martes, 29 de marzo de 2011

Ejecuciones en Oriente Medio

Amnistía Internacional acaba de publica el informe "Condenas a muerte y ejecucioones en 2010". El país que se lleva la palma es, sin duda, Irán con al menos 252 ejecuciones de las 378 contabilizadas: dos terceras partes. En el apartado dedicado a Oriente Medio y Norte de África señala:

"En 2010, el número de condenas a muerte y ejecuciones en Oriente Medio y el Norte de África disminuyó respecto al año anterior. Sin embargo, cuando se aplicaba la pena de muerte, se hacía tras juicios injustos y por delitos que, como el narcotráfico o el adulterio, no estaban reconocidos como los “más graves”, en contra de lo dispuesto en el derecho internacional.

Se llevaron a cabo al menos 378 ejecuciones en nueve países: Bahréin (1), Egipto (4), Irán (al menos 252), Iraq (al menos 1), Libia (al menos 18), Autoridad Palestina (5), Arabia Saudí (al menos 27), Siria (al menos 17) y Yemen (al menos 53). Se impusieron al menos 748 penas de muerte en 16 países: Argelia (al menos 130), Bahréin (1), Egipto (185), Irán (+), Iraq (al menos 279), Jordania (9), Kuwait (al menos 3), Líbano (al menos 12), Libia (+), Marruecos y Sáhara Occidental (4), Autoridad Palestina (al menos 11), Arabia Saudí (al menos 34), Siria (al menos 10), Túnez (al menos 22), Emiratos Árabes Unidos (al menos 28), Yemen (al menos 27).
Las autoridades de Argelia, Jordania, Kuwait, Líbano, Marruecos y Sáhara Occidental, Túnez y Emiratos Árabes Unidos continuaron imponiendo penas de muerte, pero siguieron absteniéndose de ejecutarlas.

En Bahréin se reanudó el uso de la pena capital en 2010, concretamente el 8 de julio, con la ejecución por un pelotón de fusilamiento de Jassim Abdulmanan, ciudadano de Bangladesh condenado a muerte en 2007 por asesinato. Al finalizar 2010, el Tribunal Supremo de Bahréin había confirmado la pena de muerte de otro ciudadano bangladeshí, Russel Mezan, pero el Tribunal de Apelación no se había pronunciado todavía sobre el correspondiente recurso.

En Egipto siguieron imponiéndose y ejecutándose penas de muerte en 2010. No se notificaba la fecha de la ejecución a los condenados ni a sus familiares y abogados. Amnistía Internacional pudo confirmar la imposición de 185 penas de muerte y la ejecución de 4 en 2010. La mayoría de las penas capitales impuestas lo fueron por asesinato, pero hubo algunas también por delitos relacionados con drogas. Atef Rohyum Abd El AI Rohyum fue ahorcado el 11 de marzo de 2010 pese a haber indicios de su inocencia. A sus familiares no se les notificó el rechazo del recurso que el condenado había presentado ante la Fiscalía del Estado en mayo de 2009, a pesar de que dos días antes de la ejecución habían solicitado de manera formal información sobre su estado de tramitación. El 17 de febrero de 2010 se procedió a analizar el historial de Egipto en materia de derechos humanos en virtud del examen periódico universal del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. La delegación egipcia indicó que la pena capital se aplicaba sólo por delitos muy graves y que se habían impuesto y ejecutado menos penas de muerte. Tras la conclusión del examen, Egipto aceptó la recomendación de respetar unas normas mínimas a la hora de utilizar la pena de muerte, pero rechazó otra en la que se propugnaba el establecimiento de una suspensión de las ejecuciones con vistas a abolir la pena capital.

Las autoridades de Irán reconocieron que en 2010 se había ejecutado a 252 personas, entre ellas cinco mujeres y una condenada por delitos cometidos cuando era menor de edad. Amnistía Internacional recibió informes dignos de crédito según los cuales a estas ejecuciones habría que añadir las más de 300 no reconocidas oficialmente, la mayoría de ellas llevadas en cabo en la prisión de Vakilabad, en la localidad de Mashhad. La mayoría de éstas últimas fueron ejecutadas por delitos relacionados con drogas. Se ejecutó a 14 personas en público. Continuaron imponiéndose numerosas penas de muerte".

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