martes, 26 de marzo de 2013

La oposición alawí y la revolución siria

El blog Traducciones de la Revolución Siria vuelve a brindarnos un documento esencial de la revuelta antiautoritaria siria. Se trata del "Comunicado de opositores alawíes" publicado este fin de semana tras la reunión de El Cairo.

"Un grupo de opositores sirios de origen alauí hicieron un llamamiento para celebrar una conferencia en estas condiciones excepcionales por las que está pasando la revolución de nuestro pueblo en nuestra querida patria siria y en la reunión de El Cairo el sábado 23/03/2013 se elaboró el siguiente comunicado:

1- La revolución siria es la revolución de todos los sectores del pueblo contra la dictadura, el despotismo y la corrupción, nada más y nada menos.

2- El régimen sirio no tiene otra identidad que la identidad del despotismo, el pillaje y la destrucción, y asimilar el régimen gobernante con la secta alauí es un error político y ético letal, pues el régimen sirio no es el régimen de la secta alauí y nunca ha estado a su servicio. Al contrario, la secta alauí ha sido –y sigue siendo- rehén del régimen. Una de las misiones de la revolución siria, en el contexto de la reconstrucción de la identidad nacional, es la liberación de la secta alauí de la prisión del régimen gobernante.

3- La valentía y la responsabilidad histórica nos exigen hoy que digamos a nuestra gente y familiares que su futuro y seguridad están del lado del pueblo sirio en su revolución y que rechazamos tajantemente los intentos del régimen de secuestrar a la secta y ponerla en confrontación con sus hermanos de otros grupos del pueblo sirio. Además, hemos de decirles que consideramos al régimen responsable absoluto de todas las muertes en el seno de la secta alauí.

4- Lo que se pide no es solo derrocar al régimen, sino desintegrar la estructura que el régimen totalitario erigió, y el establecimiento de un Estado de la ciudadanía y la Ley.

5- Los crímenes cometidos por el régimen sirio son una vergüenza no solo para él sino para toda la Humanidad y su historia, y nos exige como seres humanos en primer lugar y como sirios después el no contentarnos más que con el enjuiciamiento de sus crímenes en un juicio histórico, crímenes que se encuentran entre los más atroces conocidos por la Humanidad. E insistimos aquí en la necesidad de que rindan cuentas todos los que se han implicado conscientemente en el derramamiento de la sangre de los inocentes sirios, sometiéndose a tribunales legales y justos a los que habrán de presentarse dichos implicados, sean de la secta alauí o de cualquier otra.
6- El régimen sirio miente cuando dice que protege a las minorías –especialmente a la alauí-, una mentira esta con la que quiere atemorizar a los sirios ante el potencial e inminente extremismo islámico, según dice el régimen. También quiere con ello dar una imagen errónea al mundo de que está luchando contra grupos takfiríes y que es el protector de la guerra contra el terrorismo.

7- Los conferenciantes comprenden la necesidad de que se den garantías a todos los sectores del pueblo sirio y ello debido a la especificidad de la coyuntura de tensión sectaria que está viviendo la revolución y que empuja hacia la escisión (fitna) contra los demás grupos (sociales). Pero el principio general en el que creemos en el futuro Estado sirio es que no haya ni garantías ni protección para nadie en Siria más que lo que ofrezca el pueblo sirio mismo. No habrá protector ni guardián para ningún sirio más que el propio pueblo sirio, y todas las pretensiones de protección y garantías expresan, en su fuero interno, puntos de partida sectarios que se contradicen con el principio de ciudadanía.
8- La revolución siria comenzó para instaurar un régimen democrático y establecer un Estado de la ciudadanía, y todos los que intentan desviarla de su objetivo principal vistiéndola de lucha sectaria o confesional es partícipe en el derramamiento de la sangre siria.

9- Llamamos a todos los que apoyan a este régimen, sea cual sea su adscripción, a que abandonen inmediatamente a este régimen que mata a vuestros hermanos y amenaza el presente y el futuro de su país, y a que dirijan todos sus esfuerzos a derrocar a esta mafia que empuja a Siria hacia lo desconocido. También llamamos a todos los sectores silenciosos a salir de su silencio y asumir su responsabilidad nacional histórica uniéndose a las filas de la revolución.

10- Nos dirigimos a nuestros hermanos en el ejército sirio, con especial mención a los hijos de nuestra secta, para que no levanten las armas contra su pueblo y se nieguen a alistarse en un ejército en el que el régimen quiere meteros para que matéis a vuestros hermanos sirios. También insistimos a las fuerzas de la revolución que asuman su responsabilidad ofreciendo todos los medios para ayudarles a romper sus lazos con el régimen.

11- No obviamos los errores que se han cometido en nombre de la revolución, sea por parte de las fuerzas armadas o los grupos takfiríes extremistas, ni apoyaremos con nuestro silencio aquello que distorsiones la revolución, pero vemos que el régimen es el principal generador de dichas deformaciones de forma directa o indirecta, ya sea ahora o en los años de su largo gobierno.
12- Cualquier intento de dividir Siria por parte de fuerzas internas o externas será considerado una traición a la patria, la historia y las generaciones, y todos como sirios debemos luchar contra ello, rechazando todo sistema de cuotas, pues Siria será un estado único para todos sus hijos.

Hoy en El Cairo elevamos nuestras voces para decir: Todos somos sirios y pertenecemos a uno de los más antiguos pueblos de la tierra, que hizo su revolución por la libertad, la dignidad humana y la justicia, un pueblo que aspira a construir su Estado democrático, civil y moderno en una patria en la que todos tengan cabida, sin separaciones ni discriminaciones por religión, etnia o sexo. De ahí el lema de nuestra conferencia: “Todos somos sirios, juntos hacía una patria para todos”. 

lunes, 25 de marzo de 2013

¿Hacia dónde va Siria?

Ya está disponible la mesa redonda que Casa Árabe acogió hace unos días con el título "¿Hacia dónde va Siria? Dos años de conflicto a debate". En la mesa tomaron parte Haizam Amirah Fernández (investigador principal del Mundo Árabe del Real Instituto Elcano), Mayte Carrasco (periodista freelance y escritora), Ussama Jandali (portavoz de la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio) y Rosa Meneses (periodista de Internacional en el diario El Mundo).

viernes, 22 de marzo de 2013

El tercer gobierno Netanyahu

El Informe Semanal nº 834 de Política Exterior analiza brevemente la composición del nuevo gobierno dirigido por el primer ministro Benjamin Netanyahu. Destaca su carácter laico y su ideología ultranacionalista. Con estos mimbres parece del todo improbable la reanudación del proceso de paz. De hecho, uno de los principales integrantes de la coalición gubernamental -Casa Judía- exige la inmediata anexión del 60% de Cisjordania, las zonas C todavía bajo control de la Potencia ocupante, y la intensificación de la colonización.

"Por tercera vez en su carrera política, Benjamin Netanyahu ha formado gobierno en Israel, esta vez presidiendo una amplia coalición dominada por el conservador Likud-Beiteinu y con la participación del moderado Yesh Ativ (Hay Futuro) y Habayit Hayehudi (Casa Judía) y Hatnuah (Movimiento), organizaciones sionistas laicas que han permitido a Netanyahu desembarazarse del apoyo de los partidos religiosos, habituados a arrancar subsidios y prebendas al gobierno a cambio de sus votos.

El hecho de que Netanyahu anunciara el acuerdo pocos días antes de la primera visita de  Barack Obama a Israel, indica las dificultades que tuvo para conformar el “cuatripartito”. El tándem Netanyahu-Avigdor Liebermann, líder de Beiteinu, ha salido tocado de la aventura en la que se embarcó al adelantar las elecciones. En un Parlamento de 120 escaños, hoy ambos solo tienen 31 diputados (antes 42), mientras que en un gabinete recortado a 22 carteras, solo retienen 11, frente a las 20 anteriores.

Su partido ha tenido que ceder cinco carteras a  Yair Lapid, líder de Yesh Ativ, otras cuatro al grupo del ultranacionalista Naftali Bennett y otras dos a Kadima de Tzipi Livni, que será la nueva ministra de Justicia. Por primera vez desde 2005 no habrá ningún representante de los grupos ultraortodoxos en el gabinete. Pero aunque Shas y Yahadut Hatorah (que antes tenían cuatro ministerios) quedan fuera del gobierno, los defensores de los intereses de los colonos tendrán bajo su control el ministerio de Vivienda, que gestiona la expansión de los asentamientos en Cisjordania.
Bennett quiere, entre otras cosas, que Israel se anexione el 61% de la llamada área “C” de Cisjordania, bajo jurisdicción militar israelí y que incluye el valle del Jordán, y que el resto de los 2,6 millones de palestinos quede bajo sus propias administraciones municipales en las ciudades y localidades donde son mayoría. El propio Lapid, considerado un centrista en Israel, escogió para su principal discurso de campaña la Universidad de Ariel, situada en uno de los más controvertidos asentamientos judíos en Cisjordania. Su número dos en la Knesset es un rabino que vive en un asentamiento.

La atención a los asuntos internos va a ser la prioridad del nuevo gabinete. En 2012, por primera vez desde 1973, ningún judío israelí murió como resultado de la violencia palestina, por lo que la ocupación ha dejado de estar entre las principales preocupaciones de los israelíes. Los colonos no se sienten aislados de Israel debido a la densa red de carreteras e infraestructuras –varias de ellas para su uso exclusivo– que les une a su país.

En el frente exterior, nada indica que la nueva coalición vaya a plantear un cambio de rumbo significativo. Todo dependerá de cómo maneja Netanhayu las diferencias entre quienes demandan la anexión del Área  C y quienes piden una nueva negociación con los palestinos, lo que le permitirá presentarse como un árbitro en el gabinete mientras mantiene la estrategia de hechos consumados en los territorios ocupados. Incluso en ese terreno, el perfil más centrista de sus nuevos compañeros de viaje le posibilitarán absorber con más facilidad las presiones y críticas que pueda recibir de Obama".

jueves, 21 de marzo de 2013

La UE e Israel

En estos días, el presidente estadounidense Barack H. Obama visita Israel y los Territorios Ocupados Palestinos. Poco o nada cabe esperar de esta visita que más parece destinada a cortejar al pueblo israelí y a revitalizar la alianza entre EEUU e Israel. No está de más aprovechar la actual coyuntura para preguntarse dónde está la UE. Algo parecido hace el analista político Ramzy Baroud, editor de The Palestine Chronicle, en su artículo "La extraña política de Europa en Palestina", publicado por Asia Times Online. La traducción al español ha sido realizado por Sinfo Fernández para Rebelión.

"Muy pocos expertos en derecho internacional defenderían la ferviente construcción de asentamientos israelíes sobre la tierra ocupada palestina. Sin embargo, las potencias occidentales han mostrado poco interés en presionar a Israel para que cese en sus ilegales actividades. Sin la financiación estadounidense y europea, para Israel habría sido prácticamente imposible construir asentamientos e ir trasladando allí a más de medio millón de israelíes con el correr de los años para que vivieran sobre la tierra palestina robada, en violación de numerosas leyes internacionales, incluido el IV Convenio de Ginebra. Pero es aún peor, puesto que el comercio con los países europeos y otros ha servido para mantener y hacer prosperar esos mismos ilegales asentamientos a expensas de los palestinos, que vienen sufriendo campañas masivas de limpieza étnica desde 1967.

Por fin, los diplomáticos de la UE en Jerusalén Este y Cisjordania están expresándose en términos inequívocos. En un informe publicado el 27 de febrero, los diplomáticos decidieron que “la construcción de asentamientos sigue siendo la mayor amenaza para la solución de los dos Estados. Es una violación sistemática, deliberada y provocativa”. Además, “el informe exigía la estricta aplicación de un pacto comercial UE-Israel que asegure que los productos de los asentamientos no reciban trato preferencial en los mercados europeos en virtud de tal acuerdo”, escribía Reuters. El informe pedía a los Estados de la UE “que no apoyaran… la cooperación en los campos de la investigación, de la educación y la tecnología” con los asentamientos, y que “se disuadiera” de invertir en empresas israelíes que operan en los territorios ocupados.
El informe, como cabía esperar, no es vinculante. Y aunque esas recomendaciones sí lo fueran, es probable que Israel y sus amigos y grupos de presión en la UE encontraran muchos resquicios para de alguna manera privar de sustancia y vigor a cualquier acción que pudiera emprender la UE [...]. La verdadera crisis política y moral no sólo radica en el desprecio de Israel hacia el derecho internacional, sino en que los supuestos guardianes de ese derecho son los mismos que potencian a Israel para que perpetre esas malas acciones, lo que incluye despojar de sus derechos a los palestinos llevándoles a la bancarrota. El pasado mes de enero, un informe de Oxfam decía que la economía palestina, que en estos momentos está completamente hundida, podría generar urgentemente los necesitados ingresos (1.500 millones de dólares, para ser exactos) si Israel suavizara sus restricciones tan sólo en el Valle del Jordán. Pero sin la posibilidad de acceder a su propia tierra y a sus recursos hídricos, los palestinos del Valle siguen agonizando mientras los colonos judíos israelíes continúan prosperando.

Aunque el gobierno de EEUU ha hecho cuanto estaba en su poder para socavar los derechos palestinos, la UE, que defiende a Israel a cualquier coste y asegura la superioridad y la ventaja militar de Israel sobre todos sus vecinos juntos, ha adquirido falsamente sin embargo una reputación más equilibrada que no puede estar más lejos de la verdad. En un reciente informe, el grupo palestino por los derechos humanos Al-Haq hacía hincapié en que el hecho de comerciar con los productos cultivados en los asentamientos había “contribuido directamente al crecimiento y viabilidad de los asentamientos al proporcionarles una fuente esencial de ingresos que les permite prosperar”. El valor del comercio total de la UE con sólo los ilegales asentamientos judíos asciende aproximadamente a 300 millones de dólares al año. El volumen puede parecer pequeño si se yuxtapone a los cerca de 39.000 millones de dólares del comercio total entre la UE e Israel sólo en 2011. Pero eso significa, según escribía Dalia Hatuqa en Al-Monitor el 17 de enero, que “la UE tiene margen para presionar, ya que es el mayor socio comercial de Israel y recibe alrededor del 20% del total de las exportaciones israelíes”.

[...] Sí, Israel es implacable y parece tenerle todo sin cuidado, haciendo caso omiso tanto de países como de leyes internacionales. Se siente envalentonado por la debilidad de sus vecinos, el irrestricto apoyo de sus amigos y la cobardía de sus críticos. Mientras los amigos de Israel están muy ocupados tildando de antisemita a cualquiera que se atreva a denunciar el auténtico sistema de apartheid en curso en Palestina e Israel, otros se consumen en forcejeos intelectuales acerca de los límites del lenguaje y las adecuadas vías de enmarcar el discurso [...]".

miércoles, 20 de marzo de 2013

Iraq: la destrucción de un país

Han pasado diez años de la invasión de Irak. Hoy es día de reflexión sobre las consecuencias de la invasión. He leído, a lo largo del día, diferentes artículos aconsejables empezando por el editorial de The New York Times: "Ten Years After", sumamente crítico con la invasión ordenada por George W. Bush. Muy recomendable, aunque también se echa de menos algo de autocrítica. El Council on Foreign Relations publica una recomendable entrevista con Richard N. Haass: "The Iraq War Ten Years Later: A Wrong War". En la prensa española he leído el artículo de Olga Rodríguez en eldiario.es: "Diez años de infierno en Irak", que pasa repaso a los desastres de la ocupación. También os recomiendo este documental de Laura Arau: "Iraq. La destrucción de un país" con entrevistas con especialistas en la materia e interlocutores iraquíes:

martes, 19 de marzo de 2013

Diez lecciones de Iraq

Hoy se cumplen diez años desde la invasión norteamerica de Irak. Es cierto que se ha puesto fin a la dictadura de Saddam Husein, pero os sufrimientos del país árabe no han remitido sino que se han multiplicado. Como resultado de la ocupación y posterior guerra sectaria, millones de iraquíes se han convertido en refugiados o desplazados y cientos de miles de personas fueron asesinadas. El país ha quedado diezmado y tardará décadas en recuperarse. Richard Falk, profesor de Derecho Internacional en la Universidad de Princeton, reflexiona sobre esta cuestión en Al-Jazeera: "Lecciones a aprender de la guerra de Iraq". La traducción ha sido realizada por Germán Leyens para Rebelión.

"Después de una década de combates, bajas, desplazamientos masivos, violencia persistente, aumento de la tensión sectaria y de la violencia entre chiíes y suníes, atentados suicidas periódicos y gobierno autocrático, parece inevitable hacer una evaluación negativa de la Guerra de Iraq como una acción estratégica de EE.UU., el Reino Unido y unos pocos de sus aliados secundarios, incluido Japón. No solo el resultado de desestabilización regional –incluyendo un aumento maligno de la influencia diplomática de Irán– sino el coste para su reputación en Medio Oriente asociado a una intervención imprudente, destructiva y fracasada hacen que la Guerra de Iraq sea el peor desastre de la política exterior de EE.UU. desde su derrota en Vietnam en los años setenta.
 
Una contabilidad geopolítica semejante ni siquiera considera el daño ocasionado a las Naciones Unidas y al derecho internacional debido al uso de fuerza agresivo en flagrante violación de la Carta de la ONU, iniciado sin ninguna autorización legitimadora del Consejo de Seguridad. La ONU dañó su imagen cuando no reforzó su negativa a autorizar a EE.UU. y su coalición, a pesar de gran presión de EE.UU. para lanzar el ataque. Esta falla posterior al ataque se complicó debido a que la ONU dio su apoyo a la ocupación ilegal dirigida por EE.UU. que tuvo lugar posteriormente. En otras palabras, la Guerra de Iraq no fue solo un desastre desde la perspectiva de la política exterior estadounidense y británica y la paz y estabilidad en la región de Medio Oriente, sino también un serio revés al derecho internacional, la ONU y el orden mundial [...]. 
Cada vez hay más razones para creer que el actual dirigente iraquí, Maliki, se parece más al estilo autoritario de Sadam Hussein que al supuesto régimen liberal constitucional que EE.UU. pretendía establecer antes de partir y que el país se orienta hacia una lucha continua, incluso a una desastrosa guerra civil.
 
La guerra de Iraq fue una guerra de agresión desde el comienzo ya que, sin mediar provocación, se utilizó la fuerza armada contra una Estado soberano en una situación que no era defensica. Los Tribunales de Crímenes de Guerra de Núremberg y Tokio declararón después de la Segunda Guerra Mundial que una guerra de agresión semejante constituye un “crimen contra la paz” y procesó y castigó como criminales de guerra a los dirigentes políticos y militares supervivientes de Alemania y Japón.
 
Podemos preguntar por qué George W Bush y Tony Blair no han sido investigados, acusados y procesados por su participación en la planificación y realización de la Guerra de Iraq. Como nos enseñó hace tiempo el cantante de folk Bob Dylan, la respuesta está “En el viento”, o en lenguaje más directo, los motivos de una impunidad semejante concedida a los dirigentes estadounidenses y británicos es un obsceno despliegue de geopolítica, sus países no fueron derrotados y ocupados, sus gobiernos nunca se rindieron, y semejantes fallas (o éxitos) estratégicos están exentos del escrutinio legal. Estos son los dobles raseros que hacen que la justicia penal internacional tenga más que ver con la política del poder que con la justicia global [...].
 
¿Hay lecciones que aprender de la Guerra de Iraq? Creo que existen. La lección abrumadora es que en este período histórico de intervenciones de Occidente fuera de su ámbito, especialmente cuando no las autoriza el Consejo de Seguridad de la ONU, pocas veces logran sus objetivos declarados. De un modo más amplio, la guerra de contrainsurgencia que involucre un enfrentamiento fundamental entre fuerzas invasoras y ocupantes occidentales y un movimiento nacional de resistencia no se decidirá sobre la base de pura superioridad militar. Sino más bien por la dinámica de la autodeterminación asociada con la parte que tenga las credenciales nacionalistas más verosímiles, que incluyen la voluntad de persistir en la lucha por mucho que dure,y la capacidad de capturar la razón moral más elevada en la continua lucha por el apoyo público interior e internacional [...]".

lunes, 18 de marzo de 2013

Dos años sin Gadafi

Hace dos años dio comienzo el levantamiento popular contra Muamar el Gadafi. Esglobal, la revista sucesora de la versión española de Foreign Policy, publica el artículo "Libia: ¿éxito o fracaso?" de Barah Mikail que reflexiona sobre las profundas transformaciones registradas en dicho país.

"El segundo aniversario de la primavera libia ofrece una oportunidad para valorar cómo han ido las cosas en el país desde el derrocamiento de Muamar Gadafi. Desde el primer momento se alzaron algunas voces que alertaban sobre las consecuencias de permitir que unas estrategias dirigidas desde el extranjero interfirieran en los asuntos nacionales. Aunque todos parecían estar de acuerdo en que era beneficioso acabar con el régimen de Gadafi, no estaba claro si los libios deberían haberlo hecho por sí solos o si necesitaban apoyo exterior para lograr sus objetivos. Al final, los rebeldes libios recibieron una ayuda considerable de varios miembros de la OTAN, con la aportación de algunos países árabes (Qatar y los Emiratos Árabes Unidos). Ahora que Libia ha iniciado una nueva etapa de su historia, tal vez sea útil comprobar si se puede hablar o creer en un éxito libio o no.

Sería un error pensar que existe un consenso sociopolítico entre los libios. Aunque la opinión de Trípoli es que las perspectivas del país son mejores de lo que eran bajo el gobierno de Gadafi, en otras partes del país, esa confianza en el futuro tiene matices. En Sebha (en el sur), Bani Walid (oeste) y Bengasi (este), para no hablar de algunas zonas olvidadas de las afueras de la capital, el sentimiento mayoritario es que adoptar la idea de construir una nueva Libia no significa desarrollar las alianzas para desarrollar ese proyecto con actores escogidos al azar. Las amenazas que se ciernen sobre la presencia occidental en la ciudad de Bengasi, tanto instituciones como personas, son un síntoma claro de esta situación.

En Libia está surgiendo una sociedad civil. Es una realidad que conviene tener en cuenta, porque Gadafi impuso deliberadamente políticas muy duras para impedir que la sociedad pudiera existir y organizarse. Pero eso no quiere decir que los libios hayan adoptado modelos occidentales en materia de buen gobierno, construcción institucional, consolidación de la justicia, autonomía de las mujeres, etcétera. La mayoría cree que su país es capaz de alcanzar niveles muy altos y convertirse en uno de los ejemplos más positivos de las transiciones desencadenadas por la Primavera Árabe. Pero en la forma de llegar hasta ahí es en lo que no necesariamente están de acuerdo.

Aunque en distintos grados, por diferentes métodos y con varios resultados, los donantes extranjeros en general, y los occidentales en particular, han dedicado muchos medios económicos y mucha experiencia a mejorar las perspectivas de Libia, el lado visible y más brillante de esa labor se concentra en Trípoli. En el resto del país, las actitudes oscilan entre el rechazo al dinero de Occidente y la resistencia general a tratar con representantes de los que sospechan que quieren imponer sus propios modelos y conceptos. Muchos libios consideran que su país es suficientemente rico y por tanto no necesita ninguna intromisión extranjera en sus proyectos de reconstrucción. Pero el hecho de que algunos representantes extranjeros tengan miedo a explorar grandes zonas del país por las amenazas contra su seguridad puede ser otra de las razones que explican la escasez general de occidentales que lidien a diario con las realidades libias y contribuyan a crear perspectivas de futuro más sólidas para la mayoría de la población.

El punto de vista libio es distinto al que muchos piensan. Una de sus prioridades es, por supuesto, que el nivel medio de vida evolucione a mejor, y que se garanticen el empleo, el derecho a la educación y el acceso a mejores infraestructuras. Dado que el país parte de cero en muchos aspectos, solo puede mejorar respecto a cómo estaba antes. Pero eso no significa que la construcción institucional, el buen gobierno y otros modelos e ideas tomados de Occidente sean una prioridad para ellos. Los ciudadanos libios quieren garantizar sus necesidades básicas antes de pensar en otras cosas. Lo que más les importa es el acceso a los alimentos, el agua y la seguridad.

Los obstáculos que deben superar los libios son tanto internos como regionales. Aunque da la impresión de que pocos echan de menos a Gadafi, sí son muchos los que piensan que vivían en mejores condiciones de seguridad antes de la Primavera Árabe. El tráfico de armas y drogas, el terrorismo, las migraciones, el poder de las milicias en un contexto en el que todavía no se han implantado unas fuerzas de seguridad oficiales, la relación entre las vacilantes perspectivas de Libia y la inestabilidad global predominante en la zona (Malí, Túnez, Egipto...) son factores que suscitan el miedo. En cuanto a las autoridades oficiales, las instituciones y los representantes, sus puntos débiles y sus contradicciones frecuentes hacen que a los libios les cueste sentirse protegidos. Las elecciones celebradas en julio de 2012 y los debates actuales en el Congreso General Nacional quizá le otorguen la etiqueta oficial de un país en vías de democratización. Pero queda mucho por desarrollar y consolidar para que la situación del país se encamine de verdad hacia el éxito.

Es difícil que Libia haga realidad ninguna perspectiva positiva mientras el país esté atrapado entre las contradicciones de un entorno inestable y los fuertes intereses de los actores extranjeros por su petróleo. Y a eso se añaden las complicaciones creadas por la resistencia de algunos elementos locales a permitir que el Gobierno central monopolice las decisiones relacionadas con la energía y el crudo y sus posibles beneficios. El mayor activo de Libia es su crudo, porque sus 40.000 millones de barriles de reservas demostradas, unidas a su escasa población (seis millones de personas), lo convierten en el Estado más prometedor del norte de África. Ahora bien, ese activo podría ser un inconveniente si no se encuentra a medio plazo la forma de garantizar unas decisiones políticas firmes, independientes y populares.

Vista con detalle, y pese a lo que pueda parecer, la experiencia libia sigue siendo, hasta ahora, el ejemplo más positivo de transición entre estos países. Pero eso no quiere decir que esté automáticamente asegurado el camino hacia el éxito. Es necesario tener más en cuenta las necesidades reales de la gente, permitir que las decisiones políticas sean democráticas pero también firmes cuando haga falta, abrirse a los socios regionales e internacionales al tiempo que mantienen opiniones y políticas independientes, y definir las prioridades del país en el desarrollo político, económico y social para los próximos cinco años, unos factores imprescindibles para que Libia se beneficie de verdad de la Primavera Árabe. La riqueza, la población limitada y la ausencia de luchas sectarias importantes son unas ventajas considerables que el país puede aprovechar. En cuanto a las afiliaciones a grupos locales, como las tribus y los clanes, existen y hay que tenerlas en cuenta. Pero son elementos fáciles de superar mientras los dirigentes políticos proporcionen las condiciones para que surja un Estado real, fuerte, democrático e independiente".

viernes, 15 de marzo de 2013

Retos de las mujeres argelinas

La mujer árabe puede llegar a convertirse en la principal damnificada del ascenso de los movimientos islamistas en el mundo árabe. Sobre esta cuestión charla Erika Cerrolaza con dos representantes de mujeres argelinas: Farroudja Moussaoui (Presidenta de AMUSNAW) y Nafissa Lahreche (Directora de FEMMES EN COMMUNICATION). La entrevista completa puede consultarse en Adarve. Observatorio de la Sociedad Civil Euromediterránea puesto en marcha por Encuentro Civil Euro-Med.

P: Más de cincuenta años después de la independencia, ¿cuál es su valoración de la situación del movimiento de mujeres en Argelia hoy?
Nafissa: La mujer argelina participó en la guerra de Argelia por la libertad. Después, en 1962, decidió militar de otra forma y así dos años más tarde, en 1964, había 12 mujeres militantes en el Parlamento. Quiero decir en este sentido que la mujer argelina siempre ha militado por sus derechos políticos o sociales así como por la independencia. Es cierto que desde 1964 hasta 1989 el régimen de partido único limitó el campo de actuación de las mujeres, pero eso no quiere decir que no hubiera mujeres que militasen, por ejemplo en las universidades, en las que existía un movimiento estudiantil que reivindicaba la igualdad de derechos.

En 1989 se produjo lo que ahora podemos llamar la Revolución Argelina gracias a la cual, tras la adopción de la nueva Constitución, se reconoció la libertad de prensa, la libertad de asociación, la libertad de opinión y la libertad de creación de partidos políticos, entre otros. Es cierto que después de 1989 vivimos un momento difícil a causa del islamismo que quería otro sistema político a pesar de que el sistema que teníamos en ese momento era el que pudimos adoptar aunque existían multitud de reclamaciones de cambio. Argelia vivió entonces lo que puede llamarse una pequeña guerra civil que duró 10 años. Durante esta etapa el movimiento de mujeres hubo de modificar sus prioridades y pasó a militar, en primer lugar, por el derecho a la vida. A partir de 1999 podemos decir que hemos intentado conocer mejor nuestra independencia y entender la libertad de opinión en el seno del movimiento de mujeres (…) Aunque yo empecé en la militancia 20 años antes que Farroudja trabajo ahora con ella, que es más joven y tiene otras ideas que en aquel momento no teníamos. Creo que ahora somos más maduras que antes para promover un cambio más plural, más cívico, que comprenda los derechos de todos como argelinos. Cada uno de nosotros tenemos derecho a reivindicar nuestros derechos, nuestra cultura, nuestra opinión. En este sentido reconocemos que en Argelia gozamos de una diversidad que debemos defender y que es en el seno de esta diversidad donde debemos defender los derechos de las mujeres y de una Argelia libre e independiente que resista al islamismo político y religioso.

P: ¿Cuáles son los principales retos en el ámbito de los derechos de las mujeres en Argelia hoy?
Farroudja: el primer desafío es consolidar los logros y conseguir la aplicación de lo que está consagrado en la Constitución en términos del recurso al derecho internacional para reforzar la legislación nacional. Otro reto es la labor de incidencia para que Argelia suprima sus reservas a la CEDAW y que aplique los demás pactos internacionales y los incluya en la legislación nacional como establece el artículo de la Constitución que consagra la supremacía de los textos internacionales ratificados por Argelia. Además, como asociación de mujeres que estamos preparando una propuesta de ley sobre la violencia ejercida contra las mujeres, éste es nuestro gran desafío para 2013 en Argelia: que se apruebe una ley que penalice la violencia contra las mujeres.

Nafissa: Añado además que ahora estamos en un proceso de modificación de la Constitución que constituye una de las prioridades para el Gobierno argelino y también para nosotras. Nos encontramos en un proceso de cambio en el que hay que trabajar, en un primer lugar, por el reconocimiento de la igualdad total entre hombres y mujeres a nivel de la Constitución y, en segundo lugar, para que la sociedad civil pueda realizar mejor su trabajo de seguimiento y monitoreo de la acción de los políticos. Quiero señalar también que nuestra historia como mujeres argelinas es una historia diferente y única en el mundo árabe. Una historia que debemos consagrar y hacer de ella un referente para nuestras acciones y nuestra militancia en los próximos años.
P: Hablan de la reforma de la Constitución como una de las prioridades del movimiento de mujeres argelino este año, ¿existen espacios de diálogo con los poderes públicos para que sus recomendaciones sean escuchadas?
Farroudja: nosotras provocamos esos espacios de diálogo, como el nuevo espacio en el que estamos ahora mismo trabajando para hacer propuestas sobre la próxima modificación de la Constitución. No existen espacios oficiales de concertación entre la sociedad civil y las instituciones pero esto no nos ha impedido crearlos y reunirnos para elevar nuestras propuestas.
Nafissa: cabe señalar que cuando en 2011 nuestro Estado inició el proceso de reformas, invitó a algunas organizaciones, no todas, para que diesen su opinión sobre las mismas. Y estoy segura de que esta vez también van a llamar. Como movimiento asociativo, sin embargo, vamos a continuar trabajando para hacer propuestas tanto si somos invitadas a participar para dar nuestra opinión como si tenemos que buscar otras vías para hacernos oír. Nuestra militancia va a continuar.

P: Han hablado de los principales retos en el ámbito de los derechos de las mujeres en Argelia hoy, ¿qué podrían añadir respecto a la situación de las mujeres cabilias?
Farroudja: la situación de las mujeres en Cabilia es la misma que la del resto de mujeres en Argelia. No hay una especificidad en términos de acceso a los derechos, la ley es el Código de la Familia que se aplica a todas las argelinas. Todas las cuestiones de acceso a los recursos económicos como la herencia etc… son cuestiones que se plantean dentro y fuera de Cabilia. Aunque se diga que es una de las regiones más modernas de Argelia en realidad Cabilia es una región rural y conservadora tanto en lo que se refiere a la posición de las mujeres como a la islamización de la sociedad y al islamismo. En Cabilia, como en otros lugares, la mujer argelina se enfrenta a los mismos problemas en términos de acceso a la justicia, de protección legal, de participación política… las leyes son las mismas para todas.
La cuestión que es importante es la del acceso a la educación, que es menor en las regiones rurales que en las urbanas. Así, aunque la escuela esté abierta a todo el mundo, hay lugares en las regiones rurales, ya sea en Cabilia o en el Aurés en los que el acceso en términos de recursos y conservadurismo es menor que en las ciudades pero la ley es la misma. Otra cosa son las mentalidades y el derecho consuetudinario. Éste último, abolido por la ley argelina en los años 70, establecía la denegación del acceso a la herencia para las mujeres cabilias. Ahora hay una sola ley que es el Código de la Familia. Sobre la cuestión de la herencia, recogida en el Código de la Familia, que viene de la shari´a, lo que demandan las organizaciones de la sociedad civil es la igualdad en el acceso a ésta. La diferencia es la aplicación de la ley por culpa de las mentalidades. Incluso mujeres intelectuales, que conocen sus derechos, aceptan a veces el derecho consuetudinario. Hay que trabajar sobre la noción de acceso a la propiedad a través de la herencia, un concepto que no está ni siquiera en la educación de muchas mujeres. Las organizaciones trabajan sobre todo para convencer a los hombres de que las mujeres tienen derecho a la herencia. Se trata pues de una labor en dos planos: por un lado el de la sensibilización a la población sobre el derecho de la mujer a la herencia y, por otro, el de la incidencia política para reformar las leyes e introducir la igualdad en el acceso a la herencia para hombres y mujeres.

P: ¿Cómo movilizar a las mujeres rurales en la lucha por los derechos de las mujeres?
Farroudja: a través del acceso a los recursos, a los derechos económicos.
Nafissa: para nosotras ahora mismo lo más importante es la igualdad en los derechos económicos.
Farroudja: nuestro país ha ratificado todos los textos internacionales al respecto. A pesar del problema con las reservas impuestas a la CEDAW también existen otros textos que consagran la igualdad de los derechos económicos, como el Pacto Internacional de Derechos Civiles Económicos y Culturales, que fue ratificado sin reservas. En todos los países del Magreb estos textos han sido ratificados, la cuestión es si son aplicados, si existe una legislación a nivel nacional que los implemente, ya sea en Marruecos, Túnez o Argelia.
Nafissa: hay una serie de derechos que les han sido reconocidos a las mujeres y de los que éstas no se benefician. Por ejemplo, en las universidades argelinas encontramos más de un 70% de mujeres diplomadas pero en el mercado de trabajo hay apenas un 15% de trabajadoras. Tienen el derecho a trabajar pero no lo ejercen. La mayoría quieren casarse y quedarse en casa mientras que el Estado ha pagado caro que puedan tener un diploma [...]".

jueves, 14 de marzo de 2013

Salafistas en el Sahel

En su último número, Política Exterior analiza la irrupción salafista en el Sahel. El diplomático Juan José Escobar, embajador en misión especial para el Mediterráneo, firma el artículo "Salafismo en el Sahel: lo que Europa se juega" donde se incluye un repaso de las raíces del movimiento salafista. El texto completo puede consultarse en el portal de la revista.

"La ‘primavera árabe’ ha transformado los movimientos salafistas. Unos han optado por un mayor activismo político; otros por nuevas ofensivas violentas, gracias al flujo de armas desde Libia y los ingresos de los tráficos ilícitos. El Magreb y Europa comparten los riesgos.

La desestabilización del norte de Malí y la reciente intervención militar francesa para recuperar el control de sus principales ciudades, el goteo de secuestros de ciudadanos occidentales o el asalto a la planta de gas argelina de In Amenas son ejemplos palpables de las amenazas que se ciernen sobre el Sahel por parte de grupos salafistas. Sus efectos desestabilizadores podrían alcanzar a los países del Magreb si no se adoptan las medidas oportunas.

El salafismo es fundamentalmente un método para determinar la correcta interpretación de la religión basada en el Corán, la Sunna y el modelo de los primeros musulmanes. Pero es también un movimiento cuya extensión en el mundo árabe en las últimas décadas se vio impulsado por las ambiciones de Arabia Saudí para difundir el wahabismo, que mantiene una visión rigorista del islam muy cercana al salafismo. De hecho, la evolución del salafismo como movimiento ha estado ligada al desarrollo de los acontecimientos en el reino saudí.

Hasta la década de los noventa, el salafismo fue ante todo un movimiento pietista y apolítico que no planteaba retos al poder establecido. Ello explica el amplio apoyo que recibe de Arabia Saudí, e incluso la utilización que determinados regímenes hicieron del conservadurismo salafista para contrarrestar a los movimientos islamistas más políticos. Es a partir de esa década cuando comienza a perfilarse una clara separación entre lo que se ha denominado salafismo académico (salafiyya al ilmiyya) y el salafismo yihadista o combatiente (salafiyya al jihadiyya).

El punto de partida lo constituye la primera guerra del Golfo. Arabia Saudí responde a la invasión iraquí de Kuwait invitando a las tropas de Estados Unidos a estacionarse en su territorio. Académicos salafistas, hasta entonces inmersos en el pietismo apolítico se radicalizan. La lucha contra los infieles (kafir) se convierte en una obligación religiosa y en el principal Leitmotiv de los nuevos salafistas. El concepto de takfir (acto de declaración de apostasía) es el principal punto de fricción entre los salafistas y fractura el movimiento en todo el mundo árabe. El salafismo se convierte así en la ideología de los grupos que, bajo el paraguas de Al Qaeda, deciden apostar por la lucha armada en un buen número de países islámicos.
Efectos imprevisibles de la ‘primavera árabe’
Los procesos de cambio político que han sacudido el mundo árabe desde que el joven tunecino Mohamed Bouazizi decidiera inmolarse, en diciembre de 2010, también han provocado profundas transformaciones en los movimientos salafistas. Una parte importante del salafismo académico ha abandonado su apoliticismo y ha decidido pasar a la acción política constituyendo partidos con los que pretenden participar en los procesos de transición.

Como tantas veces en la historia, Egipto ha mostrado el camino. Los salafistas egipcios, aunque divididos, participaron en las primeras elecciones legislativas tras la caída de Hosni Mubarak, obteniendo un resultado sorprendente; cerca del 25 por cien de los votos emitidos. Hizb al Nour (Partido de la Luz) obtuvo 111 escaños, y otros dos grupos menores, al-Bina wa al Tanmiya (Construcción y Desarrollo) y Hizb al Asala (Partido de la Autenticidad) 13 y tres escaños, respectivamente. Los salafistas tunecinos siguieron el camino y, aunque no pudieron participar en las elecciones, han creado dos partidos; Al Asala y Al Islah. Otros partidos salafistas en el Magreb están en proceso de creación. La caída de Zine el Abidine Ben Alí, Mubarak y Muamar el Gadafi provocó además un fenómeno mucho más preocupante: la vuelta del exilio y la excarcelación de un buen número de salafistas que habían luchado en los distintos escenarios de la yihad armada. Algunos se han integrado en los nuevos partidos políticos, pero otros han decidido continuar con la lucha y podrían aprovechar la inestabilidad en el Sahel para volver a atentar en el Magreb.

Uno de los principales logros de las revoluciones árabes fue la caída del régimen de Gadafi, que tuvo profundas consecuencias para la propia estabilidad de Malí, el país del Sahel más propenso a sufrir los embates del salafismo yihadista. La secuencia de los hechos es conocida. La derrota militar de Gadafi provocó el regreso a Malí de un buen número de soldados tuaregs que militaban en su ejército, bien pertrechados de armas procedentes del arsenal libio. Los sectores más radicales del Movimiento Nacional de Liberación de Azawad (MNLA) aprovecharon esta coyuntura para iniciar una ofensiva en el norte de Malí en enero de 2012, a la que pronto se sumaron las tres organizaciones salafistas que llevan tiempo recorriendo a sus anchas las rutas de contrabando que recorren el norte del país. Tras dos meses de ataques a las guarniciones de un ejército maliense desmotivado y sin recursos, el golpe de Estado en Bamako del capitán Amadou Haya Sanogo, el 22 de marzo, abría las puertas a la rápida conquista de las tres principales ciudades del norte de Malí: Kidal, Gao y Tombuctú. El 6 de abril, responsables del MNLA proclamaban la independencia de la República de Azawad. El 26 de mayo los nacionalistas tuaregs y los grupos salafistas acordaban en Gao establecer un Estado independiente basado en la sharia. Pocos días después, el propio MNLA declaraba nulo el acuerdo y se iniciaban los primeros enfrentamientos, que concluyeron a finales de junio con la expulsión del MNLA de la ciudad de Gao, tras una batalla que se cobró más de 35 vidas.

Desde entonces y hasta la reciente intervención militar francesa, los salafistas impusieron su ley en el norte de Malí. Azotes públicos, lapidaciones y amputación de miembros, demolición de mausoleos y lugares de culto, abandono de la educación de las niñas, constitución de una policía religiosa y otras veleidades propias de un código moral que se convirtió en la pesadilla de las poblaciones de las tres ciudades conquistadas por los rebeldes [...]".

lunes, 11 de marzo de 2013

100.000 visitas

El blog ha alcanzado, después de algo más de dos años de singladura, 100.000 visitas. Muchas gracias a todos los lectores y lectoras por seguirlo.  Sin duda es el principal aliciente para mantenerlo con vida. A continuación algunos datos relevantes. El blog ha recibido 46.348 visitas desde España. 13.031 desde EEUU, 6.000 desde México, 4.409 desde Colombia y 3.776 desde Argentina. De las más de 500 entradas publicadas, la más consultada ha sido Irán Vs. Israel con 2.642 visitas, seguida de Irán-Israel: ¿una guerra limitada? con 887 y, a mucha distancia, El poder alawí en Siria con 292. Espero poder dedicarle algo más de tiempo en el futuro, aunque en ocasiones es difícil compaginarlo con mis obligaciones académicas.
 
Aquí os dejo la invitación de la mesa redonda sobre Siria que organizamos en Casa Árabe este miércoles. Cuando cuelguen el video pertinente con la grabación del acto lo incluiré en el blog.
 

 

jueves, 7 de marzo de 2013

Medios de comunicación árabes

En la entrada de hoy retomamos otra de las contribuciones del libro Sociedad civil y contestación en Oriente Medio y el Norte de África, recientemente editado por la Fundación CIDOB. Después de incluir varios sobre juventud, sindicalismo y mujer, hoy le llega el turno al capítulo dedicado a los medios de comunicación en el mundo árabe y escrito por Javier García Marín de la Universidad de Granada.

"En Oriente Medio se ha configurado un sistema de medios de comunicación dual: por un lado, el tradicional, compuesto por las televisiones nacionales, los periódicos y las estaciones de radio. Las legislaciones nacionales tratan de controlar la información que aparece en ese sistema, llamemos nacional, de medios de comunicación. Pero, quizá debido a ese control, se ha creado un segundo sistema de medios de comunicación paralelo al nacional y que podemos llamar panárabe, compuesto fundamentalmente de los periódicos panárabes y la televisión por satélite.

Como se ha visto anteriormente, los medios de comunicación en la región de Oriente Medio se encuentran ante una serie de desafíos que impiden que podamos hablar de empresas totalmente libres y al servicio del ciudadano. Naturalmente, esto no significa que los ciudadanos no sean capaces de obtener información política mediante otros cauces que los aceptados por los gobiernos. Ya se ha visto cómo la televisión por satélite supone una primera fractura, aunque los eventos en años recientes sugieren que no es del todo ajena a los intentos de regularización y control. Sin embargo, existen otras herramientas al servicio del ciudadano y que deben ser tratadas como fuentes de información y, por lo tanto, como medios de comunicación en sentido estricto, irá en ese sentido de ampliar el concepto de medio de comunicación. A ese segundo sistema de medios de comunicación se le ha sumado otra dimensión: Internet y todas sus innumerables facetas. Y, es que, efectivamente, las redes sociales y el entramado de la red puede considerarse hoy día como una de las principales herramientas de obtención de información por parte de los ciudadanos, empezando, como es natural, por las cohortes más jóvenes, que integran los cambios y novedades de forma más rápida y natural. En la región eso significa llegar a amplias capas de la población, ya que la edad media raramente pasa de los treinta años. La pregunta que surge, sin embargo, es: ¿hasta qué punto tienen importancia estas nuevas herramientas? La respuesta no es sencilla en tanto que el análisis de la información emitida y recibida se torna extremadamente complejo. Realmente es deseable que los nuevos medios puedan ser de alguna manera un antídoto al autoritarismo. Los discursos que se encuentran en esos medios son fascinantes, pero su importancia política, incluso después de la primavera árabe tiene que ser constatada. No está claro cómo el pluralismo cívico se traduce en poder político, si es que lo hace.

Sin embargo, no hablamos de unos pocos canales (aunque sean cientos) que llegan a los ciudadanos de forma unidireccional, sino de millones de páginas y decenas de diferentes herramientas que compiten por la atención de los usuarios, pudiéndose considerar un servicio a la carta que cambia constantemente de protagonistas. Eso ha hecho que la especulación en torno a los efectos de internet sobre los movimientos sociales, y muy especialmente las grandes convulsiones de 2010-2011, se haya convertido en la norma. Desde el campo del periodismo y los medios de comunicación se ha tendido a exagerar, quizá, los efectos de las redes sociales. Eso ha podido provocar, a su vez, el rechazo de la academia a constatar ningún tipo de efecto. Los datos mostrados procedentes del Arab Social Media Report parecen indicar que, finalmente, deberíamos situarnos en un punto medio: ni las redes sociales han tenido un protagonismo absoluto en esas revueltas –que, después de todo, fueron protagonizadas por personas, no herramientas-, ni se puede descartar que hayan tenido un cierto papel.
En un entorno donde los medios de comunicación se encuentran fuertemente censurados y sin acceso a las zonas de conflicto, las redes sociales funcionaron como diseminadoras de información, facilitando que las protestas, en un principio, fueran conocidas fuera de los ámbitos locales y nacionales. De ahí el contagio entre los diferentes procesos y muy especialmente entre Túnez y Egipto. Los datos muestran esa popularidad de ciertos términos en Twitter todo el mundo árabe. Esta última idea nos remite nuevamente al concepto de censura. La censura es omnipresente en la región, ya sea de forma oficial ya a través de otros cauces que busquen la autocensura de los propios periodistas. Pero, a la luz de los nuevos medios y las redes sociales ¿es sostenible ese modelo de censura? ¿Es eficaz? Evidentemente no, y su eficacia estará, desde nuestro punto de vista, más devaluada a medida que el acceso a Internet sea más extendido en la sociedad.


Por lo tanto, o los actuales regímenes –los que queden- se acostumbran a vivir sin imponer el control de la información o ésta circulará sin importar los filtros que puedan emplearse. El mundo digital ha demostrado suficientemente que cualquier forma de control (derechos digitales, protecciones anticopia, etc.) puede ser superada con un poco de ingenio y habilidades informáticas. De momento, muchos de estos regímenes han utilizado la represión como forma de control, especialmente de blogueros, pero se antoja imposible seguir en unas sociedades que se mueven rápidamente hacia una universalización del acceso a la información".

miércoles, 6 de marzo de 2013

¿La tercera Intifada?

Desde hace varias semana se viene sucediendo los rumores en torno al posible estallido de una tercera intifada en la Palestina ocupada. Uri Avnery, del Bloque de la Paz (Gush Shalom), aborda las ventajas e inconvenientes de un posible alzamiento popular palestino en su artículo "The Third Intifada?" traducido por Rebelión.
 
"¿Estamos ante la tercera Intifada? Esta pregunta la han formulado esta semana una serie de expertos de seguridad israelíes. Pero no sólo ellos: sus colegas palestinos están casi tan perplejos como ellos. En toda Cisjordania jóvenes palestinos lanzaron piedras contra los soldados israelíes. Los 5.500 palestinos presos en las cárceles israelíes participaron en una huelga de hambre de tres días.
 
La causa inmediata [de las protestas] es la muerte de un joven palestino durante un interrogatorio del Shin Bet. La autopsia no mostró ninguna causa objetiva de muerte. No hubo ataque cardíaco, como alegaron al principio (y automáticamente) las autoridades israelíes y sus lacayos, los llamados "corresponsales militares". Así pues, ¿se trató de un caso de muerte por tortura, como creen casi todos los palestinos? Luego están los cuatro presos en huelga de hambre (mitigada por infusiones) desde hace ya 150 días. Dado que casi todas las familias palestinas tienen — o han tenido — al menos uno de sus miembros en prisión, esta huelga genera mucha excitación [...].
 
¿Habrá una tercera Intifada? Y si la hay, ¿cuándo estallará? ¿Ha comenzado ya, o más bien los últimos acontecimientos solo han sido una especie de ensayo general? Nadie lo sabe, y menos que nadie nuestras fuerzas de seguridad. No existe información fiable procedente de los agentes. Una vez más, todo es espontáneo. Una cosa está clara: Mahmoud Abbas, el heredero de Arafat, le tiene mucho miedo a la Intifada. Aguardó varios días y luego, cuando tuvo claro que no se trataba de un alzamiento generalizado, ordenó a sus fuerzas policiales entrenadas por los Estados Unidos que intervinieran y acabaran con las manifestaciones. Más aún: condenó públicamente los estallidos y acusó a Benjamin Netanyahu de provocarlos deliberadamente.
 
Uno de los motivos en los que fundaba esa sospecha es que el viernes la policía israelí no impidió a los jóvenes palestinos acceder al Monte del Templo ("Haram al-Sharif"), como hacen frecuentemente a la menor sospecha de posibles disturbios. Formulé la pregunta a un círculo de amigos: suponiendo por un momento que Abbas estuviera en lo cierto, ¿cuál podría haber sido el motivo de Netanyahu? Uno respondió: Netanyahu teme que en su próxima visita a Jerusalén Barak Obama exija la reanudación del "proceso de paz". Netanyahu le dirá que, en vista de la nueva Intifada, tal cosa es imposible. Otro sugirió: Netanyahu le dirá al presidente Obama que Abbas ha perdido su autoridad y que, por lo tanto, no es un socio viable. Un tercero aventuró: Netanyahu le dirá a la opinión pública israelí que estamos en una situación de emergencia y que ello nos obliga a formar inmediatamente un Gobierno de Unidad Nacional. Todos los partidos sionistas deben ser empujados a participar por parte de sus votantes. Y así sucesivamente.
 
Sea como fuere, la pregunta pertinente es si un estallido espontáneo está al caer o no. Francamente, no lo sé. Dudo que alguien lo sepa. La ausencia de una iniciativa de paz genuina hace probable que en cualquier momento estalle otra Intifada. ¿Cuánto tiempo puede continuar la dura ocupación sin provocar una seria contestación? Por otra parte, no parece que la gran masa del pueblo palestino esté mentalmente preparada para la lucha. En los territorios ocupados ha surgido una nueva burguesía que tiene mucho que perder. Bajo los auspicios de los EEUU el primer ministro palestino Salam Fayyad ha conseguido estimular algún tipo de economía en la que prospera un buen número de gente.
 
La perspectiva de una nueva ronda de violencia no seduce a esas personas, ni tampoco a la gente pobre, que bastante tiene con tratar de sobrevivir cada día. Para conseguir que estas personas se alcen tendría que producirse un acontecimiento extremadamente provocativo, algo que lo mismo puede ocurrir mañana por la mañana, dentro de algunas semanas o meses, o nunca. Abbas acusa a Hamas de fomentar los disturbios en Cisjordania, gobernada por Fatah, mientras que la propia Hamas mantiene al mismo tiempo el alto el fuego en su propio dominio, la Franja de Gaza. En realidad, a ambos regímenes, cada uno en su propia parte de Palestina, les interesa la tranquilidad al tiempo que acusan al otro de colaborar con la ocupación.
 
(Hace siglo y medio Karl Marx denunció los esfuerzos de su adversario socialista Ferdinand Lassalle para establecer cooperativas de trabajadores. Marx afirmó que desde el momento en que los trabajadores tuvieran algo que perder ya no se levantarían más. “Cuanto peor, mejor”, dicen que dijo Lenin.) Cuanta más gente en ambos lados hable de la Tercera Intifada , menos probable es que ocurra. Como decían los alemanes, las revoluciones vaticinadas no suceden. Pero si la ocupación prosigue sin visos de acabar nunca, entonces algún día la Tercera Intifada estallará súbitamente, justo cuando nadie hable de ella y todo el mundo a ambos lados esté pensando en otras cosas".

martes, 5 de marzo de 2013

5 Camaras Rotas

El documental "Cinco cámaras rotas" de los directores  y  fue nominado a los Oscar. Ahora puede verse en versión original, con subtítulos en castellano, en YouTube. muy recomendable!


lunes, 4 de marzo de 2013

Un millón de refugiados sirios

Los peores augurios se han cumplido. Según el ACNUR, la cifra de refugiados sirios ya supera el millón de personas. Antonio Guterres, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ha denunciado recientemente que "lo que está pasando hoy en Siria corre el riesgo de convertirse rápidamente en un desastre que podría sobrepasar la capacidad de respuesta internacional, en lo que a política, seguridad y respuesta humanitaria se refiere”. A continuación, la nota de prensa elaborada por el ACNUR hace una semana:
 
"Describiendo la situación actual que afronta Siria como “el momento de la verdad”, el Alto Comisionado dijo: “La situación humanitaria es más dramática de lo que podemos describir. La crisis de refugiados se está acelerando a un ritmo vertiginoso, mes a mes” [...]. Hasta el lunes 25 de febrero hemos registrado, o dado cita para el registro, a 940.000 sirios en Oriente Medio y el norte de África” dijo, añadiendo que desde comienzos de enero, más de 40.000 personas han huido de Siria cada semana.
 
Guterres informó que aunque las cifras eran “impresionantes”, no describen el sufrimiento, sobre todo dentro de Siria, de unos 2 millones de personas desplazadas internas y más de 4 millones de afectadas por el conflicto. “Tampoco debemos olvidar al medio millón de refugiados palestinos en Siria también afectados por el conflicto” recordó. Destacando que tres cuartas partes de los refugiados eran mujeres y niños, el Alto Comisionado dijo que muchos habían perdido a parientes y la mayoría han también sus hogares, pertenencias y medios de vida. “Los niños están pagando el precio más alto” recalcó. “las vidas de miles de jóvenes han quedado destruidas por este conflicto y la generación futura de todo un país quedará marcada por la violencia y el trauma durante muchos años”.
Syrians run as they flee from the Syrian town of Ras al-Ain to Turkish border town of Ceylanpinar, Sanliurfa province on Friday. Around 11,000 Syrian refugees fled into Turkey, Jordan and Lebanon in the past 24 hours, the UN refugee agency said on Friday.
 

Guterres recordó a los 15 miembros del Consejo de Seguridad que países de acogida como Jordania, el Líbano, Turquía e Irak estaban pagando un alto precio económico y social por su generosidad y espíritu humanitario. Los países de asilo han sido muy generosos y han mantenido sus fronteras abiertas, pero su capacidad de acogida está bajo mucha presión” dijo el Alto Comisionado, que señaló que el Líbano ha visto crecer su población de unos 4 millones de habitantes un 10% debido a este flujo de refugiados. “La solidaridad internacional en apoyo a los países de acogida debe reforzarse urgentemente. Esto no es una cuestión de generosidad si no de interés propio” insistió. “Ayudarles a afrontar las consecuencias de una crisis de refugiados es esencial, así como preservar su estabilidad social y económica por el interés de todos”.
 
Guterres concluyó que era probable que la situación en Siria se deteriore aún más. Si se cumplen las peores de las previsiones, la comunidad internacional tendría que aumentar su respuesta humanitaria. “tendría que estar preparada también para hacer frente a consecuencias impredecibles si la situación en Siria estalla”. Es por este motivo por lo que, según subrayó Guterres, la comunidad internacional no debe permitir que la crisis en Siria, y otras que perduran en regiones próximas, arrastren a toda la región y desborden la capacidad de respuesta humanitaria.

viernes, 1 de marzo de 2013

Al-Jatib sobre la revolución siria

Ayer se celebró la cuarta reunión del Grupo de Amigos de Siria en Roma. En el encuentro, el nuevo Secretario de Estado John Kerry prometió reforzar la ayuda a la oposición siria por medio de la concesión de 60 millones de dólares para adquirir alimentos y medicinas. Poco más que promesas vacías para un pueblo que se ha cansado de esperar a que la comunidad internacional decida involucrarse de una vez por todas para detener el baño de sangre que, hasta el momento, ha costado la vida de 70.000 personas. A continuación reproducimos el discurso de Moaz al-Jatib, presidente de la Coalición Nacional Siria. La traducción del árabe al español es obra del blog Traducciones de la Revolución Siria

"En primer lugar quiero decir que ahora estamos hablando después de dos años de asesinato de nuestro paciente pueblo y de una destrucción terrible de la infraestructura, y digo que la revolución siria es una revolución pacífica y lo repito, afirmando que el régimen es el único que ha obligado a la gente a tomar las armas y como prueba de ello, tenemos el salvajismo del que hace gala el régimen hoy. No hay ningún régimen en el mundo que bombardee a su pueblo con aviones y misiles SCUD. El agujero que dejó en Al-Raqqa un misil hace dos días mide 115 metros de diámetro. Un ser humano, por no decir que ni siquiera una bestia, puede soportar las imágenes. ¿Cómo va a poder quien vive bajo las bombas y ve a sus hijos, mujeres y gente morir?

Hay un punto muy importante que el régimen siempre intenta aprovechar, y es la presencia de terrorismo. He dicho a los ministros de Exteriores que hay tres cuestiones de las que los sirios nos hemos hartado, y yo como responsable me he hartado de ellas.

La primera es el hablar de terrorismo. Ni todos los terroristas del mundo son tan salvajes para hacer lo que hace el régimen contra el pueblo sirio. La presencia de armas químicas: lo que ha hecho y destruido el régimen en Siria con todo tipo de armas es más letal que las armas químicas. El tercer punto es el tema de las minorías. Desde el principio y hasta hoy el régimen no ha dejado de presentarse como protector de las minorías. Solo os diré una cosa: id a Líbano y ved lo que el régimen sirio hizo con las minorías cuando ocupó Líbano. No quedó una sola secta a cuyos líderes no asesinó y a cuyos miembros no dejó esparcidos. No tengo nada más que decir sobre este tema.

Hay otro asunto relacionado con los combatientes. Muchos, y sobre todo los medios de comunicación, se centran más en la longitud de la barba del luchador que en la cantidad de sangre que se derrama de los niños. Hace un mes, el régimen bombardeó con aviones 86 panaderías, donde la carne de los niños quedó amasada con el pan. Fijaos en eso antes de fijaros en la longitud de la barba de los luchadores.

Los hermanos que luchan dentro en su mayoría eran pacíficos y se vieron obligados a tomar las armas. No negamos la presencia de algunas personas que tienen unas ideas particulares, ajenas a nuestra sociedad.  Rechazamos ese tipo de cosas con toda claridad  y lo hemos dicho mil veces y seguimos repitiéndolo: estamos en contra de todo pensamiento takfirí, en contra de todo pensamiento que pretende imponer sus opiniones por la fuerza, en contra de todo pensamiento que pretende destruir el tejido social de Siria [...].

Quiero decir algo más. No nos avergüenza decir que somos luchadores musulmanes. El islam como nosotros lo comprendemos es un islam que incluye a todos, respeta a todos, vive con todos, pide el bien para todos, y que dice: todos venimos de Adán y Adán está hecho de barro. Todos hemos sido creados en esta vida para colaborar, no para comernos los unos a los otros. Así que ello no es algo malo en absoluto.

Ahora paso a algunos puntos importantes que hemos hablado con los ministros, a los que hemos pedido claramente una serie de cosas:

En primer lugar, que se obligue al régimen a establecer corredores humanitarios bajo el capítulo VII, corredores humanitarios seguros, especialmente para la ciudad de Homs, cercada desde hace unos 150 días, y la ciudad de Dariya, inicio del movimiento pacífico en Siria, cuyo mártir Ghiath Mátar llevaba en sus manos rosas y agua fría a los miembros de la seguridad. Ghiath acabó detenido y fue asesinado bajo tortura, su garganta fue arrancada, garganta con la que gritaba “libertad”, y fue devuelto a su familia envuelto en plástico. Esta ciudad lleva cercada y sometida a un bombardeo salvaje 100 días. Exigimos que se establezcan corredores humanitarios seguros bajo el capítulo VII para proteger a los civiles.

Segundo, que se considere la unidad de Siria una línea roja, con todas las garantías internacionales contra los rumores de intentos reales o no de dividir Siria. No lo aceptaremos y todos los habitantes de Siria lucharemos por ello.

Tercero, la llamada a negociar ha de ser en el marco de las condiciones puestas por la Coalición Nacional Siria en su última sesión de la Asamblea General, que incluye de forma clara la marcha del régimen y la desintegración del aparato represor que gobierna el país. Y desde aquí, digo, quizá por última vez: Bashar al-Asad, compórtate por una vez como un ser humano. Ya basta de matar a este pueblo, ya basta de masacres, ya basta de arrebatarle a este pueblo a sus niños y torturarlos hasta la muerte. Toma una decisión razonable en tu vida en pro del futuro de este país.

Cuarto, que se le otorgue el completo derecho a la autodefensa al pueblo sirio y sus revolucionarios. Hay algo que quiero decir con toda claridad: hay una decisión internacional, o señales internacionales de no dar armas sofisticadas al pueblo sirio por varias razones. Y yo digo: si eso es lo que queréis, dejad de dar armas al régimen que aún le siguen llegando bajo acuerdos antiguos.

El siguiente punto es la petición a los países amigos y hermanos de que faciliten los trámites de los sirios y el acceso a la residencia. Hemos observado que algunos países han comenzado a dificultar las cosas a los que intentan colaborar con la revolución siria y en algunos países hay casos de detenidos. Exigimos, y así lo hemos pedido, que se les faciliten las cosas, que se les ofrezcan becas de estudios y las camas necesarias en los hospitales para las situaciones de emergencia, además de darles todo tipo de apoyo posible [...]".