miércoles, 21 de diciembre de 2011

Irak tras la retirada de EEUU

El Observatorio Electoral y Electoral del Mundo Árabe y Musulmán del TEIM publica un nuevo análisis titulado "La retirada de EEUU de Irak y la inestabilidad de Irak" firmado por Roberto Barroso. A continuación algunos de sus extractos:
"Una de las cuestiones más importantes es cómo afectará la retirada de las tropas estadounidenses. La comunidad sunní es quizá la más preocupada por esta salida. La creciente influencia iraní a través de los partidos chiíes en el gobierno de coalición preocupa, y mucho, al resto de comunidades étnico-religiosas del país. Por otro lado, las autoridades kurdas querían haber tenido solucionado el tema del status de Kirkuk

Desde el exterior algunos países del CCG (Consejo de Cooperación del Golfo) ven con recelo la retirada estadounidense. La frágil estabilidad del gobierno de unidad nacional, liderado por el partido chií de al-Maliki y donde está presente la coalición pro-iraní del clérigo Muqtada al-Sadr, asusta a muchos países de la región. Riad quiere que las tropas estadounidenses estén cerca ante una posible escalada en las tensiones con Teherán. Especialmente tras el supuesto intento de asesinato del embajador saudí en Washington por parte del gobierno de Ahmadineyad. La tensión entre Tel Aviv y Teherán, a causa de su programa nuclear, también es creciente. El pasado día 29 de noviembre, una explosión en los alrededores de la planta nuclear de Isfahán hacía sospechar sobre la posibilidad de ataque por parte de Israel.
La difícil situación por la que atraviesa su vecino sirio, también preocupa en Bagdad, El cambio de gobierno en Damasco podría afectar a la estabilidad del país. En las últimas semanas Iraq se ha opuesto a algunas de las sanciones que la Liga Árabe está tomando contra Siria. El gobierno de Maliki desmintió los informes que indican que Iraq podría estar ayudando al gobierno sirio, enviado grupos armados iraquíes y dinero al país vecino. Asimismo, las autoridades iraquíes han advertido reiteradamente del peligro que supone, para la estabilidad de sus vecinos, una guerra civil en Siria. Algunos de los más importantes oleoductos que salen de Iraq atraviesan Siria hacia el Mediterráneo, algo que preocupa enormemente en Iraq, especialmente después de la explosión de uno de estos conductos en la ciudad siria de Homs el pasado 8 de diciembre.

La región pasa por uno de los momentos más tensos desde que comenzase la guerra de Iraq en 2003. Siria y Egipto están inmersos en una revolución interna que podría prolongarse durante meses, Israel y EE.UU. amenazan a Irán con una intervención militar, que previsiblemente sería apoyada por algunos países de la región como Arabia Saudí, mientras que la milicia libanesa de Hezbollah no dudaría en salir en defensa de su socio chií. Por otro lado, el gobierno de Ankara no hace más que distanciarse de Occidente, poniendo en peligro la alianza de un socio clave en la región. ¿Es, entonces, el momento más propicio para una retirada de las tropas de combate de Iraq?

La presencia estadounidense para algunos era un foco de desestabilización para la región, mientras que para otros suponía un elemento disuasorio contra la creciente influencia de Irán. A pesar del alto número de funcionarios y diplomáticos norteamericanos que se permanecerá en Iraq, es inevitable que Teherán continúe ganando peso en Bagdad. Ambos gobiernos cuentan con intereses comunes, prueba de ello es la postura adoptada, en la Liga Árabe, por el gobierno de Maliki. La delegación iraquí salió en defensa de un régimen sirio debilitado y que parece perder el apoyo de hasta su socio más incondicional, Rusia. Obama no tardó en descartar que el régimen de los Ayatolás estuviese detrás de este asunto, el aumento de la influencia iraní podría ser percibido en estas últimas horas de la misión en Iraq como una derrota".

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