jueves, 30 de mayo de 2013

Más sobre Hezbollah

Más sobre "El papel de Hizbolá" publicado por Víctor de Currea-Lugo en El Espectador.

"Hace algunos años publiqué un artículo titulado: “¿Tan mal estamos que Hizbolá es la esperanza?”, acerca de lo que ha representado esta organización libanesa para un grupo importante de palestinos, especialmente en la guerra de 2006.

En ese momento, la segunda Intifada de los palestinos llegaba a su final con más pena que gloria, la idea de la 'guerra contra el terror' estaba en su mejor momento y el pragmatismo político inundaba los análisis de las guerras de la región, desde el Sáhara Occidental hasta Somalia, pasando por Irak.

Lo único que unía (y une) al mundo árabe era precisamente la causa palestina y el gran rechazo a Israel. Por eso, tener el apoyo de lo palestino y rechazar a Israel es casi una muestra de corrección política en los círculos árabe-musulmanes. Los ataques de Israel en los años setenta contra Líbano, así como las masacres de Sabra y Chatila cometidas por falangistas con apoyo israelí, contribuyeron a crear y a fortalecer un frente libanés políticamente antiisraelí y religiosamente chiita: Hizbolá (el Partido de Dios).

En el verano de 2006 estalló una guerra de 33 días entre Hizbolá e Israel. Al final Israel aceptó la mediación de la ONU, en parte por sus muchos errores en el frente de guerra. Según el informe Winograd, de Israel, este país tiene más una policía para atacar palestinos que un ejército que merezca ser llamado así. Hizbolá “ganó” una guerra contra Israel, cosa que no había logrado ningún país árabe.
Ahora Hizbolá cierra filas en defensa del gobierno sirio. Pero no porque este grupo haya sido una esperanza para los palestinos en 2006, significa que hoy la sea para los sirios. Hizbolá está del lado equivocado para el pueblo sirio, pero del lado correcto para sus propios intereses: Irán y Siria.

Las acciones de Hizbolá tienen un problema de base, además de crear un Estado dentro del frágil Estado libanés, tensiona el mayor acuerdo político de allí: el Pacto Nacional de 1943, reformulado en 1989. Este acuerdo, con todos los errores que tenga, evita volver al escenario de los años setenta: una terrible guerra civil donde no hubo ganadores: 250.000 muertos, un millón de heridos y 1,2 millones de refugiados. Hizbolá fue la única milicia que no se desarmó luego de la guerra civil.

El grupo palestino Hamás (Movimiento de Resistencia Islámica) fue más asertivo: apenas iniciaron las protestas contra el gobierno sirio, movió su oficina de Damasco a Qatar. Así, bajo el discurso de respetar la dinámica interna de los sirios, lo que realmente estaba haciendo era alejarse del régimen de Al Asad, para salvaguardar su legitimidad en el mundo árabe-musulmán.

Esa legitimidad regional —fortalecida en 2006, pero disminuida en las revueltas árabes— es la que se juega hoy en día Hizbolá; pero el precio de no apoyar a Al Asad sería perder a sus aliados y retroceder ante la presencia occidental en la zona. El problema es que esta regionalización de la guerra es casi un llamado a las armas a muchos grupos, con el riesgo de hacer de Siria y Líbano un escenario para resolver tanto nuevas como viejas disputas, por ejemplo entre suníes y chiitas. En otras palabras, para Hizbolá sobrevivir bien vale otra guerra, incluso dentro de Líbano".

miércoles, 29 de mayo de 2013

Siria-Líbano-Hezbollah

Rosa Meneses, redactora de la sección Internacional del diario El Mundo, escribe en el recién publicado Anuario CEIPAZ 2013-4 editado por el Centro de Educación e Investigación para la Paz. Su artículo se titula: "La guerra civil siria en clave regional: el impacto en los países vecinos".  Recupero la parte dedicada a la relación entre Siria y Líbano, viciada por la involucración de Hezbollah en defensa del régimen sirio.

"A finales de enero, Israel bombardeó a las afueras de Damasco un convoy que transportaba armamento antiaéreo perteneciente a Hizbulá, la milicia chií libanesa. Era la última indicación de que la organización libanesa está directamente envuelta en la guerra siria. Pero también quedaba patente que el Partido de Dios estaba utilizando el caos en la vecina Siria para incrementar su arsenal en casa. Siria ha sido históricamente uno de los principales apoyos financieros y logísticos de Hizbulá. El otro vértice del triángulo es Irán, cuya Guardia Revolucionaria entrenó y armó a los guerrilleros que se enfrentaron a Israel durante la ocupación de los ochenta. En 2006, Hizbulá sostuvo una guerra con Israel que dejó devastado el sur del país, pero cuya victoria pudo atribuirse su líder, Hasan Nasrala.

El apoyo de Damasco y Teherán fue clave. Ahora, el régimen de Asad depende cada vez más de la ayuda del grupo libanés para suprimir la rebelión. Desde el inicio de las protestas, Nasrala se pronunció a favor del régimen de Asad. Pero la milicia chií no reconoció haber tenido ningún papel militar en el país. En agosto de 2012, el Departamento del Tesoro de EEUU puso a Hizbulá en su lista negra por “entrenar, asesorar y ayudar con apoyo logístico al Gobierno de Siria” (Levitt, 2013). Para EEUU, Hizbulá está ahora devolviendo a Damasco sus favores y hay una gran presión para que Europa le designe como grupo terrorista.

En octubre de 2012, la Casa Blanca informó al Consejo de Seguridad de la ONU de que “los milicianos de Nasrala son parte de la maquinaria asesina de Asad”. Un informe de Naciones Unidas confirmó este extremo dos meses después: los hombres del Partido de Dios estaban en Siria del lado del régimen. Hizbulá estableció en noviembre campos de entrenamiento y, junto con los Guardias Revolucionarios iraníes, se estima que ha entrenado a unos 60.000 efectivos para proteger las comunidades alauíes en la costa del noroeste sirio (Nisman y Brode, 2013). Los soldados de Hizbulá están desplegados también en la frontera siriolibanesa, con el fin de proteger a las comunidades chiíes de los ataques de los rebeldes más sectarios. Allí se han registrado enfrentamientos entre ambas fuerzas en los últimos meses.

Si bien al principio, Hizbulá se constreñía a paliar en sus fronteras los ataques rebeldes, en los últimos meses, ha expandido sus acciones a Siria y ha enviado a la ‘joya de la corona’, sus unidades de fuerzas especiales. La rama militar de la organización chií cuenta con entre 2.000 y 4.000 soldados profesionales y miles de reservistas. Varios informes aseguran que esas fuerzas especiales combaten en el país vecino (Nisman y Brode, 2013), en concreto, cuatro unidades que suman unos 1.300 hombres se han desplegado en las ciudades más importantes.
Sin embargo, Hizbulá también podría pagar un precio por su apoyo incondicional a Asad, convertido en un paria insalvable para los países árabes. Para una organización que históricamente ha querido identificarse a sí misma con los desposeídos, respaldar a un régimen que brutaliza a su propia población arriesga esa imagen de resistencia contra la injusticia. Es evidente que la imagen no es la prioridad y sí que lo es intentar prevenir la caída de Asad. Si esta se produjera, Hizbulá tiene mucho que perder. Un gobierno de mayoría suní en Siria no será muy amistoso con la milicia chií. Más allá, su implicación en la guerra siria puede tener costes para el grupo y su presencia como partido político y organización social en el Líbano.

Pero también arriesga mucho apoyando a Asad. Para empezar, Hizbulá viola el compromiso de las fuerzas políticas del Líbano de mantenerse neutrales frente al conflicto sirio. Para un país como el Líbano, siembre bajo la sombra expansiva de la Gran Siria, esta neutralidad significa preservar el precario equilibrio sectario y evitar una deriva hacia un conflicto similar a la guerra civil que devastó el país entre 1975 y 1991.

El impacto de la guerra siria en el Líbano se traduce también en el flujo de refugiados y en consecuencias económicas. Pero el riesgo más alto es que el conflicto se traslade físicamente a las ciudades libanesas (Meneses, 2012) y una de las llamadas de atención más claras de que Asad puede llevar la guerra al coracón del Líbano fue el atentado, el 19 de octubre de 2012, que mató a Wissam Hassan, jefe del espionaje libanés y enemigo declarado del clan Asad. El Líbano –que hasta 2005 estuvo dominado por las políticas dictadas por Damasco, capital que mantuvo incluso una ocupación militar hasta su precipitada retirada tras la 
Revolución de los Cedros
surgida como consecuencia del asesinato del ex primer ministro Rafik Hariri (del que se acusó al régimen de Asad)– siempre está al borde de que sus equilibrios sectarios se vean trastocados como consecuencia de la guerra en Siria. Desde que estalló la revolución, el conflicto entre prosirios y antisirios en el Líbano ha cobrado nuevos bríos. En la memoria, la guerra civil que sumergió al Líbano en una espiral de violencia cuyos peligros nunca se han disipado por completo.

Con más de 250.000 refugiados sirios en su territorio, el Líbano –cuya población no llega a los cinco millones– es junto con Jordania el país que más exiliados acoge. A diferencia de los otros países, el Líbano no ha construido campos de refugiados para los sirios. Éstos intentan, pues, buscar casas en las que vivir (más del 60% de los refugiados paga un alquiler) y hay un gran número de ellos que se ha  instalado en edificios abandonados o en construcción e incluso muchos se han mudado a alguno de los 12 campos de refugiados palestinos que hay en el país, ya que es ilegal levantar tiendas. La mayoría de los sirios se han establecido en la Bekaa, en Trípoli y en Sidón, donde el mercado inmobiliario ha experimentado una subida de precios de hasta el 44%. Con más de 400.000 refugiados palestinos en el país, el Gobierno libanés es muy sensible a la prospectiva de que los refugiados sirios se conviertan en expatriados a largo plazo.

Todo esto hace que sus condiciones de vida sean muy precarias y que carezcan de ayuda básica. El 50% de los refugiados no recibe tratamiento médico básico y el 63% de los refugiados sin registrar no tiene acceso a ninguna asistencia (MSF, 2013). El Gobierno libanés ha pedido a la comunidad internacional unos 140 millones de euros al año para asistir a los refugiados.

Además del dinero que Beirut requiere para gastarlo en ayuda humanitaria, la caída del turismo como consecuencia de tener una guerra a sus puertas ha dañado la economía nacional. Las cifras de visitantes son las peores desde 2008. El turismo de otros países árabes –que representa el 40% del consumo en el país de los cedros– prácticamente ha desaparecido. También las exportaciones se han resentido y el tráfico de productos de importación que antes llegaban de Siria tiene ahora que depender exclusivamente del caro tránsito marítimo".

martes, 28 de mayo de 2013

Antifascistas y anticapitalistas pro-Asad

Viene ya siendo un tópico el alineamiento de distintos grupos de izquierda con Bashar al-Asad. Entre los argumentos que suelen esgrimir está el supuesto talante progresista, socialista, panarabista y antiimperialista del régimen sirio. Tamaña sarta de incorreciones sólo puede atribuirse al puro desconocimiento del quehacer cotidiano del régimen autoritario, que lleva más de cuatro décadas en el poder aplastando cualquier protesta y persiguiendo con saña a sus críticos. Me entero que un miembro de la comunidad siria ha sido expulsado de un grupo que se define como "antifascista y anticapitalista" por sus posiciones anti-Asad. Aquí reproduco su carta de denuncia. 

"He querido publicar una aclaración sobre las múltiples discusiones sobre la situación que se vive en Siria. Soy Raed Aljundi, de origen sirio y al igual que otros cientos de miles de sirios, he tenido que abandonar el país por no estar de acuerdo con la policía neoliberal que ejerce el régimen sirio.  No soy el único de mi familia que sufrió la persecución, mi tío pasó 13 años en la cárcel, otros 8 primos, cada uno estuvo “detenido” unos años por pertenecer a partidos de base comunistas. Mi primo Muddar murió bajo tortura por pertenecer a una organización marxista

En este “Reino del Silencio”, como lo llama Riyad Alturk, dirigente legendario de la izquierda siria encarcelado durante 28 años, hubo un proceso de cambios lento pero decidido que culmino en la destrucción del sector público de Siria de forma continuada. Todo lo que se había conseguido durante la década de los 60 (la reforma agraria, pleno empleo, derechos sociales, etc.) fue hecho pedazos por Hafez Al Assad, padre del actual gobernante Bashar. Con el hijo heredero, Bashar, y desde el año 2000, tuvo lugar el expolio de forma descarada del país a manos de la familia Assad, sus amigos y sobre todo con los capitalistas de Damasco y Alepo. 

Se han privatizado las empresas públicas, pasándolas a manos de familiares del presidente, echaron a muchísimos trabajadores sin ninguna indemnización, ni siquiera les han permitido quejarse ya que se considera como traición. En cuestión de pocos años, han aparecido nuevos millonarios, uno de ellos es Rami Makhlouf, el primo hermano de Bashar, que presume de poseer el 60% de las riquezas del país, también aumentó el paro hasta alcanzar el 40% (según cifras del propio régimen). Y con los recortes recomendados por el Banco Mundial, 300.000 personas se han visto forzadas a acercarse a las grandes urbes para ocupar chabolas. Hoy día son 8 millos de sirios los que viven en viviendas “ilegales” en condiciones infrahumanas

Son datos bastante claros y son suficientes a mi juicio para darles el derecho a esta gente a levantarse en contra de un régimen capitalista y fascista que no duda en asesinar, detener y torturar a cualquier disidenciaPor eso apoyo a la revolución siria y a poyo a los primeros soldados desertores que rechazaban disparar a los manifestantes pacíficos desarmados. Es cierto que al cabo de más de 2 años de revolución, ya han intervenido potencias regionales no deseadas por el pueblo sirio, han entrado también yihadistas de muchos países que son una mancha negra en el rostro de esta heroica revolución. 
Estoy completamente en contra de cualquier intervención por parte de las monarquías reaccionaria árabes ya que lo que nos van a traer no es nada bueno para mi pueblo, tampoco estoy con la intervención de la OTAN y sus aliados, pero al mismo tiempo condeno la intervención, desde el principio, de otras potencias “capitalistas” y mafiosas como la rusa. Rusia, al igual que occidente en general, se mueve por el puro interés económico y geoestratégico y no precisamente por defensa de los derechos de los pueblos. ¡Rusia ya no es la URSS!

¿Qué fuerzas quedan apoyando al pueblo sirio? Una vez ya descartados los antes mencionados (OTAN, Rusia, etc..), ¡¡NO QUEDA NADIE!! Porque, para colmo, la izquierda internacional, que supuestamente apoya a los pueblos, se ha unido en una gran parte a las filas del régimen sirio. Algunos se preguntan: ¿qué hacemos ahora con la revolución? ¿Qué hacemos cuando han intervenido todos estos factores no deseados de yihadistas, otanistas y monarquías reaccionarias?

Lo que no podemos hacer es dejar a 22 millones de sirios morir y sufrir un genocidio sin procedente. No podemos dar marcha atrás y permitir que este régimen vuelva a tratar a los sirios como esclavos. A la mujer maltratada y violada por su maltratador, no podemos decirle que se calle por obedecer a unos esquemas sociales arcaicos

Por decir estas cosas, un compañero y yo hemos sido expulsados del grupo de facebook Anticapitalistas-Antifascistas, un grupo que dice estar en contra del fascismo y del capitalismo pero cuyos administradores, bajo el pretexto de los intentos de injerencia de la OTAN, las monarquías reaccionarias del Golfo, han terminado haciendo la pinza con un gobierno que no solamente es capitalista sino que además responde y trata a la disidencia mediante el asesinato y la tortura, del mismo modo que lo haría el fascismo. Denuncio, por consiguiente, la forma de dialogo que he observado en este grupo. ¡¡¡Una forma que empieza tachándome de traidor!!! ¡¡De no saber nada de mi país!! De difamar a un régimen genocida y sectario. Para colmo, y ya cuando pones en evidencia los hechos, ¿¿¿TE EXPULSAN??? ¿Esa es la manera de discutir? Insultos y expulsión". 

lunes, 27 de mayo de 2013

Sobre la oposición siria

En su blog Un té en el bazar, el periodista Javier Martín publicaba hace unas semanas una extensa reflexión sobre la situación de la oposición en Siria bajo el título "El augurio (sirio) de Gordias". No es demasiado sencillo comprender las dinámicas de acción de las fuerzas opositoras, así que su lectura completa es altamente recomendable.

"Presionada desde el exterior, en particular por Turquía y Qatar, y amenazada de colapso, la todavía divergente oposicion siria abrió una nuevo pasillo de acción común en octubre de 2012. Reunidos en Doha, figuras religiosas como Muaz al-Khatib, antiguo Iman de la mezquita de los Omeyas, y laicos, como Suheir al-Atassi, conocida activista de los derechos humanos, fundaron la denominada Coalición Nacional Siria de Fuerzas Opositoras y Revolucionarias, el enésimo intento por forjar un frente único de lucha política y armada en el que aunar las diferentes voluntades y arrinconar ambiciones dispares.

Respaldada, en principio, por una comunidad internacional necesitada de un interlocutor fiable, en marzo de 2013 -y gracias, sobre todo a Arabia Saudí y a la creciente influencia de Qatar (y su dinero) en los asuntos regionales- asumió el puesto de Siria en la Liga Árabe, pese a que las diferencias eran aún evidentes. Incomodamente sentados, Al-Khatib, entonces dimisionario presidente de la Coalición Nacional, y Ghassan Hitto, recién nombrado jefe del futuro Gobierno provisional, trataban de dar una imagen de unidad que ocultara las discrepancias y aventara las suspicacias aparecidas tras apenas seis meses de vida. “Las posturas se han acercado, debemos reconocerlo, pero las raíces del conflicto aún permanecen casi inalteradas. Nadie ha conseguido aún reducir la desconfianza que existe entre todos los grupos“, explica el periodista.

En realidad, la Coalición Nacional ya había nacido condicionada, incapaz de arrinconar las discrepancias que erosionan a la oposición desde que en marzo de 2011 arrancaran las protestas y que se han acentuado en los últimos meses por la también errática (y competitiva) actividad de los gobiernos extranjeros. En junio de 2012, y tras una reunión en Ginebra, el grupo de Amigos del Pueblo Sirio emitió un comunicado, respaldado después por Rusia y China, en el que se instaba a dialogar con el régimen y a consensuar un gobierno de transición que condujera a una solución definitiva de la crisis. La nota abogaba por la inclusión de miembros del régimen que no hubieran cometido delitos de sangre, y que no estuvieran salpicados por la corrupción crónica, pero evitaba mencionar uno de los asuntos más polémicos: el futuro de Bachar al-Asad y su estirpe. Días después, durante una reunión en El Cairo, la oposición aceptó esta nueva vía, que incluía la formación de un gobierno y de un Parlamento que gestionaría los “asuntos nacionales” hasta la caída del dictador. Una vez consumada ésta, ambas instituciones se disolverían y convocarían una conferencia nacional que sería la que elegiría un nuevo gabinete hasta la celebración de elecciones.
La iniciativa se topó enseguida con la ferrea oposición del Consejo Nacional Sirio (SNC), temeroso de perder la influencia y el protagonismo adquirido como principal representante del pueblo sirio en el exterior. Los Hermanos Musulmanes y sus aliados preferían un gobierno provisional, de caracter puramente gestor, dedicado a administrar las zonas liberadas, sin participación del antiguo régimen y desvinculado de la vía política. La presión de Qatar, Turquía y en menor medida de Francia consiguió, sin embargo, que el 7 de octubre de 2012, cuatro días antes de la creación de la nueva Coalición Nacional, el SNC cambiara de estratagema y decidiera incorporarse a la nueva iniciativa. Para esa fecha, ya había conseguido forzar un nuevo acuerdo con su antiguo socio, el Bloque Nacional, para volver a ser la fuerza dominante. Aunque aceptó, en principio, la formación de un gobierno de transición, exigió varias condiciones que le fueron parcialmente concedidas: reconocimiento internacional para ese gobierno incluso antes de ser formado, los asientos de Siria en la Liga Árabe y la ONU y la gestión de los multimillonarios fondos de ayuda prometidos: 145 millones de dólares de los cerca de 3.000 que según Al-Khatib se necesitarían para llevar a buen término la revolución. De ellos, 500 millones serían solo para la formación de ese ente ejecutivo, según el presidente del SNC, George Sabra.

En marzo de 2013, la ascendencia del SNC en la nueva organización era ya evidente. Con el apoyo del Bloque Nacional, impuso la elección de Ghassan Hitto como primer ministro provisional, arrinconando la opción de un ejecutivo de transición que todavía defienden Al-Kahtib y una minoria de miembros. La designación supuso una nueva fractura, la enésima. En protesta por la actitud de los islamistas y sus aliados, una docena de miembros de la nueva Asamblea General abandonaron la Coalición Nacional y se integraron en un grupo de más de medio centenar de intelectuales y politicos que exigen una plataforma más equilibrada en la que tengan mayor cabida grupos minoritarios y asociaciones que trabajan en el terreno.

Críticos con la supremacia del SNC y el Bloque Nacional -entre ambos sumaban 35 de los 49 miembros de la Asamblea que eligió a Hitto- exigen la inclusión de otros 25 para reflejar mejor las diversas tendencias, demanda que aún no ha sido escuchada. “El reconocimiento es un importante logro diplomático. Pero será efímero si la Coalición Nacional y su gobierno provisional no puede poner en práctica rápidamente una administración eficaz, servicios básicos y seguridad en las áreas liberadas”, donde “hace frente a la anarquía armada en muchas zonas, a la fragmentación de los consejos civiles y los grupos rebeldes, al constante incremento del número de refugiados y desplazados, y a la competencia de las alianzas islamistas rebeldes, que son más coherentes y cada vez más activas a la hora de establecer gobiernos locales”, advierte Yasid Sayigh".

viernes, 24 de mayo de 2013

Siria e Israel

Uno de los aspectos menos abordados del conflicto sirio es el papel que juega Israel en una guerra civil en la que los actores regionales cada vez tienen un papel más relevante. Santiago Alba Rico aborda esta cuestión en su artículo "Siria e Israel: un matrimonio mal avenido", aparecido hace unos días en el semanal Diagonal .

"Israel, en efecto, se ha mostrado desde el principio muy cauto en Siria. Preocupado por las sacudidas populares en la región, sabe muy bien que cualquier alternativa a la dinastía Assad pone en peligro el statu quo tranquilizador de las últimas décadas. No son los chiflados trotskistas o los sospechosos rebeldes lo que así lo afirman. Efraim Halevy, exdirector del Mossad y del Consejo de Seguridad Nacional israelí, lo expresa con toda naturalidad en un reciente artículo cuyo título es ya muy elocuente: “El hombre de Israel en Damasco”.

Ese hombre es Bachar Al-Assad, el mejor enemigo posible, con el que se podían dilatar sine díe las negociaciones sobre el Golán y que mantenía seguras las fronteras. De las dos amenazas más temidas por Israel tras el comienzo de la revolución en Siria, la más peligrosa parece ya desdichadamente conjurada: una democracia soberana. A medida que ésta ha sido yugulada, la otra, en cambio, se antoja cada vez más presente: la de dos yihadismos –sunní y chií– que sólo comparten su rechazo visceral de la “entidad sionista”. Israel tiene mucho miedo de este caos efervescente de armas sin control y de fuerzas enemigas.

Todo parece indicar, en efecto, que sus ataques, más que buscar intervenir en la guerra civil siria, se han limitado a aprovechar la ocasión, a sabiendas de que no iba a recibir respuesta (o iba a provocar una respuesta que abriese realmente el juego hacia la pieza más codiciada: el programa nuclear iraní). Pero es evidente –y sin duda formaba parte de sus cálculos– que estos ataques tienen consecuencias en el frágil tablero geoestratégico de la región:

- El acuerdo entre Rusia y EE UU para celebrar a finales de mayo una conferencia sobre Siria que resucite la declaración de Ginebra para abordar enseguida negociaciones entre el régimen y la oposición sin condiciones previas. Se trata, sin duda, de una gran victoria de Rusia sobre EE UU que Abdelbari Atwan, el editorialista de Al-Quds-Al Arabi, nombraba de esta manera: “De las líneas rojas a la bandera blanca”.

- El anuncio de un nuevo suministro de misiles S-300 a Bachar Al-Assad por parte de Rusia, quien ahora, tras el ataque israelí, puede alegar “necesidades de defensa aérea”.

- Un cierto acuerdo tácito entre todos los actores exteriores de que el enemigo común es el frente Nusra “asociado” a Al-Qaeda.

- El refuerzo evidente y paradójico del régimen sirio, que ha visto aumentar su legitimidad y que hoy se siente mucho más seguro. La dictadura siria, “que se inclina ante el enemigo y se envalentona con su pueblo”, como diría Elias Khoury, ha recibido una palmadita reconfortante de su enemigo israelí. Los bombardeos israelíes hacen olvidar los bombardeos ininterrumpidos del régimen sobre su propia población.

- Las dificultades, por contra, de la oposición armada y política. Las firmes declaraciones del Ejército Libre de Siria, de la izquierda anti-régimen o de la Coordinadora para el Cambio no han impedido la criminalización de los opositores como “cómplices” de la agresión. Un sector del campo anti-imperialista árabe y europeo ha contribuido a esta criminalización, agravando una división que sólo conviene al Estado de Israel.

En un contexto tan volátil, traspasado por tantos intereses espurios y habitado por tantos locos y asesinos, no puede descartarse nada. Pero no parece que Israel, al menos directamente, vaya a jugar un papel relevante –salvo como pasivo beneficiario– en la agonía siria, cuya dolorosa complejidad no debería hacernos olvidar, sin embargo, los miles de hombres y mujeres torturados y asesinados por aspirar a la dignidad, la justicia y la democracia [...]".
 

lunes, 20 de mayo de 2013

Pappe sobre la nakba

Coincidiendo con la visita del historiador israelí Ilan Pappe a España, la revista cultural online El Asombrario realizó una detallada entrevista a cargo de Carlos Pérez Cruz que reproducimos a continuación. El eje central de la conversación radica en la Nakba, la catástrofe palestina, como es conocida la expulsión de cientos de miles de palestinos de sus hogares en el marco de la guerra de 1947-1948. Repoduzco alguno de sus extractos recomendando, como es habitual, que se lea en su totalidad en el enlace arriba indicado.

Cuando alguien tiene algo que resolver, el primer paso es reconocer que tiene un problema. No sé si Israel reconoce que tiene un problema pero, ¿cuál debería ser su primer paso?
Creo que el primer paso es reconocer realmente que el sionismo era un movimiento colonialista que tomó por la fuerza la tierra de otros. El segundo: reconocer que, por esta causa, en 1948 intentó una limpieza étnica de palestinos. Si tuviéramos una sociedad que reconociera tanto la naturaleza colonialista de sus orígenes, como el gran crimen que cometió en 1948, sería un muy buen punto de partida para afrontar los otros problemas.

¿Tienen los palestinos una idea equivocada de su propio pasado?
No lo creo. Pienso que los palestinos entienden muy bien lo que les pasa, aunque les llevó tiempo. Puede que a veces no entiendan por completo el principal objetivo del sionismo, que es lograr la mayor parte de Palestina que pueda y con el menor número de palestinos posible dentro. Las urgencias de Palestina están en otras áreas: una es la de la unidad y la representación -no creo que hayan resuelto la cuestión de la representación-; la otra es que deberían pensar también en cómo les gustaría ver a los judíos en una Palestina liberada. Tienen que decir, y creo que sería de gran ayuda, cómo ven la presencia judía, ya no dentro de la ocupación y de la colonización, sino dentro de un estado democrático.

La historia es una herramienta muy poderosa que puede utilizarse de muy diferentes maneras. Estás considerado, de algún modo, como un historiador alternativo a lo que se considera la verdad oficial de Israel. Sé que esto no es algo que se pueda responder en pocas palabras pero, ¿cuáles son las principales manipulaciones que hace la historia oficial israelí y en qué sentido esas manipulaciones son un obstáculo para una solución pacífica?
Como dices, no es fácil (risas). Déjame intentarlo con, al menos, las más importantes. Una es que la mayoría de los israelíes vive todavía con ese mito -que es muy perjudicial para el proceso de paz- de que Palestina era una tierra vacía o una tierra sin gente para gente sin tierra. La segunda es el mito israelí de que los palestinos fueron convencidos en 1948 por sus propios líderes y los líderes de los países árabes para que abandonaran, y que los israelíes trataron de convencerles para que se quedaran y que, por lo tanto, Israel no tiene responsabilidad en la creación del problema de los refugiados. Tratar de explicar a los israelíes que ellos planearon la expulsión de los palestinos, que éste fue un crimen que creó un problema de refugiados y que dio lugar a la creación de la OLP… Este es el tipo de historia que los israelíes tienen muchos problemas para aceptar. El tercer punto es explicarles a los israelíes que la OLP -o Hamás, de hecho-, no es una organización terrorista sino una legítima organización de liberación. Diga lo que diga Israel sobre la solución de los dos Estados, la idea es que les ayuda a lograr ocupar Cisjordania y la Franja de Gaza sin ningún tipo de presión internacional. Esta no es una idea genuina de reconciliación. La única solución es la de un Estado.

Las palabras son importantes y éstas pierden su significado si se usan mal, especialmente si queremos ser honestos y convencer a la gente con argumentos reales y resultar creíbles. ¿Es correcto usar el concepto ‘apartheid’ para definir lo que Israel está haciendo con los palestinos?
Sí. Pienso que la mejor respuesta a esta pregunta es lo que dijo Desmond Tutu -que conoce el ‘apartheid’ muy bien-, cuando visitó Israel y los Territorios Ocupados. Dijo con razón: “la situación de los palestinos dentro de Israel es mejor que la de los africanos en la Sudáfrica del ‘apartheid’. La situación de los palestinos en Cisjordania y en Gaza es peor que en la Sudáfrica del ‘apartheid’”. Pienso que es una descripción apropiada para algunas de las políticas israelíes. Es un poco diferente del ‘apartheid’ en Sudáfrica, porque no hay segregación para los aseos o para los autobuses pero, en lo que se refiere a su esencia existencial, Israel es un Estado racista y para ello el de ‘apartheid’ es un adjetivo adecuado.
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Dar un paseo por Territorios Ocupados es encontrarse con muchos edificios, parques y proyectos que cuentan con el apoyo económico de países de Europa, Canadá, Estados Unidos y otros países del mundo. ¿Es esa la manera en que los países occidentales limpian sus conciencias?
Hay algo de eso. En parte es un proyecto estadounidense para convencer a los europeos de que con dinero puedes comprar el silencio y crear una paz económica -tal y como la llaman los israelíes- para convencer a la gente de que olvide sus ambiciones políticas. No ha funcionado en Palestina. Algunos de esos hermosos edificios que fueron construidos con dinero europeo fueron destruidos por Israel en sus operaciones. Si alguien puede explicar a los gobiernos europeos que están financiando la ocupación y no la independencia de los palestinos, quizá los europeos puedan tener un punto de vista más crítico y constructivo.

En Jerusalén me encontré por casualidad con Vanunu Mordechai [desveló al mundo los secretos nucleares de Israel filtrando imágenes y documentos sobre las armas nucleares de Israel a The Sunday Times de Londres y posteriormente encarcelado durante 18 años en su país. Tiene prohibido salir de Israel]. “No soy un prisionero, soy un traidor”, decía. Imagino que tú también eres considerado un traidor. ¿Cómo trata Israel a “traidores” como tú?
Bueno, Vanunu estuvo en la cárcel. Yo, por fortuna, no. Él fue acusado de revelar secretos nucleares. En casos como el mío, en el que irritas a los israelíes por tus opiniones, no necesitan hacer uso del Estado porque pueden contar con la sociedad, que está muy adoctrinada. Así que lo que sucede es que tu propia sociedad te boicotea. Yo perdí mi trabajo en la universidad porque la sociedad cree realmente –para eso no necesita al gobierno- que eres un traidor. Es algo muy difícil, yo no he pagado un precio tan alto en comparación con el de ir a prisión, pero sigue siendo un coste elevado. Aun así creo que son cada vez más los judíos israelíes que empiezan a entender lo que pasa y que están dispuestos a pagar el precio. Cuando este movimiento crezca espero que sea más efectivo. 

viernes, 17 de mayo de 2013

Argelia tras la Primavera Árabe

Adarve, el Observatorio de la Sociedad Civil EuroMediterránea, publicaba recientemente esta entrevista con Louisa Aït Hamadouche, profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Argel. En ella se desbroza la situación socio-política de Argelia tras la Primavera Árabe.

¿Cuáles son los elementos que frenan la emergencia de un movimiento de contestación contra el régimen en Argelia?
Podríamos clasificarlos en objetivos y subjetivos. Entre los elementos objetivos cabe destacar la naturaleza híbrida del sistema político. En Argelia no estamos ni en un sistema autoritario absoluto ni mucho menos en una democracia. Este carácter híbrido permite un margen de maniobra bastante amplio tanto al régimen como a los actores de la oposición. Un margen de maniobra que, por otro lado, impide la radicalización de una oposición con derecho de hablar, a participar en las elecciones, a crear partidos políticos…
Otro elemento objetivo de gran importancia es que la renta está mal distribuida, es cierto, pero aun así es ampliamente repartida. Los últimos escándalos muestran que la corrupción alcanza unas cotas catastróficas pero aún así no se trata de un régimen político predador que no redistribuya, al el contrario, a través de los presupuestos del Estado podemos observar que la importancia de las prestaciones sociales es cada vez mayor (subvenciones, ayudas directas a los jóvenes a través de programas de inserción económica y laboral, la cancelación regular de deudas a las empresas…). En este contexto, el hecho de que la población sepa que existen ayudas económicas directas que se reparten de forma regular impide que la oposición pueda tener una base social para radicalizarse y rebelarse. Es un elemento disuasorio muy eficaz.
Otro elemento objetivo, paradójicamente producto del impacto de las primaveras árabes, es que la situación en los países que han vivido la primavera árabe no es ahora mismo mejor, incluso, a veces, ha empeorado. En ese sentido no podría hacérsele mejor servicio al gobierno argelino al mostrar lo que está ocurriendo en Libia, Egipto, Mali. Tanto la forma en que los occidentales han gestionado las primaveras árabes como la propia evolución interna de los países que han conocido un cambio de régimen constituyen argumentos para el estado argelino para mantenerse y para la población para pensar “más vale lo que tenemos aquí que lo que pasa allí”. Eso se percibe incluso a nivel de los jóvenes. La intervención de la OTAN en Libia, el apoyo a la monarquía de Bahrein, la evolución de la situación en Siria… son excelentes motivos para mantener el status quo en Argelia. Incluso aquellos que tenían veleidades de cambio ven en dichos elementos razones para no forzar el proceso.
En cuanto a los elementos subjetivos, el hecho de que el terrorismo no esté aún demasiado lejos, e incluso que no haya desaparecido todavía, constituye asimismo la mejor coartada para el régimen argelino para justificar su permanencia. El miedo a que un nuevo cambio desemboque en un conflicto interno persiste con fuerza. Cuanto más se deteriora la situación en Siria mayores son las razones para mantenerse, cuanto más se degrada el contexto egipcio con los Hermanos Musulmanes mayor es el miedo al islamismo, lo mismo en Túnez... Finalmente el mejor ejemplo para Argelia es el modelo de Marruecos: suaves reformas aplicadas de forma progresiva de modo que cuanto más se reforma menos se reforma…
¿Cuáles son los puntos débiles del régimen argelino?La naturaleza del mismo régimen constituye tanto su fuerza como el reverso de la moneda. Su carácter colegial le ha permitido resistir a todas las turbulencias. El régimen está constituido de distintos elementos y el debilitamiento o la caída de uno ellos no implica la debilitación de todo el sistema. Esta fuerza es sin embargo también su debilidad porque el régimen carece de coherencia, no tiene visibilidad y está sujeto a tensiones y disensiones internas que constituyen una flaqueza en la medida en que al régimen le cuesta prever el futuro, incluido el próximo.
Otro punto débil, para mí el mayor de todos, es que la supervivencia del régimen depende del precio del barril de petróleo. En lo que respecta a otras amenazas, el régimen argelino ha dado muestras de su capacidad de adaptación, como lo ejemplifica el hecho de haber sobrevivido al terrorismo, sin embargo, como régimen autoritario sus proyecciones no son a largo plazo. No hay una voluntad real de asegurar un mínimo desarrollo a las generaciones venideras, está en la propia naturaleza del régimen. Pese a ello, existe en el seno de este sistema colegial una voluntad de perpetuar el régimen más allá de los hombres que se enfrenta a una segunda tendencia, la de aquellos que tienen una visión mucho más cortoplacista.

¿Podemos hablar de sociedad civil en Argelia?
Sí y no. Si por sociedad civil entendemos una independencia total del poder político, entonces no podemos hablar de sociedad civil en el caso argelino. Pero creo que entonces hay muy pocos países en los que ésta exista realmente. En Argelia, si bien su sociedad civil no reúne las características del término según se define en los libros, la realidad es que la población se organiza más allá del Estado con medios más o menos artesanales.
Cuando una organización es demasiado visible o molesta, el Estado no la reprime, crea una asociación paralela que hace el mismo trabajo pero sin molestar. Es una clonación. Lo mismo ocurre con los partidos políticos. La fuerza del régimen está más en la cooptación que en la represión. El régimen político argelino habría seguido la suerte del de Mubarak y el de Ben Ali si no hubiera ha comprendido rápidamente que reprimir no es suficiente, hay que amenazar, sí, pero también dejar cierto margen de maniobra que permita a la sociedad respirar. En Argelia hay más de 100.00 asociaciones, es imposible que el Estado las controle a todas. Es suficiente controlar una o dos en un sector determinado para que hagan sombra a las demás y muestren a la población que hay otros discursos. Es más eficaz y más inteligente. Lo mismo ocurre con los sindicatos: cuando un sindicato se vuelve molesto se crea otro que obtendrá rápidamente lo que el otro reivindicaba desde hacía siglos a cambio de que se trate de demandas socioeconómicas despolitizadas".

miércoles, 15 de mayo de 2013

Imágenes de la nakba

Hoy se conmemora, que no se celebra, el día de la Nakba, la catástrofe palestina que se saldó con la expulsión de dos terceras partes de la población palestina de sus hogares. Entre 1947 y 1948, más de 800.000 se vieron forzados a abandonar sus casas y a refugiarse en los países del entorno (sobre todo Jordania, Siria y Líbano) y en los territorios de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este. Sobre el tema se ha escrito mucho. De lo más interesante son las obras de los historiadores Walid Khalidi, Elias Sanbar e Ilan Pappe. Del primer autor, el Comité de Solidaridad con la Causa Árabe editó, hace ya unos años, el libro La Nakba (El desastre). El desalojo sionista de Palestina. Del segundo hay varios artículos traducidos al español y un libro titulado El derecho al retorno. El problema de los refugiados palestinos a cargo de Ediciones de Oriente Medio editó el libro. Del tercero puede encontrarse en las librerías La limpieza étnica de Palestina publicada por Crítica.
Sesenta y cinco años después, el número de refugiados palestinos censados por la UNRWA supera los cinco millones de personas distribuidos por más de sesenta campamentos y ello a pesar de que la resolución 194 de la Asamblea General de Naciones Unidas reclamó en diciembre de 1948 el inmediato retorno y compensación de los refugiados por las pérdidas sufridas. La UNRWA dispone de un recomendable. archivo fotográfico del éxodo.
File:Palestinian refugees.jpg
File:RefugeesEscortedFromRamlaOperationDanny.jpg

También es recomendable la consulta de Nakba's Oral History que reúne testimonios de los refugiados nacidos en Palestina y que vivieron en persona la Nakba, así como aporta material gráfico de la Palestina durante el Mandato británico. Mi artículo Palestinos, añoranza de la tierra, publicado por la revista el Legado Andalusí hace ya unos años, reúne los testimonios de varios refugiados palestinos procedentes de los campamentos libaneses. 

martes, 14 de mayo de 2013

Palestinos en Siria: víctimas de la violencia

UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, acaba de publicar unos datos estremecedores. Más de la mitad de los 400.000 refugiados palestinos registrados en Siria se han visto obligados a abandonar sus hogares como resultado de la violencia. 53.000 de ellos han huido a Líbano y otros 6.000 se han refugiado en Jordania. El resto se han convertido en desplazados internos al tener que abandonar los campamentos en que residían. El acceso a tres campamentos (Yarmuk, Sbeine y Huseiniye) permanece cerrado por parte de las fuerzas leales al régimen sirio, por lo que es difícil conocer su situación real.

El Comité Español de la UNRWA, que ha lanzado una campaña de recogida de ayuda, ofrece en su web diversos testimonios de refugiados palestinos huidos a los países vecinos. "Yo estaba en el campamento de Ein El Hillweh, en Líbano, durante la guerra civil de 1980. Fue duro, pero la verdad es que no tanto como a lo que nos enfrentamos en Siria ahora". Y añadía: "En Siria, no hay zonas seguras, no hay reglas." / "Nos fuimos porque se convirtió en un lugar demasiado inseguro", continúa Atiem. "Ya no podíamos movernos, había problemas en todas partes. La comida era difícil de encontrar y se volvió muy costosa. Comíamos verduras de latas... Además, los servicios de atención sanitaria comenzaron a escasear".

 

lunes, 13 de mayo de 2013

"Israel camina hacia el desastre"

El pasado viernes Ana Carbajosa entrevistaba, en el diario El País, al director de cine israelí Dror Moreh. Su último documental, titulado The Gatekeepers y nominado a los Oscar, entrevista a seis ex responsables del Shin Bet, el servicio de inteligencia israelí. Todos ellos llegan a la misma conclusión: Israel debe poner fin a la ocupación del territorio palestino. Para Dror Moreh, que piensa en exiliarse, "Israel camino hacia el desastre".
 
Pregunta. Recuerdo el estreno de su película en la filmoteca de Jerusalén. David Grossman, políticos, militares. La élite del país estaba en aquella sala que se quedó muda cuando al final aparecieron los títulos de crédito. Alguno incluso lloraba. Daba la sensación de que aquello se convirtió en una sesión catártica. ¿Era ese el objetivo principal de su película?
Respuesta. Sí. En Israel, estamos sometidos a titulares terribles a diario. Si quieres cambiar algo, tienes que desatar un terremoto y solo los jefes del Shin Bet, los servicios secretos podían hacerlo. Ellos son los que mejor conocen el conflicto israelo-palestino y las consecuencias para los dos bandos. A ellos se les escucha. Cuando ellos dicen “no a la ocupación”, eso supone un dilema para el centro-derecha, porque esos seis hombres son los que han ordenado asesinatos selectivos y torturas a los detenidos. Ahora son ellos los que dicen que eso no sirve, que hay que cambiar de estrategia.
 
P. ¿Cómo consiguió que los jefes de los servicios secretos se abrieran y le confesaran sus pecados?
R. Primero decidí que las entrevistas tenían que desarrollarse en su terreno para que se sintieran cómodos. Unos eligieron su casa y otros la oficina. Había leído muchísimo y me había preparado una montaña de preguntas, pero decidí no interrogarles. Dejé que fueran ellos los que dirigieran la conversación y así fueron hablando durante horas. Cada sesión duraba tres o cuatro horas. En total fueron unas 75 horas sentado con ellos. Yo creo en las entrevistas largas.
 
P. A veces pensamos que los dirigentes toman decisiones porque no son conscientes de las consecuencias que tienen sobre la gente. En la película sorprende el grado de conocimiento del sufrimiento de los palestinos por parte de los jefes del espionaje.
R. Claro, porque conocen a la perfección el terreno. Han sido agentes que han crecido profesionalmente en las cloacas de los campos de refugiados palestinos.
P. ¿Por qué se escucha con tanta atención a los militares en Israel?
R. Porque la gente está harta de los políticos. A los militares se les considera profesionales, técnicos.
 
P. ¿Qué ha aprendido después de escuchar a estos hombres y de ver tantas de imágenes?
R. Los tres investigadores que trabajaron conmigo quieren ahora irse de Israel. Yo también me lo estoy pensando. Cuando te expones a miles de horas de imágenes, resulta muy deprimente darse cuenta de cuantas oportunidades hemos perdido. No hemos aprendido de nuestros errores. El Estado de Israel ha cometido los mismos errores una y otra vez. Yo era mucho más optimista antes de hacer la película. Ahora conozco de cerca la incompetencia de los líderes israelíes. Les ha venido grande su trabajo. Soy más pesimista y me he vuelto más izquierdista. Desde la victoria militar del 67, Israel solo camina hacia el desastre. Y lo digo desde una perspectiva sionista. Desde entonces, nos hemos convertido en ocupantes, perdimos nuestra identidad de nación civilizada. Nos convertimos en un Estado colonial y yo no conozco en la historia ninguna ocupación que haya triunfado.
 
P. ¿Con qué reacciones se ha encontrado en Israel?
R. El primer ministro [Benjamín Netanyahu] dice que no la ha visto y que no piensa verla. A la derecha nacionalista israelí no les ha gustado nada. En general, ha tenido mucho impacto. Tanto, que ahora la primera cadena de la televisión va a emitir una versión larga de cinco horas. Es más agresiva y subversiva. Espero que el Gobierno no la censure.

viernes, 10 de mayo de 2013

Fotos beirutíes

Hace unos meses estuve en Líbano hablando con miembros de la sociedad civil. En la Universidad Americana de Beirut estuve tomando un café con Pascal Zogby, cuautor del libro 'Arabic Graffiti' y responsable del blog 29 Letters, que se ha constituido en una referencia sobre la caligrafía árabe moderna. 
Como viene siendo habitual, aproveché mi visita para realizar algunas fotos a varios grafittis distribuidos por la ciudad, pero sobre todo a los situados en la zona del Hamra, aquí os dejo los resultados.







jueves, 9 de mayo de 2013

Visualizando el conflicto palestino-israelí

Ayer miércoles tuvimos la suerte de recibir en la UA a Leila Nachawati, profesor de Comunicación de la Universidad Carlos III y activista siria. Además de debatir largo y tendido sobre la situación en Siria dos años después del estallido de la revuelta antiautoritaria hablamos de otras cosas referidas al futuro del mundo árabe y, en particular, de la sociedad civil. A pesar de los pesares, su visión sigue siendo optimista, tal y como deja claro en su último artículo en Al-Jazeera: "Reasons to remain optimistic about Syria".

En su blog en eldiario.es aporta, cada semana, su lectura sobre los cambios y transformaciones que experimenta el mundo árabe.  Su última entrada está dedicada al colectivo Visualizing Palestine, que se encarga de presentar el conflicto palestino-israelí de una manera didáctica y original.



lunes, 6 de mayo de 2013

Israel ataca instalaciones militares sirias

Este fin de semana la aviación israelí ha atacado en dos ocasiones el territorio sirio. Según parece, el objetivo habrían sido objetivos militares y un convoy de misiles que iría dirigido a la milicia libanesa Hezbollah como pago a los servicios prestados al régimen por su contribución a la represión de las fuerzas rebeldes que combaten al régimen. El blog Traducciones de la revolución siria incluye hoy la lectura que hace el analista político palestino Azmi Bichara de los acontecimientos. Como suele ser habitual, una lectura acertada de lo que pasa sobre el terreno.

1. Ha quedado claro por enésima vez que Israel solo actúa para beneficio de Israel y de nadie más, ni de regímenes ni de revoluciones (y decimos esto a quien aplaude los bombardeos con nihilismo nacional y disolución política y moral, quien dirige el dedo acusador a la revolución, quien entrega a Israel el regalo de la retirada de sus divisiones armadas de las fronteras y quien le promete que no utilizará armas químicas contra él en el futuro).
 
2. Israel actúa para impedir que las armas lleguen a Hezbollah o a las organizaciones yihadistas que trabajan en Siria, pero el último bombardeo sobre Qassion indica que considera que el caos actual en el Levante árabe en general es conveniente para deshacerse de cualquier fuerza estratégica en Siria, al margen de quien gobierne este país en el futuro.
 
3. Israel ya bombardeó Siria antes de la revolución y Siria no respondió, así que no hay nada nuevo en principio, solo que ahora amplia la lista de objetivos contra todo lo que considera que supone un peligro ahora o en el futuro, sea cual sea la naturaleza del régimen. Eso es peligroso.
 
4. Israel no quiere que la Siria actual o futura sea una potencia militar estratégica de ningún tipo, y considera la ocasión actual perfecta para satisfacer su deseo.
 
5. Tras la retirada de dos divisiones armadas del ejército sirio de las zonas fronterizas con Israel, después de utilizar a dichas divisiones contra la revolución y después de que el Ministro de Información haya anunciado que las armas químicas no se usarían contra Israel, las armas aéreas sionistas han bombardeado objetivos sirios dos veces. El régimen sirio ha regalado a Israel una retirada y a Occidente le ha asegurado que lo que teme, que es el empleo de armas químicas contra Israel, no sucederá, y que su enemigo verdadero es el enemigo de Occidente, que es el “terrorismo islámico”.
 
6. Israel ha atacado después de que Irán hiciera oficialmente pública su presencia en Siria y que dijera que tal presencia tiene como objetivo evitar la caída de Damasco en manos de Israel y Washington. No parece que haya una respuesta iraní contra Israel, que ha agredido directamente al círculo que amenazaba y que se supone que había de proteger la alianza anunciada. Sin embargo, observamos continuas respuestas violentas contra el pueblo sirio y el iraquí. Esa parece ser la forma que va a adoptar la lucha para Irán en la etapa actual.
 
7. En Siria hay un Estado fascista securitario que gobiernan bandas mafiosas que no tienen miramientos a la hora de perpetrar las más atroces masacres. Por otra parte, se ha presenciado el nacimiento de señores de la guerra en la revolución junto a las injerencias regionales a las que no se opone ninguna barrera soberana revolucionaria, y a las que acompaña la ausencia de una responsabilidad central en el frente político de la revolución. Estos fenómenos impedirán la reproducción de una entidad política siria organizada, por no hablar de un ejército y un Estado. Esta es una situación peligrosa que exige una reflexión profunda y una actuación clara.
 
8. Si no se enfrenta la situación política con soluciones políticas verdaderas que garanticen el traspaso de poder en Siria de una forma organizada que salvaguarde el Estado, el Levante árabe entrará en una nueva situación en la que la polémica principal será una polémica sectaria. Israel, con vileza, anuncia que pretende aprovechar esta situación quedando como única potencia militar en la zona del Levante árabe que ataque a quien quiera y cuando quiera, y cimentando la colonización de forma que sea imposible después reconocer Jerusalén o las zonas ocupadas en 1967. Las renuncias palestinas oficiales que se expresan en clave árabe y a las que responde Israel con frialdad son meros detalles sin importancia en esta imagen.