martes, 11 de septiembre de 2012

Los alauíes y la revolución siria

La población alauí siria sigue apoyando mayoritariamente al régimen de Bashar al-Asad. Las razones son variadas: la posición estratégica (desde el punto de vista político, económico y militar) que actualmente ocupan en el engranaje estatal y el temor a una caza de brujas tras la caída del régimen (o su persecución en el caso de que se instaure un Estado islámico). El blog Traducciones de la Revolución Siria nos ofrece un artículo de Rateb Shabo titulado "Los alauíes y la revolución siria" originariamente publicado por el diario libanés Al-Nahar.

"Desde los primeros días del movimiento revolucionario sirio, los alauíes se han sentido apartados del movimiento, un alejamiento que se incrementa a diario con el entierro de nuestros muertos, venidos de toda Siria, en el seno de la lucha. Teniendo en cuenta esta realidad, ponemos pasemos a analizar los factores que han hecho de los alauíes un bloque conservador desde el punto de vista político y los ha alejado de la participación efectiva en la revolución siria.


1. La común matriz sectaria con el presidente y con las articulaciones sectarias y militares principales en el régimen sirio actual, que conlleva a día de hoy un doble efectos: el primero nace del hecho de que a los alauíes les ha saturado en general la necesidad imperiosa de reconocer el complejo que los alauíes han sentido a lo largo de su historia, un complejo considerado religioso (los alauíes tienen suficiente con su  autocomplacencia con sus convicciones religiosas y no tienen la menor intención proselitista religiosa o de competición por la legitimidad religiosa oficial con el islam suní) y nacional (debido a la pobreza, la ignorancia y su concentración en las zonas rurales alejadas de los centros urbanos que se consideran las fábricas de la política y los políticos).
A pesar de eso, el movimiento popular contra el régimen sirio ha sembrado desde el inicio una preocupación y un misterioso miedo ante un hipotético retorno a la situación previa de marginación y menosprecio, especialmente teniendo en cuenta que el movimiento comenzó fuera del entorno alauí y con características cada vez más islámicas, además del hecho de que la persona del presidente ha destacado en el contexto de la revolución como el objetivo primero en los lemas y declaraciones (...).

2. La presencia de un importante porcentaje de alauíes en las filas del ejército y los aparatos de seguridad en un contexto de pobreza general y declive de la agricultura como fuente de ingresos, además del factor de atracción que han supuesto tales cuerpos para los pobres de las zonas rurales puesto que miembros de su entorno ocupaban puestos importantes en los mismos, lo que les hace más fácilmente aceptables y les concede incluso un cierto favoritismo. El voluntariado en estos aparatos no se producía solo como fuente de ingresos, sino también como fuente de poder y dominio que se practica, en general, sobre los habitantes de sus propios pueblos (...).
3. Lo que se llama la política de “reclutamiento universitario”, que ha preparado el camino para la aparición de una clase intelectual nueva entre los alauíes, pues la enseñanza era el otro camino (como el militar o el de la seguridad) para ascender socialmente y garantizar las fuentes de ingresos. Esta puerta ha atraído a un grupo social con aspiraciones científicas cuyas que les llevan incluso a ofrecerse voluntarios para el ejército y la seguridad. El régimen, como de costumbre, se ha apoyado, ya sea dentro de la secta o fuera de la misma en una política discriminatoria cuyo parámetro es la fidelidad, para dar oportunidades de estudios superiores, creando un ejército ideológico en beneficio del régimen que lo ha defendido y defiende contra todo movimiento en su contra aunque sea laico, pacífico y angelical. Imaginen cómo sería si el movimiento fuera violento y mayoritariamente islámico, y con el apoyo de partes y países que no son menos dictatoriales que el régimen sirio, y con bendiciones sectarias de los seis dentro y fuera de Siria, proporcionado así excusas a quien quiere ponerse en contra de la revolución siria para tapar la esencia y el significado de esta revolución.


4. La aversión general de los alauíes hacia las orientaciones políticas islamistas y su tendencia a abrazar las corrientes políticas de izquierda en general, incluidas las tendencias y partidos que pagaron un alto precio por enfrentarse a la dictadura del régimen, como el Partido Comunista Sirio (buró político), la Unión Comunista del Trabajo, que se convirtió tras su primer y último congreso en agosto de 1982 en el Partido Comunista del Trabajo y el Partido Democrático Baaz (la corriente de Salah Jadid).Esta aversión ha constituido la base del sentimiento de alejamiento de esta revolución siria desde el inicio. Merece la pena resaltar que el humor opositor izquierdista no desapareció en los centros alauíes durante los violentos sucesos que presenció Siria a finales de los setenta y principios de los ochenta, y el opositor alauí mantuvo la aceptación y la influencia en dichos centros, al contrario de lo que sucede hoy cuando el opositor alauí se ha visto alejado de su centro hasta el punto de ser tachado de traidor y necesita realizar una búsqueda independiente para comprender las razones (...).

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