lunes, 31 de enero de 2011

Mubarak, vete

Abd al-Bari Atwan, director del diario árabe Al-Quds al-Arabi, publica este artículo en la edición del sábado. La traducción ha sido realizada por Al-Fanar traducciones y puede encontrarse en su boletín:

"No entiendo por qué los líderes árabes se empeñan en pasar en el exilio lo que les queda de vida como «presidentes depuestos» en lugar de «ex presidentes», viviendo entre la gente de su patria, reconocidos y honrados, como sucede en el resto del mundo civilizado.

El presidente egipcio Hosni Mubarak está viendo como arde su país, la chispa que emana de los ojos de la juventud iracunda que se rebela, y con todo y con eso se empeña en quedarse en el balneario de Sharm al Sheij, emitiendo decretos con mando a distancia para imponer el toque de queda y que el ejército baje a la calle con la esperanza de quedarse en el asiento del poder algunos meses más, él, el decrépito hombre enfermo.

Lo más extraño de todo esto es que él, o sea, el presidente Mubarak, y tal vez la mayoría de sus homólogos árabes, no sabe hacer una lectura de lo sucedido en Túnez ni sacar una lección útil, y la mayor prueba de este analfabetismo político es el cierre de Facebook y de las páginas de internet, por no hablar del corte de la telefonía fija y móvil.

La salida a la calle del ejército egipcio tal vez haya sido la señal más clara del final de la era del presidente Mubarak, porque la victoria de los ejércitos de regímenes dictatoriales represores frente a las revoluciones populares ya es herencia de un pasado lejano. En la aplastante mayoría de las revoluciones populares que tuvieron lugar en Asia Oriental (Filipinas), Oriente Próximo (el Irán del shah) y los países socialistas hubo una parcialidad sincera del ejército por el pueblo revolucionario.

El presidente egipcio ha humillado al ejército egipcio, como ha humillado al pueblo, transformándolo en empresas para cavar canales, fabricar objetos domésticos (ollas, cocinas, cuchillos, tenedores) y gestionar granjas de pollos, transformando a ese ejército grandioso que resultó vencedor en cuestiones cruciales de la nación, más concretamente en las batallas para la liberación de Sinaí en las que actuó con honor y valentía. A ese ejército el régimen gobernante lo ha convertido en un ejército de panaderos, algo que además de inaceptable, es humillante.

Las revueltas que se han generalizado en las calles árabes estos días son revueltas de jóvenes que no tienen relación ninguna con los partidos de la oposición, que son restos de la guerra fría y pertenecen ya al pasado, ellos y sus prácticas y asuntos en extinción, razón por la cual el papel de la mayor parte de los partidos políticos tunecinos y egipcios, legales o no, es un papel marginal salvo excepciones.

El régimen egipcio ha cometido graves errores, demos las gracias a Dios por ello, y el principal de ellos ha sido despreciar al pueblo y creer que había perdido la capacidad de moverse y protestar por muy azotado por los látigos de la represión que estuviera. El segundo de sus errores ha sido tomarse a la ligera a los partidos políticos y empeñarse en acabar con ellos en las últimas elecciones con las peores y más ingenuas forma de fraude. ¿Qué daño podía hacer al régimen que el partido de los Hermanos Musulmanes hubiera obtenido cien escaños en el Parlamento y el partido de Al Wafd la mitad de ese número? ¿Qué iba a perder el régimen si el partido de Aiman Nur se hubiera hecho con diez escaños y si Mustafa Bakri hubiera conservado su escaño en Al Said? Otra vez la necedad política que cegó al gobernante y a su círculo corrupto y codicioso.

La señora Hillary Clinton, ministra de Exteriores de EEUU, ha enviado un mensaje claro y sincero al presidente Mubarak, y a través de ese mensaje se ha dirigido a los demás gobernantes que esperan su turno para ser depuestos, y que celebran contactos con el gobierno saudí para unirse al club de los dictadores derrocados. En la rueda de prensa celebrada ayer la ministra dijo que «el gobierno egipcio debe entender que la violencia no acabará con las protestas» e hizo nuevamente hincapié en la necesidad de efectuar reformas políticas radicales.
EEUU, que ha pagado un alto precio por su política de cambio de regímenes a través de la fuerza en Iraq y Afganistán, ya no puede evitar que dictaduras partidarias de Washington, que han alcanzado elevados niveles de represión bajo gobiernos de emergencia corruptos, caigan a través de una revolución popular interna.

Egipto se encuentra en el umbral de una época que puede ser coronada con la recuperación de su identidad y de su carácter pionero, de ese papel de liderazgo que se merece a nivel árabe e internacional, un papel que mató el régimen actual a favor de otras fuerzas regionales hostiles a los árabes y a los musulmanes, a cambio de cubrirse de corrupción y de facilitar la herencia del poder.

Sentimos inquietud al leer noticias que dicen que el general Sami Adnán, jefe del Estado Mayor de Egipto, ha interrumpido una visita oficial a Washington para volver a Egipto. Esperamos que el ejército egipcio se ponga del lado de la revolución de su gente y que vele por el proceso de cambio esperado, que dé como fruto la reforma y rescate al país del colapso que está viviendo...".

sábado, 29 de enero de 2011

¡Basta ya! en Egipto


¿Es posible que Mubarak corra  la misma suerte que Ben Ali? Si algo demuestran las manifestaciones que se suceden en El cairo, Alejandría o Suez es que  existe un fuerte malestar entre la población tras casi 30 años de gobierno despótico y autoritario. Y que está vez los manifestantes no se van a conformar con vagas promesas en torno a mejoras económicas o aperturas políticas. El mensaje que los manifestantes están lanzando estos días en las calles de buena parte del mundo árabe es que quieren un cambio en profundidad (y no simples retoques cosméticos para que todo siga exactamente igual). No quieren reemplazar a Mubarak por otro Mubarak, pero tampoco por Suleiman ni por Amr Musa ni por ninguno de quienes han manejado los hilos del Estado en los últimos cincuenta años y se han apoderado de sus recursos.

De ahí el escaso margen de maniobra que tienen los gobernantes árabes. ¿Qué pueden hacer? ¿Cambiar unas caras por otras dentro del partido gobernante que detenta el monopolio político? ¿Anunciar una mayor democratización del régimen? ¿Prometer subsidios para los productos básicos? Todo vale con tal de mantenerse en el cargo durante unas cuantas décadas más... La reacción de los gobernantes muestra a las claras su desconexión con los problemas cotidianos de sus poblaciones y, sobre todo, evidencia que han perdido cualquier contacto con la realidad. La designación de Omar Suleiman, el temido jefe de los Servicios de Inteligencia, como vicepresidente (y virtual heredero) muestra la desesperación del régimen. Ante las revueltas, reforcemos el aparato coercitivo. Obviamente, el nombramiento también forma parte de un pacto con el Ejército para que se mantenga del lado del régimen y no cambie de bando.

En la cadena Al Yazira, Baradei acaba de decir que el nombramiento de Suleiman no cambia nada, porque lo que exige la población es un cambio sistémico y no un mero cambio de caras. Lo que la juventud demanda es, ni más ni menos, un cambio de modelo y una reforma en profundidad de los estados árabes gobernados por las mismas elites desde los tiempos de la independencia o de las revoluciones arabistas. Quieren pan, pero también quieren democracia, libertades y, sobre todo, un futuro mejor lo que implica que se levante el estado de excepción y se acabe con la represión sistemática de todos aquellos que disienten. El mensaje está claro: Basta ya!

viernes, 28 de enero de 2011

Crisis en Líbano

El Observatorio Electoral del TEIM (UAM) acaba de publicar un interesante análisis de la crisis libanesa firmado por su investigadora Amaia Goenaga. A continuación reproducimos algunas de sus partes:


"El pasado 12 de enero, los 10 ministros del 8M en el gobierno y el ministro de estado independiente, Adnan Sayyed Hussein, presentaron su dimisión al Presidente de la República provocando la disolución del gobierno de unidad nacional formado en el otoño de 2009. 

Desde que en mayo de 2009 el diario alemán Der Spiegel, basándose en informaciones de fuentes cercanas a la comisión de investigación, afirmara que varios miembros de Hezbolá podrían ser acusados por el tribunal, las especulaciones sobre la implicación de la organización chií han ido creciendo. De hecho, la posible implicación del régimen sirio ha dejado de barajarse. Hasta el punto de que Saad Hariri, hijo del asesinado, ha tenido que pedir perdón públicamente por sus acusaciones contra Siria en el pasado. Hezbolá ha respondido a esta ola de insinuaciones con contundencia. Con el final de las elecciones municipales, en mayo de 2010, Hezbolá ponía en marcha su eficiente  maquinaría de propaganda y comenzaba una campaña de acoso y derribo contra el tribunal y sus defensores. La organización chií teme las consecuencias que una acusación de esta índole puede tener sobre su imagen y sus apoyos, tanto a nivel nacional como a nivel regional. Hay que tener en cuenta que un importante sector de la población cristiana del Líbano, e incluso ciertos sectores suníesapoyan actualmente a la organización. Una acusación bien fundamentada contra Hezbolá podría acabar con estos apoyos claves. Del mismo modo, Hezbolá es una organización admirada en toda la región por su lucha frente a Israel, y verse implicado en el asesinato de un líder político suní del prestigio de Rafik Hariri, dañaría mucho su imagen y credibilidad.

Hezbolá ha diseñado una estrategia en 2 frentes. Por un lado, ha tratado de descreditar al tribunal intentando demostrar la politización de la institución y la fuerte intromisión de Estados Unidos, Francia e Israel en todo lo referente a la misma. Lo cierto es que el tribunal y la investigación han sido utilizadas como un arma política, especialmente en un primer momento, cuando se utilizó para forzar la salida de Siria del país y descreditar al sector pro-sirio. De hecho, se han producido ciertas irregularidades en el proceso, sobre todo durante la época en la que el fiscal Deltev Mehilis dirigió la investigación (abril 2005- enero 2006), en la que se tomaron falsos testimonios. Por otro lado, en 2010 se ha descubierto que una red de espionaje israelí había infiltrado las telecomunicaciones del país. Teniendo en cuenta que las investigaciones del tribunal se fundamentan en gran medida en escuchas telefónicas, el tema ha generado dudas 1. Esto ha servido a la oposición para reafirmarse en su idea de que el tribunal es un arma en manos de Israel para atacar a la organización.

Por otro lado, Hezbolá ha tratado de presionar a la clase política nacional para que paralice o al menos se aleje del tribunal. Sin ningún éxito en este caso. Hariri, no puede permitirse el lujo de ceder en este punto. Se trata del asesinato de su padre, y además de las razones sentimentales, la comunidad suní podría no perdonar a Saad el hecho de haber cedido ante Hezbolá en un tema semejante. Primero por el odio intercomunitario que en los últimos años no ha parado de crecer, a causa de la irresponsabilidad de la clase política, que no duda en instrumentalizar el tema comunitario con objetivos políticos. Segundo porque, Rafik Hariri es probablemente el líder más emblemático y querido de la comunidad suní, aun hoy, 5 años después de su muerte. Por otro lado, si claudicara podría tener problemas con sus aliados cristianos, muy beligerantes respecto a Hezbolá".

jueves, 27 de enero de 2011

Yazira III: capitulación total

Las manifestaciones siguen en Egipto donde ayer se produjeron 500 detenciones y, al menos, 6 muertes. La llama encendida en Túnez se extiende por buena parte del mundo árabe. En Líbano, los partidarios del primer ministro en funciones salieron a la calle para protestar por la elección de Nayib Miqati como nuevo primer ministro quemando varios coches de cadenas de televisión árabes. En Palestina se produjeron algunas concentraciones como reacción a la filtración de nuevos documentos por al-Jazeera que colocan en una difícil situación a la Autoridad Palestina (AP). Da la impresión que la ola de descontento es cada vez mayor y podría alcanzar proporciones inimaginables hace tan sólo unas semanas.

El pensador pakistaní Tariq Ali escribe en su blog criticando a la AP por el grado de sumisión a las autoridades israelíes desvelado por los Documentos Palestinos de Al-Yazira.

"Los “papeles palestinos” publicados esta semana por Al-Jazeera confirman hasta el más mínimo detalle lo que muchos palestinos sospechaban desde hace mucho tiempo: sus líderes han estado colaborando del modo más vergonzoso con Israel y Estados Unidos. Su servilismo se describe con gran detalle. El proceso, aunque pocos lo aceptaban en ese momento, comenzó con los muy preconizados Acuerdos de Oslo, descritos por Edward Said en LRB en su momento como una “Versalles palestina”. Incluso él se habría sorprendido por la magnitud de lo que los líderes de la OLP estaban dispuestos a entregar: virtualmente todo, excepto sus propios sueldos. Su debilidad, su incompetencia y su cobardía son ahora de dominio público.
Ahora sabemos que la capitulación fue total, pero aún así los señores de Israel se negaron a firmar un acuerdo y sus amigos de la prensa culparon a los palestinos de ser demasiado difíciles. Querían machacar a Palestina antes de comprometerse a firmar un rancio protectorado que ellos supervisarían indefinidamente. Querían que Hamás fuera destruida. La OLP estaba de acuerdo. El reciente asalto a Gaza se llevó cabo con la aprobación de Abbas y Hosni Mubarak en Egipto, por no mencionar a Washington y su Unión Europea. La OLP se vendió en sentido literal. Los compraron con dinero y los trataron como a siervos. Hay un montaje de televisión de Ehud Barak y Bill Clinton en Camp David tirándole en broma del pañuelo de la cabeza a Arafat para impedir que se fuera. Los tres están riendo. A muchos de los seguidores de la OLP en Palestina deben de saltarles las lágrimas cuando ven Al-Jazeera y comprueban la magnitud de la traición y el absoluto cinismo de sus líderes. Ahora sabemos por qué el nexo entre Israel, Estados Unidos y la Unión Europea era tan dado a ignorar los resultados de las elecciones palestinas y a intentar destruir a Hamás con las armas.

La solución de los dos estados está ahora muerta y enterrada por Israel y la OLP. Nadie puede pretender (ni siquiera la BBC) que pueda haber un Estado palestino independiente. Una horrible depresión que la envuelva es el destino de la Palestina ocupada, pero tanto si a Israel le gusta como si no, algún día habrá un solo Estado en la región, probablemente hacia el final de este siglo. Es la única solución posible, aparte del genocidio".

(Traducido para Rebelión por César Suárez Noriega)

miércoles, 26 de enero de 2011

Yazira II: más y más concesiones palestinas

Los papeles palestinos que están desvelando estos días Al Yazira y The Guardian pueden provocar un auténtico terremoto político en la escena palestina, colocando en una delicada situación a Mahmud Abbas y a su equipo negociador. Aunque muchos de sus detalles ya habían trascendido parcialmente en los últimos años, ahora queda constancia pública de la desastrosa gestión que la Autoridad Palestina ha realizado del proceso de paz, presentando una concesión tras otra sin obtener nada a cambio de Israel.

Según las nuevas revelaciones, el equipo negociador palestino habría aceptado abandonar el derecho al retorno de los 4.500.000 refugiados que contabiliza la UNRWA por una mera reagrupación familiar de 10.000 (1.000 por año durante una década). La ex secretaria de Estado Condooleeza Rice habría ido más allá sugiriendo que parte de los refugiados podrían ser reasentados en países de América Latina (Chile y Argentina, que cuentan con importantes comunidades de origen árabe desde hace un siglo), desdiciéndose por lo tanto de los compromisos asumidos por EEUU en Camp David en 2000 en torno a la admisión de 100.000 refugiados procedentes de Líbano en su país.

El equipo negociador también habría aceptado, como exige ahora el Gobierno de Netanyahu, que Israel sea reconocido como Estado judío, de tal manera que los 1.300.000 palestinos que viven en Israel quedan en una situación extremadamente delicada en la que sus derechos podrían sufrir nuevos menoscabos. Saeb Erekat no pareció conceder excesiva importancia a este asunto, ya que habría respondido a sus interlocutores: "Si quieres denominar Estado judío a tu estado, puedes hacerlo cuando quieras".

Tzipi Livni, ex ministra israelí de AAEEE, habría llegado a proponer que algunas poblaciones árabes fronterizas (entre otras Barka, Barta al Sharqiya, Barta al Garbiya, Betil, Beit Safafa…) pasaran a formar parte del Estado palestino dentro del intercambio de territorios a realizarse, aceptando así las propuesta de 'transfer' planteadas por los sectores ultras encabezados por Avigdor Lieberman. Ahmad Qurei, uno de los máximos negociadores palestinos, habría advertido que esto pondría a la población palestina de Israel contra el acuerdo.
Palestinian refugees in Gaza Strip
Todas estas filtraciones contrastan con las posiciones oficialmente defendidas por la Autoridad Palestina y colocan a su liderazgo en una delicada situación. No es de extrañar que EEUU dejase claro que no aceptaría otro interlocutor que no fuera Mahmud Abbas, dando por sentado que no sería fácil encontrar a un negociador tan receptivo a las demandas planteadas por Israel. Hamas ha señalado, por su parte, que antes de pronunciarse estudiará en profundidad los documentos palestinos, pero uno de sus portavoces, Salah Bardawil, ha señalado: "El problema ahora no es entre Fatah y Hamas, sino entre el pueblo y los negociadores palestinos".

martes, 25 de enero de 2011

Yazira I: los papeles palestinos

Después de las revelaciones de Wikileaks, ahora le llega el turno a los 1.600 documentos secretos de las negociaciones palestino-israelíes que Al-Yazira ha empezado a desvelar el pasado domingo en colaboración con The Guardian. Altos responsables palestinos, entre ellos el máximo negociador Saeb Erekat han descalficado este movimiento diciendo que "no son fieles a la realidad". No es de extrañar, puesto que su posición queda seriamente dañada pues habría presentado notables concesiones a la parte israelí, sobre todo en torno al futuro de Jerusalén Este. Varios analistas han interpretado que la revelación de dichos documentos podría poner en una situación extremadamente delicada a la Autoridad Palestina.

Quizás lo más interesante de los desvelado ayer sean las declaraciones de Tzipi Livni, ahora la principal opositora del Gobierno de Netanyahu, que abiertamente reconocer ante sus interlocutores palestinos cuál es la estrategia israelí: "Israel toma cada vez más tierra, así que el Estado palestino será imposible... La política israelí es tomar más y más tierras día tras día. Llegará el día que veremos en que será imposible: ya tendremos la tierra y no podremos crear el Estado... Es la política del gobierno desde hace largo tiempo".

Las primeras revelaciones se centran en las negociaciones que tuvieron lugar tras la Conferencia de Anápolis de 2007, en el curso de la cual israelíes y palestinos se comprometieron ante el presidente Bush a alcanzar un acuerdo defintivo en el plazo de un año. Según los documentos, la Autoridad Palestina habría aceptado la anexión por Israel de buena parte de los asentamientos construidos en las últimas cuatro décadas (incluidos Ma’ale Adumim, Ariel y Kedumim, aunque se habría negado a ceder Har Homa, situado entre Jerusalén Este y Belén). Ehud Olmert pretendía anexar al menos un 10% del territorio cisjordano y, a cambio, ofreció territorios adyacentes a Cisjordania y la Franja de Gaza.

En un encuentro celebrado el 16 de noviembre de 2008 el presidente Mahmud Abbas habría planteado diferentes preguntas relacionadas con la compensación que recibiría la parte palestina por ceder los asentamientos de Ariel, Maale Adumim, Givat Zeev y Efrat, que dañan la continuidad territorial y, en consecuencia, la propia viabilidad del Estado palestino, ya que dejan los acuíferos del lado israelí. Además preguntó a Olmert si el intercambio del territorio sería completamente recíproco: del mismo tamaño y valor.
En cuanto a la Explanada de las Mezquitas, su situación sería negociada entre las partes en un futuro. Olmert propuso la creación de un comité especial integrado por EEUU, Arabia Saudí, Jordania y Egipto para supervisar el acuerdo. La Franja de Gaza y Cisjordania estarían unidas por un corredor que quedaría bajo control palestino, pero bajo soberanía israelí. Una nueva carretera comunicaría Ramallah y Belén sin pasar por Jerusalén Este.
En definitiva: nada nuevo bajo el sol, ya que Israel, parte fuerte de la ecuación, conseguiría que buena parte de sus condiciones fueran aceptadas por una Autoridad Palestina en horas bajas y con un fuerte déficit de legitimidad popular. El muro de separación, el último eslabón de la política de hechos consumados aplicada en las últimas cuatro décadas por Israel se convertiría así en la nueva frontera de Israel, y ello a pesar de que la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia de La Haya considera que es ilegal y contrario al Derecho Internacional.

lunes, 24 de enero de 2011

El conflicto del gas

En las últimas semanas vienen apareciendo en la prensa internacional noticias en torno a la posibilidad de que las tensiones por la repartición de los recursos energéticos hallados en el oeste del mar Mediterráneo acaben por provocar una nueva guerra entre Israel y sus vecinos. Según parece, las prospecciones desarrolladas por el consorcio norteamericano-israelí integrado por las compañías Noble Energy y Delek han tenido éxito y en diciembre pasado se encontró un importante yacimiento de gas a los que se ha dado el nombre de Leviatán, que tendría 450.000 millones de metros cúbicos de gas. Este hallazgo se vendría a sumar a los pozos de Tamar, Dalit, Noa y Mari hallados con anterioridad.

Este fin de semana, el diario El País publicaba un interesante artículo con el título "El maldito gas preocupa a Israel" firmado por su corresponsal en Jerusalén Enric González. En él se decía que el nuevo hallazgo representa un negocio de más de 300.000 millones de euros: "Las plataformas de extracción estarán frente a Haifa, a unas 100 millas náuticas de la costa y en aguas territoriales israelíes, pero los yacimientos se extienden hacia el norte y parte de ellos se encuentran bajo aguas libanesas. Líbano, que está en guerra con Israel, ha pedido a la ONU que salvaguarde su parte del gas y evite que Israel se lo lleve todo. Israel no piensa ceder un metro cúbico a un país enemigo. Para acabar de complicar las cosas, también podrían reclamar su parte del gas Gaza (el extremo sur de la bolsa está frente a sus costas) y la república turca del norte de Chipre. Si se busca una excusa para que vuelvan a volar los misiles, esta es casi perfecta".
El pasado 12 de enero el Now Lebanon  publicaba el artículo "Lebanon stalls on oil and gas exploration" en el que Mona Alami señalaba: "Mientras que Israel, su vecino del sur, ha iniciado la exploración de dos reservas de gas, Líbano todavía no ha designado a los miembros del órgano administrativo encargado de estudiar el asunto y delimitar sus fronteras marítimas con su tradicional enemigo. El asunto más importante que Líbano debe resolver es la delimitación de su Zona Económica Exclusiva (ZEE), localizada más allá de las aguas territoriales sobre las cuales el país tiene derechos soberanos que cubren la exploración, la explotación, la conservación y la gestión de los recursos naturales. Mientras las aguas territoriales se extienden a 12 millas náuticas, la ZEE generalmente abarca 200 millas náuticas o 370 kilómetros más allá de la costa libanesa". Según el Derecho Intenacional, la ZEE debe ser delimitada entre los países vecinos por tratados, algo improbable dado que Israel y Líbano no mantienen relaciones diplomáticas y, además, están técnicamente en guerra.

En el caso del petróleo libanés, las compañías Spectrum y Petroleum Geo-Services han llevado a cabo estudios geológicos para concluir que existen reservas tanto de petróleo como de gas. Según Alami, "un informe del Servicio Geológico de EEUU presentado recientemente por el geólogo Gilbert el-Kareh mostró que las estimaciones 'preliminares en toda la Cuenca Levante cifró en casi 608 millones de barriles de petróleo, 44.560 millones de metros cúbicos de gas y 1.107 barriles de gas natural'. Pese a ello, hasta este año el gobierno libanés no redactó y aprobó una nueva ley sobre la exploración y explotación de los fondos marinos del Líbano".

También en la costa de Gaza hay importantes yacimientos de gas. De hecho, un artículo de Michel Chossudivsky publicado por Rebelión llevaba el expresivo título "La invasión israelí de Gaza y los yacimientos marinos de gas". En él se señala: "En noviembre de 1999, la Autoridad Palestina firmó con British Gas del grupo BP y con su asociada, con sede en Atenas, Consolidated Contractors International Company -propiedad de las familias libanesas Sabbagh y Koury-, un acuerdo en el que les concedía los derechos de explotación de gas y petróleo por 25 años. Los derechos sobre los yacimientos de gas offshore se repartieron en un 60% para British Gas (BG), un 30% para Consolidated Contractors (CC) y un 10% para los fondos de inversión de la Autoridad Palestina (Haaretz, 21 de octubre de 2007). El acuerdo PA-BG-CCC incluía la explotación de los yacimientos y la construcción de un gasoducto (Middle East Economic Digest, 5 de enero de 2001). La licencia de BG cubre toda la zona marítima de la franja de Gaza, que es contigua a varias instalaciones israelíes offshore de gas (Ver el mapa más abajo). Y es oportuno señalar que el 60% de las reservas de gas a lo largo de la costa de Gaza e Israel pertenecen a Palestina.  BG Group perforó dos pozos en 2000: Gaza Marine-1 y Gaza Marine-2. British Gas considera que las reservas están en el orden de 1,4 billones de pies cúbicos (más de 39.000 millones de m3), con un valor aproximado de 4.000 millones de dólares. Estas son las cifras que publicó British Gas. Pero el tamaño de las reservas palestinas de gas podría ser mucho mayor".

viernes, 21 de enero de 2011

¿Quién será el próximo primer ministro libanés?

El blog de Qifa Nabki publicaba ayer este interesante comentario, basándose en un artículo aparecido el 15 de enero en el diario libanés Al-Safir, sobre los posibles escenarios que se abren en Líbano si Saad Hariri es, como todo apunta, incapaz de formar gobierno. Lo que sigue es una traducción libre de algunos de sus extractos.

El artículo 53.2 de la Constitución establece que el primer ministro es designado por el Presidente Michel Sleiman tras celebrar consultas con el Parlamento. La mayoría obtenida por el prooccidental Bloque 14 de Marzo (14M en adelante) se ha esfumado debido a la salida de Walid Yumblat, que se ha situado en una posición intermedia entre éste y el antioccidental Bloque del 8 de Marzo (8M en adelante), por lo que tiene la llave del futuro gobierno ya que podría respaldar a Hariri, negarse hacerlo o, sencillamente, abstenerse. No debe extrañarnos que el embajador de EEUU Maura Connelly y el presidente sirio Bashar al-Asad hayan cortejado en las últimas semanas al líder druso.

Los cuatro escenarios que contempla el diario izquierdista libanés son lo siguientes:

1. Mantenimiento del statu quo. Los 55 diputados del 14M (suníes y cristianos) obtienen el respaldo de los 11 del partido de Yumblat y otros 6 independientes lo que les daría una mayoría de 71 escaños frente a los 57 de la oposición  (los chiíes Hezbolá y Amal con el cristiano Movimiento Patriótico Libre de Aoun) y facilitaría la reelección de Saad Hariri.
2. Estancamiento 1. El partido de Yumblat se rompe dando 4 diputados su respaldo al 14M y otros 7 diputados secunda al 8M mientras los independientes votan al 14M. Se produce un empate.
3. Estancamiento 2. También se produce un empate si dos miembros del partido de Yumblat votan al 14M mientras que el resto se abstienen junto a los independientes.
4. Victoria del 8M. En el caso de que todos los diputados de Yumblat y algunos independientes voten con la oposición con lo que Hezbolá y Aoun elegirían al nuevo primer ministro, que debe ser un musulmán suní.

jueves, 20 de enero de 2011

Tormenta política en Líbano

En Líbano siguen las tensiones políticas tras el abandono del gobierno de coalición de Hezbolá y sus aliados cristianos del Movimiento Patriótico Libre de Michel Aoun (el mismo día que el primer ministro Saad Hariri se entrevistaba con Barack Obama en la Casa Blanca). Sin duda la formación de nu nuevo gobierno será ardua, dado el boicot de la alianza 8 de Marzo y la renuencia del presidente Michel Sleiman a la creación de un gobierno débil que no haría más que prolongar la agonía por más tiempo. La inminente publicación del informe elaborado por el Tribunal Especial de Líbano ha azuzado las diferentes entre las dos grandes coaliciones libanesas: la del 8 de Marzo (antioccidental y filoiraní) y la del 14 de Marzo (prooccidental y antiiraní).
El juez canadiense Daniel Bellemare, que preside el TEL, interpreta que las pruebas implican a Hezbolá y a Irán en el asesinato del ex primer ministro Rafiq Hariri. Según parece, el informe también implicaría a Wissam al-Hasan, el actual jefe de la Inteligencia libanesa y anterior responsable de seguridad de Hariri. La milicia chií, por su parte, rechaza las pruebas y considera que se debería investigar la pista israelí. Como demostración de fuerza, Hezbolá desplegó a sus milicias el pasado martes por varios barrios de Beirut, lo que recordó a los eventos del 7 de mayo de 2008.

Para evitar una nueva confrontación confesional, Arabia Saudí y Siria, países que tienen una fuerte presencia en el territorio libanés, plantearon inicialmente una iniciativa de la que no han trascendido detalles aunque el miércoles Riad abandonó su mediación debido a fuertes discrepancias con Damasco. También Qatar y Turquía están mediando activamente, con la presencia del primer ministro qatarí el jeque Hamad Ben Jasim y el ministro de AAEE turco Davotoglu, para que los diferentes actores políticos acepten dicha iniciativa. La situación es tan explosiva que el príncipe Saud, ministro de AAEE saudí, advertió en la cadena Al-Arabiya antes de abandonar su mediación: "Si la situación lleva a la división de Líbano sería el fin de Líbano como un modelo de coexistencia pacífica entre religiones, etnicas y diferentes grupos. Sería una pérdida para toda la nación árabe".

Como en el pasado, los partidos y facciones libanesas son incapaces de resolver sus problemas internos y necesitan de una fuerte implicación externa (en este caso árabe) para evitar caer en el abismo de la guerra. De nuevo retorna la 'política de los cónsules'.

miércoles, 19 de enero de 2011

Rusia dispuesta a reconocer a Palestina

La bandera palestina ondea en la representación palestina en Washington por primera vez en la historia. Por otra parte sigue, gota a gota, el reconocimiento del Estado palestino en las fronteras de 1967. Ayer le tocó el turno a Rusia, durante la visita que el presidente Mevdeved a Jericó, que anunció su disposición a reconocer el nuevo Estado. Un nuevo golpe para la diplomacia israelí que hasta el último momento maniobró para evitarlo o, al menos, edulcorar la declaración (algo que sí que logró del presidente chileno Piñera, que reconoció un Estado palestino, pero con unas fronteras seguras para Israel, en consonancia con el posicionamiento del propio Netanyahu). Ahora se especula cuál será el próximo país en reconocer el Estado palestino. Las quinielas empiezan a señalar a España, que de esta manera se apuntaría un importante tanto ya que sería el primer país europeo en reconocer un Estado palestino en las fronteras de 1967 provocando un efecto arrastre.
La bandera palestina ondea en la OLP en Washington. | Afp
Por cierto, ayer el programa de RTVE "Españoles en el mundo" fue dedicado a Siria. Aunque es bastante folcklórico y abusa de los tópicos, reconforta volver a ver las callejuelas de los zocos de Damasco y Alepo, el Crack de los Caballeros, San Simeón, Palmira, la Mezquita de los Omeyas...  y Maalula, donde se sigue hablando en arameo.
Sobre los últimos acontecimientos en Túnez puede escucharse la entrevista que he concedido esta mañana a RNE Radio 5.

martes, 18 de enero de 2011

¿Hacia dónde va Túnez?

Esta mañana, el diario vasco El Correo publica mi artículo "¿Hacia dónde va Túnez?", en el que reflexiono sobre los cambios que están teniendo lugar tras la caída de su dictador Ben Ali:

"Para calibrar adecuadamente la revuelta popular que ha puesto fin a la dictadura de Ben Ali ha de destacarse que es la primera de esta envergadura que tiene lugar en el mundo árabe desde que accediera a la independencia tras la Segunda Guerra Mundial. De ahí su radical importancia, sobre todo si se convierte, como muchos analistas aventuran, en detonante de otros levantamientos similares en la geografía árabe.
 
La posibilidad de que se cree un efecto dominó no debería ser minimizada, dado que la mayoría de países árabes son dirigidos por regímenes autoritarios que se perpetúan en el poder sin solución de continuidad desde hace décadas. Estos gobiernos despóticos, con un notable déficit de legitimidad popular, se apoyan en un fuerte aparato represivo para acallar cualquier movimiento opositor que amenace su posición hegemónica. En las últimas semanas, las cadenas de satélite árabes han dado una amplia cobertura a la revuelta y ya ha habido casos de personas que en Yemen y Egipto se han quemado a lo bonzo intentando emular a Mohamed Bouazizi, el joven que con su vida prendió la llama de la Intifada tunecina.
La inesperada caída del dictador tunecino abre un nuevo escenario repleto de incógnitas e interrogantes. Quizás la pregunta más acuciante es hacia dónde se dirige Túnez, que desde su independencia en 1956 tan sólo ha tenido dos presidentes: Habib Burguiba y Zine al-Abidine Ben Ali, ya que la huida de este último crea un vacío de poder inédito en la historia reciente del país. Tampoco está nada claro que el final de la dictadura de Ben Ali implique también el final del régimen, ya que la gobernante Asamblea Constitucional Democrática (RCD, en sus siglas francesas), heredera del Neo-Destuir, difícilmente se resignará a abandonar el poder que detenta en solitario desde hace medio siglo. No debe extrañarnos que Ahmed Brahim, líder del opositor Ettajdid, haya dejado claro que «debe realizarse una ruptura definitiva con los fundamentos del régimen despótico y el sistema político corrupto» y procesar a los responsables de «los crímenes y las muertes de ciudadanos inocentes, así como a todos los implicados en asuntos de corrupción, enriquecimiento ilícito, sobornos o depredación de los bienes públicos o privados».
 
Se puede anticipar una fuerte resistencia por parte de las elites políticas, económicas, militares y sociales vinculadas a Ben Ali en el caso de que se les intente desplazar o retirar parte de sus privilegios. Todo parece indicar que el RCD, que disfruta de una situación cuasi monopolística en la escena política, intentará pilotar la transición y retener el poder, tal y como demuestra el hecho de que Fuad Mebaza y Mohamed Ganuchi, dos personas próximas a Ben Ali, tutelen este proceso. Es pertinente recordar que en Túnez, como en el resto de los países árabes, la autoridad central ha creado un desierto político en torno a ella suprimiendo cualquier disidencia, de tal manera que los únicos partidos legalizados se han comprometido previamente a no sobrepasar determinadas 'líneas rojas' marcadas por el régimen. Por esta razón, ninguno de los tres partidos opositores existentes (el Foro Democrático por el Trabajo y las Libertades, el Partido Democrático Progresista y el Ettajdid) se encuentran en disposición de acabar con este monopolio del RCD.
 
Para que la transición democrática sea efectiva debe ser inclusiva. Por ello el Partido Comunista y el islamista En Nahda han de ser inmediatamente legalizados y tomar parte en las próximas elecciones si así lo desean. El líder islamista Rachid Ganuchi ha mostrado su intención de retornar en el menor plazo de tiempo posible a su país, pero su movimiento está descabezado tras más de dos décadas de persecución. Aunque es evidente que la revuelta no fue de inspiración islamista, lo que tranquiliza a las cancillerías occidentales, también debe subrayarse que, como en el resto de los países árabes, los islamistas gozan de importantes respaldos sociales por lo que no parece descabellado que, en el caso de concurrir a las elecciones, obtengan un significativo apoyo. En los últimos años, Ganuchi se ha mostrado a favor del pluralismo político y en contra de la imposición de un Estado islámico, que además sería rechazado por buena parte de la población tunecina que es mucho más laica que la de sus vecinos magrebíes. Está por ver que los países occidentales, y en particular la ex potencia colonial Francia, den luz verde a esta participación, algo improbable dada su obsesión por mantener a los islamistas al margen del juego democrático.
 
Por último, cabe preguntarse qué puede ocurrir en las próximas elecciones legislativas. La primera cuestión es que el plazo de 60 días que marca la Constitución es a todas luces insuficiente, sobre todo si tenemos en cuenta que no existe un sistema pluripartidista real ni nada que se asemeje a la libertad de prensa y de expresión. Los únicos partidos legalizados son considerados por los líderes de la oposición en el exilio como formaciones domesticadas que durante años han coexistido pacíficamente con el régimen despótico. Mientras tanto, los partidos ilegalizados carecen de respaldos internos y, además, están desconectados de una sociedad tunecina mayoritariamente integrada por jóvenes que nacieron bajo la dictadura de Ben Ali. A esta situación se ha de sumar la ausencia de prensa independiente y de una sociedad civil sólida. Por todo ello, el calendario beneficia al gobernante RCD y perjudica a todas aquellas formaciones, legales o ilegales, que no gozan de ningún altavoz que les permita hacer llegar su proyecto político al electorado.

lunes, 17 de enero de 2011

Aznar, Chile y Palestina

Primero fue Brasil y Chile el último. Hasta el momento, siete países sudamericanos han reconocido el Estado palestino. Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Ecuador y Chile. Estos movimientos diplomáticos no se hubieran llevado a cabo de no ser por la Autoridad Palestina, que valora la posibilidad de proclamar unilateralmente un Estado palestino en verano de 2011, en consonancia con el Plan Fayad, en el caso de que las negociaciones no lleguen a buen puerto debido a la cerrazón del gobierno Netanyahu.

Sin embargo este reconocimiento no ha sido igual en todos los casos. Mientras los seis primeros países han reconocido el Estado palestino en las fronteras del 4 de junio de 1967 -es decir Jerusalén Este, Cisjordania y la Franja de Gaza-, Chile ha reconocido un Estado palestino sin más y, para más inri, ha señalado que sus fronteras deben garantizar la seguridad de Israel. Es decir: que más que un paso hacia delante puede interpretarse como un paso hacia atrás ya que establece una fórmula que podrían seguir en el futuro Colombia y Méjico.

Brasil dio el pistoletazo de salida al reconocer el Estado palestino el 4 de diciembre de 2010. La nota de la cancillería señalaba que “la decisión no implica abandonar la convicción de que son imprescindibles las negociaciones entre Israel y Palestina, a fin de que se alcancen concesiones mutuas sobre las cuestiones centrales del conflicto”. La decisión irritó a EEUU, cada vez más molesto con la política exterior de Brasil en Oriente Medio. Debe recordarse que también medió con Irán para enriquecer el uranio en territorio turco y votó en contra de la imposición de sanciones al régimen teocrático. A Brasil le siguieron Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Ecuador, muchos de ellos con importantes minorías de origen palestino, sirio y libanés.

Únicamente Chile se ha negado a reconocer al Estado palestino en las fronteras de 1967. ¿Por qué razón? Ni más ni menos que porque el presidente Piñera ha recibido intensas presiones de la comunidad judía chilena, del propio Israel y, aquí está el aspecto más lamentable, del ex presidente español José María Aznar, que se ha ganado en los últimos años una merecida fama de lobbista pro-israelí.

El ex presidente Aznar (al frente de la iniciativa Amigos de Israel) visitó Chile y presionó a Piñera para que no reconociera a Palestina, según el diario El Mercurio, "por el impacto estratégico negativo que una decisión como esa podía llegar a tener". Según dicho diario chileno, "Aznar cree que una eventual derrota de Israel es la derrota de Occidente y que otros países no deben apoyar causas sin que Israel y la nación palestina logren un acuerdo previo". Sin comentarios.
Gabriel Zaliasink, presidente de la comunidad judía de Chile (integrada por unas 25.000 personas), confirma este extremo al diario Jerusalem Post al que señaló: "Una importante reunión entre el presidente chileno Sebastián Piñera y el ex primer ministro español José María Aznar –quien es un amigo de Israel y estaba de visita en Chile en ese momento- combinada con la presión de la comunidad judía local y dos llamadas telefónicos de madrugada del primer ministro Benjamín Netanyahu a Piñera, lograron posponer el anuncio previsto” del reconocimiento del Estado de Palestina. Tras estas presiones, Zaliasink añade, "decidimos luchar por las asuntos centrales: ninguna referencia a las fronteras del estatuto final sobre la Línea Verde o las fronteras de 1967; que los palestinos tienen que negociar con Israel; y que cualquier reconocimiento chileno explícitamente reconoce el derecho de Israel a vivir en fronteras seguras".

viernes, 14 de enero de 2011

Siria-Turquía: una alianza en construcción

El número 139 (enero-febrero 2011) de la revista Política Exterior incluye mi artículo "Siria-Turquía: una alianza en construcción". A continuación incluyo algunos extractos:

En la última década, Siria y Turquía han superado las diferencias que antes les separaban y sentado los cimientos de una alianza estratégica. En este periodo, Damasco y Ankara han intensificado sus relaciones políticas, económicas y militares y, además, han fijado una agenda común basada en la necesidad de frenar el nacionalismo kurdo, estabilizar Irak, resolver el conflicto árabe-israelí y, por último, evitar un ataque contra Irán.

Aunque previamente ya se había experimentado un tímido acercamiento, el estrechamiento de relaciones entre Damasco y Ankara se aceleró a partir de 2001. Una vez en la Casa Blanca, George W. Bush decidió dar carpetazo a la política de puentes abiertos de Bill Clinton y congeló la relación con Siria. Los sectores neoconservadores consideraban que Bashar el Asad era un obstáculo para el nuevo Oriente Próximo que se diseñaba en Washington. El aislamiento internacional no sólo ha fortalecido a el Asad, sino que, además, le ha marcado el rumbo a seguir en el futuro, dado que poco o nada cabe esperar de las potencias árabes (al contrario que Turquía, Arabia Saudí y Egipto secundaron la estrategia aislacionista de Bush).
El camino para blindar el régimen pasa por forjar un partenariado estratégico con sus vecinos no árabes: Irán y Turquía. Si bien Bashar no ha abandonado su agenda tradicional –recuperación del Golán, tutela de Líbano y patronazgo de la cuestión palestina–, es evidente que la cooperación con Turquía ha cobrado un inusitado protagonismo, entre otras razones porque es determinante para impulsar su ‘estrategia de los cuatro mares’, que busca convertir a Siria en un punto neurálgico del transporte de hidrocarburos entre Oriente Próximo, Europa y Asia Central.

Por su parte, la nueva política exterior turca puesta en práctica por el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) parte de la necesidad de revisar algunos de los postulados kemalistas y, también, llenar un vacío en Oriente Próximo que ninguna potencia árabe parece interesado en ocupar. Aunque sus dos ejes centrales –alineamiento con Estados Unidos y adhesión a la Unión Europea– no han sido ni vayan a ser revisados, se está poniendo cada vez un mayor énfasis en la proyección natural turca hacia Oriente Próximo, que formó parte del Imperio Otomano hasta la Primera Guerra Mundial.

El arquitecto de esta política es el actual ministro de Asuntos Exteriores Ahmet Davotoglu, quien interpreta que Turquía debe equilibrar sus relaciones con los países del entorno y diversificar sus alianzas para conseguir una mayor profundidad estratégica que le de un mayor peso en la escena regional e internacional. Los ejes de esta política serían: equilibrio interno entre seguridad y democracia, política de cero problemas con los vecinos, reforzamiento de las relaciones no sólo con Europa, sino también con Oriente Próximo, Cáucaso y Mediterráneo y, por último, fortalecimiento de las actividades políticas, diplomáticas, económicas y culturales con el entorno regional.

La aproximación sirio-turca ha tenido que sobrepasar tres importantes escollos antes de afianzarse. En primer lugar, el respaldo sirio al Partido de los Trabajadores Kurdo (PKK) durante las décadas de los ochenta y noventa del pasado siglo. En segundo lugar, la disputa en torno a la provincia de Hatay (la Alejandreta árabe), cedida a Turquía por Francia, entonces potencia mandataria, en los prolegómenos de la Segunda Guerra Mundial. En tercer lugar, la repartición del agua del Éufrates, que nace en territorio turco, pero también atraviesa Siria e Irak. La construcción de numerosas presas y plantas hidroeléctricas dentro del proyecto GAP (destinado a irrigar vastas zonas del sudeste de la península de Anatolia) ha provocado el descenso del caudal del río en su vertiente siria, colocando a su agricultura en una delicada situación.

Estos tres problemas se han resuelto de manera exitosa. El Acuerdo de Adana de octubre de 1998, que contó con la mediación egipcia e iraní, puso fin a la ‘guerra no declarada’ que vivían ambos países abriendo una nueva etapa en sus relaciones bilaterales. Mediante éste, Siria se comprometía a combatir el terrorismo, cerrar los campos de entrenamiento del PKK, prohibir sus actividades, interrumpir el aprovisionamiento de armas, detener a sus activistas y expulsar a su líder, Abdalla Ocalan, al que hasta aquel entonces había dado cobijo. A partir de entonces, el Consejo Mixto de Seguridad se encargó de coordinar la cooperación en el terreno de la seguridad y analizar los desafíos geoestratégicos comunes.

jueves, 13 de enero de 2011

Pappe sobre Gaza

Coincidiendo con mi análisis de hace unos días, el historiador israelí Ilan Pappé publicaba ayer en el diario El País un esclarecedor artículo sobre las lógicas que mueven al establishment israelí. El artículo, titulado "Israel toca de nuevo los tambore de guerra". A continuación incluyo algunos extractos:

"En Israel se escuchan de nuevo los tambores de guerra. Y la única razón de que los toquen es que, de nuevo, la imbatibilidad de Israel ha vuelto a ponerse en duda. Y eso, a pesar de la triunfante retórica de los medios afines al Gobierno que dos años después siguen conmemorando exaltados las victorias de la Operación Plomo Fundido sobre Gaza por más que la susodicha campaña tuviera de éxito más bien poco o, al menos, tanto como el que obtuvo la segunda guerra del Líbano en 2006, cuando el Ejército israelí salió de allí más bien escaldado.

Y es que podría decirse que, aquí, en Israel, políticos, militares y público en general solo conocen una forma de enfrentarse a la debacle militar. Y esa forma-no-forma es emprender una nueva guerra, a ser posible más cruel, más sangrienta y con más medios que la anterior para, además, ganarla.


Poder y fuerza. Solo de eso se trata si vamos a dar crédito a los principales comentaristas de la prensa nacional israelí (que, por otra parte, se limitan a repetir como cotorras las consignas dadas por los militares). Ambas "cualidades", poder y fuerza, resultan imprescindibles para "disuadir", "dar una lección" y "debilitar al enemigo". Pero ni políticos ni militares tienen la más mínima idea de qué hacer con Gaza y, si a eso vamos, tampoco la tienen sobre nada en absoluto. ¡Ni siquiera desean anexionar Gaza! Lo único que pretenden, por decirlo de alguna manera, es machacarla más todavía y, a ser posible, en menos tiempo.
Pero ¿qué podrían conseguir con esta salvajada que no hubieran conseguido la vez anterior? No sabría decirles. Creo además que tampoco es "esta" la pregunta correcta. La pregunta correcta es ¿qué otra cosa -a parte de esta- sabrían o podrían hacer las actuales elites israelíes (Gobierno y principales partidos de la oposición incluidos)?

Cierto es que en la Cisjordania ocupada lo han tenido bastante claro o, por lo menos, eso es lo que parece si uno se fija en el arduo trabajo de colonización, limpieza étnica y metódica parcelación y segregación de los territorios ocupados, que ha acabado prácticamente con ellos a la par que, públicamente, los supuestos representantes del pueblo de Israel prosiguen con su fútil discurso acerca del famoso "proceso de paz" cuya única, reconocida intención, sería conseguir una Autonomía Palestina lo suficientemente dócil como para vivir agachada dentro de un territorio cisjordano para siempre ocupado y altamente colonizado.

Pero por lo que se refiere a la Franja de Gaza, lo cierto es que siguen sin saber qué hacer y esto incluso mucho antes de que Ariel Sharon decidiera deshacerse de ella. La inamovible decisión de los gazawis de mantenerse unidos a sus hermanos de la Palestina ocupada y la opinión generalizada de los ciudadanos del mundo entero es, sin embargo, mucho más difícil de derrotar a pesar del enorme precio en vidas humanas que se cobró la Operación Plomo Fundido de diciembre del 2009.

El próximo asalto está a punto de comenzar; y todo lo que podemos decir es que, desgraciadamente, reúne los elementos más deprimentes de aquel otro que se celebró, hace dos años, justo antes de que diera comienzo la masacre de Gaza. A saber: un precalentamiento de bombardeos diarios y una política israelí que lo único que pretende es provocar a Hamás para encontrar así una justificación a la escalada, siempre en aumento, de violencia. Como no hace mucho tiempo decía uno de esos generales: "Que no se nos olvide el demoledor efecto del Informe Goldstone; nuestro próximo ataque tendrá que parecer mucho más justificado que el de 2009". (Pero después de todo un Gobierno como el actual podría pasar por alto, sin mucho esfuerzo, detalles como credibilidad o justificación que, en el fondo, no tienen gran importancia)".

miércoles, 12 de enero de 2011

El robo de libros palestinos

El 'saqueo' de libros pertenecientes a intelectuales palestinos, cometido por el ejército israelí, es el tema de un documental que está realizando el cineasta holandés-israelí Benny Brunner. Brunner sostiene que unos 30.000 libros y manuscritos en árabe, algunos de ellos difíciles de encontrar y de alto valor, terminaron en la Biblioteca Nacional de Israel después de la guerra de 1948.

Lo que generó el interés del cineasta fue un artículo escrito por el joven académico israelí Gish Amit, que descubrió los libros mientras investigaba para su doctorado. Según Amit la biblioteca tiene una "colección" de obras de las bibliotecas personales de los palestinos que huyeron o fueron expulsados de sus hogares en 1948.

En su documental, titulado "El gran robo de libros", Benny Brunner está recreando lo que llama el "saqueo". Una de sus esperanzas es localizar a los dueños de los libros y un testigo con quien ha hablado es Nasser Al-Eldin Nashashibi, miembro de una conocida familia de intelectuales en Jerusalén, que en 1948 tenía poco más de veinte años: "Nuestros libros fueron robados de mi casa, aquí mismo. Fueron saqueados por los judíos. Lo vi con mis propios ojos".

Según Brunner, los empleados de la Biblioteca Nacional, coordinados con el ejército israelí, entraban en las casas después que los propietarios palestinos habían sido expulsados. A veces, dice, los libros eran recogidos en pleno combate. La Biblioteca Nacional de Israel niega las acusaciones de saqueo. El portavoz de la institución, Oren Weinberg, declaró por escrito a Radio Nederland que su organización solamente administra los libros a nombre del Departamento de Custodia de la Propiedad Abandonada, del ministerio israelí de Finanzas.

En una breve respuesta, un funcionario del Ministerio de Finanzas confirmó que la biblioteca administra la colección. Según el ministerio, sin embargo, los libros fueron recolectados en 1948 por un tercero: la Universidad de Haifa. La respuesta no deja claro en qué circunstancias fueron recolectados y la manera en que pasaron a ser propiedad del ministerio. En su nota, el ministerio agrega que se desconoce la identidad de los propietarios originales de los libros.


Brunner ha conseguido localizar testigos tanto palestinos como israelíes, entre ellos uno que trabajó en el proceso de indexación. Aziz Shehadah, un abogado árabe israelí de Nazaret, era estudiante en la Universidad Hebrea en la década de 1960 y trabajó a tiempo parcial en la biblioteca. "Algunos eran libros raros de literatura árabe antigua, sobre el Islam”, dice. "Todo el mundo sabía que venían de las ciudades árabes, algunos incluso estaban todavía en sacos".

Brunner dice que muchas de las personas que logró encontrar, que estuvieron involucradas en la historia de estos libros, se negaron a reunirse con él o a ser filmados. Un ex empleado de la biblioteca "reaccionó incluso de forma agresiva. Claro, resultó que había sido el encargado del proceso de indexación". Otros fueron más amables y se mostraron dispuestos a cooperar. Un ex trabajador reveló a Brunner que los empleados de la biblioteca eliminaban de la mayoría de los libros los signos de propiedad árabe. “Esto explica”, agrega Brunner, "por qué sólo 6.000 libros están considerados como propiedad abandonada, mientras que los documentos originales mencionan 30.000".

En el curso de su investigación Brunner encontró a un israelí palestino que compró libros del Departamento de Custodia de la Propiedad Abandonada en la década de 1960, sólo para descubrir que pertenecían a un amigo que se había mudado a Líbano. "Cuando los libros no tenían interés para la biblioteca, por ejemplo libros de texto, los ponían a la venta: ¡imagínese lo que es vender bienes robados a las propias personas que sufrieron el robo!"


Más información sobre este proyecto: The Great Book Robbery.
También puede verse parte del documental pinchando en este enlace.
Hace unos años, Brunner filmó un documental sobre la Nakba basado en el libro de Benny Morris que puede verse integramente pinchando en este enlace.

martes, 11 de enero de 2011

Jerusalén: suma y sigue

Mientras la comunidad internacional prefiere mirar para otro lado, Israel sigue con su proyecto de judaización forzada de Jerusalén Este y de las zonas árabes de sus aledaños. Esta semana le ha tocado el turno al antiguo hotel Shepherd situao en el barrio palestino de Sheij Yarrar. El hotel tenía un alto valor simbólico, ya que sirvió de alojamiento a Amin al-Husayni, gran mufti de Jerusalén durante los años de la revuelta palestina contra el mandato británico. Tras su demolición, las autoridades israelíes han anunciado la construcción de varias veinte viviendas para colonos israelíes.
Como viene siendo habitual, la comunidad internacional se ha contetado con expresar su condena a dicha acción, eso sí sin mover un solo dedo para evitar que situaciones similares se vuelvan a repetir en el futuro. La Secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, ha manifestado: "Estamos muy preocupados ante el inicio de demolición del Hotel Shepherd en Jerusalén Este... Este preocupante asunto socava los esfuerzos de paz para conseguir una solución basada en dos estados... Especialmente, este hecho contradice la lógica de un razonable y necesario acuerdo entre las partes sobre el estatuto de Jerusalén". Los mandatarios norteamericanos están tan preocupados que EEUU no adoptará ningún tipo de medida contra su estrecho aliado ni tampoco permitirá aprobar ninguna resolución condenatoria en el Consejo de Seguridad. Si acaso encontrará la forma de recomepensarle.

La UE, por su parte, ha sido algo más contundente en el plano declarativo, aunque igualmente inoperante en la práctica. Catherine Ashton, Mrs. PESC, declaró: "Condeno con firmeza la demolición del hotel y la prevista construcción de una nueva colonia ilegal. Reitero que las colonias son ilegales de acuedo con la legalidad internacional, minan la confianza entre las partes y constituyen un obstáculo para la paz". Además señaló que la UE no reconoce la anexión de Jerusalén Este por parte de Israel.

Hace tan sólo unas semanas, los consules europeos emitieron su informe anual sobre la situación en Jerusalén Este en el que cargan contra la judaización de la parte árabe de Jerusalén y piden a la UE que adopte una posición mucho más dura hacia Israel. Entre las recomendaciones del informe está que la UE reconozca un Estado palestino en las fronteras del 4 de junio de 1967 y considere a Jerusalén Este como su capital. También sugiere que los representantes europeos en la ciudad acudan a las demoliciones de viviendas palestinas para levantar testimonio del ocurrido. También recomiendan que la UE boicotee los productos israelíes fabricados en Jerusalén Este y que se creen listas de colonos violentos para impedirles entrar en los países miembros. A pesar de su valentía es difícil, por no decir imposible dados los precedentes, que la Presidencia o el Consejo adopten tales recomendaciones (ver con especial atención el anexo 2).

lunes, 10 de enero de 2011

Tambores de guerra en Gaza

Hace unos días, el diario árabe Al-Hayat advertía de que Israel podría lanzar una guerra sorpresa contra Gaza para hacer frente a las presiones internacionales para que acepte la creación de un Estado palestino. El artículo, firmado por la periodista Amal Shehade, afirmaba que "muchos palestinos e israelíes se preguntan si acaso la última ofensiva israelí contra Gaza, en el curso de la cual murieron cinco combatientes palestinos, sería el preámbulo para una operación de mayor envergadura". A ello se suma el hecho de que altos responsables israelíes del Neguev han advertido de que en la zona se respira un ambiente prebélico.

En los últimos días, las Fuerzas de Defensa Israelíes han realizado maniobras militares en los territorios próximos a la Franja de Gaza bajo la supervisión del jefe del Estado Mayor Gabi Ashkenazi. Una de las obsesiones israelíes es limpiar de minas las principales arterias de Gaza para evitar que sus tanques sean inutilizados, como ocurriera en Líbano en 2006. El comandante de un batallón israelí desplegado en la frontera habría señalado: "Vivimos una guerra de desgaste... Estamos lanzando una operación contra las organizaciones terroristas que preparan ataques y planean atentar contra nosotros". Para evitar un nuevo ataque, Hamas está intentado que las diferentes facciones palestinas alcancen un acuerdo para detener el lanzamiento de cohetes contra las ciudades israelíes, tal y como informaba ayer el diario Haaretz.
También en Cisjordania se han registrado cuatro muertes violentas en la última semana, lo que apunta a que Israel podría estar caldeando el ambiente para justificar una futura ofensiva militar. Una de las víctimas de las tropas de ocupación fue Yawahir Abu Rahman, una activista que protestaba en la localidad de Bilin contra la construcción del muro de separación y que falleció tras inhalar humos tóxicos.

El periodista Gideon Levy se quejaba amargamente en el Haaretz de los intentos del ejército israelí de distorsionar la realidad tras tachar la manifestación de Bilin como ilegal: "El robo de tierras para la construcción de enormes asentamientos y el enriquecimiento de sus desarrolladores es legal; también es legal que el Ministerio de Defensa ignore de manera continuada la decisión de la Corte Suprema de que el trazado del muro debe modificarse. ¿Por qué es ilegal la manifestación de Bilin? ¿Acaso los palestinos y los activistas contra la ocupación no tienen el derecho de manifestarse? ¿Qué manifestación puede ser más legítima que la de los campesinos que protestan contra el robo de sus tierras?... ¿Por qué las Fuerzas de Defensa y la policía son capaces de dispersar las manifestaciones de los violentos y salvajes colonos sin muertes y sólo la dispersión de las manifestaciones palestinas -y no es la primera vez que ocurre- tienen resultados fatales?".

miércoles, 5 de enero de 2011

¿Un golpe contra Abu Mazen?

En los últimos días, el diario israelí Haaretz ha venido publicando una serie de noticias sobre un posible intento golpista dentro de las propias filas de Fatah. Según las informaciones, Muhammad Dahlan, anterior hombre fuerte de Gaza y miembro del Comité Central de Fatah, estaría reuniendo efectivos para derrocar al presidente Mahmud Abbas y hacerse con el poder. Dahlan habría reunido una milicia armada y almacenado armamento con la intención de dar un golpe de timón dentro de su propia organización. El propio Dahlan ha negado su implicación desde Amman, donde se ha refugiado tras ser suspendido de sus responsabilidades. Algunas personas de confianza de Dahlan dentro de las fuerzas de seguridad han sido detenidas.
Durante el mes de diciembre, Dahlan había concedido numerosas entrevistas a medios de comunicación internacionales en las que acusaba a Mahmud Abbas de haber fracasado en las negociaciones con Israel y criticaba los planes del presidente de la Autoridad Palestina (entre ellos el de disolver la AP en el caso de que las negociaciones no conducieran a un acuerdo). En una entrevista al diario Al-Hayat (7/12/2010) habría señalado: "Mi problema es que hablo con franqueza en los encuentros del Comité Central... En la última reunión dije que la AP ya no desempeñaba la autoridad. La ocupación la había retomado, tal y como ocurría en el pasado. Disponemos de la autoridad para dar servicios, pero no del poder político". Además había lanzado duras críticas contra los hijos de Abbas.

No es la primera vez que se acusa a Dahlan de obscuras maniobra: debemos recordar que ocurrió algo parecido en verano de 2007 cuando se rumoreó que se disponía a arrebatar el poder a Hamas dirigiendo una acción militar desde Egipto. Precisamente esta posibilidad desencadenó los enfrentamiento entre Hamas y Fatah que llevó a la división de los Territorios Ocupados entre la Franja de Gaza controlada por Hamas y la Cirsjodania bajo dominio de Fatah. Las estrechas relaciones de Dahlan con la CIA y el Mossad respaldarían esta hipótesis. De hecho, el presidente George W. Bush llegó a llamar a Dahlan "nuestro chico".

Según informase recientemente al-Quds al-Arabi (25/11/2010), Dahlan habría intentado sellar la paz con Hamas por su propia cuenta, al intentar encontrarse sin éxito con Jalid Mashal en la ciudad libia de Trípoli en noviembre de 2010 y que no contó con la autorización del Comité Central de Fatah, lo que distanció aún más a Dahlan de Abbas. Ahora la Comisión Anti-Corrupión de la AP estaría investigando  por corrupción a Dahlan, quien siempre ha mantenido buenos contactos con los países occidentales y árabes. Se da la circunstancia de que Dahlan poseía un canal de televisión que iba, precisamente, a iniciar sus emisiones en los próximos días.

martes, 4 de enero de 2011

Wikileaks XIX: Saddam y Kuwait

Un cable del 25 de julio de 1990 recoge la célebre conversación entre el presidente de Iraq y la embajadora de EEUU en Bagdad April Glaspie antes de la invasión de Kuwait. El cable es esclarecedor, porque aporta algunos datos no demasiado conocidos, entre ellos el profundo malestar de Saddam Husein ante las maniobras militares conjuntas de EEUU, los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait. Al mismo tiempo, el dictador esconde sus planes al señalar que las diferencias entre Iraq y Kuwait debían resolverse a través de la diplomacia árabe. El cable concluye: "Saddam afirmó que los iraquíes sabían lo que era una guerra y no querían otra: 'No nos empujen hacia ella; no hagan que sea la única opción con la que podamos proteger nuestra dignidad'". 
Entre otras cosas, "Saddam dijo que tras la victoria de Fao, comenzaron a tomar fuerza los malentendidos iraquíes en torno a los propósitos del gobierno de EEUU, por ejemplo las sospechas de que EEUU no estaba contenta por el final de la guerra [con Irán]". El dictador iraquí lanzó un claro mensaje: "Si Iraq es humillado en público por la administración americana, no tendrá más remedio que 'responder'". Según el cable, "la embajadora le había dejado claro que no puede tolerarse la resolución de las disputas más que por medios pacíficos".

Un Saddam desesperado reclamó un Plan Marshall para Iraq y constató que las arcas iraquíes estaban vacías. Además, el bajo precio del petróleo hacía imposible a Bagdad hacer frente a sus 40.000 millones de dólares de deuda exterior: la mayor parte contraída durante la guerra contra Irán (1980-1988). De hecho, el dictador consideró que EEUU (junto con Kuwait y los Emiratos) eran los responsables de estos bajos precios y les amenazó: "Quienes fuerzan a la baja los precios del petróleo están librando una guerra económica e Iraq no puede aceptar tal trangresión de su dignidad y prosperidad". El cable también señala: "Saddam advirtió que así como Iraq no amenaza a otros, tampoco aceptará amenazas: 'Esperamos que la administración americana no lo malinterprete'". Además recordó que "fue Iraq, y no EEUU, quien protegió a los amigos de EEUU durante la guerra del Golfo". Saddam también se quejó de que tanto la CIA como el Departamento de Estados norteamericanos habrían estado tanteando a sus posibles sucesores para la presidencia de Iraq: "Algunos círculos están reuniendo información sobre quién debería ser el sucesor de Saddam", llegó a decir.
La parte más interesante del cable es la relacionada con la inmediata invasión de Kuwait por Iraq, que tuvo lugar tan sólo unos días más tarde: el 6 de agosto de 1990. Ante las maniobras de la Guardia Presidencial en la línea fronteriza, la embajadora pregunta "¿cuáles son tus intenciones?". Saddam le contesta entonces: "¿Cómo podemos hacerles comprender (a Kuwait y a los Emiratos) lo que estamos sufriendo? La situación financiera es tal que tendremos que cortar las pensiones a las viudas y los huérfanos... Lo he intentado todo: he enviado mensajeros, he escrito cartas, he pedido al rey Fahd que organice una cumbre cuatripartita... A pesar de que estaba por debajo de nuestras expectativas aceptamos el Acuerdo de Yedda... Dos días después, el ministro de Asuntos Exteriores kuwaití anunció que lo anularía en dos meses". Tras cerrar una nueva reunión con los kuwaitíes con la mediacion egipcia, Saddam señala a la embajadora de EEUU: 'He dicho a Mubarak que 'Nada ocurrirá hasta dicha reunión' y nada ocurrirá durante o después de la reunión si los luwaitíes nos 'dan alguna esperanza'".

Si sumamos todas y cada unas de las palabras de Saddam Husein, ¿cómo no iba a pensar EEUU que el presidente iraquí estaba dispuesto a todo y que no veía otra salida que la de la guerra?

lunes, 3 de enero de 2011

Egipto: atentado contra la minoría copta

El primer día del año, el sábado 1 de enero, un atentado contra la iglesia de los Santos en el barrio de Sidi Bishr de Alejandría provocó la muerte de veinte fieles y dejó un centenar de heridos. Se trata de uno de los atentados más violentos contra la diezmada minoría copta, que según diferentes estimaciones representa el 10% de la población egipcia. Tras los atentados se registraron varias manifestaciones, algunas de ellas duramente reprimidas por las autoridades. El presidente egipcio Hosni Mubarak afirmó: "El terrorismo no va a tener éxito a la hora de desestabilizar a Egipto y la unidad entre cristianos y musulmanes" y consideró que "el atentado tiene el sello de elementos extranjeros". 

El diario egipcio Al-Ahram publicó un comunicado por parte de la Iglesia copta alejandrina en el que condenaba los intentos de dividir la sociedad egipcia. El papa Shenuda IIIl, por su parte, señaló "quienes atacan la seguridad de Egipto son enemigos de los cristianos y de los musulmanes por igual y no quieren el bien, sino sembrar la fitna (guerra civil) en este país".Además, el Papa copto se comprometió a oficiar la misa del 6 de enero en la misma iglesia.

El hecho de que las autoridades egipcias señalen a elementos externos como los responsables de los atentados parece dar por sentado que se descarta la implicación de elementos radicales egipcios. Las autoridades consideran, por lo tanto, que el cáncer yihadista está completamente extirpado y que los grupos salafistas carecen de capacidad de maniobra, tal y como quedó claro en los cables del Departamento de Estado procedentes de Egipto (ver, por ejemplo, la entrada Wikileaks II: Egipto versus Hamas).

¿A quíén se refiere Mubarak entonces cuando habla de "elementos extranjeros"? Hemos de recordar que en una reunión celebrada el 21 de abril de 2009 entre Omar Soleiman y el jefe supremo del Estado Mayor norteamericano, el almirante Michael Mullen, el jefe de la Inteligencia egipcia se quejó de los intentos iraníes de infiltrarse en Egipto y anunció el arresto de una célula de Hezbolá que pretendería perpetrar atentados en suelo egipcio, lo que consideró como una línea roja: “Egipto ha enviado un claro mensaje a Irán: si ellos interfieren en Egipto, Egipto interferirá en Irán, añadiendo que los servicios de inteligencia egipcios habían comenzado a reclutar agentes en Irak y Siria”. No obstante, en esta ocasión la tesis de la implicación iraní no ha sido ni tan siquiera esbozada por las autoridades egipcias.

En cambio, algunos analistas egipcios no han dudado en señalar directamente a Israel y al Mossad, como recoge  Al-Yazira. No es nuevo culpar a los servicios de inteligencia israelíes de todos los males del mundo árabe: echar balones fuera y sembrar teorías conspiratorias suele resultar más cómodo que depurar resposanbilidades y asumir errores. En este sentido merece la pena recordar que, hace algo menos de un mes, el gobernador del Sur de Sinaí Abdel Fadil Susha acusó al Mossad de soltar tiburones en las costas de Sharm el-Sheij para atacar a los turistas y dañar la economía egipcia, tal y como recogió en su día Jerusalem Post. Una explicación bastante más razonable de la muerte de una turista alemana en aguas egipcias puede encontrarse en The Telegraph.