martes, 22 de enero de 2013

Netanyahu y las elecciones


Israel celebra elecciones el martes 22 de enero, y como todo hace prever que Benjamín Netanyahu seguirá como primer ministro, la atención se centra en los cambios que se producirán en la composición del Parlamento, y por lo tanto en los posibles socios del Gobierno.

La gran novedad que depararán estos comicios es la más que probable desaparición parlamentaria de Kadima, la formación más votada en las dos últimas citas electorales. Y no ocurrirá como en 2009, cuando al Likud volvieron de golpe los escaños que tres años antes le había arrebatado el partido fundado por Ariel Sharon. Esta vez los laboristas recuperarán a una parte de los antiguos votantes que en 2009 se decantaron por Kadima – las encuestas le auguran en torno a 18 escaños -, pero otros muchos se han asentado ya en el centro, y respaldarán a Hatnua, y a Yesh Atid.

Hatnua (El Movimiento) fue fundado poco antes de las elecciones por Tzipi Livni, quien tras salir de Kadima como consecuencia de su derrota en los comicios internos se dejó cortejar por unos y otros para finalmente hacer lo que se esperaba de ella, crear su propio partido. Y para darle una imagen más social, tras perder en las primarias laboristas ofreció al antiguo jefe del sindicato Histadrut, Amir Peretz, ser su número dos. Su principal rival en el centro será Yesh Atid (Hay Futuro), creado por un destacado periodista con la intención de ser un partido sin políticos profesionales, integrado por gente de todos los campos de la sociedad que lleguen a la política con nuevas y buenas ideas. Su líder, Yair Lapid, pretende reeditar los éxitos de su padre, que en 1999 y 2003 logró excelentes resultados electorales al frente del ultralaico Shinui. Los sondeos pronostican hasta diez escaños para sendos partidos.

El Partido Laborista, por su parte, espera salir del pozo en el que se encuentra tras conseguir hace cuatro años el peor resultado de su historia – 13 escaños, el cuarto más votado -, y después de dos décadas en las que no mejora el resultado electoral de los comicios precedentes. Shelly Yacimovich, también periodista, pretende volver a situar a los laboristas como la alternativa natural al Likud, y para ello insiste en que con ella el partido está donde siempre había estado, en el centro político. Con el objetivo de captar el voto centrista ha relegado el problema palestino a un segundo o tercer plano, hasta el punto de que en estas elecciones sólo Meretz y Tzipi Livni hablan de la necesidad de negociar un acuerdo con los palestinos. Y para demostrar su preocupación por los problemas reales de los ciudadanos, Yacimovich ha tratado de hacer suyas las reivindicaciones del movimiento que en el verano de 2011 protestó contra el encarecimiento de la vida por medio de acampadas y manifestaciones los sábados en las principales ciudades israelíes, y con ese objetivo ha incorporado a la lista electoral laborista a tres destacadas figuras del 15M israelí.
Tras unos inicios de campaña algo dubitativos, a principios de enero Yacimovich aseguró que de no ganar permanecería en la oposición, y descartó entrar en un Gobierno de Netanyahu dada la creciente radicalidad de la coalición Likud-Yisrael Beitenu en los temas importantes. Esta posición le valió la reprimenda de Yair Lapid, quien no oculta su intención de estar en el Ejecutivo para poder influir en sus políticas, pero prefiere hacerlo junto a otro partido de centro. Tan solo pone un requisito: que todos los ciudadanos cumplan el servicio militar, lo que implica descartar como socios de Gobierno a los religiosos Shas y Judaísmo Unido de la Torá. Tzipi Livni ha defendido una posición similar, ya que acepta formar parte del gabinete de Netanyahu, pero rechaza sentarse con los ultrarreligiosos y la extrema derecha. Su pretensión es que las tres fuerzas de centro coordinen su entrada en el Ejecutivo para obligar al líder del Likud a cambiar de política [...]. 

Shas, el partido de los religiosos y tradicionalistas sefardíes, es consciente de que su objetivo es formar parte de cualquier Gobierno, no importa quien lo encabece, de ahí que haya creado un triunvirato político para incorporar en lo más alto a Arie Deri -que cuando lideraba el partido apoyó a Rabin en los inicios del proceso de paz con los palestinos-, sin por ello renunciar a pedir a Netanyahu ir negociando el futuro gabinete. Esto último no impide que, como un buen resultado electoral de Shas pasa por conseguir el apoyo de los judíos orientales más descontentos con el Likud – pues comparten al electorado sefardí tradicionalista -, el enfrentamiento con este partido esté siendo constante durante toda la campaña. Shas acusa a Likud-Yisrael Beitenu de pretender dejarle fuera del próximo Gobierno, lo que implicará un endurecimiento de las medidas económicas y el inicio de una ofensiva contra las tradiciones judías – el matrimonio exclusivamente religioso, las conversiones ortodoxas, la exención del servicio militar a los estudiantes de las yeshivas, etc. -.

Los dirigentes de Shas son conscientes del peligro que representa quien se ha convertido en la estrella de esta campaña electoral: Naftali Bennet. Antiguo jefe del gabinete de Netanyahu y actual líder de Hogar Judío, pretende convertir a este heredero del Partido Nacional Religioso en una alternativa al Likud, para lo cual defiende con firmeza la viabilidad de un Gran Israel e intenta abrirse al electorado secular de derechas captando el voto de la desaparecida coalición de extrema derecha Unión Nacional. Los sondeos le auguran un excelente resultado electoral con unos 15 escaños, e ideológicamente es el aliado natural del Likud e Yisrael Beitenu. Y todo hace prever que estos dos partidos necesitarán su apoyo, pues los sondeos pronostican que Netanyahu y Lieberman conseguirán menos escaños concurriendo juntos que si lo hubieran hecho por separado. Las encuestas - que en las últimas semanas han mostrado un descenso en la intención de voto a esta coalición - se han movido entre los 37 y los 33 escaños, una cifra que está muy lejos de los cerca de cincuenta parlamentarios que pretendían conseguir juntos para así controlar el Gobierno sin quedar rehén de sus socios. No hay que olvidar que una de las razones del adelanto de los comicios fue que ambos socios no pudieron sacar adelante el presupuesto para este año a pesar de que en el Parlamento saliente contaban con 42 escaños.

4 comentarios:

  1. La Oscuridad Occidental Acelera La Construcción Del Muro Que Separa A Israel De La Verdad Histórica (Parte 1)

    roberto dante
    Lanús, Argentina –

    No es alocado sostener que las políticas de Washington, Londres y hasta (las opositoras) Moscú y Beijing danzaban el ritmo impuesto desde Tel Aviv.
    Pero en los últimos meses Netanyahu acumuló medidas tan deshumanizadas contra las tierras palestinas que el tablero de ajedrez de Medio Oriente cambió demasiadas piezas de lugar para los intereses de Israel.

    Recordemos que a las cercanas derrotas de Netanyahu en varios foros internacionales (el más resonante fue en la ONU), se suman las crecientes críticas al Estado de Israel y el reconocimiento del derecho Palestino a la recuperación de sus tierras ocupadas por el ejército sionista desde 1948, por la mayoría de las naciones Latinoamericanas y un conjunto de naciones que integran la Unión Europea.
    Desde que la alianza del sionismo con las nacientes corporaciones económicas internacionales para la creación del estado de Israel; nunca, tantas voces, se habían unido para cuestionar las políticas de Israel en Medio Oriente.
    Sumemos las chispas que se produjeron en los últimos cruces dialécticos que tuvo con Obama (inéditos en la relación entre Israel y EEUU) que dejó a Netanyahu “al borde de un ataque de nervios”.
    Sin dudas, hoy, Israel, sufre un creciente aislamiento internacional.

    ¿Esto pone en peligro la victoria de Netanyahu en las elecciones parlamentarias? No.
    En política interior, a pesar de los problemas económicos visibles para los sectores medios israelíes, triunfa la “política del terror” publicitada desde el fundamentalismo sionista de Netanyahu. Se basa en la demonización del “otro”. Por supuesto, en este caso, en la demonización de todo lo que se relaciona “al peligro musulmán”.

    El peligro musulmán, ¿es una realidad o es una creación del fundamentalismo ortodoxo sionista?

    No hace demasiado tiempo que Netanyahu acusó a Irán de ser el responsable de los ataques recientes a dos de sus embajadas. ¿Aportó datos significativos que justifiquen esta acusación? No. Por lo tanto no le pidamos pruebas. Sólo continúa con el bombardeo desinformativo con el cual intenta justificar un ataque sobre el pueblo iraní. Es el juego del “bueno y del “malo”.

    El sionismo sobrevive por la complementariedad de estas dos patas que se retroalimentan. El “sionista malo”, hace el trabajo sucio: las fuerzas armadas y El Mossad israelíes, matan, torturan y ocupan; los colonos: ocupan y expulsan a los sobrevivientes de los territorios que les pertenecen. Pero, esto no sería suficiente sin el trabajo propagandístico, de los “sionistas buenos”, los que se separan (como si tuvieran lepra) de los “Netanyahus” y de los fundamentalistas religiosos; pero son dos facetas de un mismo proyecto: expandirse territorialmente y desacreditar las culturas ajenas al pueblo elegido por Dios.

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  2. La Oscuridad Occidental Acelera La Construcción Del Muro Que Separa A Israel De La Verdad Histórica (Parte 2 - Final))

    roberto dante
    Lanús, Argentina –

    Aunque respeto la libertad de cultos, no tengo dudas sobre que las religiones son el opio de los pueblos; pero, para el sionismo, es una gran herramienta para agrupar y separar a los “suyos” del resto de la humanidad.
    No puedo dejar de mencionar la habilidad con que manejan la divulgación de la “idea de pueblo perseguido”, como si fueran los únicos que sufrieron y sufren esta persecución. Podemos afirmar que a los sionistas solo les interesa publicitar sobre si mismo. No les interesa desenmascarar una historia oficial, sino crear una “nueva historia oficial” que les de sustento ideológico para la desmesura del proyecto político sionista.

    A la publicidad, sumemos los procedimientos alejados de toda garantía legal del Mossad israeli. Sus métodos (como los nazis) basados en la persecución, secuestro, tortura y asesinato son muy conocidos.
    Es necesario, para evitar interpretaciones equívocas, distinguir entre los sionistas judíos y los “judios críticos” que no confunden su origen o religión con una inexistente nación. Estoy hablando de argentinos judíos o españoles judíos o australianos judios, etc, etc. etc….

    Finalmente, elijo uno de los tantos desaciertos en los dichos sionistas..., el que trata de inducirnos a falsas conclusiones sustentadas en la creación de un mapa de Oriente Medio donde se dibuja a Israel como a quien se le exige ceder “una feta de su exiguo territorio para crear un Estado Palestino”. Falso:
    Ver “Crónicas de Palestina – Línea del Tiempo – en MILENIO.com. Fuente: Agencia Central de Inteligencia de EE.UU.”. Allí podrán ver que en 1947 los futuros israelíes solo ocupaban el 7 % del territorio palestino. En 2011 es conocida la casi inversión de este porcentaje. ¿Y el expansionismo de los asentamientos de colonos sionistas? Continúa día a día.

    Es valioso destacar las voces de judíos críticos que se oponen al mantenimiento del Estado de Israel y trabajan para lograr un Estado Único seglar, donde interactúen palestinos, judíos y cristianos. Es el caso de Ilan Pappé, historiador israelí (profesor de Historia en la Universidad de Exeter); del Rabino Jeremy Milgrom, cofundador de Rabinos por la Paz.; y, tantos otros - la lista es extensa-.

    Encontraremos reflexiones de aquellos judíos que muy difícilmente veremos en los Medios Oligopólicos de Comunicación Internacionales. Ya cansados de “La Historia Oficial”, es sanador separar las falsedades que ensucian las verdades simples.



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  3. Antes de nada, felicitar a Ignacio por esta gran ventana de información sobre esta parte del planeta.
    Estos son, por bloques políticos los resultados de las elecciones del día de ayer en Israel: Centro-izquierda: 48 diputados (+4); Likud-Beiteinu: 31 (-11); Ultranacionalistas/religiosos: 29 (+6); Árabes: 12 (+1). Empate técnico a diputados: 60 vs. 60. Claramente, hubo un trasvase de votos del Likud-Beiteinu hacia el centro-izquierda, castigando a la coalición gobernante.
    Puede darse con un canto en los dientes Netanyahu, quien adelantó las elecciones para reforzarse politicamente en el gobierno y frente a Barack Obama. Una vez más, queda demostrado que 2 más 2, en política, no es necesariamente 5.

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  4. Otra vez queda retratado en sistema político mundial y sobre todo el de ciertos países que quieren ser considerados como "primer mundo", pero que día a día demuestran que no lo son. A ver que pasa ahora con este señor llamado Netanyahu...

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