miércoles, 4 de mayo de 2011

Al Qaeda y las revoluciones árabes

El boletín de Al-Fanar, herramienta indispensable para conocer lo que ocurre en el mundo árabe a través de suprensa y de sus más importantes académicos e intelectuales, publica el artículo "Las revoluciones árabes acaban con la ideología y el discurso de Al Qaeda" del académico Khaled al-Hroub publicado el pasado 4 de abril en el diario palestino Al-Ayyam. ¡Premonitorio! A continuación algunos de sus extractos:

"El efecto más importante de las revoluciones árabes pacíficas sobre la lógica y la ideología de Al Qaeda consiste en haber acabado con el recurso de la violencia totalmente y demostrar su incapacidad para producir un cambio interno en los crueles regímenes. Los pueblos árabes y musulmanes no necesitan organizaciones armadas ni violentas generadoras de los más altos niveles de terrorismo para hacer caer a regímenes que no quieren. La palabra clave que han aportado las revoluciones árabes pacíficas al diccionario del cambio político y social es «efectividad». Estas revoluciones que no se han apoyado en ningún tipo de armas ni en ninguna forma, por remota que sea, de violencia armada han sido «eficaces», han logrado todo lo que no habían conseguido el resto de medios de cambio. Los regímenes, confusos ante como responder ante estas revoluciones pacíficas, deseaban que éstas se inclinasen hacia la violencia para poder justificar el uso de sus aparatos sanguinarios de represión. Extremo que queda patente en el caso libio cuando el régimen abrió en los primeros días de la revuelta los arsenales de armas para la gente tuviese acceso a ellas. De esta forma las manifestaciones pacíficas de la revolución se convirtieron en un levantamiento armado que fue reprimido por medio de las armas y el ejército.

Aiman al Zawahiri específicamente, pero también otros de los ideólogos de la violencia de Al Qaeda, han asegurado una y otra vez que solo las revoluciones armadas tenían posibilidades de lograr sus objetivos. Por ello la violencia y las armas han sido el motor principal de la estrategia y la táctica de las organizaciones ligadas a Al Qaeda. Al margen de estos dos elementos no queda nada que se pueda calificar de ideas, alternativa, programa político o soluciones a los problemas del mundo islámico como conjunto o para alguno de sus países en particular. El uso de la violencia ha prolongado la vida de los regímenes, como ha sucedido ahora con el libio, pues la violencia proporciona una justificación para desplegar el ejército en la calle y reprimir al pueblo sin misericordia.
 
Estas reflexiones son parte de las conclusiones de un importante encuentro organizado la semana pasada por el Gulf Research Centre de la Universidad de Cambridge sobre «La yihad electrónica y sus discursos». También señalan que la clara confusión de las organizaciones de Al Qaeda a la hora de interactuar con las revoluciones árabes refleja cómo se han visto superadas por dichas revoluciones. Los lemas de las revoluciones árabes gravitan, y siguen haciéndolo, sobre la libertad, la dignidad y la participación política, sin ningún eslogan de ideología islamista. En este sentido, las revoluciones no solo han dejado atrás a las organizaciones violentas de Al Qaeda, sino también a las principales corrientes del islam político y sus eslóganes, especialmente aquel de «el islam es la solución». Amplios sectores de la juventud que han liderado estas revoluciones, y que son su columna vertebral ideológica, son las capas de jóvenes globalizados, conectados y abiertos al mundo que rechazan la lógica de Al Qaeda de que la regla de relación de los musulmanes con los no musulmanes es la guerra y el resto es la excepción [...].


El fracaso de la «era de Al Qaeda» y de sus estrategias violentas consiste en que se basan en la destrucción, el caos y el derramamiento de sangre como único resultado, sin que tenga ningún proyecto que llevar a término. La táctica por excelencia para reclutar miembros y enrolarlos en sus filas eran las armas y el discurso de la «yihad», la creación de un romanticismo falso en torno a las armas, vanagloriándolas y creando cánticos sobre ellas. El manejo de las armas, como usarlas y como perpetrar acciones son su principal misión sin tener un objetivo más amplio o más importante, o una estrategia convincente. Si analizamos el esfuerzo para crear ideas, dar con nuevos métodos vemos que solo se concentran en como colar explosivos o suicidas a bordo de aviones civiles y estrellarlos. De vez en cuando escuchamos noticias de que acciones fallidas de este tipo, cada vez se trata de un nuevo método o una táctica. Posiblemente hay dos explicaciones para esta fascinación absoluta por la utilización de aviones civiles. La primera es la obstinación por retar a las fuerzas de seguridad occidentales y los sistemas de seguridad de los aeropuertos, apuntándose puntos contra los servicios secretos occidentales, sin que tenga el tema ninguna relación con ninguna yihad aunque sea imaginaria. La batalla se ha convertido en una caricatura ridícula de un combate de lucha por puntos entre Al Qaeda y los servicios secretos, a expensas de los pueblos de la región, su futuro y sus vidas. La segunda explicación sería la fascinación por la imagen. A pesar de toda la penuria que ha caído sobre los musulmanes como resultado del terrorismo del 11-S, Al Qaeda y sus líderes siguen extasiados por los medios de comunicación y la capacidad dramática [...]".

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