martes, 14 de diciembre de 2010

Wikileaks X: ¿Una invasión árabe a Líbano?

Hace ahora una semana, el diario The Guardian informaba de que Arabia Saudí habría planteado crear una fuerza árabe para invadir Líbano y desarmar a Hezbolá y sacar a Líbano de la órbita iraní. Según la información, firmada por Ewn MacAskill, el ministro de Asuntos Exteriores saudí pretendería que la OTAN y EEUU respaldasen la iniciativa, tal y como podía constarse en el cable secreto 153.797 emitido por la Embajada de EEUU en Riad y difundido por Wikileaks.

La propuesta saudí fue planteada el 14 de mayo de 2008 por el príncipe Saud al-Faisal al enviado especial norteamericano en Iraq David Satterfield, poco después de que Hezbolá lanzase un órdago al gobierno de Fuad Siniora y sacase a sus milicianos para controlar varios barrios de Beirut. Como señala la información, "el plan saudí nunca fue llevado a la práctica, pero refleja su ansiedad -así como la de EEUU- ante la creciente influencia iraní en Líbano y en otros lugares de Oriente Próximo".
 El despacho de la Embajada de Riad dice textualmente: "Saud planteó crear una 'fuerza árabe' para mantener el orden en Beirut y sus alrededores, que sería asistida en sus esfuerzos y actuaría con la cobertura de las tropas de UNIFIL desplegadas en el sur libanés. EEUU y la OTAN serían necesarias para proporcionar respaldo logístico a sus movimientos, así como cobertura naval y aérea". Esta fuerza árabe estaría inegrada por los Estados árabes de la periferia (pero sin contar, por razones obvias, con Siria, que respalda a Hezbolá) y se desplegaría con el consentimiento de la ONU.
De no realizar este movimiento, el ministro de Asuntos Exteriores saudí interpretaba que el gobierno Siniora podría caer, lo que significaría "la toma de Líbano por parte de Irán". Para tratar de convencer a EEUU, Saud Faisal advirtió que la caída de Líbano en la órbita iraní, "junto con las actividades iraníes en Iraq y en el frente palestino, serán un desastre para EEUU y la región en su conjunto". Asimismo señaló que el plan contaba con un pleno respaldo del primer ministro Fuad Siniora, aunque Amr Musa, el secretario general de la Liga Árabe, había expresado sus reticencias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario