miércoles, 9 de noviembre de 2011

III Sesión del Tribunal Russell

ACSUR publica en su web las conclusiones de la IIIª Sesión del Tribunal Russell reunido en Ciudad del Cabo, Sudáfrica:

"El Tribunal ha concluido lo siguiente: el Estado de Israel somete a la población palestina a un régimen institucionalizado de dominación, que se corresponde con la definición de apartheid según el Derecho Internacional. Este régimen se aplica a toda la población palestina (palestinos de Israel, palestinos que viven en los territorios ocupados y refugiados). La población palestina que vive bajo la administración militar colonial que practica el Estado de Israel en la zona de la Palestina Ocupada, es quien sufre con mayor gravedad este sistema de apartheid.

El Estado de Israel está legalmente obligado a respetar la prohibición del Apartheid puesto que está universalmente prohibido y constituye un crimen contra la humanidad. La definición legal del Apartheid se aplica a cualquier situación en cualquier lugar del mundo donde los siguientes tres elementos existan: (1) Dos grupos raciales pueden ser identificados; (2) “actos inhumanos” cometidos contra un grupo subordinado; (3) dichos actos son cometidos sistemáticamente en el contexto de un régimen institucionalizado de dominación de un grupo sobre otro.

En términos jurídicos, el concepto “racial” ha adquirido un amplio significado haciendo referencia a aspectos sociológicos más que a cuestiones biológicas. Los judíos israelíes y los árabes palestinos pueden ser identificados como grupos raciales diferentes para los propósitos del Derecho Internacional ya que se autoperciben como grupos con identidades distintas.

En este contexto, los actos inhumanos cometidos tales como asesinatos a gran escala, detenciones arbitrarias, tortura, violaciones sistemáticas de los derechos humanos de los palestinos como grupo están definidos por el Derecho Internacional como crímenes de Apartheid.
La política del Estado de Israel descrita con la palabra hebrea “hafrada”, cuyo significado es “separación”, se refleja en la fragmentación territorial y la creación de una serie de enclaves separados que segregan ampliamente los dos grupos. El Tribunal concluye que estos “actos inhumanos” no ocurren de manera aislada o fortuita, sino que están suficientemente extendidos, integrados y complementados como para ser descritos como sistemáticos. Asimismo, en contraste con la accesibilidad y lo explícito de la legislación del apartheid sudafricano, el Tribunal ha puesto especial atención en la opacidad e inaccesibilidad de muchas leyes, órdenes militares y regulaciones que protegen el institucionalizado régimen de dominación israelí. Se ha destacado la relevancia de la persecución como un crimen contra la humanidad, el cual puede ser considerado, en relación a las prácticas israelíes, bajo el principio de acumulación de cargos.

Por último, se han relatado las implicaciones y consecuencias legales: Israel debe cesar los actos de apartheid y las políticas de persecución asegurando y garantizando que no se repitan. Además, el Estado de Israel está obligado a reparar y compensar a los palestinos por los daños materiales y morales causados. Por otro lado, los terceros estados y organizaciones internacionales tienen responsabilidades internacionales, teniendo el deber de cooperar para detener las violaciones israelíes al Derecho Criminal Internacional. Ante esto, el jurado del Tribunal urge al Estado de Israel a desmantelar inmediatamente su sistema de apartheid y a la cese de los actos de persecución sobre la población palestina; a los terceros estados a cooperar para detener esta situación ilegal utilizando las medidas que consideren adecuadas para tal fin, por ejemplo, la imposición de sanciones, la ruptura de relaciones diplomáticas o de las relaciones bilaterales con Israel. De igual modo, urge a las Naciones Unidas y a la Corte Penal Internacional a iniciar una investigación rigurosa para considerar la cuestión del apartheid contra la población palestina. También se llama a la sociedad civil global a revivir el espíritu de solidaridad que contribuyó al fin del apartheid en Sudáfrica, apoyando la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones BDS) contra Israel hasta que cumpla con el Derecho internacional".

Los miembros del Jurado en la Tercera sesión del Tribunal Russell sobre Palestina han sido: Stéphane Hessel, Ronald Kasrils, José Antonio Martín Pallín, Cynthia McKinney, Mairead Corrigan Maguire, Michael Mansfield, Yasmin Sooka, Aminata Traoré y Alice Walker.

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