jueves, 26 de septiembre de 2013

Dudas sobre Siria

Las arabistas Naomí Ramírez y Laura Ruíz de Elvira publican hoy en el diario El País un artículo en el cual aportan su grano de arena para despejar la ceremonia de confusión en la que nos encontramos sumidos: "Dudas sobre Siria"

"Una de las preguntas más recurrentes concierne la naturaleza de la oposición a Bachar el Asad que, para algunos, no es sino un amasijo de “rebeldes” afiliados a Al-Qaeda y, para otros, una nebulosa complicada de entender. Lo cierto es que la oposición a Bachar el Asad tiene un carácter heterogéneo, además de fluido, puesto que ha ido transformándose a medida que el conflicto se enquistaba. Sus métodos y su campo de acción se sitúan a tres niveles —el civil, el político y el militar— aunque en algunos casos unos grupos permean a otros.
 
La oposición civil, hoy fragilizada pero aún existente y creativa (como lo muestra un informe reciente del Arab Reform Initiative), se encuentra en el origen de la revuelta. En efecto, no es inútil recordar que las primeras protestas fueron eminentemente espontáneas, populares y pacíficas. Los hombres y mujeres que se manifestaron allá por marzo de 2011 exigían dignidad, justicia social y libertad. Durante meses su grito principal era silmiyya (pacífica), rechazando el uso de las armas, inspirándose en la no violencia de sus predecesores en Túnez y Egipto. Frente a dichas demandas el régimen respondió con violencia y represión, algo que aumentó el número de manifestantes y contribuyó a crear una unión trans-clase y trans-regional.
 
De aquellos primeros manifestantes surgieron los activistas civiles, en su mayoría jóvenes inexpertos sin pasado militante u asociativo previo. Estos se encargaban de coordinar las protestas, lanzar campañas de resistencia civil (huelgas generales o boicots a determinadas empresas) o trasladar los heridos a hospitales de campaña clandestinos. Toda la labor de organización se realizaba en comités de coordinación creados para tal efecto en barrios, pueblos y ciudades, intentando elaborar una estrategia común en el difícil contexto de división provocada por los controles militares, los cercos a algunas ciudades y barrios y los cortes de electricidad y líneas de comunicación.
Más tarde surgieron los consejos locales, situados principalmente en las zonas “liberadas” —es decir, aquellas que ya no están bajo control del régimen—. Dichos consejos tienen por objetivo sustituir al Estado. Se encargan de los servicios públicos (colecta de las basuras o gestión de las escuelas) y se coordinan con los grupos armados responsables de la seguridad. Las provincias de Idleb y Raqqa destacan en este sentido. Persisten también todo tipo de asociaciones, de entre las cuales las de beneficencia y las humanitarias son las más numerosas dada la degradación de las condiciones de vida de la población.
 
La ya señalada espontaneidad de las primeras manifestaciones, que sorprendieron no solo al régimen sino a unos opositores políticos neutralizados a lo largo de más de cuarenta años de dictadura, especialmente tras la tristemente célebre masacre de Hama de 1982 que aplastó una insurgencia contra el régimen, hicieron que se tardase en configurar una oposición política sólida. Opositores de distinto color, y en muchos casos rivales, se organizaron en un grupo que vino a llamarse Consejo Nacional Sirio (agosto 2011) y que posteriormente, no sin dificultades y atendiendo a las peticiones de la comunidad internacional a fin de recibir alguna ayuda, se amplió para conformar la llamada Coalición Nacional de las Fuerzas de la Revolución y la Oposición Siria (noviembre 2012). Aunque es este grupo quien negocia con la comunidad internacional, sobre el terreno su presencia e influencia son modestas (que no inexistentes). En efecto, la popularidad inicial del primero de estos órganos, cuya legitimidad fue reconocida por los manifestantes en una de sus salidas de los viernes, ha ido decayendo gradualmente debido a su falta de iniciativa, a las divisiones en su seno y a su ineficacia (por ejemplo a la hora de formar un gobierno en el exilio). No hay que olvidar, por otro lado, la presencia de los partidos kurdos, que se han desligado mayoritariamente de estas formaciones de tendencia nacionalista dando origen, entre otros, al Consejo Nacional Kurdo (...)".

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