viernes, 8 de junio de 2012

Hoja de Ruta para Siria

El nuevo Informe Semanal de la Revista Política Exterior, que lleva el número 797, plantea un breve análisis sobre las nuevas fórmulas que la comunidad internacional podría estar barajando para desactivar la crisis siria. Según diversas fuentes, Rusia podría apoyar ahora una transición a la yemení con la salida de la presidencia de Bashar al-Asad y la asunción del poder, durante un periodo transitorio, del vicepresidente Faruq al-Sharaa.

"La fórmula aplicada a Yemen, con la salida pactada del dictador y una transición tutelada por un grupo de contacto, se abre paso como una posible salida a la crisis siria. Ese grupo podría incluir a Irán y Rusia, como plantea la “hoja de ruta” que está diseñando el exsecretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, para reavivar su moribundo plan de paz y que, al cierre de esta edición, se aprestaba a presentar ante el Consejo de Seguridad. Pero para que pueda tener viabilidad, habrá que vencer las resistencia de los dos miembros permanentes del Consejo que no dan visos de renunciar al bloqueo de cualquier plan que suponga una injerencia en el país árabe: Rusia y China. La propuesta de Annan pretende dar a Moscú, Teherán y Pekín estímulos a su colaboración en la salida de Bachar el Assad, permitiéndoles salvaguardar sus intereses en una Siria post-Assad.
Se trata de una plan arriesgado, pero posiblemente sea la única solución que puede evitar una guerra civil y regional. La embajadora de EE UU ante la ONU, Susan Rice, ha advertido que si Rusia sigue impidiendo que el Consejo de Seguridad aumente la presión sobre Siria, otros Estados podrían no tener otra opcón que actuar fuera del marco de la ONU. La hoja de ruta de Annan incluiría unas elecciones, la redacción de una nueva Constitución, una reforma integral de las fuerzas de seguridad y el exilio de El Assad en Irán o Rusia. Según algunos medios, El Assad ya habría transferido reservas sirias por valor de 6.000 millones de dólares a bancos rusos.

Los intentos de convencer al Kremlin se han intensificado. El 1 de junio, la secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, explicó al ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, que la salida del poder de El Assad, que se ha negado a retirar sus tropas de las zonas de conflicto y liberar a los presos políticos, es imprescindible para cualquier solución de la crisis. El 4 de junio, los representantes de la UE trataron de ablandar la posición rusa en la cumbre UE-Rusia celebrada en San Petersburgo. Aunque Vladimir Putin permanece inflexible, durante su vista a Pekín, Lavrov se declaró favorable a convocar una reunión internacional sobre la crisis siria para apoyar el plan de Annan, y que incluyera a los miembros permanentes del Consejo de Seguridad además de Irán, Turquía, la Liga Árabe, la Organización de la Conferencia Islámica y la UE.
El telón de fondo del nuevo esfuerzo diplomático fue la matanza de Hula, donde el 25 de mayo murieron un centenar de civiles, 32 de ellos niños, a manos de milicias paramilitares a las órdenes del régimen. Ese acto de barbarie fue condenado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, pero en una declaración sin valor jurídico alguno.

Moscú, que quiere evitar por todos lo medios que se repita un escenario como el de Libia, cree que la posición de El Assad es aún fuerte. Damasco y Alepo, que concentran a la mitad de la población siria, siguen estando bajo el férreo control del régimen. En Yemen, por otra parte, había un poderoso “hegemón” regional, Arabia Saudí, que forzó la salida de Abdulah Saleh del poder. Yemen es, además, un país de importancia marginal en Oriente Próximo, mientras Siria acoge la única base naval rusa en el Mediterráneo".

1 comentario:

  1. Por supuesto, la población no tiene que decir nada en esto, como siempre. Los sirios han perdido demasiado para aceptar que quiten a uno y pongan a otro, como un mero cambio de sombrero.
    De todos modos, lo veo inviable por mil motivos, entre ellos la imposibilidad de ponerse de acuerdo en una figura aceptable para los miembros del régimen.

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