viernes, 28 de enero de 2011

Crisis en Líbano

El Observatorio Electoral del TEIM (UAM) acaba de publicar un interesante análisis de la crisis libanesa firmado por su investigadora Amaia Goenaga. A continuación reproducimos algunas de sus partes:


"El pasado 12 de enero, los 10 ministros del 8M en el gobierno y el ministro de estado independiente, Adnan Sayyed Hussein, presentaron su dimisión al Presidente de la República provocando la disolución del gobierno de unidad nacional formado en el otoño de 2009. 

Desde que en mayo de 2009 el diario alemán Der Spiegel, basándose en informaciones de fuentes cercanas a la comisión de investigación, afirmara que varios miembros de Hezbolá podrían ser acusados por el tribunal, las especulaciones sobre la implicación de la organización chií han ido creciendo. De hecho, la posible implicación del régimen sirio ha dejado de barajarse. Hasta el punto de que Saad Hariri, hijo del asesinado, ha tenido que pedir perdón públicamente por sus acusaciones contra Siria en el pasado. Hezbolá ha respondido a esta ola de insinuaciones con contundencia. Con el final de las elecciones municipales, en mayo de 2010, Hezbolá ponía en marcha su eficiente  maquinaría de propaganda y comenzaba una campaña de acoso y derribo contra el tribunal y sus defensores. La organización chií teme las consecuencias que una acusación de esta índole puede tener sobre su imagen y sus apoyos, tanto a nivel nacional como a nivel regional. Hay que tener en cuenta que un importante sector de la población cristiana del Líbano, e incluso ciertos sectores suníesapoyan actualmente a la organización. Una acusación bien fundamentada contra Hezbolá podría acabar con estos apoyos claves. Del mismo modo, Hezbolá es una organización admirada en toda la región por su lucha frente a Israel, y verse implicado en el asesinato de un líder político suní del prestigio de Rafik Hariri, dañaría mucho su imagen y credibilidad.

Hezbolá ha diseñado una estrategia en 2 frentes. Por un lado, ha tratado de descreditar al tribunal intentando demostrar la politización de la institución y la fuerte intromisión de Estados Unidos, Francia e Israel en todo lo referente a la misma. Lo cierto es que el tribunal y la investigación han sido utilizadas como un arma política, especialmente en un primer momento, cuando se utilizó para forzar la salida de Siria del país y descreditar al sector pro-sirio. De hecho, se han producido ciertas irregularidades en el proceso, sobre todo durante la época en la que el fiscal Deltev Mehilis dirigió la investigación (abril 2005- enero 2006), en la que se tomaron falsos testimonios. Por otro lado, en 2010 se ha descubierto que una red de espionaje israelí había infiltrado las telecomunicaciones del país. Teniendo en cuenta que las investigaciones del tribunal se fundamentan en gran medida en escuchas telefónicas, el tema ha generado dudas 1. Esto ha servido a la oposición para reafirmarse en su idea de que el tribunal es un arma en manos de Israel para atacar a la organización.

Por otro lado, Hezbolá ha tratado de presionar a la clase política nacional para que paralice o al menos se aleje del tribunal. Sin ningún éxito en este caso. Hariri, no puede permitirse el lujo de ceder en este punto. Se trata del asesinato de su padre, y además de las razones sentimentales, la comunidad suní podría no perdonar a Saad el hecho de haber cedido ante Hezbolá en un tema semejante. Primero por el odio intercomunitario que en los últimos años no ha parado de crecer, a causa de la irresponsabilidad de la clase política, que no duda en instrumentalizar el tema comunitario con objetivos políticos. Segundo porque, Rafik Hariri es probablemente el líder más emblemático y querido de la comunidad suní, aun hoy, 5 años después de su muerte. Por otro lado, si claudicara podría tener problemas con sus aliados cristianos, muy beligerantes respecto a Hezbolá".

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