bayanuni.

jueves, 7 de abril de 2011

La violencia de los colonos

Alternative Information Center publica un informe sobre los actos de violencia perpetrados por los colonos israelíes entre enero y febrero de 2011. A continuación algunos extractos referidos a Hebrón:

El 2 de enero, mientras agricultores de la aldea de Om El-Arayish, situada en las colinas al sur del distrito de Hebrón, en cooperación con activistas internacionales y muchos otros, protestaban por la política de Israel de confiscación de tierras en la aldea, llegaron unos diez colonos procedentes de los muchos asentamientos existentes de la zona. La mayoría de ellos iban armados y atacaron a los manifestantes físicamente y con piedras. Azmi Al-Shouyoukhi, coordinador del Comité Popular contra las Colonias en Cisjordania sufrió heridas en la cara y en la cabeza. Tuvo que ser llevado al hospital de Hebrón.

El 2 de enero, colonos de Beit Hadasa y Ramot Yishai, en el centro de Hebrón, impidieron que el residente Mufeed Al-Sharabati llegara a su casa en la calle Al-Shuhada. Sharabati informó al AIC: "Después de pasar el puesto de control electrónico de la entrada oeste de la calle, un grupo de colonos me detuvo y pidieron a los soldados para que volviera atrás. Cuando les dije que iba a mi casa gritaron, y dijeron malas palabras. Los soldados volvieron a comprobar mi identidad y después me volvieron la espalda. Esperé más de una hora hasta que los colonos se fueron y lo intenté de nuevo. A pesar de que los soldados saben que yo vivo allí, revisaron e hicieron lo que los colonos querían. No se trata sólo de cooperación entre los colonos y los soldados sino de que ahora los soldados hacen lo que los colonos quieren que hagan".


El 22 de enero, aproximadamente 25 colonos de las colinas del sur de Hebrón impidieron a los agricultores de la aldea de Al-Tuwani trabajar sus campos. Los colonos, muchos de los cuales estaban armados, llegaron y tiraron piedras a los agricultores. Los soldados israelíes llegaron y dijeron a los agricultores que su campo es una zona militar cerrada, obligándolos a marcharse, mientras que los colonos permanecían en allí.


El 23 de enero, unos diez colonos de Ma'on, la mayoría armados, dispararon a un perro y golpearon a una cabra que pertenecían al pastor Hani Salameh Makhamreh. El perro murió inmediatamente. Makhamreh declaró: "mientras cuidaba mis cabras en mi campo, cerca de la colonia, vinieron los colonos directamente hacia mi y, a una distancia de unos cinco metros, dispararon al perro y golpearon las patas de una de mis cabras. La policía israelí llegó después de oir el disparo e hicieron un informe sobre el hecho, pero no hicieron nada a los colonos que regresaron al asentamiento".


El 27 de enero, colonos del asentamiento de Susiya, situado en las colinas al sur del distrito de Hebrón, atacaron al agricultor Ibraheem Nawaj'a y lo hirieron con piedras. Nawaj'a fue atendido en la clínica local. El hecho ocurrió mientras Nawaj'a estaba trabajando su campo cercano a la colonia. El mismo día, colonos de Beit Haggai, al sur de Hebrón, también lanzaron piedras y alcanzaron al agricultor Salam Yousef Tobasi, de 26 años, delante de los soldados israelíes. Los colonos pretendieron que Tobasi estaba en tierra perteneciente a la colonia.


El 28 de enero por la mañana, aproximadamente 150 colonos de Bat Ayin y otras colonias del norte del distrito de Hebrón, la mayoría de ellos armados, atacaron la aldea de Saffa y a los agricultores que estaban en los campos. Los colonos abrieron fuego y dispararon contra dos jóvenes. Yousef Fakhri Mosa Ikhlaiel, de 17 años recibió un disparo de bala en la cabeza. A Murad Ikhlaiel, de 23 años, le dispararon en la mano. Ambos fueron llevados al hospital Al-Ahli de la ciudad de Hebrón. El estado de Yusef inicialmente fue calificado de crítico y después murió. Los ataques de los colonos se produjeron en el marco de los constantes ataques de colonos contra los aldeanos de Cisjordania.
El 14 de febrero, colonos del asentamiento de Bat Ayin, en el norte del distrito de Hebrón, arrancaron 250 olivos en la aldea de Saffa. Según Mohamed Ayyad, portavoz del Comité Popular Local, los colonos ejecutaron las agresiones en presencia de los soldados de la zona. Los olivos pertenecían a Jamal Mohammed Adi y hacía un mes que habían sido plantados. Cuando Adi llegó y trató de detener a los colonos, él y su hermano Mohammed fueron golpeados. Después los soldados anunciaron que el área era una zona militar cerrada y obligaron a Adi y a su familia a salir.


El 26 de febrero, docenas de colonos de Karmei Tzur, en el norte de Hebrón, atacaron a manifestantes de la aldea de Beit Ommar. Los manifestantes protestaban, junto con activistas internacionales e israelíes, por el proyecto de colonia en sus campos. Los colonos llevaron perros para atacar a los participantantes. Según el Comité Nacional contra las Colonias, nadie resultó herido porque los participantes evitaron a los colonos y a sus perros.


El 27 de febrero, la estudiante Amani Jaser Mattor, de la aldea de Beit Anon, en el noreste de Hebrón, resultó herida a consecuencia del coche de un colono que se le echó encima cuando trataba de cruzar la carretera de circunvalación para ir a su escuela. Soldados israelíes la llevaron al Hospital Hadassah, en Jerusalén. Su padre informó de que tenía una pierna rota y que sufrió lesiones en la cabeza.

miércoles, 6 de abril de 2011

Homenaje a Juliano

El lunes fue asesinado Juliano Mer Khamis, activista israelo-palestino, en Yenin. La autoría está todavía por esclarecer, pero parece ser un grupo de milicianos palestinos. Un asesinato repugnante. Recupero la película -`El hijo de Arna'- que dirigió (en versión inglesa) y en la que se recoge su labor teatral con un grupo de niños refugiados palestinos en Yenin. Precisamente viene a denunciar la mnilitarización de la vida civil palestina durante la segunda intifada, además de los crímenes israelíes.

Anthony Allessandri escribe un semblante de Mer Khamis en Rebelión:

Juliano, 52, era el director artístico del grupo Jenin Freedom Theater (Teatro de la Libertad de Jenin) y codirector del premiado documental Arna's Children (Los niños de Arna). Nació en Nazaret en 1958. Era hijo de Saliba Khamis, un ciudadano palestino de Israel que fuera el secretario del Partido Comunista Israelí, y de Arna Mer Khamis, judía israelí que pasó su juventud en el Palmach, pero que luego se convirtió en una activista antisionista y temeraria luchadora por la paz, justicia y los derechos humanos.

En entrevistas, Juliano contaba una historia relevante del "racismo lunático" en el que había nacido: su madre comenzó con los dolores del parto cuando participaba de una protesta contra la imposición de la ley marcial en los pueblos palestinos de Israel. La llevaron con urgencia al hospital "pero los doctores se negaron a hacerle puntos y casi sangra hasta morir. Sabían que estaba casada con un árabe", dijo Juliano.

En un momento de su vida, Juliano adoptó el apellido judío materno y se unió a una unidad militar de élite del IDF. "Durante todo un año mi padre dejó de hablarme. Simplemente guardaba silencio", contó en una entrevista. En 1978, cuando estaba en Jenin, se negó a cumplir la orden de sacar por la fuerza de un auto a un anciano palestino, y discutió con el oficial a cargo. Lo arrestaron por unas semanas, y después dejó las fuerzas armadas. Finalmente, se identificó, como lo dijo en 2009, diciendo: "Soy 100 por ciento palestino y 100 por ciento judío".

Desarrolló un amplio trabajo como actor de televisión, cine y teatro desde la década de los ochenta. Durante esa época también comenzó a trabajar con su madre en el proyecto original del Teatro de la Libertad de Jenin. Este proyecto fue financiado en parte con el dinero otorgado a su madre, Arna Mer Khamis por el Premio Alternativo de la Paz. El teatro formaba parte de un proyecto de mayor alcance "Care and Learning" a cargo de Arna y de un grupo de voluntarios en el Campo de Refugiados de Jenin. Ella fue el alma del proyecto hasta su muerte en 1994.

En 2003, Juliano en colaboración con Daniel Daniel, produjo y dirigió el documental Los niños de Arna. El film documenta con afecto el trabajo del proyecto de Teatro de la Libertad de Jenin, y las vidas de los niños que participaron en las obras y en los talleres de teatro. También registra la horrorosa destrucción del Campo de Refugiados de Jenin cuando fue invadido por las fuerzas armadas de Israel en abril de 2002, y recuenta la batalla de Jenin contra los invasores. Documenta la vida y la muerte de los jóvenes que participaron en el Teatro de la Libertad, al igual que la destrucción del teatro durante la invasión israelí. El film, considerado por muchos, una obra maestra, recibió el Premio al Mejor Documental en el Festival de Cine de Tribeca. Según una reseña, el film es "una obra de arte porque fue hecho con una mano temblorosa, con el pulso alterado de alguien que no sabe por quién llorar más: por su madre, por los niños del campo de Jenin o por las esperanzas pisoteadas de la gente que ansía ser libre".

El film fue realizado con tremenda valentía y honestidad, dos virtudes que fueron distintivas del trabajo artístico de Juliano. Elias Khoury dijo sobre el film: "No era una película común. Yo no entiendo de dónde pudo sacar Juliano la valentía y la bravura necesarias para crear esta obra de arte, a la que considero un testimonio más fuerte que la vida y la muerte juntas".

Juliano Mer Khamis fue un artista valiente, y un ser humano valiente. Los niños de Arna y el Teatro de la Libertad de Jenin son sólo las dos expresiones más visibles de este legado, un legado que habla del papel que la creación artística puede tener en el seno de las más horribles profundidades de la injusticia y el sufrimiento. "El Teatro de la Libertad proveerá un ambiente tranquilo donde los niños de los campos de refugiados puedan expresarse y crear", escribió Juliano describiendo su visión del teatro en 2006. Imaginar que fuera posible generar un espacio de tranquilidad, de expresión, de posibilidades en el Campo de Refugiados de Jenin, cuyo nombre es sinónimo de la más viciosa y destructiva brutalidad de la ocupación, puede ser visto como una locura. Su existencia es un testamento del poder de la tradición artística que Juliano representó con tanta belleza y poder.

Se puede comprar el DVD Los niños de Arna en http://www.jadaliyya.com/pages/index/1108/juliano-mer-khamis El dinero será donado al Teatro de la Libertad de Jenin.

lunes, 4 de abril de 2011

La encrucijada siria

A continuación incluyo algunos extractos de mi artículo "La encrucijadan siria", publicado hoy por El País.

Siria ha entrado en una dinámica peligrosa. En lugar de responder a las movilizaciones populares con una batería de reformas para modificar el carácter autoritario del régimen, Bashar El Asad ha optado por la estrategia del avestruz escondiendo su cabeza bajo la tierra y denunciando la existencia de una conspiración extranjera destinada a acabar con el último bastión del arabismo y poner fin a la resistencia contra Israel.

Al esconderse en su caparazón, Bashar ha echado un jarro de agua fría a quienes consideraban que el régimen sirio no cometería los mismos errores que el tunecino y el egipcio y, en consecuencia, sería receptivo ante las demandas de la población. En su esperada intervención ante la Asamblea del Pueblo no dijo ni una sola palabra del levantamiento del estado de excepción, ni tampoco de una nueva ley de prensa que permita la libertad de expresión ni mucho menos de un sistema pluripartidista ni de elecciones libres, contradiciendo a su propia consejera que, días antes, había anunciado una profunda reforma que, de llevarse a la práctica, haría tambalearse los propios cimientos del Estado autoritario. El mensaje que transmitió en su decepcionante discurso es que las reformas pueden esperar otros 10 años más y no deben realizarse bajo presión popular.

Estas señales contradictorias delatan una fractura entre los sectores inmovilistas y reformistas del régimen. Los primeros están encabezados por el hermano y el primo del presidente -Maher El Asad (responsable de la Guardia Republicana) y Hafez Majluf (jefe de los servicios de inteligencia en Damasco)- y son partidarios de una represión implacable de las manifestaciones para cortar de raíz el problema. Los segundos, la nueva guardia de tecnócratas que ha ascendido posiciones bajo la protección de Bashar, consideran que ha llegado el momento de acometer la liberalización política prometida hace una década por el propio presidente.

Las élites dirigentes sirias han percibido que lo que está en juego es su propia supervivencia y que solo cabe presentar una resistencia numantina ante las demandas de la población, puesto que cualquier concesión sería interpretada como un signo de debilidad que irremediablemente conduciría al fin del régimen. Así lo demuestran las constantes alusiones presidenciales a la fitna o guerra sectaria y a la mu'amara o conspiración internacional.

El mensaje que se trataría de transmitir a nivel interno es "nosotros o el caos". Aunque la posibilidad de que las revueltas provoquen una lucha sectaria es prácticamente nula, la simple alusión a la fitna genera el desasosiego de buena parte de la población. Debe tenerse en cuenta que Siria es un país con una gran diversidad confesional. Si bien es cierto que los musulmanes suníes representan cerca del 90% de la población, también lo es que están fuertemente segmentados. Junto a una abrumadora mayoría árabe suní existen diversas minorías chiíes como los alauíes (un 11%), los drusos o los ismailíes (que suman un 5%), además de cristianos (un 10%). Tradicionalmente, las minorías han sido leales al proyecto baazista, puesto que lo consideran un muro de contención frente a quienes demandan la instauración de un Estado islámico.

En el inconsciente colectivo sirio todavía pesa demasiado el recuerdo de la guerra a vida y muerte que el régimen libró, entre 1979 y 1982, contra los insurrectos islamistas, que tachaban al régimen de apóstata por su condición secular y por estar dirigido por los alauíes. Debe recordarse, a este respecto, que los alauíes son una secta minoritaria chií que deifica a Ali (primo y yerno de Mahoma) y cree en la transmigración de las almas, doctrinas que chocan de lleno con la ortodoxia islámica. Por eso, nadie quiere volver a esa etapa donde la lucha por el control del Estado provocó decenas de miles de víctimas.

La otra idea repetida hasta la saciedad por Bashar fue la existencia de una mu'amara o conspiración extranjera destinada a sembrar la inestabilidad y provocar una guerra sectaria. Detrás de esta supuesta conspiración no solo estaría Israel, sino también algunos países árabes como Catar, patrón de Al Yazira. En los últimos días, altos responsables del régimen han acusado a dicho canal de movilizar a la población contra el régimen y, en particular, a su telepredicador Yusuf Al Qaradawi (el mismo que se dirigió a centenares de miles desde la plaza cairota del Tahrir tras la caída de Mubarak) de azuzar a los suníes contra los alauíes. La consejera presidencial Buzaina Shaaban llegó a decir: "Las palabras de Qaradawi representan una clara y directa invitación a la lucha sectaria".

Al rechazar las demandas de reforma, el régimen sirio se arriesga a exacerbar el malestar popular. Por el momento, Bashar tan solo ha cedido ante una de las reivindicaciones populares: la liberación de parte de los presos políticos encarcelados desde hace décadas. No obstante, ha ignorado el grueso de las demandas de la sociedad civil recogidas en la Declaración de Damasco del año 2005: derogación del estado de emergencia, gobierno de la ley, amnistía para todos los presos políticos, retorno de los exiliados, libertad de reunión, prensa y expresión, fin del estado policial, establecimiento de un sistema democrático pluripartidista e igualdad de todos los ciudadanos, independientemente de su etnia (en una velada alusión a la minoría kurda, que representa una décima parte de la población).