martes, 26 de marzo de 2013

La oposición alawí y la revolución siria

El blog Traducciones de la Revolución Siria vuelve a brindarnos un documento esencial de la revuelta antiautoritaria siria. Se trata del "Comunicado de opositores alawíes" publicado este fin de semana tras la reunión de El Cairo.

"Un grupo de opositores sirios de origen alauí hicieron un llamamiento para celebrar una conferencia en estas condiciones excepcionales por las que está pasando la revolución de nuestro pueblo en nuestra querida patria siria y en la reunión de El Cairo el sábado 23/03/2013 se elaboró el siguiente comunicado:

1- La revolución siria es la revolución de todos los sectores del pueblo contra la dictadura, el despotismo y la corrupción, nada más y nada menos.

2- El régimen sirio no tiene otra identidad que la identidad del despotismo, el pillaje y la destrucción, y asimilar el régimen gobernante con la secta alauí es un error político y ético letal, pues el régimen sirio no es el régimen de la secta alauí y nunca ha estado a su servicio. Al contrario, la secta alauí ha sido –y sigue siendo- rehén del régimen. Una de las misiones de la revolución siria, en el contexto de la reconstrucción de la identidad nacional, es la liberación de la secta alauí de la prisión del régimen gobernante.

3- La valentía y la responsabilidad histórica nos exigen hoy que digamos a nuestra gente y familiares que su futuro y seguridad están del lado del pueblo sirio en su revolución y que rechazamos tajantemente los intentos del régimen de secuestrar a la secta y ponerla en confrontación con sus hermanos de otros grupos del pueblo sirio. Además, hemos de decirles que consideramos al régimen responsable absoluto de todas las muertes en el seno de la secta alauí.

4- Lo que se pide no es solo derrocar al régimen, sino desintegrar la estructura que el régimen totalitario erigió, y el establecimiento de un Estado de la ciudadanía y la Ley.

5- Los crímenes cometidos por el régimen sirio son una vergüenza no solo para él sino para toda la Humanidad y su historia, y nos exige como seres humanos en primer lugar y como sirios después el no contentarnos más que con el enjuiciamiento de sus crímenes en un juicio histórico, crímenes que se encuentran entre los más atroces conocidos por la Humanidad. E insistimos aquí en la necesidad de que rindan cuentas todos los que se han implicado conscientemente en el derramamiento de la sangre de los inocentes sirios, sometiéndose a tribunales legales y justos a los que habrán de presentarse dichos implicados, sean de la secta alauí o de cualquier otra.
6- El régimen sirio miente cuando dice que protege a las minorías –especialmente a la alauí-, una mentira esta con la que quiere atemorizar a los sirios ante el potencial e inminente extremismo islámico, según dice el régimen. También quiere con ello dar una imagen errónea al mundo de que está luchando contra grupos takfiríes y que es el protector de la guerra contra el terrorismo.

7- Los conferenciantes comprenden la necesidad de que se den garantías a todos los sectores del pueblo sirio y ello debido a la especificidad de la coyuntura de tensión sectaria que está viviendo la revolución y que empuja hacia la escisión (fitna) contra los demás grupos (sociales). Pero el principio general en el que creemos en el futuro Estado sirio es que no haya ni garantías ni protección para nadie en Siria más que lo que ofrezca el pueblo sirio mismo. No habrá protector ni guardián para ningún sirio más que el propio pueblo sirio, y todas las pretensiones de protección y garantías expresan, en su fuero interno, puntos de partida sectarios que se contradicen con el principio de ciudadanía.
8- La revolución siria comenzó para instaurar un régimen democrático y establecer un Estado de la ciudadanía, y todos los que intentan desviarla de su objetivo principal vistiéndola de lucha sectaria o confesional es partícipe en el derramamiento de la sangre siria.

9- Llamamos a todos los que apoyan a este régimen, sea cual sea su adscripción, a que abandonen inmediatamente a este régimen que mata a vuestros hermanos y amenaza el presente y el futuro de su país, y a que dirijan todos sus esfuerzos a derrocar a esta mafia que empuja a Siria hacia lo desconocido. También llamamos a todos los sectores silenciosos a salir de su silencio y asumir su responsabilidad nacional histórica uniéndose a las filas de la revolución.

10- Nos dirigimos a nuestros hermanos en el ejército sirio, con especial mención a los hijos de nuestra secta, para que no levanten las armas contra su pueblo y se nieguen a alistarse en un ejército en el que el régimen quiere meteros para que matéis a vuestros hermanos sirios. También insistimos a las fuerzas de la revolución que asuman su responsabilidad ofreciendo todos los medios para ayudarles a romper sus lazos con el régimen.

11- No obviamos los errores que se han cometido en nombre de la revolución, sea por parte de las fuerzas armadas o los grupos takfiríes extremistas, ni apoyaremos con nuestro silencio aquello que distorsiones la revolución, pero vemos que el régimen es el principal generador de dichas deformaciones de forma directa o indirecta, ya sea ahora o en los años de su largo gobierno.
12- Cualquier intento de dividir Siria por parte de fuerzas internas o externas será considerado una traición a la patria, la historia y las generaciones, y todos como sirios debemos luchar contra ello, rechazando todo sistema de cuotas, pues Siria será un estado único para todos sus hijos.

Hoy en El Cairo elevamos nuestras voces para decir: Todos somos sirios y pertenecemos a uno de los más antiguos pueblos de la tierra, que hizo su revolución por la libertad, la dignidad humana y la justicia, un pueblo que aspira a construir su Estado democrático, civil y moderno en una patria en la que todos tengan cabida, sin separaciones ni discriminaciones por religión, etnia o sexo. De ahí el lema de nuestra conferencia: “Todos somos sirios, juntos hacía una patria para todos”. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario