lunes, 17 de enero de 2011

Aznar, Chile y Palestina

Primero fue Brasil y Chile el último. Hasta el momento, siete países sudamericanos han reconocido el Estado palestino. Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Ecuador y Chile. Estos movimientos diplomáticos no se hubieran llevado a cabo de no ser por la Autoridad Palestina, que valora la posibilidad de proclamar unilateralmente un Estado palestino en verano de 2011, en consonancia con el Plan Fayad, en el caso de que las negociaciones no lleguen a buen puerto debido a la cerrazón del gobierno Netanyahu.

Sin embargo este reconocimiento no ha sido igual en todos los casos. Mientras los seis primeros países han reconocido el Estado palestino en las fronteras del 4 de junio de 1967 -es decir Jerusalén Este, Cisjordania y la Franja de Gaza-, Chile ha reconocido un Estado palestino sin más y, para más inri, ha señalado que sus fronteras deben garantizar la seguridad de Israel. Es decir: que más que un paso hacia delante puede interpretarse como un paso hacia atrás ya que establece una fórmula que podrían seguir en el futuro Colombia y Méjico.

Brasil dio el pistoletazo de salida al reconocer el Estado palestino el 4 de diciembre de 2010. La nota de la cancillería señalaba que “la decisión no implica abandonar la convicción de que son imprescindibles las negociaciones entre Israel y Palestina, a fin de que se alcancen concesiones mutuas sobre las cuestiones centrales del conflicto”. La decisión irritó a EEUU, cada vez más molesto con la política exterior de Brasil en Oriente Medio. Debe recordarse que también medió con Irán para enriquecer el uranio en territorio turco y votó en contra de la imposición de sanciones al régimen teocrático. A Brasil le siguieron Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Ecuador, muchos de ellos con importantes minorías de origen palestino, sirio y libanés.

Únicamente Chile se ha negado a reconocer al Estado palestino en las fronteras de 1967. ¿Por qué razón? Ni más ni menos que porque el presidente Piñera ha recibido intensas presiones de la comunidad judía chilena, del propio Israel y, aquí está el aspecto más lamentable, del ex presidente español José María Aznar, que se ha ganado en los últimos años una merecida fama de lobbista pro-israelí.

El ex presidente Aznar (al frente de la iniciativa Amigos de Israel) visitó Chile y presionó a Piñera para que no reconociera a Palestina, según el diario El Mercurio, "por el impacto estratégico negativo que una decisión como esa podía llegar a tener". Según dicho diario chileno, "Aznar cree que una eventual derrota de Israel es la derrota de Occidente y que otros países no deben apoyar causas sin que Israel y la nación palestina logren un acuerdo previo". Sin comentarios.
Gabriel Zaliasink, presidente de la comunidad judía de Chile (integrada por unas 25.000 personas), confirma este extremo al diario Jerusalem Post al que señaló: "Una importante reunión entre el presidente chileno Sebastián Piñera y el ex primer ministro español José María Aznar –quien es un amigo de Israel y estaba de visita en Chile en ese momento- combinada con la presión de la comunidad judía local y dos llamadas telefónicos de madrugada del primer ministro Benjamín Netanyahu a Piñera, lograron posponer el anuncio previsto” del reconocimiento del Estado de Palestina. Tras estas presiones, Zaliasink añade, "decidimos luchar por las asuntos centrales: ninguna referencia a las fronteras del estatuto final sobre la Línea Verde o las fronteras de 1967; que los palestinos tienen que negociar con Israel; y que cualquier reconocimiento chileno explícitamente reconoce el derecho de Israel a vivir en fronteras seguras".

2 comentarios:

  1. Enlazaré este artículo a nuestro blog, un cordial saludo.

    ResponderEliminar
  2. Te basas sólo en lo que dice El Mercurio y ¿las otras fuentes?

    Además veo que hay algunos errores en tu escrito: No es lo mismo decir que Chile se ha negado a reconocer al Estado palestino en las fronteras de 1967 a decir que Chile ha reconocido al Estado Palestino ajustado al derecho internacional y a la seguridad de Israel y la comunidad internacional. Chile no se ha negado a reconocer dichas fronteras, sino más bien se ha limitado a reconocer un Estado Palestino cuyo territorio sea decidido ajustándose al derecho internacional y que asegure la estabilidad de la región. Además, Aznar no tiene ningún poder sobre las decisiones políticas de Chile y tanto la comunidad judía como palestina en Chile tienen el mismo poder porque son ejemplos de convivencia interreligiosa e intercultural. De ese señor Aznar poco se ha hablado ahora cuando la delegación chilena con sus representantes de distintos colores políticos viajaron a los territorios ocupados palestinos para conocer la situación y apoyar una salida pacífica al conflicto. De hecho, hace unos días atrás Abu Mazen declaro que había conversado con el Presidente de Chile, Sebastián Piñera, quien le había señalado que reconocería la existencia de un estado palestino dentro de una semana y que por mientras, guardara la decisión como secreto. Un saludo.

    ResponderEliminar