martes, 1 de mayo de 2012

El apartheid israelí


Mediterráneo Sur traduce este nuevo artículo del activista israelí Uri Avnery en torno al 64º aniversario de Israel: "Confesiones de un optimista". Su diagnóstico es implacable: "La solución de los dos estados, la única solución real que existe, queda relegada a un segundo plano. El régimen del apartheid que ya se ha establecido en los territorios ocupados palestinos".

"En el sexagésimo cuarto aniversario del Día de la Independencia de Israel, esta situación parece desalentadora. La palabra “paz” está envenenada. La mayoría de los israelís dicen: “La paz sería maravillosa. Pagaría lo que fuera por la paz, pero, desafortunadamente, la paz es imposible. Los árabes nunca nos aceptarán. Por lo tanto, la guerra durará para siempre”. Esto es pesimismo muy práctico, ya que se nos absuelve de toda culpa, no se nos permite hacer nada.

La “solución de los dos estados”, la única solución real que existe, queda relegada a un segundo plano. El régimen del apartheid que ya se ha establecido en los territorios ocupados palestinos se está expandiendo por Israel. En pocos años, tendremos un apartheid bien instaurado en nuestra región histórica, con una minoría judía dominando a una mayoría árabe palestina. En pocos años, tendremos un apartheid bien instaurado con una minoría judía dominando a una mayoría árabe.
En el extraño caso de que Israel se vea obligado a garantizar los derechos civiles a los palestinos, el Estado judío en toda la región histórica se convertirá rápidamente en un Estado árabe en toda la región histórica.

Estados Unidos, el único aliado que le queda a Israel, sin duda se está debilitando lentamente. La potencia emergente, China, no recuerda el Holocausto.

La desigualdad social está más extendida en Israel que en otros países en vías de desarrollo. Esto es lo más alejado que uno puede estar de los ideales del Israel de los primeros días.

Las bases democráticas de la “única Democracia de Oriente Medio” están en la cuerda floja. El Tribunal Supremo está liderado por una panda de medio fascistas que se han hecho un hueco en nuestros gobiernos, la Knesset se está convirtiendo en una arrepentida caricatura de un parlamento, la televisión gratuita y los medios de comunicación impresos sin duda se están sometiendo poco a poco a una Gleichschaltung (lo siento, no hay ninguna palabra disponible ni en español ni en hebreo).

¿Puede empeorar esta situación? Durante mi larga vida he aprendido que aunque ciertas situaciones sean muy malas, siempre pueden ir a peor. Y un líder, por muy detestable que parezca, siempre puede ser superado por su sucesor.

Una vez dicho esto, puede que haya fuerzas poderosas, invisibles e indetectables que trabajen para que las cosas vayan mejor. Es como la presa de un río. El agua se acumula, lentamente y en silencio en ella, sin que nadie lo note. Un día, la presa revienta de repente y el agua inunda el paisaje.

Esto no ocurrirá si nosotros no ponemos de nuestra parte. Lo que hacemos (o lo que no hacemos) es parte de este patrón de cambio. Tener esperanza y creer no es suficiente. Es esencial que actuemos. Así que aquí estamos, los optimistas sin remedio".

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