jueves, 6 de septiembre de 2012

Carrera armamentística en el Golfo

Leo en la edición española de The Huffington Post una columna de Daniel Basteiro titulada "Obama, Nobel de la Paz, rey de la exportación de armas" y dedicada al crecimiento exponencial registrado en la venta de armas norteamericanas a los países árabes del golfo Pérsico. Los datos proceden del informe "Conventional Arms Transfers to Developing Nations, 2004-2011" elaborado por Richard F. Grimmett y Paul K. Kerr.

"En octubre de 2009, Barack Obama ganó el Premio Nobel de la Paz. En 2010, EEUU firmó acuerdos de exportación de armas por valor de 21.400 millones de dólares (16.905 millones de euros). En 2011 el total superó el triple: 66.300 millones de dólares (52.616 millones de euros), según un informe del Servicio de Investigación del Congreso, un organismo del parlamento de EEUU en el que participan tanto el Partido Demócrata como el republicano.

Si se toma la exportación de armas como un indicador de referencia para medir la aportación del presidente de EEUU a un mundo menos peligroso, Obama no es el príncipe de la paz. Acudirá a las elecciones con una cifra récord en la historia de su país en acuardos de exportación. El informe señala que son fundamentalmente tres países, Arabia Saudí, Omán y los Emiratos Árabes Unidos los que han engordado la factura. Los tres países son también aliados de Washington muy interesados en que Irán no sea capaz de fabricar una bomba nuclear.

Aunque no tienen frontera con Irán, las ventas a esos países del Golfo Pérsico responden al creciente temor ante ese país, según argumenta en conversación con El HuffPost Paul Holtom, director del Programa de Transferencia de Armas del SIPRI, el Instituto de Investigación Internacional sobre la Paz de Estocolmo. "Ése es un factor clave en el aumento", asegura. Pero no el único, recuerda. EEUU fue el causante de que a finales de julio naufragase la Conferencia de la ONU para el Tratado sobre el Comercio de Armas, ahora devuelto a un cajón al menos hasta que pasen las elecciones norteamericanas.
"Que EEUU es una potencia en cuanto al gasto, a la investigación militar o la exportación de armas no es nada nuevo y a Obama hay que reconocerle que apostó por los ámbitos de negociación multilateral, corrigiendo el extremismo de las últimas legislaturas republicanas. Pero no ha objetado, no ha cambiado el paradigma. Al final, ha acabado por asumirlo", argumenta Jordi Armadans, director de la Fundació per la Pau (Fundación por la Paz), con sede en Barcelona.
[...] Aunque las tesis de la administración demócrata sobre Siria o Irán generan más división, Obama convence en las encuestas sobre política exterior. Una de ellas, del Instituto Pew, muestra que aventaja a su rival en 12 puntos si la pregunta es quién puede defender mejor a EEUU de un ataque terrorista y en 8 sobre quién toma mejores decisiones en política exterior. Lo contrario que en 2008. Pero la política exterior y de defensa no es, de momento, un catalizador de la intención de voto. Lo es la economía. Y si se combinan ambos, Mitt Romney no lo tiene muy claro por disensiones internas. Por eso sólo le dedicó tres minutos de los 39 de su discurso en la convención republicana que lo aupó como candidato, según recuerda el profesor Brian Katulis en un artículo reciente en el New York Times.
La vaguedad parece una estrategia en sí misma y hay una buena explicación: la confusión en su propio partido sobre la seguridad nacional [...] Los centristas y los neoconservadores están divididos no sólo en la estrategia de seguridad, sino en el gasto del Gobierno, incluido el presupuesto de Defensa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario