martes, 13 de septiembre de 2016

¿Punto de inflexión en Siria?

Hoy publico en el diario El País esta tribuna sobre el alto el fuego para Siria alcanzado por EEUU y Rusia. Creo que existen pocas posibilidades de que resuelva la caótica situación que vive el país.

Tras varios meses de intensas negociaciones, Estados Unidos y Rusia han alcanzado un acuerdo de alto el fuego en Siria. En el caso de que sea implementado, aliviará la catástrofe humanitaria que padece el país. No obstante, el plan carece de la ambición necesaria para poner fin a la devastadora guerra que ha segado la vida de medio millón de personas y ha provocado el éxodo de la mitad de la población siria.
El acuerdo, del que sólo han trascendido las líneas generales, se articula en torno a cuatro elementos. El primero de ellos es el completo cese de hostilidades, que atañe tanto al régimen como a los diversos grupos que lo combaten y que contempla, también, la interrupción de los bombardeos aéreos sobre las zonas dominadas por la oposición. La segunda clave es la apertura de corredores humanitarios para que pueda distribuirse ayuda a la población sitiada en Alepo y, también, en el resto de localidades asediadas donde viven medio millón de personas. En tercer lugar, Washington y Moscú se comprometen a coordinarse para combatir al autodenominado Estado Islámico en Irak y Siria (ISIS en sus siglas inglesas) y al Frente al Nusra (que ha pasado a denominarse el Frente de la Conquista del Levante). Por último, se prevé la reanudación de las negociaciones encaminadas a detener la guerra. Se trata, por tanto, de ligar el alto el fuego con el proceso de transición, tal y como demandase la resolución 2.254 del Consejo de Seguridad.

lunes, 29 de agosto de 2016

Combatiendo la narrativa del ISIS

Hace unas semanas publiqué en el diario El País este artículo sobre la narrativa del ISIS: "La furia apocalíptica del ISIS". Lo recupero ahora en mi blog, que tengo demasiado abandonado debido a otros compromisos editoriales. En otoño de 2016 habrá nuevo libro y, espero, que también en primavera de 2017. Los temas son una sorpresa, pero adelanto que tocan temas de actualidad.

Dos años después de proclamar su califato, el autodenominado Estado Islámico (ISIS en sus siglas en inglés) sigue siendo un gran desconocido. A pesar de los ríos de tinta que se han vertido sobre sus atrocidades, poco o nada se sabe sobre su ideología. Si bien es cierto que la creciente presión militar de la que es objeto le ha hecho perder una parte significativa de sus dominios en Irak y Siria, también lo es que todavía queda mucho camino por recorrer a la hora de combatir su narrativa.

Dabiq 15 Break The Cross 
Como otros grupos yihadistas, el ISIS comulga con la doctrina wahabí que realiza una interpretación literal de los textos sagrados islámicos, defiende un estricto monoteísmo y pretende erradicar toda práctica considerada desviada. Hace un siglo, la dinastía saudí no dudó en recurrir a la yihad para imponer el wahabismo a la población del reino, que desde su nacimiento se ha regido por el principio de “promoción de la virtud y prohibición del vicio”. Todos aquellos que se negaron a aceptar el wahabismo o se enfrentaron a los Saud fueron tachados de apóstatas, incluida la propia dinastía hachemí que descendía de Mahoma y gobernaba la ciudad sagrada de La Meca.

jueves, 19 de mayo de 2016

Irán y el eje chií

El número de mayo-junio de la revista Política Exterior incluye mi artículo "Irán y el eje chií", hecho al alimón con Cristina Casabón, donde se repasa la proyección regional de Teherán en Oriente Medio y el Golfo Pérsico y su rivalidad con Arabia Saudí, uno de los aspectos clave que explica la intensificación del sectarismo en la región y la agudización de la conflictividad. Aquí os dejo unos extractos, que corresponden al principio y al final del artículo.

Algo está cambiando en Oriente Próximo. Los años de aislamiento de Irán han llegado a su fin y su plena rehabilitación parece ser tan sólo una cuestión de tiempo. A pesar de que el régimen iraní no ha modificado un ápice su política exterior ni ha promovido una reforma interna, las sanciones occidentales contra el régimen de los ayatolás han empezado a levantarse de manera gradual. Este giro se explica aludiendo a varios factores, entre ellos el creciente peso de Teherán en el tablero regional  y el acuerdo sobre el programa nuclear iraní. La rehabilitación iraní está siendo acompañada por una intensificación de las tensiones con Arabia Saudí. La rivalidad entre ambos países no ha dejado de incrementarse desde que EE UU derrocó a Saddam Husein, decisión que rompió los equilibrios regionales, colocó a Bagdad bajo la órbita de Teherán y desató una ola de violencia sectaria sin precedentes cuyas réplicas todavía se dejan sentir hoy no sólo en Irak, sino también en Siria y Yemen.

lunes, 28 de marzo de 2016

Bruselas y la estrategia del avestruz

El pasado jueves publiqué en el diario Ara este artículo sobre los atentados yihadistas en la capital belga que titulé "Bruselas y la estrategia del avestruz" y que ahora incluyo en su traducción al castellano. Seguimos sin comprender cuál es nuestro verdadero enemigo y cuanto más tarde lo comprendamos, peor nos irá.

La posibilidad de que yihadistas retornados de Siria pudieran sembrar el terror en Europa ha dejado de ser una hipótesis para convertirse en realidad. Desde hace meses, las agencias de inteligencia europeas venían advirtiendo del riesgo de que yihadistas europeos integrados en las filas del ISIS volviesen a sus países para perpetrar atentados a gran escala. Bélgica tenía todas las papeletas de la rifa, ya que es el país europeo que cuenta con más yihadistas per cápita (uno por cada 1.200 de musulmanes) y donde ya han regresado, al menos, 85 de los 560 terroristas fichados.

Los militares patrullan por el centro de Bruselas

Las masacres de París y Bruselas demuestran que el ISIS ha situado a Europa en el blanco de su diana y que cuenta con cientos de voluntarios para sembrar el caos. El comunicado de reivindicación de la matanza señala que “lo que os espera será más duro y amargo”, por lo que no debe descartarse que la planificación de otros atentados esté ya en marcha. Los ataques demuestran, además, un salto cualitativo tanto en su concepción como en su puesta en práctica, puesto que no son la obra de lobos solitarios que actúan por iniciativa propia. En esta ocasión nos encontramos con un comando entrenado para causar el mayor daño posible. Es más que probable que la detención de Salah Abdesalam, también implicado en los atentados de París, haya precipitado la acción y, a su vez, haya evitado una carnicería todavía mayor.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Objetivo Bruselas

Hoy publico en El Correo este artículo sobre los atentados de ayer en Bruselas, que yan sido reivindicados por el Daesh.

Una vez más, el terrorismo yihadista ha golpeado una capital europea. No es el primer atentado de estas características y, desgraciadamente, tampoco será el último, puesto que el Daesh (las siglas en árabe del autodenominado Estado Islámico) ha situado al Viejo Continente en su mirilla. Europa parece haber desplazado a EE UU como objetivo prioritario, tal y como demuestra el hecho de que el territorio norteamericano no ha sido objeto de un atentado a gran escala desde el fatídico 11 de septiembre de 2011 perpetrado por Al Qaeda mientras que las matanzas se han sucedido en Madrid, Londres, París y, ahora, Bruselas. Con esta acción, el Daesh evidencia que, a pesar de los sistemáticos bombardeos a los que son sometidos sus feudos en Siria e Irak, sigue conservando su fuerza letal.

Dos detenidos que preparaban atentados en Nochevieja en Bruselas 
La elección de Bruselas como objetivo no es, ni mucho menos, baladí, puesto que además de capital belga es la sede de las instituciones europeas. Como tantas otras veces se busca llevar la guerra a nuestro territorio, pero también lograr un efecto amplificador para provocar la sensación de pánico entre la población. En definitiva: intensificar las grietas en el seno de la Unión Europea y provocar una mayor división entre sus integrantes en torno a las vías de combatir el fenómeno yihadista. 

martes, 22 de marzo de 2016

Siria: cinco años después

El pasado viernes publiqué en el diario El País este artículo sobre el quinto aniversario del inicio de las movilizaciones populares contra Bashar El Asad y la(s) guerra(s) que vienen devastando el país. La ilustración es de Eulogia Merle.



 
La guerra siria ha entrado en una fase de no retorno. Cinco años después de la convocatoria de las primeras manifestaciones contra Bashar El Asad, la situación está fuera de todo control como demuestra la magnitud de la tragedia: cinco millones de refugiados, siete millones de desplazados y una horquilla de muertes que oscila entre los 300.000 y 470.000 según las diferentes estimaciones. Lo más preocupante es que no existen razones para pensar que la tempestad vaya a amainar en el corto plazo. A pesar de que el frágil alto el fuego alcanzado podría invitarnos a pensar lo contrario, los planteamientos de los contendientes siguen siendo del todo irreconciliables.

lunes, 7 de marzo de 2016

Más allá de la Primavera Árabe

Este fin de semana el suplemente Planeta del diario catalan Ara publicó mi artículo "Més enllà de la primavera àrab" en el que trato de responder a la pregunta qué queda de las primaveras árabes cinco años después de su inicio. Aquí os dejo la versión en castellano del artículo:

"Las enormes expectativas que generó la Primavera Árabe han dejado lugar, cinco años después, a una acentuada frustración. El sueño de una democratización progresiva del mundo árabe parece haber sido reemplazado por la pesadilla del caos que se extiende desde Libia hasta Yemen pasando por Siria. No obstante, esta es una lectura de claros y oscuros que no tiene en cuenta las radicales transformaciones desarrolladas en el último lustro y el cambio profundo en la cultura política que ha representado la Primavera Árabe.

Como es bien sabido en 2011, las masas salieron a las calles para demandar el fin del autoritarismo. Libertad, dignidad y justicia social fueron los lemas más repetidos en dichas movilizaciones transversales y posideológicas. El objetivo compartido de los manifestantes, independientemente de su credo, género, clase e ideología, era desalojar del poder a los Ben Ali, Mubarak y Gadafi de turno, pero una vez alcanzada dicha meta pronto se evidenció la ausencia de un proyecto común que sirviera de aglutinante a grupos tan heterogéneos. 

miércoles, 27 de enero de 2016

¿Qué ha quedado de la Primavera Árabe?

Hoy publico en el diario alicantino Información sobre lo que ha quedado de las primaveras árabes cinco años después, coincidiendo con el acto que celebraremos esta tarde en la Sede la UA en la ciudad y en el que contaremos con dos reconocidos especialistas en la materia como son la periodista Olga Rodríguez y el ensayista Santiago Alba. 

Es sabido que desde el estallido de la denominada Primavera Árabe, ahora hace cinco años, el mundo árabe se encuentra en estado de shock. Los vientos de esperanza que anunciaron las movilizaciones antiautoritarias que se extendieron por Túnez, Egipto y otros puntos de la geografía árabe se han detenido bruscamente dejando paso a un escenario sombrío marcado por la violencia y los conflictos, especialmente dramáticos en los casos de Siria, Libia y Yemen donde existe un evidente riesgo de colapso estatal y división territorial. 
Aunque se ha convertido en un lugar común escuchar todo tipo de teorías conspiratorias sobre la existencia de una mano oculta tras dichas revueltas populares, lo cierto es que las grandes manifestaciones que tomaron las calles de buena parte de las capitales árabes en 2011 fueron una muestra espontánea de descontento ante los desmanes de sus gobernantes. Los Ben Ali, Mubarak, Gadafi, Saleh o Al Asad de turno, la mayoría de ellos militares que se habían hecho con los resortes del estado habían erigido verdaderas cleptocracias que, para perpetuarse en el poder, recurrieron cada vez más a sus poderosos servicios de inteligencia que persiguieron a toda voz crítica, con independencia de su orientación ideológica. Hasta que la situación estalló y la población reclamó con una sola voz la caída de estos regímenes.

martes, 26 de enero de 2016

La fallida revolución egipcia

Ayer publiqué en El País este artículo en el que reflexionaba sobre los cambios producidos en estos cinco años de la Revolución del 25 de Enero en Egipto. Me pidieron 500 palabras y 500 palabras tiene. Es difícil resumir todo lo ocurrido en tan poco espacio. Para quienes estén más interesados en el tema y, sobre todo, el papel que tuvo la sociedad civil egipcia en aquellas movilizaciones les recomiendo que lean mi capítulo sobre el tema en el libro Sociedad civil y transiciones en el Norte de África que puede descargarse gratuitamente en versión PDF.
 
Hace cinco años, el pueblo egipcio derribó el muro del miedo y tomó las calles para reclamar el fin de la dictadura de Mubarak. Fue, ante todo, una movilización transversal en la que amplios sectores de la sociedad, independientemente de su clase, credo e ideología, unieron sus fuerzas para demandar pan, libertad y justicia social. La revolución fue una obra coral protagonizada no sólo por la juventud urbana, como se ha repetido hasta la saciedad, sino también por los movimientos sindicales que convocaron una huelga general indefinida que paralizó al país. Finalmente fueron los militares, principales víctimas del capitalismo de amiguetes de Mubarak, los que le dieron el golpe de gracia.

lunes, 11 de enero de 2016

La triple dimensión del conflicto sirio


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El nuevo número de la revista Economía Exterior incluye mi artículo "La triple dimensión del conflicto sirio", que se puede leer en abierto en su página web. Aquí os incluyo alguno de sus párrafos para ir abriendo apetito:

"Cinco años después de su inicio, la guerra en Siria está fuera de control. La multiplicidad de actores implicados en su desarrollo y la diversidad de intereses que defienden han agravado la situación sobre el terreno hasta límites inimaginables. La aproximación a este conflicto, de carácter poliédrico y con múltiples aristas, es compleja, ya que requiere abordar sus tres dimensiones: la doméstica, la regional y la internacional, que interactúan entre sí distorsionándolo y contaminándolo.