jueves, 16 de febrero de 2012

El sectarismo sirio

Traducciones de la Revolución Siria ofrece un nuevo artículo de Yassin al-hajj Saleh titulado "Sobre el sectarismo y el régimen sectario en Siria" publicado originalmente en el diario libanés Al-Nahar. Una vez más enhorabuena por el excelente trabajo realizado. No es lo mismo conocer la realidad siria a base de refritos hechos desde Europa, que aproximarnos a ella a través de los más importantes intelectuales de la región!



Durante los gobiernos de los dos Asad, la integración nacional ha retrocedido en vez de avanzar y ha aumentado la cohesión “de las sectas” en vez de reducirse. Además, el régimen ha alimentado, con políticas conscientes, la crisis de confianza nacional entre los sirios que se temen y desconfían unos de otros, mientras él se convierte en árbitro de sus potenciales enfrentamientos y en el origen de su composición como seres humanos y como sociedad y no en el origen de políticas generales.

Por tanto, el régimen sectario no es el régimen de una secta ni el protector exclusivo de sus intereses, sino el que hace del sectarismo un instrumento de poder; es decir, aquel que ve en la provocación de divisiones sectarias un interés intrínseco para él. Y aún más, cuando hablamos del régimen sectario, hablamos de un régimen y no de una secta. Es necesario insistir en este punto incesantemente, no para evitar susceptibilidades ni malentendidos gratuitos que nos corroboren las situaciones sectarias, sino para demostrar que el sectarismo no es una cuestión de “sectas”, lazos familiares ni diferencias religiosas o sectarias heredadas, sino que es una cuestión de poder general, relacionada con su estructura, prácticas y tipo de prioridades, además de con las posiciones de preferencia a las que pueden acceder sus miembros en tema de servicios generales. Más delante diremos que lo principal en la cuestión del poder  no es quién gobierna, sino cómo gobierna: ¿lo hace según reglas establecidas sin discriminación y con una clara perspectiva de lo que representa el interés general, o su gobierno es personal y aleatorio, apoyado en su libre y cambiante albedrío?

Mientras puede que la protección del régimen y su continuidad en Siria exija el apoyarse en las personas cercanas o aquellos dignos de confianza, lo que hace más fácil que sean los alauíes los que se identifiquen con él, lo importante es el régimen y su continuidad, y no la vida muelle de los alauíes. Así, el asunto queda como algo relacionado con el régimen, es decir, con una estructura de poder, una influencia, una riqueza y un encumbramiento, y no con está, por tanto, ligada a un grupo religioso o sectario.

Por tanto, la expresión régimen sectario en Siria no equivale a decir que el régimen es alauí, mientras que al hablar de un régimen sectario, nada tiene ello que ver con los alauíes. No hay una “secta”, sea cual sea, que sea la mala de la película siria ni hay, en contrapartida, una secta que pueda ser el héroe. El bien no nace de las sectas (grupos religiosos y doctrinales a los que se ve como actores políticos), el bien viene de fuera de ellas y en su contra.

Si miramos en un contexto histórico más amplio, que se extienda desde antes de la era asadiana y llegue hasta la etapa post-Asad, tal vez veamos que los alauíes son las primeras víctimas del régimen, el escudo que utilizan los hombres que aman el poder y el dinero y  a sí mismos de tal manera que ello es lo único que les importa. El régimen no está en manos de los alauíes, los alauíes están en manos del régimen".

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