lunes, 20 de mayo de 2013

Pappe sobre la nakba

Coincidiendo con la visita del historiador israelí Ilan Pappe a España, la revista cultural online El Asombrario realizó una detallada entrevista a cargo de Carlos Pérez Cruz que reproducimos a continuación. El eje central de la conversación radica en la Nakba, la catástrofe palestina, como es conocida la expulsión de cientos de miles de palestinos de sus hogares en el marco de la guerra de 1947-1948. Repoduzco alguno de sus extractos recomendando, como es habitual, que se lea en su totalidad en el enlace arriba indicado.

Cuando alguien tiene algo que resolver, el primer paso es reconocer que tiene un problema. No sé si Israel reconoce que tiene un problema pero, ¿cuál debería ser su primer paso?
Creo que el primer paso es reconocer realmente que el sionismo era un movimiento colonialista que tomó por la fuerza la tierra de otros. El segundo: reconocer que, por esta causa, en 1948 intentó una limpieza étnica de palestinos. Si tuviéramos una sociedad que reconociera tanto la naturaleza colonialista de sus orígenes, como el gran crimen que cometió en 1948, sería un muy buen punto de partida para afrontar los otros problemas.

¿Tienen los palestinos una idea equivocada de su propio pasado?
No lo creo. Pienso que los palestinos entienden muy bien lo que les pasa, aunque les llevó tiempo. Puede que a veces no entiendan por completo el principal objetivo del sionismo, que es lograr la mayor parte de Palestina que pueda y con el menor número de palestinos posible dentro. Las urgencias de Palestina están en otras áreas: una es la de la unidad y la representación -no creo que hayan resuelto la cuestión de la representación-; la otra es que deberían pensar también en cómo les gustaría ver a los judíos en una Palestina liberada. Tienen que decir, y creo que sería de gran ayuda, cómo ven la presencia judía, ya no dentro de la ocupación y de la colonización, sino dentro de un estado democrático.

La historia es una herramienta muy poderosa que puede utilizarse de muy diferentes maneras. Estás considerado, de algún modo, como un historiador alternativo a lo que se considera la verdad oficial de Israel. Sé que esto no es algo que se pueda responder en pocas palabras pero, ¿cuáles son las principales manipulaciones que hace la historia oficial israelí y en qué sentido esas manipulaciones son un obstáculo para una solución pacífica?
Como dices, no es fácil (risas). Déjame intentarlo con, al menos, las más importantes. Una es que la mayoría de los israelíes vive todavía con ese mito -que es muy perjudicial para el proceso de paz- de que Palestina era una tierra vacía o una tierra sin gente para gente sin tierra. La segunda es el mito israelí de que los palestinos fueron convencidos en 1948 por sus propios líderes y los líderes de los países árabes para que abandonaran, y que los israelíes trataron de convencerles para que se quedaran y que, por lo tanto, Israel no tiene responsabilidad en la creación del problema de los refugiados. Tratar de explicar a los israelíes que ellos planearon la expulsión de los palestinos, que éste fue un crimen que creó un problema de refugiados y que dio lugar a la creación de la OLP… Este es el tipo de historia que los israelíes tienen muchos problemas para aceptar. El tercer punto es explicarles a los israelíes que la OLP -o Hamás, de hecho-, no es una organización terrorista sino una legítima organización de liberación. Diga lo que diga Israel sobre la solución de los dos Estados, la idea es que les ayuda a lograr ocupar Cisjordania y la Franja de Gaza sin ningún tipo de presión internacional. Esta no es una idea genuina de reconciliación. La única solución es la de un Estado.

Las palabras son importantes y éstas pierden su significado si se usan mal, especialmente si queremos ser honestos y convencer a la gente con argumentos reales y resultar creíbles. ¿Es correcto usar el concepto ‘apartheid’ para definir lo que Israel está haciendo con los palestinos?
Sí. Pienso que la mejor respuesta a esta pregunta es lo que dijo Desmond Tutu -que conoce el ‘apartheid’ muy bien-, cuando visitó Israel y los Territorios Ocupados. Dijo con razón: “la situación de los palestinos dentro de Israel es mejor que la de los africanos en la Sudáfrica del ‘apartheid’. La situación de los palestinos en Cisjordania y en Gaza es peor que en la Sudáfrica del ‘apartheid’”. Pienso que es una descripción apropiada para algunas de las políticas israelíes. Es un poco diferente del ‘apartheid’ en Sudáfrica, porque no hay segregación para los aseos o para los autobuses pero, en lo que se refiere a su esencia existencial, Israel es un Estado racista y para ello el de ‘apartheid’ es un adjetivo adecuado.
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Dar un paseo por Territorios Ocupados es encontrarse con muchos edificios, parques y proyectos que cuentan con el apoyo económico de países de Europa, Canadá, Estados Unidos y otros países del mundo. ¿Es esa la manera en que los países occidentales limpian sus conciencias?
Hay algo de eso. En parte es un proyecto estadounidense para convencer a los europeos de que con dinero puedes comprar el silencio y crear una paz económica -tal y como la llaman los israelíes- para convencer a la gente de que olvide sus ambiciones políticas. No ha funcionado en Palestina. Algunos de esos hermosos edificios que fueron construidos con dinero europeo fueron destruidos por Israel en sus operaciones. Si alguien puede explicar a los gobiernos europeos que están financiando la ocupación y no la independencia de los palestinos, quizá los europeos puedan tener un punto de vista más crítico y constructivo.

En Jerusalén me encontré por casualidad con Vanunu Mordechai [desveló al mundo los secretos nucleares de Israel filtrando imágenes y documentos sobre las armas nucleares de Israel a The Sunday Times de Londres y posteriormente encarcelado durante 18 años en su país. Tiene prohibido salir de Israel]. “No soy un prisionero, soy un traidor”, decía. Imagino que tú también eres considerado un traidor. ¿Cómo trata Israel a “traidores” como tú?
Bueno, Vanunu estuvo en la cárcel. Yo, por fortuna, no. Él fue acusado de revelar secretos nucleares. En casos como el mío, en el que irritas a los israelíes por tus opiniones, no necesitan hacer uso del Estado porque pueden contar con la sociedad, que está muy adoctrinada. Así que lo que sucede es que tu propia sociedad te boicotea. Yo perdí mi trabajo en la universidad porque la sociedad cree realmente –para eso no necesita al gobierno- que eres un traidor. Es algo muy difícil, yo no he pagado un precio tan alto en comparación con el de ir a prisión, pero sigue siendo un coste elevado. Aun así creo que son cada vez más los judíos israelíes que empiezan a entender lo que pasa y que están dispuestos a pagar el precio. Cuando este movimiento crezca espero que sea más efectivo. 

viernes, 17 de mayo de 2013

Argelia tras la Primavera Árabe

Adarve, el Observatorio de la Sociedad Civil EuroMediterránea, publicaba recientemente esta entrevista con Louisa Aït Hamadouche, profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Argel. En ella se desbroza la situación socio-política de Argelia tras la Primavera Árabe.

¿Cuáles son los elementos que frenan la emergencia de un movimiento de contestación contra el régimen en Argelia?
Podríamos clasificarlos en objetivos y subjetivos. Entre los elementos objetivos cabe destacar la naturaleza híbrida del sistema político. En Argelia no estamos ni en un sistema autoritario absoluto ni mucho menos en una democracia. Este carácter híbrido permite un margen de maniobra bastante amplio tanto al régimen como a los actores de la oposición. Un margen de maniobra que, por otro lado, impide la radicalización de una oposición con derecho de hablar, a participar en las elecciones, a crear partidos políticos…
Otro elemento objetivo de gran importancia es que la renta está mal distribuida, es cierto, pero aun así es ampliamente repartida. Los últimos escándalos muestran que la corrupción alcanza unas cotas catastróficas pero aún así no se trata de un régimen político predador que no redistribuya, al el contrario, a través de los presupuestos del Estado podemos observar que la importancia de las prestaciones sociales es cada vez mayor (subvenciones, ayudas directas a los jóvenes a través de programas de inserción económica y laboral, la cancelación regular de deudas a las empresas…). En este contexto, el hecho de que la población sepa que existen ayudas económicas directas que se reparten de forma regular impide que la oposición pueda tener una base social para radicalizarse y rebelarse. Es un elemento disuasorio muy eficaz.
Otro elemento objetivo, paradójicamente producto del impacto de las primaveras árabes, es que la situación en los países que han vivido la primavera árabe no es ahora mismo mejor, incluso, a veces, ha empeorado. En ese sentido no podría hacérsele mejor servicio al gobierno argelino al mostrar lo que está ocurriendo en Libia, Egipto, Mali. Tanto la forma en que los occidentales han gestionado las primaveras árabes como la propia evolución interna de los países que han conocido un cambio de régimen constituyen argumentos para el estado argelino para mantenerse y para la población para pensar “más vale lo que tenemos aquí que lo que pasa allí”. Eso se percibe incluso a nivel de los jóvenes. La intervención de la OTAN en Libia, el apoyo a la monarquía de Bahrein, la evolución de la situación en Siria… son excelentes motivos para mantener el status quo en Argelia. Incluso aquellos que tenían veleidades de cambio ven en dichos elementos razones para no forzar el proceso.
En cuanto a los elementos subjetivos, el hecho de que el terrorismo no esté aún demasiado lejos, e incluso que no haya desaparecido todavía, constituye asimismo la mejor coartada para el régimen argelino para justificar su permanencia. El miedo a que un nuevo cambio desemboque en un conflicto interno persiste con fuerza. Cuanto más se deteriora la situación en Siria mayores son las razones para mantenerse, cuanto más se degrada el contexto egipcio con los Hermanos Musulmanes mayor es el miedo al islamismo, lo mismo en Túnez... Finalmente el mejor ejemplo para Argelia es el modelo de Marruecos: suaves reformas aplicadas de forma progresiva de modo que cuanto más se reforma menos se reforma…
¿Cuáles son los puntos débiles del régimen argelino?La naturaleza del mismo régimen constituye tanto su fuerza como el reverso de la moneda. Su carácter colegial le ha permitido resistir a todas las turbulencias. El régimen está constituido de distintos elementos y el debilitamiento o la caída de uno ellos no implica la debilitación de todo el sistema. Esta fuerza es sin embargo también su debilidad porque el régimen carece de coherencia, no tiene visibilidad y está sujeto a tensiones y disensiones internas que constituyen una flaqueza en la medida en que al régimen le cuesta prever el futuro, incluido el próximo.
Otro punto débil, para mí el mayor de todos, es que la supervivencia del régimen depende del precio del barril de petróleo. En lo que respecta a otras amenazas, el régimen argelino ha dado muestras de su capacidad de adaptación, como lo ejemplifica el hecho de haber sobrevivido al terrorismo, sin embargo, como régimen autoritario sus proyecciones no son a largo plazo. No hay una voluntad real de asegurar un mínimo desarrollo a las generaciones venideras, está en la propia naturaleza del régimen. Pese a ello, existe en el seno de este sistema colegial una voluntad de perpetuar el régimen más allá de los hombres que se enfrenta a una segunda tendencia, la de aquellos que tienen una visión mucho más cortoplacista.

¿Podemos hablar de sociedad civil en Argelia?
Sí y no. Si por sociedad civil entendemos una independencia total del poder político, entonces no podemos hablar de sociedad civil en el caso argelino. Pero creo que entonces hay muy pocos países en los que ésta exista realmente. En Argelia, si bien su sociedad civil no reúne las características del término según se define en los libros, la realidad es que la población se organiza más allá del Estado con medios más o menos artesanales.
Cuando una organización es demasiado visible o molesta, el Estado no la reprime, crea una asociación paralela que hace el mismo trabajo pero sin molestar. Es una clonación. Lo mismo ocurre con los partidos políticos. La fuerza del régimen está más en la cooptación que en la represión. El régimen político argelino habría seguido la suerte del de Mubarak y el de Ben Ali si no hubiera ha comprendido rápidamente que reprimir no es suficiente, hay que amenazar, sí, pero también dejar cierto margen de maniobra que permita a la sociedad respirar. En Argelia hay más de 100.00 asociaciones, es imposible que el Estado las controle a todas. Es suficiente controlar una o dos en un sector determinado para que hagan sombra a las demás y muestren a la población que hay otros discursos. Es más eficaz y más inteligente. Lo mismo ocurre con los sindicatos: cuando un sindicato se vuelve molesto se crea otro que obtendrá rápidamente lo que el otro reivindicaba desde hacía siglos a cambio de que se trate de demandas socioeconómicas despolitizadas".

miércoles, 15 de mayo de 2013

Imágenes de la nakba

Hoy se conmemora, que no se celebra, el día de la Nakba, la catástrofe palestina que se saldó con la expulsión de dos terceras partes de la población palestina de sus hogares. Entre 1947 y 1948, más de 800.000 se vieron forzados a abandonar sus casas y a refugiarse en los países del entorno (sobre todo Jordania, Siria y Líbano) y en los territorios de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este. Sobre el tema se ha escrito mucho. De lo más interesante son las obras de los historiadores Walid Khalidi, Elias Sanbar e Ilan Pappe. Del primer autor, el Comité de Solidaridad con la Causa Árabe editó, hace ya unos años, el libro La Nakba (El desastre). El desalojo sionista de Palestina. Del segundo hay varios artículos traducidos al español y un libro titulado El derecho al retorno. El problema de los refugiados palestinos a cargo de Ediciones de Oriente Medio editó el libro. Del tercero puede encontrarse en las librerías La limpieza étnica de Palestina publicada por Crítica.
Sesenta y cinco años después, el número de refugiados palestinos censados por la UNRWA supera los cinco millones de personas distribuidos por más de sesenta campamentos y ello a pesar de que la resolución 194 de la Asamblea General de Naciones Unidas reclamó en diciembre de 1948 el inmediato retorno y compensación de los refugiados por las pérdidas sufridas. La UNRWA dispone de un recomendable. archivo fotográfico del éxodo.
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También es recomendable la consulta de Nakba's Oral History que reúne testimonios de los refugiados nacidos en Palestina y que vivieron en persona la Nakba, así como aporta material gráfico de la Palestina durante el Mandato británico. Mi artículo Palestinos, añoranza de la tierra, publicado por la revista el Legado Andalusí hace ya unos años, reúne los testimonios de varios refugiados palestinos procedentes de los campamentos libaneses. 

martes, 14 de mayo de 2013

Palestinos en Siria: víctimas de la violencia

UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, acaba de publicar unos datos estremecedores. Más de la mitad de los 400.000 refugiados palestinos registrados en Siria se han visto obligados a abandonar sus hogares como resultado de la violencia. 53.000 de ellos han huido a Líbano y otros 6.000 se han refugiado en Jordania. El resto se han convertido en desplazados internos al tener que abandonar los campamentos en que residían. El acceso a tres campamentos (Yarmuk, Sbeine y Huseiniye) permanece cerrado por parte de las fuerzas leales al régimen sirio, por lo que es difícil conocer su situación real.

El Comité Español de la UNRWA, que ha lanzado una campaña de recogida de ayuda, ofrece en su web diversos testimonios de refugiados palestinos huidos a los países vecinos. "Yo estaba en el campamento de Ein El Hillweh, en Líbano, durante la guerra civil de 1980. Fue duro, pero la verdad es que no tanto como a lo que nos enfrentamos en Siria ahora". Y añadía: "En Siria, no hay zonas seguras, no hay reglas." / "Nos fuimos porque se convirtió en un lugar demasiado inseguro", continúa Atiem. "Ya no podíamos movernos, había problemas en todas partes. La comida era difícil de encontrar y se volvió muy costosa. Comíamos verduras de latas... Además, los servicios de atención sanitaria comenzaron a escasear".

 

lunes, 13 de mayo de 2013

"Israel camina hacia el desastre"

El pasado viernes Ana Carbajosa entrevistaba, en el diario El País, al director de cine israelí Dror Moreh. Su último documental, titulado The Gatekeepers y nominado a los Oscar, entrevista a seis ex responsables del Shin Bet, el servicio de inteligencia israelí. Todos ellos llegan a la misma conclusión: Israel debe poner fin a la ocupación del territorio palestino. Para Dror Moreh, que piensa en exiliarse, "Israel camino hacia el desastre".
 
Pregunta. Recuerdo el estreno de su película en la filmoteca de Jerusalén. David Grossman, políticos, militares. La élite del país estaba en aquella sala que se quedó muda cuando al final aparecieron los títulos de crédito. Alguno incluso lloraba. Daba la sensación de que aquello se convirtió en una sesión catártica. ¿Era ese el objetivo principal de su película?
Respuesta. Sí. En Israel, estamos sometidos a titulares terribles a diario. Si quieres cambiar algo, tienes que desatar un terremoto y solo los jefes del Shin Bet, los servicios secretos podían hacerlo. Ellos son los que mejor conocen el conflicto israelo-palestino y las consecuencias para los dos bandos. A ellos se les escucha. Cuando ellos dicen “no a la ocupación”, eso supone un dilema para el centro-derecha, porque esos seis hombres son los que han ordenado asesinatos selectivos y torturas a los detenidos. Ahora son ellos los que dicen que eso no sirve, que hay que cambiar de estrategia.
 
P. ¿Cómo consiguió que los jefes de los servicios secretos se abrieran y le confesaran sus pecados?
R. Primero decidí que las entrevistas tenían que desarrollarse en su terreno para que se sintieran cómodos. Unos eligieron su casa y otros la oficina. Había leído muchísimo y me había preparado una montaña de preguntas, pero decidí no interrogarles. Dejé que fueran ellos los que dirigieran la conversación y así fueron hablando durante horas. Cada sesión duraba tres o cuatro horas. En total fueron unas 75 horas sentado con ellos. Yo creo en las entrevistas largas.
 
P. A veces pensamos que los dirigentes toman decisiones porque no son conscientes de las consecuencias que tienen sobre la gente. En la película sorprende el grado de conocimiento del sufrimiento de los palestinos por parte de los jefes del espionaje.
R. Claro, porque conocen a la perfección el terreno. Han sido agentes que han crecido profesionalmente en las cloacas de los campos de refugiados palestinos.
P. ¿Por qué se escucha con tanta atención a los militares en Israel?
R. Porque la gente está harta de los políticos. A los militares se les considera profesionales, técnicos.
 
P. ¿Qué ha aprendido después de escuchar a estos hombres y de ver tantas de imágenes?
R. Los tres investigadores que trabajaron conmigo quieren ahora irse de Israel. Yo también me lo estoy pensando. Cuando te expones a miles de horas de imágenes, resulta muy deprimente darse cuenta de cuantas oportunidades hemos perdido. No hemos aprendido de nuestros errores. El Estado de Israel ha cometido los mismos errores una y otra vez. Yo era mucho más optimista antes de hacer la película. Ahora conozco de cerca la incompetencia de los líderes israelíes. Les ha venido grande su trabajo. Soy más pesimista y me he vuelto más izquierdista. Desde la victoria militar del 67, Israel solo camina hacia el desastre. Y lo digo desde una perspectiva sionista. Desde entonces, nos hemos convertido en ocupantes, perdimos nuestra identidad de nación civilizada. Nos convertimos en un Estado colonial y yo no conozco en la historia ninguna ocupación que haya triunfado.
 
P. ¿Con qué reacciones se ha encontrado en Israel?
R. El primer ministro [Benjamín Netanyahu] dice que no la ha visto y que no piensa verla. A la derecha nacionalista israelí no les ha gustado nada. En general, ha tenido mucho impacto. Tanto, que ahora la primera cadena de la televisión va a emitir una versión larga de cinco horas. Es más agresiva y subversiva. Espero que el Gobierno no la censure.

viernes, 10 de mayo de 2013

Fotos beirutíes

Hace unos meses estuve en Líbano hablando con miembros de la sociedad civil. En la Universidad Americana de Beirut estuve tomando un café con Pascal Zogby, cuautor del libro 'Arabic Graffiti' y responsable del blog 29 Letters, que se ha constituido en una referencia sobre la caligrafía árabe moderna. 
Como viene siendo habitual, aproveché mi visita para realizar algunas fotos a varios grafittis distribuidos por la ciudad, pero sobre todo a los situados en la zona del Hamra, aquí os dejo los resultados.







jueves, 9 de mayo de 2013

Visualizando el conflicto palestino-israelí

Ayer miércoles tuvimos la suerte de recibir en la UA a Leila Nachawati, profesor de Comunicación de la Universidad Carlos III y activista siria. Además de debatir largo y tendido sobre la situación en Siria dos años después del estallido de la revuelta antiautoritaria hablamos de otras cosas referidas al futuro del mundo árabe y, en particular, de la sociedad civil. A pesar de los pesares, su visión sigue siendo optimista, tal y como deja claro en su último artículo en Al-Jazeera: "Reasons to remain optimistic about Syria".

En su blog en eldiario.es aporta, cada semana, su lectura sobre los cambios y transformaciones que experimenta el mundo árabe.  Su última entrada está dedicada al colectivo Visualizing Palestine, que se encarga de presentar el conflicto palestino-israelí de una manera didáctica y original.