miércoles, 31 de octubre de 2012

La alianza Netanyahu-Lieberman

Hace unos días, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu anunciaba un acuerdo para que el Likud concurriese a las próximas elecciones legislativas junto al Yisrael Beitenu del ministro de Asuntos Exteriores Avigdor Lieberman. Larry Derfner reflexiona sobre este acuerdo en su artículo "Una llamada de atención al mundo sobre Israel", recientemente publicado por +972 Magazine. El artículo ha sido traducido por J. M. y publicado por Rebelión.

" (...) Netanyahu tira piedras contra su propio tejado. No sé si el nuevo partido va a ganar más escaños en la Knneset en las elecciones del 22 de enero de los que el Likud e Yisrael Beiteinu podrían haber ganado por separado, pero Netanyahu se ha ensuciado a los ojos del mundo, incluyendo a muchos de sus principales partidarios judíos en los Estados Unidos. Avigdor Lieberman tiene bien merecida una reputación internacional de que odia a los árabes e incluso de amante neofascista de la guerra (esta última etiqueta se la puso Martin Peretz, el estridente exeditor pro israelí de The New Republic).
El canciller Lieberman pide la expulsión, por medio de un intercambio de tierras, de cientos de miles de ciudadanos israelíes simplemente porque son árabes. Hizo una campaña electoral destacando el lema: "Sólo Lieberman entiende árabe”. Fue miembro del partido Kach a finales de 1970, algo que comprensiblemente niega, pero que los veteranos de Kach de aquella época lo juran. Lieberman fantaseaba en voz alta en la Knesset con la ejecución de los diputados árabes y amenazó con bombardear la presa de Asuán en Egipto. Además, por supuesto, ha estado bajo investigación de la policía de Israel por corrupción durante casi 15 años y podría enfrentarse a la acusación muy pronto.

Y ahora Netanyahu, que hizo de Lieberman su brazo derecho durante su primer mandato como primer ministro, se ha identificado totalmente con este tipo. Hubo un informe de esta noche en Canal 2 del buen comunicador Amnón Abramovitch anunciando que el acuerdo de unidad incluye que Lieberman ocupe el cargo de primer ministro al cuarto año de la próxima legislatura, ya que se supone que Likud Beiteinu ganará las próximas elecciones.

Mucha gente en Israel, Estados Unidos, Canadá y tal vez en otros países, y ciertamente muchos judíos en todo el mundo, creen que Netanyahu es un centrista, aunque sea por la mínima razón de que representa el consenso israelí. Pero incluso estas personas se dan cuenta de que Lieberman no es un centrista, sino que es la réplica israelí de Jean Marie Le Pen, del fallecido Jörg Haider, de Geert Wilders y otros entusiastas detractores de los musulmanes, sólo que es más militarista (...)".

martes, 30 de octubre de 2012

al-Assir sobre Líbano

En el último número de Afkar-Ideas, la periodista Natalia Sancha entrevista al jeque suní libanés Ahmad al-Assir, que pasa repaso a la situación de su país, a la debilidad creciente de Hezbollah, a la crisis siria, a la Primavera Árabe y al ascenso al gobierno de los partidos islamistas.

"El sheij Ahmed el Assir es una de las más controvertidas figuras libanesas en la actual coyuntura política del país. Tanto en los discursos que lidera cada viernes en su mezquita Bilal Bin Rabbah en la sureña ciudad de Sidón, como en sus declaraciones a la prensa, el Sheij arremete contra las armas de la milicia de Hezbolá en un momento en el que ésta se encuentra en la cuerda floja por su apoyo al régimen sirio (...). Hace un mes este Sheij decidió optar por lo que se está convirtiendo en el método en boga en el país para protestar: cortar las calles de su ciudad, Sidón. Puerta de entrada al sur chií del país, Sidón es un punto estratégico para cortar las arterias principales de las autopistas que llevan al Sur (...).

a/i: Las revoluciones árabes han hecho a los islamistas y salafistas más poderosos y relevantes en la esfera política. No obstante, ¿cree usted que también ha fragilizado su unidad enfrentándolos entre sí por el poder? Como por ejemplo a los Hermanos Musulmanes y el partido Al Nur en Egipto, o los salafistas y el partido Ennahda en Túnez.
a.e.a.: Es cierto que la política no está separada de la religión pero alcanzar el poder no debe ser el criterio del éxito del islam. Que los partidos islámicos pongan todo su empeño en alcanzar el poder político en estos días de la Primavera Árabe, es más contraproducente que beneficioso para los musulmanes. Por ello estamos viendo divisiones entre los islamistas porque difieren en cómo hacer realidad la toma de poder.

a/i: ¿Entonces no cree usted que sea positivo que los islamistas lleguen al poder en el mundo árabe?
a.e.a.: No. Ganarán ahora y lograrán una posición política particular pero perderán su capacidad de dawa (predicación). Porque el islam es principalmente dawa para la gente. Después de poco tiempo el pueblo mirará a estos partidos como meros instrumentos para sus propios intereses y beneficio y no como partidos genuinos que ayuden a expandir el islam (...).

a/i: ¿Qué pide usted con esta sentada indefinida y por qué cree que ésta es la mejor forma de obtenerlo?
a.e.a.: El objetivo es utilizar la posición geográfica de Sidón para presionar a Hezbolá y Amal para que piensen sobre el tema de las armas por el bien de Líbano. En cuanto al método, hay cuatro opciones que podemos seguir frente a Hezbolá. Una: aceptamos el statu quo como hace la mayoría. Dos: les seguimos. Tres: nos vamos del país. Cuatro: nos armamos y luchamos llevando al país a una guerra civil. Hemos optado por una quinta alternativa: una Intifada pacífica sobre el terreno. 
a/i: Usted rehúsa el uso de las armas pero hay salafistas en Trípoli que son cruciales en la lucha contra el régimen sirio. ¿No ve contradictorio que  usted apoye la “revolución siria” sin apoyar a aquellos que la hacen a través de las armas?
a.e.a.: El apoyo a la revolución siria desde Líbano debe ser moral no militar. Porque si aceptamos al apoyo armado esto provocará que Hezbolá entre en el juego y haya enfrentamientos internos en nuestro país.

a/i: De caer el régimen sirio y surgir un régimen suní en su lugar ¿cómo afectará el nuevo statu quo a Líbano y a los movimientos suníes como el suyo?
a.e.a.: No creo que surja un gobierno fuerte suní en Siria. Pero cualquier régimen que venga y tras varios años en el poder se distanciará eventualmente de los intereses de Hezbolá. Y con Líbano habrá un intercambio de intereses mutuos. Pero la revolución siria surgió contra el régimen sirio a razón de la opresión ejercida, por lo que el régimen que venga no usará el mismo método de opresión y dominación sobre Líbano (...).

lunes, 29 de octubre de 2012

El horizonte electoral en Líbano

Cada vez es más posible un contagio de la guerra siria a Líbano. El atentado en Beirut contra Wisam al-Hasan, jefe de los servicios de inteligencia de la policía libanesa, así lo demuestra. El primer ministro libanés Nayib Miqati habría presentado su dimisión, pero esta no habría sido aceptada por el presidente. Con este escenario de fondo, la investigadora Amaia Goenaga analiza el nuevo cambio de la ley electoral y los efectos que puede tener en las próximas elecciones legislativas en su artículo "Rumbo a las legislativas de 2013", publicado por el OPENMAN (Observatorio Político y Electoral del Mundo Árabe y Musulmán).

"En los últimos 20 años el país ha tenido 4 leyes electorales distintas para un total de 5 convocatorias electorales (legislativas). No obstante, los puntos que se han modificado en cada caso son en realidad muy pocos. El elemento más cambiante es el tamaño de las circunscripciones electorales que varía en función del statu quo dominante, pues tiene un efecto directo sobre el resultado electoral.  El pasado mes de agosto el gobierno presentó un proyecto de ley más novedoso de lo habitual, con dos cambios fundamentales: Por un lado,  propone un incremento del tamaño de las circunscripciones electorales dividiendo el país en 13 circunscripciones (la ley de 2009 estableció 26 circunscripciones); y por otro lado, propone la adopción de un sistema de elección proporcional, frente al  sistema mayoritario tradicional en Líbano

La oposición no tardó en protestar. En líneas generales la clase política libanesa no plantea la cuestión electoral en términos de representatividad ciudadana, sino en términos sectarios. El sistema proporcional y el mayor tamaño de las circunscripciones dan una mayor representatividad al individuo como tal, disminuye el peso del factor sectario y diluye la influencia las estructuras de poder regionales en favor de los grandes actores nacionales. 
Así, parte de la clase política considera que la propuesta del gobierno daña la representatividad política de las minorías confesionales, favoreciendo a los dos grandes partidos chiíes que lideran el gobierno, Amal y Hezbollah (la chía sería la comunidad mayoritaria del país en términos demográficos). Debemos aclarar  que este debate no se centra en el número de diputados que cada confesión tendría en el parlamento. Esto está estipulado por la constitución y no cambia en ningún caso.

Lo que preocupa es quien elige a esos diputados. Si bien los escaños en el parlamento se distribuyen en función de criterios confesionales, el votante debe votar por tantos escaños como tenga su circunscripción independientemente de su confesión.  En consecuencia, sobre todo en el caso de los cristianos, hay un cierto  número de diputados que son elegidos por ciudadanos de otras confesiones. Algunos líderes consideran que eso daña la representatividad de sus correligionarios y tratan de buscar  formulas que cambien este hecho. Pero lejos de contribuir a la democratización del sistema electoral, estas formulas contribuyen a perpetuar el confesionalismo político y el dominio institucional de las elites políticas tradicionales (...).

viernes, 26 de octubre de 2012

El retorno egipcio a Oriente Medio

La nueva política exterior egipcia no está guiada por cuestiones ideológicas, sino por el pragmatismo. Además es más continuista que rupturista. En estos primeros meses de presidencia, la mayor parte de los viajes oficiales de Mohamed Morsi en sus cien primeros días de presidencia han estado orientados a atraer inversiones. De ahí que su primer viaje oficial lo realizase a Arabia Saudí, país del que que ha obtenido un préstamo de 1.500 millones de dólares. Esta ayuda puede convertirse, sin embargo, en un arma de doble filo ya que puede condicionarse a que el islam tenga un mayor peso en el Egipto post-Mubarak y que las demandas de los sectores salafistas sean adecuadamente satisfechas.

Posteriormente Morsi marchó a China. Los intercambios comerciales entre ambos países fueron de 8.800 millones de dólares en 2011 (frente a los 8.300 millones del comercio norteamericano-egipcio). Después se dirigió a EEUU, país que otorga 1.300 millones en ayuda militar anuales y otros 250 destinados al desarrollo de infraestructuras, proyectos sanitarios, educativos y desarrollo. Esta ayuda es altamente impopular entre la población egipcia (según una reciente encuesta de Gallup, un 71% de los encuestados la rechaza). Allí solicitó al FMI un préstamo de 4.800 millones.
Para tratar de recuperar el peso específico de Egipto en Oriente Medio, Morsi tomó parte en la Cumbre de los Países No Alineados celebrada en Teherán. Esta visita puede catalogarse como histórica, ya que era la primera de un presidente egipcio al territorio iraní desde la Revolución Islámica de 1979. Morsi reclamó la salida de Bashar al-Asad y el fin de su “régimen represivo”, lo que provocó el malestar de Irán, aliado estratégico de Siria. El presidente egipcio mostró, asimismo, “su plena solidaridad con la lucha de aquellos que buscan la libertad y la justicia en Siria” y su respaldo “a una transición pacífica hacia un sistema democrático de gobierno que refleje las demandas de libertad del pueblo sirio”. Para evitar una guerra civil propuso la creación de un grupo de enlace integrado por las potencias regionales: Egipto, Irán, Turquía y Arabia Saudí.

En lo que se refiere a Israel, las relaciones comerciales entre ambos países se han deteriorado de manera notable después de que se cancelase el acuerdo por el cual Egipto vendía su gas a Israel a precios inferiores a los del mercado. Numerosas voces reclaman que el gobierno egipcio recupere la completa soberanía sobre el Sinaí, a pesar de que los Acuerdos de Camp David limitan el despliegue de armamento en algunas de sus zonas.

En lo que respecta a la cuestión palestina debe señalarse que el gobierno egipcio intenta nadar entre dos aguas. Por una parte ha mediado en un intento de reconciliación entre Fatah y Hamás, pero sin conseguir impulsar la creación de un gobierno de unidad nacional. La destrucción de parte de los túneles por las autoridades egipcias ha sido criticada por Hamás, que ve amenazada una de sus principales fuentes de financiación. A pesar de la sintonía entre los HHMM y Hamás, el gobierno egipcio tan sólo ha aliviado parcialmente el bloqueo de la Franja de Gaza mediante la apertura de la frontera para personas, pero no para mercancías. Hamás viene reclamando, con escaso éxito hasta el momento, la creación de una Zona de Libre Comercio en la localidad fronteriza de Rafah.

jueves, 25 de octubre de 2012

Siria y la izquierda árabe

Hace unos meses, el investigador del Institut Français du Proche Orient Nicolas Dot-Pouillard publicaba un artículo en Le Monde Diplomatique titulado "La crise syrienne déchire les gauches arabes" 1ue ha traducido Faustino Eguberri para Viento Sur con el título. Del mismo autor también es recomendable leer "`Résistance' et/ou 'révolution': un dilmme libanais face à la crise syrienne".

"En agosto de 2011, el diario libanés de izquierda nacionalista Al-Akhbar tuvo la primera crisis desde su creación, en el verano de 2006 /1. Su jefe de redacción adjunto, Khaled Saghieh, abandonó el diario que había ayudado a fundar. El motivo: el enfoque dado a la crisis siria. Saghieh denunció la falta de apoyo del periódico al levantamiento popular de marzo de 2011 /2. Al-Akhbar nunca negó su cercanía política respecto del Hezbollah libanés, uno de los principales aliados regionales de Bashar Al-Assad. Tampoco ocultó que era más favorable a una lógica de diálogo entre el gobierno de Damasco y una parte de la oposición que a la caída pura y simple del régimen. Al mismo tiempo, el diario abrió sus páginas a varios opositores sirios, entre ellos Salamah Kaileh, un intelectual marxista sirio-palestino, detenido a fines de abril de 2012 por los servicios de seguridad (...).

Las divisiones en Al-Akhbar son sintomáticas de los debates que dividen, tanto estratégica como ideológicamente, a las izquierdas en el mundo árabe. Algunas continúan apoyando al régimen sirio, en nombre de la lucha contra Israel y de la “resistencia al imperialismo”. Otras se sitúan resueltamente al lado de la insurrección, en nombre de una lógica “revolucionaria” y de defensa de los “derechos democráticos”. Las últimas, en fin, se pronuncian por una línea intermedia: entre solidaridad distante con la demanda de libertad de los manifestantes y el rechazo de las “injerencias extranjeras”, planteando una forma de “reconciliación nacional”. Formadas por sensibilidades muy diferentes -algunas son de origen propiamente comunista o marxistizante, otras están en la órbita de una cierta izquierda nacionalista, unas radicales, las otras moderadas-, las izquierdas árabes, en relación al asunto sirio, se parecen a un mosaico roto.
               
Ciertamente, los apoyos sin reservas al clan Al-Assad no son legión, y son raras las voces que llaman a un mantenimiento del régimen tal cual. Pero los partidarios incondicionales de la revuelta popular no parecen mayoritarios. A menudo situados en el extremo izquierda del espectro político, son a veces de filiación trotskista (el Foro Socialista en Líbano, los Socialistas Revolucionarios en Egipto) o maoísta (Vía Democrática en Marruecos). Mantienen relaciones con ciertas fracciones de la oposición al régimen como la Izquierda Revolucionaria de Gayath Naisse en Siria. Y han participado, desde la primavera de 2011, en movilizaciones puntuales ante las embajadas y los consulados sirios de sus países respectivos.

Ciertos intelectuales de izquierda independientes apoyan igualmente la lógica insurreccional, como el historiador libanés Fawaz Trabulsi /3. Piden la caída del régimen: esta sensibilidad de las izquierdas árabes excluye todo diálogo. Incluso si defiende la necesidad de una protesta popular pacífica, no niega a los rebeldes el derecho a recurrir a la fuerza de las armas. En la extrema izquierda, los partidarios de la revolución se desmarcan sin embargo del Consejo Nacional Sirio (CNS) /4, una de las principales coaliciones de la oposición: denuncian que su alianza con estados como Qatar, Turquía o la Arabia Saudita puede comprometer la independencia del movimiento popular en Siria.

Denunciando el régimen, llamando a su derrocamiento, una parte de las izquierdas radicales es circunspecta sobre el apoyo concedido por las monarquías del Golfo a los revolucionarios sirios, igual que no se atreve a sumarse completamente al discurso anti-Assad de una parte de la “comunidad internacional”, con los Estados Unidos a la cabeza. Sin embargo, este reflejo antiimperialista no impide el apoyo a la insurrección. Se da prioridad a la situación interna en Siria: lo que cuenta ante todo es la lógica del levantamiento de un pueblo contra el régimen, como en los procesos precedentes de Túnez o Egipto. 

Sin embargo la mayoría de las fuerzas que se sitúan a la izquierda del espectro político en el mundo árabe guardan una distancia prudente hacia la revuelta. Denuncian primero la militarización de la insurrección, que no beneficiaría más que a los grupos islamistas radicales y a los combatientes extranjeros que afluyen a Siria. Subrayan luego la confesionalización del conflicto, que opondría progresivamente a las minorías alauita y cristiana a una mayoría sunita radicalizada por la represión, viendo ahí la amenaza de una guerra civil interminable. En fin, se inquietan por las correlaciones de fuerzas regionales y mundiales. Irán y Siria contra las monarquías del Golfo; Rusia y China contra Estados Unidos: en el gran juego guerrero regional e internacional que hace de Siria un  frente de batalla entre varios actores estatales e internacionales, en la izquierda se hace a menudo la opción a favor de los primeros contra los segundos (las monarquía del Golfo y los Estados Unidos) (...)".

Notas
1/ Este periódico publicó durante un año Le Monde Diplomatique en árabe como suplemento.
2/ Ibrahim Al-Amin, “ ¿Porqué Khaled Saghieh ha abandonado Al-Akhbar ?” (En arabe), Al-Akhbar, Beyrouth, 21 agosto 2011.
3/ Antiguo miembro dirigente de la Organización de Acción Comunista en Líbano (OACL), Fawaz Trabulsi enseña historia en la Lebanese American University (LAU) de Beirut.
4/ Fundado en el verano de 2011, el Consejo Nacional Sirio tiene su sede en Estambul, Turquía. Reagrupa a importantes partidos de la oposición siria, entre ellos los Hermanos Musulmanes.

miércoles, 24 de octubre de 2012

¿Es Israel un Estado racista?

La mera formulación de la pregunta suele generar polémica y, a menudo, conlleva la acusación, para quien la formula, de antisionismo o, peor aún, antisemitismo. Curiosamente, una reciente encuesta evidencia que la propia sociedad israelí se percibe como racista y favorable a la segregación entre israelíes y palestinos. El periodista Gideon Levy, una de las voces más preclaras y honestas del periodismo israelí, reflexionaba ayer, en las páginas del diario Haaretz, sobre esta cuestión en su artículo "Apartheid sin vergüenza ni culpa", que recojo del recomendable blog Palestina en el corazón.
 
"A medida que se acercan las elecciones, la temporada de encuestas de opinión pública ya está entre nosotros. Pero he aquí una encuesta
más preocupante y significativa en sus revelaciones que las que nos informan si Yair Lapid está despegando o Ehud Barak está cayendo en las encuestas.

Ésta pone al descubierto un retrato de la sociedad israelí, y la imagen es muy, muy enferma. Ya no son sólo los críticos en el país y en el extranjero, sino los israelíes mismos los que están abiertamente, sin vergüenza y sin culpa, definiéndose a sí mismos como racistas nacionalistas. Nosotros somos racistas –están diciendo los israelíes-, practicamos el apartheid e incluso queremos vivir en un Estado de apartheid. Sí, esto es Israel.

Entre sus terribles resultados, la encuesta descubre un cierto candor inocente. Los israelíes admiten que esto es lo que son y no están avergonzados de ello. Encuestas similares se habían realizado antes, pero nunca los israelíes habían aparecido tan satisfechos de sí mismos, aun al admitir su racismo. La mayoría de ellos piensa que Israel es un buen lugar para vivir, y la mayoría de ellos piensa que éste es un Estado racista.

Es bueno vivir en este país, dice la mayoría de los israelíes, no a pesar de su racismo, sino tal vez a causa de él. Si se revelara una encuesta así sobre la actitud hacia los judíos en un Estado europeo, Israel habría puesto el grito en el cielo. Pero cuando se trata de nosotros, las reglas no se aplican.
La parte “judía” de la “democracia judía” ha ganado a lo grande. Lo “judío” le hizo knock-out a la “democracia”, reventándola contra las cuerdas. Los israelíes quieren más y más judío y menos y menos democracia. A partir de ahora, no digamos más “la democracia judía”. No existe tal cosa, por supuesto; no puede existir. A partir de ahora, digamos: “el Estado Judío”, sólo judío, y nada más que para los judíos. ¿Democracia? Claro, por qué no. Pero sólo para los judíos.

Porque eso es lo que quiere la mayoría. Porque así es como la mayoría define su Estado. La mayoría no quiere que los árabes voten por el Parlamento, no quiere tener vecinos árabes ni compañeros de clase árabes. Dejen que nuestro campo sea puro; tan limpio de árabes como sea posible; y tal vez aún más.

La mayoría quiere carreteras segregadas en Cisjordania, y no se inmuta ante lo que esto implica. Incluso la connotación histórica no le molesta en lo más mínimo. Quiere discriminación en los lugares de trabajo, y quiere transferencia [de población]. Basta de encubrimiento y de simulación. Esto es lo que queremos. Porque eso es lo que somos.

La derecha probablemente atacará al Fondo Nuevo Israel por haber encargado la encuesta. ¡Horror!, va a chillar; ¡izquierdistas que odian a Israel! Pero el griterío de la derecha no va a cambiar el resultado. Esto fue hecho por una empresa de sondeos confiable y reconocida. Además, ¿qué hay de malo en la encuesta? ¿Qué hay de nuevo que no supiéramos antes, aparte de la pérdida de la vergüenza? Dejemos que la derecha demuestre que no somos así, que muchos israelíes quieren vivir con los árabes. Que la mayoría ve a los árabes como gente como ellos, iguales en derechos y oportunidades. Vamos a ver cómo demuestran que la encuesta es errónea. Eso sería un verdadero motivo de celebración.

La encuesta no sólo enfrenta a los israelíes con su presente, sino también con su futuro. Ese parece haber sido el principal objetivo de quienes la llevaron a cabo. La encuesta les dice a los israelíes: ustedes querían asentamientos, querían ocupación, quieren a Netanyahu, y no han hecho nada por la solución de dos estados, que ya murió. Ahora vamos a ver cuál es la alternativa. La alternativa, como cualquier niño sabe, es un solo Estado. ¿Un Estado? La mayoría de los israelíes dice que será un Estado de apartheid, pero no hace nada para evitarlo (...)".

martes, 23 de octubre de 2012

Sobre la Constitución egipcia

El PJL fue la fuerza más votada en las primeras elecciones libres y realmente competitivas celebradas en la historia contemporánea de Egipto. Posteriormente, Muhamed Morsi se impuso claramente en las presidenciales. La disolución de la Asamblea Constituyente por la Corte Suprema el pasado 14 de junio ha permitido que Morsi detente no sólo el poder ejecutivo, sino también el legislativo. Esta circunstancia explica el creciente malestar por parte de los sectores liberales y revolucionarios, que consideran que se ha reforzado el presidencialismo y que el PJD disfruta de un situación cuasi monopolística en la escena política, similar a la que en su día tuvo el oficialista Partido Nacional Democrático. Precisamente, una de las principales demandas de la sociedad egipcia es que la nueva constitución recorte los poderes presidenciales y haga al presidente responsable ante el Parlamento. De hecho, el borrador de la Constitución hecho público el 14 de octubre ha suprimido 17 de las facultades presidenciales conservando otras 47.

La elaboración de una nueva constitución por parte de una comisión dominada por los sectores islamistas representa un test sobre la capacidad de concertación del gobernante PJL y, a la vez, será clave para determinar si existe o no una agenda islamista oculta, sobre todo en lo que se refiere a la aplicación de la sharía o la situación de la mujer, la minoría copta y los derechos humanos. Muchos sectores de la sociedad egipcia temen que los HHMM antepongan los intereses de su electorado sobre los generales del conjunto de la población.
Diferentes organizaciones, entre ellas Human Rights Watch, han denunciado que el borrador constitucional presenta varios artículos controvertidos. Pese a que señala que no habrá discriminación en función del sexo y se asegurará la igualdad entre hombres y mujeres, lo supedita a que no entre en conflicto con la sharía advertiendo, además, que la mujer tendrá que “conciliar sus responsabilidades familiares y su trabajo en la sociedad”. Aunque el texto prohíbe expresamente “la violación de los derechos de mujeres y niños” fracasa a la hora de prohibir el tráfico de mujeres y niños (una práctica habitual para encubrir la prostitución de egipcias en los países del golfo Pérsico). Otro de los artículos más polémicos es el relativo a la libertad de credo, ya que prohíbe la blasfemia y limita la construcción de templos a las religiones monoteístas reveladas: el judaísmo, el cristianismo y el islam en su versión suní (con el propósito de evitar la expansión del rito chií).

Las presiones de los sectores salafistas en lo que respecta a la sharía y a la situación de la mujer han sido considerables. De hecho, el Partido Nur (la segunda fuerza política del país) ha amenazado con movilizar a su electorado en el caso de que se sobrepasen ciertas líneas rojas, especialmente en lo que atañe al papel de la sharía. El artículo 2 de la actual constitución señala que “los principios de la sharía son la principal fuente de legislación”, pero los sectores salafistas han presionado activamente, sin éxito hasta el momento, para que se reconozca a la sharía como la fuente de toda la legislación egipcia (a lo que se oponen tanto los HHMM como los juristas de Al-Azhar). Los salafistas también son contrarios a que la Constitución garantice la libertad de culto al interpretar que podría favorecer la apostasía.

La cuestión de los derechos humanos tampoco parece ser una prioridad para el gobierno egipcio. Tanto el PJL como el salafista Al-Nur considera que la defensa de los derechos humanos y las libertades públicas debería supeditarse al cumplimiento de la sharía. De hecho, el borrador constitucional no prohíbe de manera expresa la tortura, lo que permitirá que las aparatos de seguridad practiquen la tortura y que los responsables de las violaciones de los derechos humanos en la etapa de Mubarak no vayan a ser investigados por los tribunales. En los primeros cien días de mandato de Morsi, el Nadim Centre for the Rehabilitation of Torture Victims denunció 34 muertes, 88 casos de torturas y 7 violaciones a manos de las fuerzas policiales. El Cairo Institute for Human Rights Studies (CIHRS) denunció, en este mismo periodo, la sistemática persecución de los sindicatos con 39 líderes sindicales despedidos de sus trabajos, otros 32 investigados por tomar parte en huelgas y 5 sentenciados a cinco años de prisión. Todo ello indica que todavía queda mucho camino por recorrer, sobre todo a la hora de perseguir estas violaciones y combatir la impunidad.

viernes, 19 de octubre de 2012

Siria Vs. Turquía

Siria y Turquía comparten 700 kilómetros de frontera. Tras el inicio de la revuelta popular siria contra Bashar al-Asad, el primer ministro Erdogan advirtió que la crisis siria se había convertido era "una cuestión de seguridad nacional para Turquía". Lo ocurrido en este último año y medio parece darle la razón.  Turquía acoge a 100.000 refugiados, cobija al Congreso Nacional Sirio y apoya al Ejército Sirio Libre. En represalia, Siria ha bombardeado la zona fronteriza, respalda al PKK y ha otorgado una amplia autonomía al Kurdistán sirio. El Informe Semanal nº 814 de la revista Política Exterior repasa el estado actual de las relaciones entre ambos países.

"La coreografía bélica que el gobierno turco y el sirio están escenificando, con un intercambio de fuego de artillería y el cierre del espacio aéreo turco a aviones sirios, no indica que las partes tengan algún interés en que se produzca una escalada; pero una “frontera caliente” crea situaciones explosivas que pueden irse rápidamente de las manos. Vistos desde Damasco, los ataques artilleros que han provocado la muerte de al menos cinco civiles turcos, son solo un indeseado “efecto colateral” de su intento por eliminar bolsas de resistencia localizadas cerca de la frontera.

A lo largo de sus 700 kilómetros –y sobre todo en la provincia de Hatay–, se mueven grupos de rebeldes sirios que tratan de aprovechar el suelo turco como santuario y base de lanzamiento de sus incursiones en Siria. En los 12 campos de refugiados controlados por Ankara –y no por Acnur–, se agolpan unas 100.000 personas que nutren a los rebeldes de reclutas. Desde ellos se han planificado y lanzado las ofensivas contra las ciudades de Idlib y Alepo, que si caen en sus manos, permitirán a los rebeldes disponer finalmente de una zona liberada desde la que estrechar el cerco de Damasco.

Como ya ocurrió en junio con el derribo del caza F-4 turco, las acciones punitivas turcas permiten al régimen de Bachar el Asad tantear hasta dónde llegan las líneas rojas de la comunidad internacional. Ankara, aunque por razones diferentes, comparte esa renuencia a implicarse en una guerra en la que podría perder mucho más de lo que ganaría.
Ankara ya ha comprobado que su pertenencia a la OTAN no le ha evitado ser objeto de ataques sirios. Washington se opone a los planes turcos de establecer una zona de exclusión aérea sobre el espacio sirio, aunque está preparándose a enviar fuerzas de operaciones especiales para proteger los arsenales químicos sirios en el caso de que corran peligro. Pese a tener las segundas fuerzas armadas de la OTAN, Turquía sabe que estaría sola en un hipotético choque frontal con Damasco. El mandato parlamentario –por 320 votos contra 129– que ha recibido el gobierno de Recep Tayyip Erdogan para usar la fuerza contra Siria obedece a factores internos.

Erdogan sabe que más de la mitad de la población, el principal partido de la oposición, el Partido Popular Republicano, y la abrumadora mayoría de la población kurda rechazan una intervención militar unilateral contra Siria. En sus cálculos pesa el riesgo que para la economía turca tendría un esfuerzo bélico de esa magnitud. Pero también cuenta el peso de la historia. El ministro de Información sirio, Omran al-Zubi, ha recordado a Turquía que ya no es el “imperio otomano y que el sultán de Estambul ya no nombra a los custodios de Damasco, La Meca, El Cairo y Jerusalén”.

Por otra parte, Ankara no quiere dar ninguna excusa a Damasco para que apoye a los grupos armados kurdos que buscan la secesión de Turquía y la creación de un “gran Kurdistán” con los enclaves kurdos dispersos entre Turquía, Siria, Irak e Irán. Turquía tampoco está en condiciones de establecer en solitario una zona liberada en territorio sirio. Pero los 100.000 refugiados ya han superado lo que Erdogan identificaba como un “límite psicológico”.

jueves, 18 de octubre de 2012

Salud mental y refugiados en Líbano

Acaba de aparecer el nuevo número de la Revista Migraciones Forzadas (el nº 40 de septiembre de 2012), publicada por el Centro de Estudios sobre Refugiados del Departamento de Desarrollo Internacional de la Universidad de Oxford, que puede descargarse en formato pdf en este enlace. Incluye un artículo de Fabio Forgione, jefe de misión de Médicos sin Fronteras en Líbano, dedicado a "La salud mental en los campos palestinos del Líbano".

"Para los residentes en los campos de refugiados palestinos en el Líbano, sus perspectivas de futuro son deprimentes: cuesta mucho conseguir un trabajo y la mayoría sufren unas condiciones de vida difíciles y una situación socioeconómica precaria. En un entorno como éste, la depresión afecta a casi un tercio de los pacientes atendidos por Médicos Sin Fronteras (MSF) mientras que otros sufren ansiedad (22%), psicosis (14%), trastorno bipolar (10%) y trastornos de la personalidad.

Entre la comunidad palestina refugiada se estigmatiza la enfermedad mental y este término se equipara a ‘estar loco’. Ello se debe principalmente a la falta de concienciación acerca de qué es la salud mental y cómo puede tratarse. Rara vez se habla de los trastornos mentales y es poco común pedir ayuda en lo que a cuestiones de  salud mental se refiere. Las comunidades, e incluso las familias, suelen discriminar y aislar a las personas que sufren enfermedades mentales graves (...).
Las opiniones que recibimos desde la comunidad sobre cómo mejorar el acceso a los servicios de salud estaban divididas. Por un lado, muchos palestinos dijeron que no podían abandonar el campo y que, por tanto, necesitarían tener esos servicios allí. Por otro lado, existía un grupo de presión fuerte en la comunidad para que se abrieran los servicios fuera del campo, alejados de los demás residentes, con el fin de dotarlo de cierta confidencialidad.

Para asegurarse de que los servicios eran accesibles para todos, se establecieron dos puntos de acceso en el campo y uno en las afueras, cerca del mismo. Con uno en el centro de salud del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (OOPS) y el segundo en el hospital de la Sociedad de la Media Luna Roja, los pacientes podían acceder de incógnito a los servicios en caso necesario, como si buscaran otros servicios de salud. Desde principios de 2009 hasta mediados de 2012, 2.158 pacientes asistieron a la consulta de los psicólogos y psiquiatras de MSF; la mayoría (60%) eran mujeres de entre 25 y 40 años.

En general, los hombres constituyen el colectivo más 
difícil de alcanzar. En el contexto específico de los campos palestinos en el Líbano esto parece estar relacionado con que los hombres tienden a considerar que la causa palestina –todavía sin resolver– es la fuente principal de todos sus problemas y están menos dispuestos a buscar ayuda médica, ya que ésta no puede tratar ese problema. En contra de lo esperado, los hombres que buscaban ayuda estaban más interesados en hablar con una psicóloga. Esto tiene que ver con la cultura local y con que los hombres no son proclives a mostrar ‘debilidad’ delante de sus congéneres. La población masculina del campo parece ser el grupo más frágil entre la sociedad palestina, ya que culturalmente no tienen ‘derecho’ a mostrar sus debilidades y su sufrimiento aunque tengan la responsabilidad –con mucha frecuencia no cubierta por culpa de las graves restricciones a las que los palestinos se enfrentan en el Líbano– de ser la única fuente de ingresos de la familia (...)".

miércoles, 17 de octubre de 2012

Yemen en la encrucijada

Desde hace meses se viene hablando de una posible salida a la yemení de la crisis siria. La salida del expresidente Saleh de la presidencia evitó en Yemen el estallido de una nueva guerra civil. No obstante, pilares básicos de su régimen mantienen una considerable cuota de poder. La investigadora Leyla Hamad publica OPENMAN este artículo donde aborda el impasse que vive el país: "El diálogo nacional: discrepancias sobre su composición"

"La detallada hoja de ruta de la transición política de Yemen; el Mecanismo de Implementación de la Iniciativa del Golfo (MIIG) firmado el 21 de noviembre de 2011 estipulaba que tras las elecciones presidenciales de febrero de 2012 y la elección del único candidato a las mismas; AbdelRabu Mansur Hadi, debía establecerse un Diálogo Nacional en la que se aglutinaran todas las fuerzas políticas y sociales del país para conseguir una reconciliación a nivel nacional.

En dicho Diálogo debían discutirse los principales asuntos de la agenda política yemení; la cuestión del Sur, la guerra de Saada pero también debía llevarse a cabo una reforma del servicio civil, de la justicia y de la administración local que permitiera avanzar hacia un sistema democrático. Además el Diálogo debía establecer una Comisión Constituyente que condujera la reforma constitucional. Todo ello en un plazo no superior a 6 meses. Sin embargo el calendario impuesto por el MIIG no ha sido cumplido. Recientemente se ha anunciado que el Diálogo se iniciará en Noviembre, es decir, medio año después de lo previsto.
Hasta el momento los retrasos en la preparación del Diálogo se han producido principalmente por la participación condicionada de algunas fuerzas políticas y por la exigencia de que la reestructuración del ejército se completara antes de iniciar el proceso. Aunque ya se ha reestructurado parte de las instituciones militares, la frágil situación del país y el temor a las reacciones en los ceses o reubicaciones del círculo cercano del ex-presidente Saleh han provocado que estas medidas se realicen con extrema cautela.

Un decreto presidencial del 14 de julio estableció la constitución del Comité Técnico del Diálogo compuesto por 25 miembros de todas las fuerzas político-sociales yemeníes y definió las tareas del comité cuyas recomendaciones debían hacerse públicas el 30 de septiembre, sin embargo hasta la fecha sólo se ha anunciado la inclusión en la agenda del Diálogo Nacional de un nuevo tema: al-Qaeda.

A un mes del comienzo del Diálogo Nacional la discrepancia ha vuelto al Comité Técnico debido a la inclusión por decreto presidencial de 6 nuevos miembros, casi todos ellos islamistas tanto del Islah, como jóvenes de la Universidad al-Imam y del nuevo partido salafista Unión al-Rashad. Estas inclusiones han sorprendido a los miembros del Comité y algunos de sus integrantes han decidido boicotear las reuniones recurriendo al absentismo. Según estos miembros el Comité había solicitado al presidente que incluyera a tres miembros más del movimiento sureño al-Hirak, y en su lugar se han incluído a representantes del islamismo dando un giro peligroso a su composición y marginando a los representantes del Sur.

Tanto a nivel internacional como nacional se ha destacado la importancia de que el Diálogo Nacional sea celebrado sin demoras, señalando que el éxito o el fracaso de la transición yemení dependen directamente de esta Conferencia. Sin embargo las discrepancias en la composición son sólo una muestra más de la gran fractura político-social que existe actualmente en Yemen y que el Diálogo debe superar.

martes, 16 de octubre de 2012

Los drusos y el régimen sirio

¿Cuál es la posición de la minoría drusa ante el baño de sangre que tiene lugar hoy en día en Siria? Julio de la Guardia reflexiona sobre este asunto en la edición española de Foreign Policy: "Los drusos del Golán toman partido por Bashar El Assad".

" (...) A diferencia de los drusos de la Galilea, que profesan una sincera lealtad al Estado de Israel y realizan el servicio militar en sus Fuerzas Armadas (Tsahal), los drusos de los Altos del Golán se sienten profundamente sirios. Ésta es de hecho una de las principales características de las minorías drusas, la lealtad respecto del Estado en el que se encuentran ubicadas. Sea por razones morales –esta minoría practican una peculiar religión escindida del islam que predica unos altos estándares éticos– o por razones prácticas –al buscar históricamente la protección de las autoridades de sus territorios correspondientes– lo cierto es que se mantienen fieles a sus respectivas banderas. Igualmente en Líbano, donde el quizá más conocido de sus dirigentes, Walid Yumblat, siempre ha oscilado de un lado a otro del espectro político para defender los intereses drusos, amén de ser un nacionalista libanés.

En el caso de los drusos del Golán –unos 20.000 dentro de una comunidad de más de 100.000 en Israel y un millón en todo el mundo– se da un complejo sentimiento identitario. A parte de su apego a la bandera siria, en realidad, su acento es más similar al árabe que se habla en Líbano, donde mantienen importantes conexiones familiares. Esto hace que aunque a nivel político se sientan sirios, desde el punto de vista lingüístico y cultural se sientan más próximos a los libaneses. Y a esto se une el hecho de que al vivir bajo ocupación israelí disfruten de unas infraestructuras y una calidad de vida superior respecto de sus correligionarios al otro lado de las fronteras. También destacan su aprecio a los animales domésticos –especialmente a los perros, que son rechazados como impuros por la mayoría de los árabes musulmanes– y el alto grado de limpieza de sus aldeas.
 (ISRAEL OUT) Druze men take part in a rally in the village of Majdel Shams, near the border between Israel and Syria on February 14, 2012 in Golan Heights. Hundreds of members of the Druze religious community gathered today to express support for Assad. The demonstration comes on the 30th anniversary of the annexation of the former Syrian territory.

Divisiones ante la guerra civil siria
Mientras existe un consenso casi absoluto entre los drusos del Golán de querer volver a vivir bajo soberanía de Siria lo antes que las negociaciones lo permitan (en algunos tejados ondean banderas sirias, que son toleradas por las autoridades israelíes, siempre y cuando no se excedan en número y tamaño), su posicionamiento ante las guerra civil que está teniendo lugar en su país de origen es más diverso. Sin duda, los que apoyan al régimen de Bashar el Assad y creen que la rebelión ha sido orquestada por Occidente y por el fundamentalismo islámico para dañar al Estado sirio constituyen una amplia mayoría, pero ésta comienza a disminuir con el paso del tiempo. Sobre todo entre las generaciones más jóvenes, que no sólo ven las televisiones oficiales sirias como sus padres y abuelos, sino que utilizan masivamente Internet y las nuevas redes sociales.

Entre los cinco pueblos drusos del Golán destaca el de Majdal Shams, tanto por su mayor tamaño como por su localización estratégica (pegado a la frontera, en la falta del Monte Hermón). Los estudiosos de esta minoría calculan que más de 80% de sus habitantes apoyan al Gobierno sirio frente a los rebeldes, cifra que en cambio se reduce al 60% entre los menores de 25 años, que aparte de disponer de medios de información alternativos a través de la Red presentan un mayor grado de abstencionismo político. Entre las que más filiaciones al régimen presenta, está la pequeña aldea de Buqata, donde se calcula que el apoyo al régimen supere el 95%, por lo que la disidencia no es tolerada.

Sirva como ejemplo el del activista Wiam Amasha, que pasó varios años en una cárcel israelí tras ser acusado de conspirar para secuestrar a soldados del Tsahal en connivencia con la guerrilla chií libanesa Hezbolá, y que fue puesto en libertad en octubre de 2011 en virtud del intercambio de un millar de presos por el cabo Gilad Shalit. A pesar de contar con la legitimidad de haber estado en prisión durante varios años por activismo antiisraelí, en el momento que impulsó una iniciativa para criticar las atrocidades perpetradas por el Ejército sirio contra la población civil se vio anatemizado por todos sus vecinos. Y su padre, Mahmud, incluso fue embestido por un vehículo cuando estaba estacionando su propio coche, en los Amasha interpretaron como un claro mensaje intimidatorio al puro estilo mafioso (...)".

lunes, 15 de octubre de 2012

Choque de islamismos

Hace unos días publiqué en el diario El Correo este artículo sobre el choque de islamismos cada vez más evidente . Mis colaboraciones pasadas en dicho periódico, desde el año 2001 al 2012, pueden consultarse en el siguiente link: Escuela de paz.

"El mundo árabe atraviesa un periodo convulso. Como era fácilmente previsible, la transición del autoritarismo a la democracia no está siendo sencilla. No obstante, las manifestaciones antiamericanas no indican necesariamente que la ‘primavera árabe’ haya sido remplazada por un ‘otoño islamista’ ni que las sociedades musulmanas sean refractarias a la democracia, conclusión a la que muchos parecen haber llegado de manera apresurada. Nada más alejado de la realidad.

El hecho de que las revueltas no hayan propiciado un proceso de secularización, como muchos en Occidente esperaban quizás ingenuamente, sino que haya aupado al poder a los islamistas parece haber encendido todas las alarmas. Aunque no fueron los principales protagonistas de la primavera árabe, los partidos islamistas han sido quienes más se han beneficiado de ella rentabilizando su larga trayectoria opositora. Todo ello a pesar de que sus valores conservadores y tradicionales parecen estar en las antípodas de los defendidos por los jóvenes revolucionarios que se manifestaron en las calles de Túnez y El Cairo hace casi dos años.

El optimismo generalizado que desataron aquellas movilizaciones prodemocráticas ha sido remplazado por un desmedido pesimismo. Este razonamiento ignora que, aunque todavía queda mucho camino por recorrer, el primer balance que debe hacerse de las revueltas populares y del incipiente proceso de transición es, a todas luces, positivo porque algunos dirigentes autoritarios han desaparecido, las libertades son ahora mayores que las existentes en el pasado, las leyes de emergencia se han derogado, las formaciones antes proscritas han sido legalizadas y, por primera vez, se han celebrado elecciones libres y realmente competitivas en varios países.

Tampoco puede pasarse por alto que los movimientos islamistas son partidos políticos y, como tales, evolucionan y se adaptan a las circunstancias cambiantes. El amplio respaldo popular que cosecharon en las urnas premia tanto la labor asistencial desarrollada en las últimas décadas como el pragmatismo del que han hecho gala en los últimos años. Los islamistas han reconocido la pluralidad de las sociedades árabes (en lo ideológico y confesional) y, en consecuencia, parecen haber renunciado a imponer por la fuerza sus concepciones aceptando, con ello, el juego democrático (incluida la alternancia en el poder). Sólo partiendo de estas premisas se entiende la abrumadora victoria de los partidos islamistas en las elecciones. Este triunfo no debe contemplarse como algo meramente anecdótico, puesto que los partidos islamistas han llegado para quedarse. Aunque todavía sea demasiado pronto para afirmarlo de manera tajante, todo parece indicar que estamos ante un cambio sistémico que se prolongará en el tiempo.
 
No obstante, debe tenerse en cuenta que estos partidos islamistas moderados no tienen el monopolio del islam político. De hecho existen diferentes sensibilidades dentro de este amplio y heterogéneo movimiento que van desde las posiciones extremas de los salafistas hasta los islamodemócratas pasando por el islamismo tradicional. Tampoco debemos olvidarnos del islam oficialista próximo a los gobernantes, el islam popular representado por los movimientos sufíes o el reciente fenómeno de los telepredicadores, cuya audiencia se ha multiplicado en el curso de la última década. Como hemos podido comprobar en las recientes manifestaciones ni unos ni otros comparten el mismo proyecto político ni tampoco coinciden plenamente en cuáles deben ser las prioridades durante esta fase de transición.

A pesar de que muchos analistas sigan hablando del ‘choque de civilizaciones’, cada día es más evidente que hemos entrado en la fase del ‘choque de islamismos’, en el que parece inevitable la colisión entre dos formas antitéticas de entender el mundo: la primera de ellas más contemporizadora y aperturista, la segunda más integrista e inflexible. El creciente poder de los elementos salafistas supone un motivo de preocupación para los partidos con responsabilidad de gobierno: Al Nahda en Túnez y los Hermanos Musulmanes en Egipto. Los salafistas, que son financiados generosamente por los petrodólares de Arabia Saudí y por las grandes fortunas del golfo Pérsico, tienen su propia agenda política y pretenden imponerla, cueste lo que cueste, al conjunto de la sociedad. Por eso, las manifestaciones ante las embajadas americanas deben ser contempladas ante todo como una demostración de fuerza de los salafistas, que han mostrado su capacidad de movilización y lanzado un claro mensaje a sus gobernantes para que frenen el proceso de normalización con Estados Unidos y adopten una legislación basada en la sharía.

Este órdago coloca a los gobiernos islamistas moderados ante un dilema. No pueden renunciar a su agenda tradicional ni defraudar a su electorado, pero tampoco pueden enfrentarse al resto de la población ni enemistarse con las potencias occidentales. Los tunecinos y los egipcios esperan resultados concretos: que los nuevos gobiernos adopten las medidas necesarias para mejorar la situación económica, generar empleo, implantar un gobierno transparente, combatir la corrupción y garantizar las libertades. En el caso de que no lo consigan, los salafistas podrían aprovechar el descontento social para tratar de extender su base social".

viernes, 12 de octubre de 2012

Solidaridad con Siria

El pueblo sirio ha sido abandonado a su suerte. Sólo así se puede comprender la completa pasividad de los países occidentales ante la carnicería que día tras día acontece en Siria. El régimen, envalentonado por esta parálisis, lleva meses empleando medios de guerra (incluida su aviación y su artillería pesada) contra el Ejército Sirio Libre. La población civil está pagando, tal y como ha denunciado Aministía Internacional, un elevado precio por esta guerra no declarada. Los Comités de Coordinación Locales emitieron, el pasado día 8 de octubre, el siguiente comunicado dirigido a "los pueblos de todo el mundo":

"Os pedimos solidaridad con nosotros como nosotros siempre lo hemos hecho con vosotros.

Llevamos más de un año y medio luchando para arrancar nuestra libertad de un régimen dictatorial y asesino que ya ha matado decenas de miles de niños, mujeres y ancianos, detenido y torturados cientos de miles y ha obligado a millones de habitantes a salir corriendo de sus casas y abandonar sus ciudades que el régimen, sin piedad, no cesa de bombardearlas; algo parecido a la barbarie nazi que el mundo entero conoce...

Los sirios que siempre han solidarizado con todos los pueblos oprimidos y sufridos en el mundo y les han recibido con cariño y han abierto sus casas a todos los refugiados de todas las naciones. Hoy, este pueblo abandonado se siente defraudado por la nula solidaridad de todas la naciones, de sus semejantes de la especie humana. Han abandonado a su suerte a este pueblo que lucha desesperadamente y recibe las más atroces masacres durante un año y medio por conseguir su ansiada dignidad y libertad; una libertad que es derecho legítimo de todos.
  
El sentido común, los valores humanos y la solidaridad establecidos y siempre practicados, son los rasgos y virtudes más importantes de esta especie humana que nos distingue del resto de los seres vivos; estas negadas virtudes son ahora mismo las que el pueblo sirio con desesperación necesita para salir de la peor situación que pueda vivir un pueblo en esta era moderna.

Los sirios que llevan año y medio afrontando con valentía toda clase de sacrificio y dolor, aspiran hoy a una movilización internacional amplia que se solidarice y apoye a sus reivindicaciones y a su revolución ante este monstruo y asesino régimen que su única forma de dialogar en las de matar, destruir, violar y humillar.

Pedimos a los nobles y pueblos de todo el planeta, a las organizaciones, partidos y toda clase de agrupaciones, que el día 20 de octubre sea el DÍA DE SOLIDARIDAD con el masacrado pueblo sirio, para tratar de conmover y despertar a la opinión publica mundial y obligar así a gobiernos y organismos internacionales a tomar las decisiones efectivas e inmediatas para parar las matanzas y crímenes contra la humanidad que el Asad comete impunemente a diario en Siria.

Estad con nosotros como nosotros, con vosotros, siempre hemos estado.

Comités locales de coordinación de Siria, 8 de octubre de 2012.

jueves, 11 de octubre de 2012

Siria en su laberinto

Yassin Al Haj Saleh es un conocido activista sirio que pagó con la cárcel su militancia política. Hoy en día sus análisis son indispensables para conocer la cambiante situación sobre el terreno. En esta entrevista de Leyla Safadi, publicada en A l´encontre y recogida por Rebelión, Saleh aborda la geopolítica regional y 'el gran juego' de las potencias internacionales y regionales en Siria y concluye: "Temo que nos hayamos metido en un largo conflicto difícil de zanjar, con una generalización de la destrucción en toda Siria; o que su resolución dependa de conflictos regionales más amplios, como el dossier nuclear iraní en particular".

-Parece que las posiciones chinas y rusas claramente hostiles a la revolución siria hubieran desviado la atención de la real posición de los estados occidentales y de los Estados Unidos frente a la revolución siria.

-Me parece que Rusia e Irán en particular, así como China, actúan concretamente contra la revolución siria aprovechando una alianza activa con el régimen sirio. Las potencias occidentales no mantienen amistad activa con la revolución y el pueblo sirio, pero no actúan sin embargo activamente contra ellos. Son adversarias del régimen sirio, pero sin embargo no luchan activamente contra él...

Los occidentales no tienen interés en apoyar la revolución porque no saben a dónde va... pero también porque formamos parte de un mundo que les parece hostil culturalmente, porque su política está sometida a las necesidades de la seguridad de Israel que desea, por su parte, que el régimen sirio permanezca o que la situación se deteriore suficientemente como para debilitar duraderamente a este régimen. (...).

Globalmente no encuentran ninguna razón válida para armar a una resistencia siria que no tiene ninguna lealtad o sentimiento de confianza hacia las fuerzas occidentales. La situación humanitaria actual en Siria no es un argumento fuerte, desde el punto de vista de un político occidental, para apoyar una intervención extranjera...

Mientras tanto Rusia, Irán, y China a su manera, proporcionan al régimen medios para matar a los sirios y encubrir sus crímenes a nivel internacional. Pero de esto no podemos acusar a las fuerzas occidentales. ¿Podemos odiarles por no protegernos? ¿Por no hacer nada contra las matanzas? ¿Por su falta de empatía hacia los sirios? ¿Por verles observando mientras el régimen sirio y sus aliados están matando a nuestro pueblo y destruyendo nuestro país? ¿Por no merecer nuestra confianza? ¿Por la inconsistencia de su discurso humanitario? Todo esto es reprochable, ciertamente, pero no iguala el comportamiento de Irán, de Rusia y de China al lado del régimen (...).
- A pesar de la posición despreciable actual de los rusos, quizá éstos propongan una solución razonable obteniendo una representación local de sus intereses que les permita arreglárselas sin el régimen sirio. ¿Cuál es tu opinión? ¿La posición de la mayoría de la oposición que es cercana a Occidente y detesta la política rusa no es un obstáculo para la solución?

-En mi opinión, lo que piensa esa gente es estúpido o, peor, mal intencionado... Y en los dos casos supone la humillación del pueblo sirio. Los rusos han participado en la matanza de decenas de miles de nosotros y han impulsado la destrucción del país. No se debe recompensar a Moscú por ello.

Decir que “el desenlace de la crisis siria está en manos de Moscú” remite a lo que decía Anuar Al Sadat en su tiempo: el 99% de las claves de la solución del conflicto arabo-israelí está en manos de los americanos. No encuentro palabras suficientes para expresar el desdén que siento por esa “solución razonable” que consistiría en convertirse en agente de Moscú, o en el “representante local” de sus intereses para que Rusia prescindiera del régimen actual. Recuerdo que Anuar Al Sadat hizo del gran Egipto un agente de Washington y un pequeño guardián de la paz con Israel; esto sin, por supuesto, afectar al estatus de Israel y sus prioridades (...).

Pienso también que la posición de los opositores sirios se ha forjado durante la revolución. Al principio no era cercana a Occidente (y sigue sin serlo, a pesar de las disensiones con las políticas de algunos opositores que miran ahora hacia Moscú). Y no era tampoco hostil a la política rusa. Pero ¿qué hay más humano y natural que luchar contra nuestro enemigo y rechazar tender la mano a quien apoya a nuestro asesino?".

miércoles, 10 de octubre de 2012

¿Qué ocurre en Egipto?

¿Qué está ocurriendo en Egipto? Últimamente he leído varios artículos sobre la nueva política exterior egipcia que intenta recuperar el protagonismo del país en Oriente Medio, pero hay pocos análisis de la situación doméstica. Muhammad Hassan Jalil reflexiona en las páginas de Al-Ahram Weekly sobre la política adoptada por los Hermanos Musulmanes en estos últimos meses y advierte del crecimiento del malestar popular hacia sus políticas neoliberales. El artículo, titulado "Retumba el descontento", lo publica Rebelión.

"[...] Solo en julio y agosto, se han llevado a cabo cerca de 900 huelgas en todo el país organizadas por militantes que entienden que el cambio en la estructura de poder del país no ha logrado generar beneficios tangibles para la población en general.

Hasta que ese cambio se produzca las protestas no cesarán pues ha caído la barrera del miedo y la población ya no tolera más la explotación y la opresión. Las protestas son sólo una forma de acción. En todo el país se están formando grupos independientes para defender la democracia de manera básica y directa. La necesidad de estos canales de acción no puede ser subestimada dado que el ámbito de las libertades no ha crecido en el país después de la revolución.

De hecho, desde la revolución se han aprobado más leyes restrictivas de la libertad. Algunas de estas leyes permiten procesar a los organizadores de huelgas ante tribunales militares y otras criminalizan diversas formas de protestas populares. El hecho de que tales leyes permanezcan inactivas da cuenta del cambio de poder que ha tenido lugar en la calle egipcia. Por lo tanto, en ausencia del marco legal adecuado, ha surgido en el país una forma de democracia de facto lograda a través de continuas protestas e iniciativas dirigidas por los ciudadanos. Para dar un ejemplo, antes de la revolución teníamos tres sindicatos independientes. Ahora tenemos casi 850.
El potencial para la acción política eficaz también está creciendo debido a la fusión de varios partidos para formar cuatro corrientes principales: religiosa, liberal, de izquierda, y naserista. Es probable que las tres últimas formen una coalición para retar a los islamistas dominantes, cuya oposición a las libertades y a que se nutra el laicismo se evidencia en cada paso que dan, incluido en su enfoque de la constitución.

En los cinco meses del Parlamento que hemos tenido entre enero y junio de este año, dominado por los islamistas, y en los tres meses de la presidencia de Muhammad Mursi, no hemos visto ninguna señal de que los islamistas estén dispuestos a promover libertades. Más bien al contrario; lo que están intentando es excluir a otros y monopolizar el poder sin tener en cuenta las aspiraciones populares. Los islamistas, que son mayoría en la Asamblea Constituyente, están decididos a redactar una Constitución que legalizaría el sectarismo, la anulación de las libertades, y que situaría al país bajo un régimen teocrático.

La reciente formación ministerial sugiere asimismo que la corriente religiosa, tras haber desterrado al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA) de la vida política, está decidida a dominar la rama ejecutiva del gobierno. Tampoco los recientes nombramientos de gobernadores auguran nada bueno. La mayoría de los nuevos gobernadores pertenecen a la corriente islamista. Los Hermanos Musulmanes han castigado, incluso, a las gobernaciones que votaron en su contra en las pasadas elecciones nombrando gobernadores ultra-religiosos para administrarlas. Esto ha pasado en Alejandría y Kafr Al-Sheij, que votaron a favor Hamdin Sabahi y Sharqiya, que votó a favor de Ahmed Shafik.

Un vistazo al presupuesto actual para 2012-2013 refuerza esta impresión. Dicho presupuesto es un presupuesto de austeridad diseñado para satisfacer las exigencias del FMI, no para promover el igualitarismo, como era de esperar. Desde el año pasado, el gobierno egipcio ha intentado asegurarse un préstamo del FMI. El préstamo fue rechazado inicialmente por el CSFA. Las negociaciones se reanudaron a principios de 2012 tras el nombramiento del gobierno de Al-Ganzuri.

El FMI ya dejó claro desde abril de 2012 que no sólo estaba negociando con el gobierno sino con responsables del Partido de la Libertad y la Justicia y del Partido Salafista Nur. Ahora ya sabemos cual es el resultado de esas negociaciones, pues lo que tenemos es un presupuesto de austeridad que congela los salarios, la salud y la educación (los salarios universitarios son la única excepción), de acuerdo con las condiciones del FMI [...]". 

lunes, 8 de octubre de 2012

Los Hermanos Musulmanes sirios

Hace unas semanas, Muhammad Riyad Shaqfa, guía supremo de los Hermanos Musulmanes sirios, concedió una entrevista al diario turco Çumhuriyet, en la que pasaba repaso a la situación en Siria tras 18 meses de revuelta y descarta la creación de un Estado federal en beneficio de los kurdos. El blog Hermanos Musulmanes recoje sus puntos más relevantes:

"Según Shaqfa, en lo que respecta al régimen: “A Al-Assad no le queda ninguna fuerza en tierra. El 75% de la superficie está en manos de los opositores. Al-Assad sólo cuenta con fuerza aérea, que utiliza para bombardear las ciudades”. “Ahora mismo decir cuánto le queda no es fácil. Pero si se le dan armas antiaéreas a los opositores, el régimen tan sólo podría aguantar un mes”.

Sobre la oposición política, concretamente el Consejo Nacional Sirio, afirmó rotundamente que “desde luego que los islamistas no están en mayoría. De hecho, con el apoyo con que contamos los Hermanos Musulmanes, estamos mal representados”, con 12 miembros de 49 en el Comité Ejecutivo y 2 de 12 en la Dirección. Retomando esa idea del apoyo, reconoce que el Consejo no tiene apenas influencia en Siria, pero que es un tema que se está tratando.

Los Hermanos, con una historia algo turbulenta y poco clara con la violencia, han defendido ya en varias ocasiones el derecho a la autodefensa, si bien, “a nosotros también nos han disgustado algunos incidentes fuera de control”. Para evitar que el sentimiento de venganza se extienda “cada vez que tomamos algunos barrios formamos juzgados dentro de la oposición y son estos juzgados los que deciden qué se hace con los prisioneros”.

Ya se hizo alusión al tema kurdo y las declaraciones de Shaqfa que insiste en que “es imposible” que siria se divida. “Estamos creando un gobierno interino entre el Consejo Nacional Sirio y los opositores de los distintos grupos étnicos de Siria". “Al irse Asad, este será un gobierno interino durante un año y después se celebrarán elecciones”. La pregunta que plantea esta firmeza en la respuesta es qué sabe la población revolucionaria de todo esto, nuevamente marginada por el Consejo.

Ahora, bien, sobre el tema kurdo es preciso hacer alusión a los kurdos en Turquía, de cuyas acciones terroristas Shaqfa responsabiliza a Bashar al-Asad directamente, ya que “contamos con pruebas sólidas”.
Syria opposition Muslim Brotherhood leader Mohammed Riad El Shaqfa (R) and political officer Faruk Tayfur (L) address media in Istanbul, Turkey, 17 November 2011.  EPA/TOLGA BOZOGLU
También pronosticando el futuro, en referencia a las alianzas regionales del régimen y la formación del creciente chií, dijo “al caer el régimen de Asad, también este plan caerá. Romperemos el cinturón chií”. Ahora bien, “no estamos en contra de los chiíes, sino de la política conjunta de Iraq, Irán y Asad de asustar a las minorías”. Por el contrario, en agradecimiento a lo “humanamente” realizado por Turquía, asegura que “una vez que cambie el régimen, las relaciones se restablecerán”. Unas relaciones que no hace tanto eran buenas con Bashar al-Asad pues “Erdogan tenía buenas intenciones y nos protegía […] sabemos que pusieron el dossier de los Hermanos Musulmanes frente a Asad”.

En cuanto al modelo turco, ensalzado por muchos y discutido por otros, y el cual no pareció gustar demasiado cuando les fue sugerido en junio a los Hermanos egipcios, dijo “queremos un modelo así”.

Finalmente, a nivel más internacional, fue muy claro respecto al papel de EEUU: “Las políticas que ha aplicado EEUU no han hecho más que alargar la vida de Al-Asad”. Negando haberse reunido con ningún responsable estadounidense, dijo los EEUU “apoyan a gobiernos que favorecen sus propios beneficios, pero temen a los que servirían al islam”. En Siria “si los liberales obtienen suficientes votos, nosotros respetaremos su gobierno”.